jueves, 25 de octubre de 2007

Guasipati: la tradicional e histórica capital del Yuruari


(Fotos: Calle Orinoco, artería vial principal de Guasipati, arriba, y abajo estatua pedestre del Libertador en la Plaza Bolívar de la capital de Roscio)

Si bien la pintoresca y tranquila capital del municipio Roscio, Guasipati, no tiene el privilegio de ser bañada directamente por las aguas del río Yuruari, no cabe la menor duda de su rol histórico como capital de la cuenca de ese importante curso fluvial, a tal punto de que cuando se habla de la región de los llanos y sabanas del Yuruari, inmediatamente se nos viene a la mente la imagen de esta población fundada por los capuchinos catalanes un lejano día del mes de septiembre de 1757.


Precisamente hoy a sus 250 años de fundada Guasipati se llena de entusiasmo y celebra con sonora variedad de eventos, fiestas, tradiciones culturales, actos protocolares y reencuentros de sus hijos, tan significativa fecha.


Con la pujanza de su cercanía a los centros mineros del oro de la región hermana de El Callao, Guasipati ha venido creciendo en su entramado urbano, acogiendo con lentitud a nuevos pobladores que la han escogido como su centro de residencia.


Su creciente actividad comercial, su tradicional artesanía, su fortaleza agrícola, forestal, ganadera, deportiva, cultural, militar como sede de la 51 Brigada de Infantería de Selva en el Fuerte Yocoima vía El Miamo, turística, como centro de descanso y recreación agroecológica convierten a Guasipati, en referencia obligada del enorme potencial que guardan nuestros pueblos del Sur.


Salud por los hijos de esta maravillosa tierra de zorros guaches o coatí coatí, de sabanas y rocas cuarzosas, de manantiales y clima fresco, de mujeres hermosas y paisajes serenos.

martes, 23 de octubre de 2007

Turismo Opción de Vida y Actividad Productiva






Secuencia Gráfica
Salto Montecristo al Norte de Upata.
Paisaje agreste del Cerro El Toro, al Este de Upata.
Araguaney en flor, a un costado de la carretera Upata- El Palmar sector Manganeso.
Fotos Fernando Silva
Para quienes dudan de la potencialidad turística de Upata, y tantos otros puntos geográficos del Sur de Guayana, tenemos en este espacio de opinión, reflexión e información, algunos ejemplos de cuán variado y hermoso puede ser nuestro territorio regional.
La combinación de sabanas, montañas, colinas, cursos fluviales, lagunas, embalses, rocas milenarías, pueblos agrícolas y pecuarios, zonas de cultivo, campos ganaderos, selvas tupidas, huellas ancestrales de grupos humanos, áreas urbanas, relieve, planicies elevadas, saltos de agua, raudales, aves tropicales, flora lujuriante, en esta zona del estado Bolívar, es prodigiosa y atractiva. A tal punto de que un buen observador, un turista sin complejos, un visitante capaz de ver el esplendor de la naturaleza en todas sus variantes, bien podría considerar a nuestros pueblos y sus paisajes, como el preámbulo ideal antes del contacto directo
con la maravilla ecológica de la Gran Sabana.

Hace falta entonces promoción, sentido de pertenencia con nuestros incontables escenarios naturales y humanos, hace falta un alcalde que quiera mostrar y promover de verdad a nuestros municipios como destinos excelentes para el turismo masivo que se dirige hacia las tierras altas, tepuyes, cataratas y climas primaverales del sector Oriental del Parque Nacional Canaima. Es necesario que entre tantas fijaciones con la actividad forestal, mineral, ganadera, comercial, agrícola, el turismo pueda lograr en este mundo global su justa posición en el ámbito de la realidad productiva de nuestros pueblos del Sur.


lunes, 22 de octubre de 2007

Upata, la ciudad de la espera

Plano de la Ciudad de Upata, elaborado a propósito del Congreso Forestal Venezolano Upata 2007 por el Comité Organizador de ese evento académico.

