Centro Cultural Manuel Piar de Upata

Centro Cultural Manuel Piar de Upata
Centro Cultural Manuel Piar de Upata

sábado, 27 de diciembre de 2008

Upata de los Carreros (Fragmento de la Novela Canaima del escritor Rómulo Gallegos)

Rómulo Gallegos, escritor venezolano, caraqueño, universal, autor de obras maestras de la literatura costumbrista, entre otras Doña Bárbara, Cantaclaro, Pobre Negro y Canaima, esta última publicada en 1935, con incontables reediciones y traducida a más de 15 idiomas. En Canaima Gallegos inmortaliza la figura del aventurero Marcos Vargas, en perenne lucha con tra las los espíritus maliciosos que se esconden en la tierra del purgo, el balatá, el oro y los diamantes, en la Guayana profunda de los albores del Siglo XX, cuando el manto civilizatoria era apenas un murmullo en una tierra de aventureros, hombres ganados para amasar fortunas, repartirse el poder o jugar a ganar o perder en aquellas soledades de la selva. donde también había un pequeño espacio para el amor y la solidaridad. En Canaima Gallegos describe con palabras sonoras a la pequeña población del valle del Yocoima que vislumbró en algunos de sus viajes a Guayana, y la bautiza Upata de los Carreros, en alusión a su movimiento como ruta de paso y aprovisionamiento de los mercaderes, vendedores de oro y mineros que la usaban como puente para sus penetraciones en bueyes y mulas hacia el Yuruari, el Cuyuní, en búsqueda del Dorado y la riqueza deslumbrante de las piedras preciosas y el caucho. La gráfica de 1935 ivulgada por el Centro de Estudios Literarios Rómulo Gallegos, CELARG recoge un momento de reposo del escritor de Canaima en una de sus visitas a Ciudad Bolívar.
La vieja casona llamada Casa Piar, en la calle Miranda con Piar, quizá algunas de las pocas de majestuoso porte que describió Gallegos y que ambientaron buena parte de su obra inmortal Canaima, abandonada, echada al olvido y la desidia, ya sus paredes cayeron y de ella sólo queda un promontorio decadedente, signo inequívoco de que a la Upata de los Carreros muy pocos la quieren, mucho menos a su escaso patrimonio arquitectónico, que se dibuja en estas fotografías de su casco histórico, en ruinas o a punto de desaparecer.
Al lado de la destrozada Casa Piar, el Hotel Comercio, remodelado, junto a otras casonas añejas, de principios del siglo XX, constituyen la escasa memoria histórica y arquitectónica de la Upata de los Carreros, de la Upata capuchina y de la Upata de antaño.
Antes de su caída definitiva, de su desplome, la Casa Piar en octubre de 2007 exhibía este lamentable aspecto, en julio del 2013 de ella sólo quedan ruinas y escombros, al parecer no tiene dolientes. Murió de mengua y olvido, como casi todo el escaso patrimonio arquitectónico histórico de la Villa del Yocoima.

A continuación fragmento de la novela "Canaima" de Rómulo Gallegos:


