domingo, 8 de abril de 2012

Santa María de Upata En la Ruta a Guasipati y al Sur Profundo de Guayana

Santa María de Upata, antiguo pueblo de misión, uno de los primeros fundados por los padres capuchino catalanes en la primera mitad del siglo XVIII.
Turistas provenientes de la Gran Sabana a su llegada a Santa María
Santa María del Yacuario fue, junto a Altagracia y Cupapuí, una de las primeras localidades fundadas por los padres misioneros capuchinos catalanes durante la primera mitad del siglo XVIII. Estos pueblos de misión en su mayoría sufrieron el embate del tiempo, el olvido y el abandono. 
No obstante ha logrado Santa María y la norteña Altagracia, sobrevivir y con nuevos aires mantienen su vigorosa presencia como centros poblados rurales, en estrecha conexión con la ciudad de Upata.
Lamentablemente no hay construcciones antiguas, casas, conventos, infraestructura, talleres, piezas, que sirvan de testimonio de lo que fue Santa María del Yacuario, toda sus vías y viviendas, así como construcciones públicas datan de fecha muy reciente, y ni sus habitantes tienen real conciencia sobre dónde podrían estar los pertrechos, los implementos y las huellas de aquel pasado, cuando los indígenas por la fuerza de las armas, de la persuación y la fe, fueron confinados a vivir como peones de las unidades de producción agrícola y pecuaria de los padres capuchinos.
Recta en el pequeño valle de Santa María, al fondo serranía San Germán.
Hoy Santa María ya no es del Yacuario, no hay mayor información sobre el significado de aquel segundo nombre, que quizás hacía alusión a un término indígena. 
Hoy Santa María es de Upata, punto montuoso, descansa sobre una planicie breve que se asienta a las faldas de los cerros San Germán, El Aguador, La Cruz y el homónimo de Santa María. Desde sus colinas y escalones de tierras amarillas y arenosas, se ven siempre rumbo al Sureste las cerradas e incansables curvas que deben sortear los transportistas y pasajeros que se dirigen a Guasipati, a El Callao, Tumeremo, El Dorado, el 88 Las Claritas y la Gran Sabana hasta Brasil. 
Desde estos promontorios de Santa María, que marcan el límite de la formación granítica de Imataca con la geología cuarzosa y aurífera de la Formación Pastora, se  dejan atrás las relativamente tierras altas del Valle del Yocoima Upata, para adentrarse en las llanuras más suaves pero extensísimas del Yuruari Cuyuní. 
Desde la Ladera Este del pueblo de Santa María se visualiza las extensas llanuras del Yuruari y sus tributarios, también más al horizonte y al Sureste la cordillera de Tomasote, frontera de Padre Chien con Roscio y Piar.
Final de vía asfaltada rumbo al Salto de Santa María.
 En sus últimas curvas, antes de aterrizar en el Centro Turístico Los Primos y el Cruce a Santa Bárbara, se observan al fondo los prodigiosos cerros Tomasote con su larga cordillera y su cima a 700 metros sobre el nivel del mar, El Cume al lado de Villa Lola, el Teu Teu, el Guacamayo, el de Machín que se eleva a casi 640 metros sobre el nivel del mar, los cerros de Apurito, Los Jiménez, y más al fondo la altiplinacie de Nuria, sólo observable cuando hay cielo limpio. 
Una intensa actividad ganadera alternada con la minería del cuarzo y la eventual del oro desde Tierra Blanca hasta Cicapra y La Florinda, forman parte esencial junto a la agricultura y el turismo rural, de las potencialidades productivas de esta zona del estado Bolívar. 
Iglesia cristiana evangélica en la vía El Salto
Troncal 10 en Santa María ruta que enlaza Upata con Guasipati y los pueblos del Sur de Guayana.
Santa María hoy vive de su comercio con Upata, de la venta de buen queso, cochino, quinchonchos, chicharrones, cambures y otros frutos frescos de la tierra, además de la buena cocina del desayuno criollo de empanadas, arepas, pastelitos, jugos y refrescos. Son actividades incansables de manos curtidas en el trabajo, que se benefician del intenso tránsito que diariamente se desplaza por la Troncal 10 desde Upata rumbo al Sur franco. 
Árbol de Aceite o Copaiba en la ruta al Salto.
Pequeño conuco en el primer sector de curvas entre Santa María y la Encrucijada a Manganeso El Palmar.
Otra iglesia cristiana en construcción a un costado de la ladera Este del pueblo.

Santa María del Yacuario en la pluma de Celestino Peraza

Don Celestino Peraza, guariqueño, comerciante, gobernador de Bolívar, rememora en su libro "Leyendas del Caroní" que esta población "está compuesta en su totalidad de indígenas guayanos y panacayos...Santa María era una linda población situada al Oriente, a 18 kilómetros de Upata, la Pequeña Sultana del Yuruari, sobre una colina de vegetación mixta entre sabanas y bosques y de un clima delicioso. Tenía un magnífico templo y un hermoso convento, que era a la vez taller para el tejido de algodón, y labores manuales de todas clases. Fue de los primeros que fundaron los padres catalanes en 1730"...
Muy poco queda de aquella Santa María de padres capuchinos e indígenas sometidos. Hoy su población es mayoritariamente criolla o mestiza, los cristianos católico han perdido mayoría ante el empuje de las iglesias cristianas evangélicas, y del templo magnifíco y el convento no quedan ni las ruinas...

1 comentario:

deivis dijo...

santa maria es bonita y tiene un clima bien sabroso