Los upatenses siguen esperando. Pasa el tiempo en la Villa del Yocoima, pero no se siente una efectiva obra de gobierno local, sólo retazos de una gestión que siempre fue promesa, y ahora más que utopía se nos parece a una simple pesadilla de tres años. Tiempos difíciles para una zona que no encuentra todavía su identidad, aunque persiste en seguir creciendo inmadura. Sus calles y avenidas no son todavía plenas y bellas, su centro histórico sigue siendo meca de desórdenes y tráfico insoportable. Sus casonas de antaño, en su mayoría, muriendo, como la novela de Otero Silva. Aún así Upata es un pueblo vital, dinámico, atractivo por su paisaje de valle fresco. Seguiremos esperando su mejor tiempo.

jueves, 18 de octubre de 2007

Un Rebotero en Guayana

El conocido redactor y reportero deportivo Fernando Peñalver Delgado estuvo recientemente en Ciudad Guayana, en viaje personal y de contacto con nuestra región, y como es obvio pudo presenciar en sitio las bondades, el potencial y el dinamismo urbano de esta localidad industrial, comercial y turística.
Para Fernando, periodista del diario Ultimas Noticias, concretamente de la sección deportiva, Guayana es ahora punto obligado de visita, entre otras razones porque la región destaca por su activo dinamismo en lo concerniente a la organización de eventos deportivos, a la presencia de equipos de tradición en el fútbol rentado como Mineros de Guayana, por la imponencia de su estadio principal el Centro de Entretenimiento Cachamay, subsede de la Copa América Venezuela 2007.
Desde la Villa del Yocoima Upata, saludos a este compañero de estudios UCV, con quien compartimos momentos inolvidables en nuestro tiempo como estudiante de Comunicación Social, junto a su recordada Marife, abrazo efectivo a sus dos hijos, a su actual compañera, a sus hermanos, a su progenitora.
Para Hemisferio Sur Guayana es motivo de orgullo el reencuentro virtual con Fernando Peñalver Delgado, con quien esperamos a través de esta vía retomar la senda de la amista suspendida por 16 años, por la distancia y los rumbos separados que hemos tomado en esta actividad del periodismo y la comunicación. Un gran abrazo al amigo de siempre, que hacemos extensivo a nuestros inolvidables amigos Yaneth Alvarez, Raúl Tortosa, Elena Molina, Víctor Escalona, Omar Ocanto, Beatriz Alvarez, Omar Lugo, y tantos otros y otras cuyos nombres se me escapan.

martes, 16 de octubre de 2007

Plan de Seguridad en Zona Sur de Bolívar

Desde la primera semana del mes de octubre del 2007 las autoridades militares, en especial la 51 Brigada de Infantería de Selva del Ejército, asumieron el control de las principales alcabalas ubicadas en la zona sur del estado Bolívar, entre otras el punto de vigilancia del sector La Caratica salida de Guasipati a Upata y en la entrada a la población de El Callao.
Igualmente efectivos militares están ubicándose en puntos estratégicos con el fin de incrementar el resguardo de la población ante posibles arremetidas del hampa organizada, así como para detectar a posibles narcotraficantes, grupos irregulares vinculados con la industria del secuestro, hampa común y ladrones de autos.
Este plan de seguridad previo al operativo navidad, tiene el propósito de crear en la población del Sur guayanés sensación de seguridad en lo correspondiente al resguardo de sus bienes, patrimonio e integridad física.
Sin embargo, hay que insistir en una campaña preventiva y de acción contundente en materia de circulación vial, para tratar de evitar la posible multiplicación de accidentes de tránsito en la troncal 10, carretera que en determinados tramos, como el El Callao- Guasipati, y a ciertas horas picos, presenta un alto nivel de tráfico, que amerita la intervención de los organismos de seguridad para regular el exceso de velocidad, inspeccionar las condiciones de transitabilidad de los vehículos e impedir la circulación de chóferes en estado de ebriedad.

viernes, 12 de octubre de 2007

En homenaje a los indígenas de Guayana


El 12 de octubre del 1492 se inició en América un proceso histórico de conquista y exterminio de las poblaciones originarias del continente, que no ha cesado, y que debe ser motivo de reflexión para quienes creemos en la diversidad cultural.

En Guayana el desplazamiento, aniquilamiento o exterminio de nuestros hermanos indígenas fue particularmente bestial, ya que con el disfraz de la Cruz y la Santa Religión Católica, los ancestros indígenas del Norte y Oriente de la región, en las sabanas y valles del Caroní y el Yuruari, así como en la zona Norte de Imataca, fueron prácticamente borrados del mapa, apenas quedan como reminiscencia de ese pasado étnico algunas referencias geográficas, nuestro pan de yuca Casabe y uno que otra tradición gastronómica o el uso de plantas medicinales.

Nombres como Upata, Guasipati, Carichapo, Yocoima, Currucay, Yecuario, algunos de ellos casi no utilizados, son el legado de aquellos pueblos que habitaron este territorio, aniquilados por enfermedades, impulsados al mestizaje, al cambio de su cultura y mitología, modo de vida y cosmovisión.