"Aire luminoso y suave sobre un valle apacible entre dulces colinas. Techos de palma, techos de cinc, rojos o patinosos tejados, una vegetación exuberante, de jardín y huerta domésticos, en patios y solares. Unos montes lejanos, tiernamente azules.
—Upata –dijo Manuel Ladera–. Ahí tiene usted el pueblo de los carreros del Yuruari. Upata vive del tránsito: de los fletes de las cargas que transportan sus carros y del dinero que van dejando en ella los forasteros, cuando se dirigen al interior, hacia las montañas purgüeras y las quebradas del oro de Cuyuni y cuando regresan de allá a poner la fiesta, porque éste es el pueblo más alegre de todo el Yuruari.
—Y como es fama que éste es el pueblo de las mujeres bonitas...
—Pues ya usted verá si será agradable la fiesta. Aquellos montes azules son los de Nuria y ese farallón es la famosa Piedra de Santa María, de donde brota un agua que viene a representar aquí lo que la cabeza de zapoara representa en Ciudad Bolívar: cebo para atrapar forasteros. Ya lo llevarán allá las muchachas para bautizarlo con el agua que mana de ese peñón, a fin de que se case con una upatense y eche raíces aquí. O cargue con ella para donde prefiera, que es lo que a ellas les interesa.
—A mí que me bauticen cuantas veces quieran, pues como no estoy muy seguro de ser cristiano...
—¿A pesar de la diligencia que ya tiene hecha?
—Por si acaso no se da...
Atravesaron un riachuelo en cuyas orillas algunos carreros abrevaban o bañaban sus mulas mientras sostenían entre sí una bulliciosa charla salpicada de malicias y fanfarronerías, y entraron en la población.
Calles de tierra roja por donde corrían los ríos de oro de la puesta de sol. Carros vacíos aquí y allá, con los varales en alto y en las ruedas el barro de los caminos recorridos; otros, cargados y cubiertos con los encerados, de tránsito para otras poblaciones, dentro de las rancherías llenas de la animación de los carreros que charloteaban desunciendo las bestias, conduciéndolas a los pesebres, echándoles en ellos los haces de yerba.
Sonaba todavía por allá el trabajo cantarino de la mandarria del herrador contra el yunque, tintineaban las colleras de las mulas de otros convoyes que venían llegando o ya se ponían en camino, y aquí y allá, en las cosas y en las palabras que al paso se escuchaban –en la talabartería, la herrería o la carruajería– todo giraba en torno a la vida del carrero. En el aire flotaba el olor de las bestias. Por las conversaciones pasaban caminos. Camino de San Félix, camino de Tumeremo, camino de El Callao, camino de El Palmar... En Upata de los carreros todo viajaba.
Casuchas humildes techadas de palma carata; otras con techos de cinc, que eran las de comercio: la tienda, con cobijas de bayeta, abrigo de caminantes, colgadas en las puertas; la pulpería donde los peones que ya habían soltado el trabajo tomaban el trago de caña alborotando; otras con techos de tejas; las casas de las familias principales de la población, con muchas ventanas y lindas muchachas asomadas a ellas.
—¡Adiós, don Manuel!
—¡Adiós, mi corazón! –respondíale chancero–. ¡Qué cariñosa me saludas a la vuelta de este viaje! Aquí les traigo un candidato para la Piedra de Santa María. Dice que ya su mandato está hecho, pero no estaría de más que le echaran el agüita que ustedes saben. Váyanse esta noche por casa para presentárselo.
Y las ventanas despedían risas para las bromas de don Manuel y miradas para el forastero de años mozos y presencia gallarda. Porque en Upata, que del tránsito vivía, también el amor tenía que poner sus esperanzas en el paso de los forasteros."

viernes, 26 de diciembre de 2008

Imágenes de Upata



Atardeceres nubosos, frescos en la Villa del Yocoima Upata. Crepúsculos sobre el cielo de Upata en la zona del Corozo, fotografía del 22 de diciembre del 2008 y creciente del río Yocoima a su paso por la ciudad en esta misma fecha decembrina.

domingo, 21 de diciembre de 2008

Solsticio de Invierno en Upata

En este gráfico reproducido en el blog la Bitácora de Alchemy http://labitacoradealchemy.blogspot.com/2008/06/solsticio-momento-astrolgico-mito.html, se visualiza la ubicación de la Tierra punto blanco grande y el Sol punto amarillo durante los 12 meses del año en relación con las posiciones de los signos del Zodiaco. Recomendamos la excelente información sobre el fenómeno de los Solsticios que divulga el autor de este blog.

Imágenes del tiempo atmosférico en Upata, tomadas el domingo
21 de diciembre del 2008, día del Solsticio de Invierno
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Urbanismo Manuel Piar humedecido por una llovizna que duró horas,
al fondo el camino al Cerro El Toro.