Hoy 12 de octubre reciban nuestros hermanos indígenas, los desplazados, los que se han ido, nuestro mensaje de aliento. Desde el Valle del indio Yocoima, de la india Upata, jamás los olvidaremos, jamás dejaremos de ser solidarios con su vibrante cultura.
(En la imagen superior izquierda niños jugando en su escuela de la comunidad indígena de Kamaria, en el municipio Sifontes del estado Bolívar, una de las pocas sobrevivientes al exterminio étnico impuesto desde el Imperio Español a finales del siglo XV)

jueves, 11 de octubre de 2007

¿ Hasta cuándo negarán integración territorial del estado Bolívar ?


El lago de Guri convertido por obra y gracia de la CVG y Edelca en un
odioso muro de 200 kilómetros, que descuartiza y desintegra
territorialmente a los municipios Piar y Raúl Leoni del estado Bolívar
Mientras en el resto del territorio nacional asistimos a proceso de integración regional, para la interconexión productiva, humana y cultural de los venezolanos, impulsados por el Estado, en Guayana seguimos viviendo bajo la dictadura tecnócrata de los altos gerentes de CVG, Edelca, el Ministerio de Empresas Básicas y Minería, y organismo similares, que lejos de favorecer la movilidad e intercambio socio- cultural y económico de los grupos humanos asentados en nuestro territorio, convierten en “guetos” y campamentos a porciones enormes del espacio geográfico del estado Bolívar.
Esta visión de la CVG heredada del puntofijismo y de las concepciones desarrollistas facturada en las universidades y tecnológicos de los Estados Unidos, ha sido sostenida a lo largo de más de 40 años en Guayana por políticos de oficio, planificadores y técnicos enquistados en oficinas lujosas, que actúan como fieles defensores de modelos de crecimiento económico coloniales, en función de las necesidades de los mercados externos y las demandas de materia prima de las grandes industrias nacionales y foráneas, que no toman en cuenta las realidades del entorno social y las potencialidades de crecimiento endógeno.
Fiel ejemplo de este modelo, lo constituye el plan, aún en curso, de aprovechamiento hidroeléctrico del río Caroní, una mega obra pensada en función de las empresas básicas y de las necesidades de electricidad barata de los polos industriales y urbanos del Norte, Oriente y Centro del país, de los grandes proyectos mineros del Sur y la venta de electricidad al Brasil.
Para estos genios, a los cuales hay que aplaudirle su efectividad como creadores e impulsores de centrales de energía hídrica, también habría que cuestionarlos por el nulo valor que le han dado a las poblaciones ubicadas en el área de influencia de esos grandes proyectos, principalmente Guri, que prácticamente anuló toda posibilidad de intercomunicación, enlace e intercambio humano, económico, cultural, entre los habitantes de los municipios Raúl Leoni y Piar, extensísimas subregiones del Noreste y Centro de Guayana, que desde la elevación de la cota de inundación del embalse en 1985-1986, fueron condenados a vivir de espaldas a su histórica convivencia.
Por esta razón El Manteco, población localizada a 84 kilómetros al Sur de Upata, no tiene actualmente enlaces terrestres e incluso fluviales confiables, seguros y constantes con sus territorios hermanos del municipio Raúl Leoni, es decir con La Paragua, con Santa Bárbara, El Pao de La Fortuna o Ciudad Piar, mucho menos con Pueblo Guri. La posibilidad de contacto cultural e intercambio productivo, utilización complementaria de las potencialidades recreativas, piscícolas, hídricas, del lago han sido cercenadas por la dificultad y el riesgo que implica el cruce de un enorme cuerpo de agua artificial como el embalse de Guri, que no ofrece ningún tipo de facilidades para la integración territorial. Nadie se ha ocupado por trazarle una ruta, un canal seguro de navegación, que permita su uso como enlace fluvial, tanto en la época de lluvias como en la temporada de sequía.
Los residentes de El Manteco en virtud de esta odiosa práctica tecnócrata desconocedora de las realidades regionales e históricas, incluso vínculos afectivos, familiares, están obligados a un periplo en semicírculo de 300 kilómetros y casi 5 horas agotadoras de viaje por carreteras y autopistas, para lograr la tan ansiada conexión con el Oeste de Guayana, es decir con su hermano y limítrofe municipio Raúl Leoni, cuando de hacerlo por una ruta fluvial segura, que respete precisamente ese pasado histórico y esta conexión natural del eje transversal de Guayana, el recorrido entre ambas subregiones sería de apenas 60 kilómetros.
Upata también excluida del enlace directo con Pueblo Guri y Raúl Leoni
Este inmenso muro de agua, que por 200 kilómetros separa abruptamente a las poblaciones de los municipios Piar con las comunidades del municipio Raúl Leoni, igualmente, alcanza niveles de exclusión igual de enormes, más al Norte en la zona de El Retumbo, Norte de Piar, desde la Encrucijada de Caruachi, donde Edelca en los mismo años 80 construyó una impresionante carretera tipo A, de las mejores del país, con capacidad para un volumen apreciable de vehículos, en términos potenciales, pero que por decisión de la tecnocracia enquistada desde tiempos inmemoriales en Edelca y CVG, poseedores de la verdad absoluta y la razón de Estado Suprema, apenas es utilizada en su recorrido completo de 50 kilómetros, por unos pocos vehículos, no más de 50 al día, según nos cuentan algunos vecinos, cuyos propietarios o usuarios, han conseguido el permiso de rigor con la Gerencia de Seguridad o Protección de Planta de la empresa energética.
Es decir el Estado venezolano, se ha dado el lujo de construir, sostener, y recientemente reparar a costos milmillonarios en bolívares actuales de 2007 una vialidad de lujo, con capacidad hasta para tres vehículos en su ancho de calzada, con una espaciosa área de seguridad lateral, con 4 puentes de primera calidad, para el uso exclusivo de una élite de trabajadores y funcionarios autorizados, como si estuviéramos viviendo en plena era de las compañías petroleras y mineras gringas, que sometían al resto de los venezolanos a la exclusión y a la condición de ciudadanos de segunda o tercera.
Esta vía planificada primero como una ruta de servicio o transporte para los obreros que construyeron la etapa final de la Hidroeléctrica de Guri, ha quedado convertida en una carretera de uso práctico exclusivo para los 30 trabajadores de Edelca que viven del otro lado del río y para otros privilegiados, ya que al llegar al Portón de Acceso al área industrial de Edelca en la entrada al campamento Guri, a ningún venezolano, independiente de sus razonamientos, diligencias o del hecho de querer utilizarla como enlace directo desde el municipio Piar hacia la zona de Pueblo Guri, Ciudad Piar, o La Paragua, le está permitido transitarla.
El alegato de los gerentes de Edelca para impedir esta conexión rápida e integradora Este-Oeste, el eje Piar-Raúl Leoni, es digno de la Venezuela excluyente que supuestamente trata de superar el Estado. Para ellos Guri es zona de alta seguridad y por lo tanto de circulación restringida o prohibida a vehículos particulares, camiones de carga liviana, vehículos de pasajeros, por el interior de su zona industrial. Si este argumento fuera estrictamente cierto- no hay duda de que tiene cierta lógica por el valor estratégico de esta instalación hidroeléctrica- lo que no terminamos de entender es por qué entonces Edelca permite la circulación de miles de vehículos, a altas velocidades, sin control alguno, a toda hora del día y de la noche, muchos de ellos por conductores en estado de ebriedad, por sus instalaciones industriales de Macagua en Ciudad Guayana, exactamente al lado de áreas de alto riesgo, como la que se localizan a menos de 10 metros de los aliviaderos, a escasa distancia de las sala de máquina 3, o a un costado de la presa principal de enrocamiento del embalse. La duda que nos asalta es por qué a los conductores de Ciudad Guayana les está permitido sin restricción alguna el uso de estas excelentes vías de enlace terrestre entre San Félix y Puerto Ordaz.
Igualmente nos preguntamos por qué a quienes habitan en el olvidado municipio Piar, en Upata, y otras poblaciones cercanas al embalse de la ahora denominada Central Hidroeléctrica Simón Bolívar, y al resto de los venezolanos se nos impide transitar, por la avenida principal de la población de Guri, que por cierto está localizada a una distancia segura de las áreas neurálgicas de la central, como lo son sus aliviaderos, subestaciones, sala de máquinas, vía que constituye un excelente tramos de enlace terrestre para la integración geográfica territorial entre el Este y el Oeste de Guayana, es decir entre los municipios Piar y Raúl Leoni.
Reflexión para los reformistas constitucionales
Estas preguntas deberían ser consideradas en la actual discusión nacional sobre los temas vinculados con la necesaria integración y unidad del territorio, más aún cuando insistentemente nuestro líder el presidente Chávez alza su voz de reflexión y crítica contra las prácticas aberrantes de la tecnocracia, que ha impuesto su modelo de país, de cultura corporativa o gerencial, al resto de los venezolanos, situación que para desgracia de los guayaneses que queremos en verdad nuestro territorio, no ha cambiado prácticamente en los 9 años de transición hacia una Venezuela más justa, sin exclusión, sin privilegios.
Como habitante del histórico municipio Piar, tierra ribereña del lago de Guri, reclamo y me opongo con fuerza a esta práctica de la CVG y la jerarquía de Edelca, de habernos convertido en nuestra frontera Occidental con el municipio Raúl Leoni en dos “guetos” confinados a nuestro propio territorio, ambos de espaldas a la integración y al intercambio cultural y socio-productivo solidario al que tenemos derecho como regiones hermanas. Y el colmo no es sólo ese odioso muro lacustre de 200 kilómetros que prácticamente descuartizó al estado Bolívar, en dos “toletes” territoriales sin conexión ni intercambio, el remate de esta visión excluyente es la práctica de la CVG y Edelca, de no tomar en consideración al municipio Piar en los planes y proyectos asociados al aprovechamiento integral o uso permisible tanto en las riberas y el área de influencia del embalse de Guri, a pesar de que compartimos con Raúl Leoni más de 200 kilómetros de línea fronteriza por el centro del lago y contamos con extensísimas playas, islas, diques y áreas protectoras del embalse a lo largo de su ribera derecha.