Techo bajo, perturbación atmosférica al Suroeste de Upata
Llovizna al fondo en el cerro Guacarapo, cielos nublados el día del Solsticio de Invierno.
Bruma blanquiazul en la serranía Guacarapo al noreste de Upata, durante todo el 21 de diciembre del 2008 este sector se mantuvo húmedo y frío.

El 21 de diciembre es el día más corto del año en el hemisferio Norte. Este día el Sol inclinado hacia el Sur alcanza su máxima declinación en Upata, ciudad que está ubicada en la coordenada 8º Norte, más o menos.
Por tanto el Astro Rey al mediodía de hoy se inclina desde el Ecuador Celeste unos 32 grados hacia el Sur, de allí que el calor extremo en esta época del año de mayor frescor da paso a una agradable temperatura, que todos vinculamos a la época de la Navidad.
Este día el Sol detiene su inclinación al Sur justo por encima del Trópico de Capricornio, línea imaginaria ubicada muy cerca de Río de Janeiro en Brasil.
No obstante hay que aclarar que en realidad y a nivel de la posición aparente del Sol en el conjunto de las constelaciones del Zodiaco para este lapso del año nuestra gran estrella apenas ha comenzado su tránsito por la bella constelación de Sagitario, localizada en los no menos hermosos cielos del Sur, es decir y para ser más exactos deberíamos llamar al Trópico de Capricornio Trópico de Sagitario.
A mediados de enero será cuando el Sol comenzará a ubicarse en alineación con la constelación de Capricornio. (Este fenómeno no tomado en cuenta por los expertos o prácticos de la Astrología obedece a una perturbación normal del movimiento de la tierra conocido como Precisión de los Equinoccios, que provoca este retardo de un mes en el ciclo de 12 signos del Zodiaco actual, que es un legado con casi tres milenios de existencia, que no toma en cuenta esta realidad ni es corregida por quienes creen en la influencia de las Estrellas en la personalidad y el destino de los humanos)
Este 21 de diciembre, fecha que ahora por influencia mediática se comienza a asociaciar con un supues espíritu de la Navidad, marca el comienzo oficial del invierno en el hemisferio Norte, en los países del Norte de Africa, Europa, Norteamérica y el Asia Septentrional., mientras que a nuestro Sur por Argentina, Chile, Uruguay, se marca el inicio del Verano, pues en esas tierras el Sol está alto en el Cielo y las noches son cortas, mientras que los días son largos
Coincide también con la Natividad del Señor Jesucristo.
Solsticio significa Sol Quieto y el hecho de estar asociado a la Cabra Marina o Capricornio, simboliza que el Astro Rey luego de permanecer unos días en quietud aparente en el cielo de diciembre, comenzará dentro de una semana a subir hacia nuestro ecuador, a perder inclinación Sur, en una especie de avanzada o estampida hacia adelante muy propia de estos animales caprinos.
En Upata el 21 de diciembre del 2008 ha sido un día de temperatura baja para nuestro clima, con una mínima en la mañana en torno a los 21 grados, una máxima a las 11:30 am de 26 grados y con una media por debajo de los 24 grados.
En este mes de extremas precipitaciones y muy húmedo, la Villa del Yocoima está completamente a merced de la lluvia, con precipitaciones a diario, lluvias fuertes alternadas con lloviznas y nubosidad total, con apenas pocos minutos de cielo despejado.
Ayer, es decir el sábado 20 de diciembre, un espectacular arcoiris casi coincidente con nuestro ecuador celeste se dejó ver por los lares del Cerro El Toro y Sierra Tres, en un arco enorme y con una nitidez extraordinaria.
Se prevé que la perturbación atmosférica continúe, así como las bajas temperaturas de nuestro trópico guayanés, que podrían descender en Upata hasta los 19 y 20 grados, con medias de apenas 23 grados, eso será en la semana final de diciembre y durante todo el mes de enero.
El 2008 ha sido en su segundo semestre un año bastante extremo en cuanto a su lluviosidad y es posible que según nuestras mediciones podamos cerrar con una caída pluviométrica en torno a los 1200 mm.