Artículo del autor del Blog Juan Ruiz Correa, publicado en la página WEB http://www.aporrea/ el miércoles 10 de octubre de 2007-

miércoles, 10 de octubre de 2007

Guayana Portal de Oportunidades


Desde la ciudad de Upata, la extensa geografía del estado Bolívar y de la Guayana Venezolana se abre a todas las mujeres y hombres de bien que desean hacer de esta tierra un auténtico espacio para el trabajo productivo y la libre expresión de la cultura local. Nuestro propósito es que todo aquella persona interesada en conocer la potencialidad, realidad y variedad de paisajes, riquezas naturales, patrimonios culturales, actividades económicas, pueblos y biodiversidad, tenga en este espacio virtual de intercambio y discusión, la posibilidad de acercarse y conocer mejor a este inmenso territorio guayanés.

Guayana, sobre todo la región ubicada al Sur de sus complejos industriales del acero y el aluminio o de sus paisajes de la Gran Sabana, Guri y Canaima, sigue siendo tierra desconocida a nivel internacional, nacional, regional y local. En lo que respecta a su complejidad de elementos geográficos, culturales, ecónomicos, agropecuarios, mineros, demográficos, sociales, políticos, la calidad de la información disponible en la Red es muy precaria, desorganizados, parciales, y excluyentes. Cuando se intenta acceder al conocimiento disponible en la red sobre esta importante región de la Venezuela del Sur los resultados en mi opinión suelen ser de mediocres a superfiales, de parciales a falsos incluso.

Lamentablemente con esta aula abierta al conocimiento que es la Internet pasamos de la emoción a la decepcion cuando nos encontramos con muy poca información sobre nuestro territorio guayanés, porque buena parte de los datos actualizados no están disponibles de manera sistemática, forman parte de publicaciones no abiertas, de bases de datos de difícil acceso o complejas, o son simples reseñas noticiosas enfocadas a problemas puntuales, que poco contribuyen a incrementar el conocimiento público sobre esa zona de Venezuela.

Más aún cuando intentamos conocer realidades regionales, como la que viven los pueblos de los municipios situados al Sur de Ciudad Guayana, de su gente, costumbres, recursos, nos encontramos con que en la Red esta información es muy escueta. Por esta razón considero esencial abrir este canal de intercambio de datos, opinión, reflexión, difusión de conocimientos sobre la Guayana Venezolana del Sur del estado Bolívar, del eje Upata- Guasipati- El Callao- Tumeremo- El Dorado- Km 88- Santa Elena de Uairén, y de las localidades transversales de El Palmar, El Manteco, El Pao, El Miamo, Bochinche, San Martín de Turumbán, que quizá pueda servir de estímulo para que proyectos de divulgación sobre nuestra región puedan multiplicarse por la Red.

Como paso inicial para este intecambio anexamos fotografía aérea de la ciudad de Upata, capital del municipio Piar del estado Bolívar, desde la altura del Cerro Guacarapo, en el Mirador de la Virgen de La Paz, localizado al Noreste de Upata.