jueves, 18 de diciembre de 2008

Embalse de Guri alcanzó nivel máximo


Por segunda ocasión este año 2008 el lago de Guri alcanzó su cota máxima operativa, al ubicarse su espejo de agua a 271,01 metros sobre el nivel del mar.
Es decir su volumen de agua almacenado registra un 100 por ciento de capacidad, gracias al excelente caudal que le está aportando para esta época del año el río Caroní, en promedio casi 6 mil metros cúbicos por segundo.
Para hacernos una idea de esta circunstancia positiva es preciso indicar que mientras en España, por ejemplo, la mayoría de sus embalses o pantanos, se encuentran a tan sólo un 48 por ciento de su capacidad de almacenamiento, en el lago de Guri la situación hidrológica para este año es muy favorable porque 100 por ciento de capacidad útil significa que las centrales de Guri, Caruachi y Macagua pueden funcionar en su máximo potencial de operaciones.
Esta es una excelente noticia, reveladora de la buena salud de este sistema fluvial y la óptima utilización de este recurso como principal fuente generadora de energía eléctrica para el país.

jueves, 4 de diciembre de 2008

Lluvias torrenciales y bajas temperaturas en la cálida Guayana


Luego de un mes de octubre y de una primera quincena de noviembre de lluvias muy esporádicas, las precipitaciones torrenciales, algunas acompañadas con tormentas eléctricas, hicieron nuevamente su aparición en el eje Upata- Santa Elena de Uairén.
Las temperaturas igualmente con la llegada de la temporada decembrina bajaron sustancialmente, hasta promedios diarios en torno a los 24 grados, con mínimas que orbitan entre los 21 y los 20 grados, y máximas de apenas 30 grados promedio.
El agradable clima fresco de la Navidad y Fin de Año coincide en esta zona del estado Bolívar, con la mayor inclinación Sur del Sol, que para el 21 de diciembre se ubicará en el cielo diurno a 31 grados del Ecuador Celeste, lo que aunado a la influencia de los vientos fríos del Norte genera temperaturas más agradables y que las noches sean unos 40 minutos más largas que los días.
En noviembre cayeron sobre Upata alrededor de 180 mm de lluvia, y en los primeros días de diciembre hasta el 4, la pluviosidad alcanza los 90 mm, un registro muy elevado, que ha causado la creciente inusual para la época del río Yocoima y de sus pequeñas quebradas tributarias.
Más al Sur en la Cuenca Alta del Caroní y el Paragua, se han registrado lluvias torrenciales y continuas, que elevaron el caudal del Caroní a valores cercanos a los 9 mil metros cúbicos por segundo, recuperando el lago de Guri casi medio metro, hasta los 270,97 metros sobre el nivel del mar.
Como resultado Edelca abrió compuertas a finales de niviembre, para descargar el exceso de agua que acumula el embalse Guri, que se encuentra hoy al 99 por ciento de su capacidad útil. Aunque al Norte, en el mar Caribe y el Atlántico Norte, las temperaturas de las aguas marinas han bajado considerablemente por debajo de los 20 grados, una cuña de bajas presiones y perturbaciones atmosféricas, procedentes del Atlántico Central y el África Ecuatorial, interactuando con la Zona de Convergencia Intertropical, que se encuentra un poco más al Sur de las Guayanas, alimentadas por temperaturas marinas por encima de los 26 grados han provocado este inusual mal tiempo que ya va por tres semanas de lluvias torrenciales y casi diarias.
Resultado la vegetación del Eje Upata-Santa Elena de Uairén exhibe un verdor intenso y las fuentes de agua se encuentran en sus valores máximos o no han sido afectadas por sequías extremas. Mientras tanto los habitantes de estas zonas calientes disfrutan de estos tiempos tan gratos y en las mañanas tienen que apagar aires acondicionados, ventiladores o enrollarse literalmente en sus sábanas o arropadores.