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lunes, 17 de marzo de 2025

Sequía moderada y calor soportable han caracterizado el primer trimestre del 2025 en Upata

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Tapón del Caballo en el piedemonte del Cerro El Toro a principios de marzo del 2025

La sabana pedrogosa en altura, a 600 metros sobre el nivel del mar, en las colinas altas de la serranía de El Toro en Upata, en marzo del 2025. Día nublado, No hay mayor impacto de incendios de vegetación en esta zona al norte de la ciudad.

Con la bruma típica de marzo, mes ventoso, así se ve el valle de El Candado desde el topo del Cerro El Toro, en marzo del 2025.

Del clima y sus circunstancias. Retomamos el tema de la lluvia, el calor y las sensaciones térmicas

Como es usual en este blog vamos a realizar nuestras acostumbradas anotaciones climáticas del último ciclo de lluvia verano en Upata, el que se inició en mayo junio del año pasado 2024, con precipitaciones más bien moderadas, ya que no se registraron eventos lluviosos de gran magnitud generadores de inundaciones o crecientes extraordinarias de nuestro río Yocoima y sus quebradas en el lapso julio-septiembre. El 2024 tuvo una temporada de los nortes octubre-noviembre en extremo seca, luego tuvimos tres semana de diciembre sin lluvias, pero finalizando el año hubo algunos aguaceros de moderada intensidad que hicieron bajar las temperturas promedios hasta los 25 grados centígrados, y normalizaron las mínimas a registros cercanos a los 20 grados, típicos de esta época, incluso hubo dos madrugadas decembrinas con mínima de 19 grados. 

2024 un año en extremo seco pero sin olas de calor como las que padecimos en el 2023

2024 posiblemente fue el año menos lluvioso en Upata en las últimas dos décadas. De acuerdo a nuestros registros extraoficiales el recuento de lluvias fue el siguiente: de enero a marzo, sequía casi absoluta, en abril dos o tres lluvias moderadas, en mayo lluvias moderadas muy ocasionales, en junio sí hubo dos o tres eventos lluviosos tipo aguacero torrencial y unas 6 jornadas de precipitaciones moderadas, en julio como es usual arrecieron las lluvias, aunque con menor intensidad que otros años, en agosto las canículas fuertes con casi tres semanas sin lluvias, y precipitaciones de moderadas a intensas muy pocas, en septiembre lluvias esporádicas y poco intensas, en octubre lluvias moderadas, en noviembre sequía, en diciembre hasta la última semana sin lluvias, solo aparecieron algunas precipitaciones de fuertes a moderadas la última semana del año. 

En total las precipitaciones acumuladas a Upata se ubicaron en un rango entre 700 y 800 mm año, posiblemente 2024 fue el año más seco de las últimas tres décadas en la Villa del Yocoima, aunque lo positivo es que a diferencia del año anterior que fue también extremadamente seco, en esta oportunidad no hubo olas de calor extremo tan intensas y continuas como las que se registraron  en el 2023. La temperatura promedio se ubicó en 25,5 grados, con mínima promedio de 22,5 grados y máxima promedio de 31,5 grados. La máxima absoluta rozó los 36 grados en abril mayo y septiembre octubre. Mientras que la mínima absoluta solo fue de 19 grados en enero y diciembre. 

2025 ni calor ni frío, relativamente fresco y con lluvias inesperadas

En relación con el año 2025 y su primer trimestre en curso podemos destacar normalidades y anormalidades, como es usual con respecto al clima. Enero fue lluvioso en su primera semana, luego tuvo un lapso de sequía marcada que se prolongó hasta la primera semana de febrero, luego engtre mediados de febrero y comienzos de marzo se alternaron días soleados con días frescos nublados, días de lluvias moderadas en el día con jornadas de calor fuerte y sin lluvias. Finalizando febrero y hasta el 2 de marzo hubo dos precipitaciones intensas para la época del año, luego en semana y media de marzo arreció la sequía, pero desde el 12 de marzo se comenzaron a registrar precipitaciones moderadas y continuas atípicas para esta época del "verano". 

Las temperaturas por lo general siguen siendo soportables en marzo, a pesar de que estamos en el pico de la temporada de sequía, con mínimas en torno a los 21 y 22 grados, incluso en algunos días ha bajado a 20 grados. En enero febrero tuvimos mínimas entre 18 y 20 grados, máximas de 30 a 31, que se hicieron más elevadas finalizando febrero. En marzo la máxima promedio se sostiene en 32 grados, y el promedio todavía no llega a los 26 grados, evidencia de que estamos en un lapso relativamente normal en cuanto al calor, sin los extremos que hemos padecido en fechas recientes.   

jueves, 28 de enero de 2021

Enero y comienzo de febrero del 2021 siguen las lluvias y bajas temperaturas: el verano nada que deja sentir su impacto en Upata


Enero continúa con sus temperaturas frescas, con máximas que rara vez llegan a los 30 grados, más bien se sitúan en promedio en torno a los 28 grados, incluso hemos tenido días con lluvias o muy nublados con máximas de 26 grados. Las mínimas no han bajado de 18 grados en casos excepcionales, pero más bien han sufrido un ligero aumento ya que se están ubicando hasta el 28 de enero en un rango entre los 20 y 21 grados. El promedio de temperatura del mes se sitúa en 24,5 grados. 


En cuanto a las precipitaciones aún se siguen presentando lluvias moderadas y algunas intensas, pero ya no con la frecuencia de los primeros días del año. Después del 15 de enero solo han caído dos "aguaceros" o lluvias intensas, de unos 10 mm cada una, no obstantes el acumulado hasta la fecha es de 120 mm. El paisaje en torno a la ciudad se mantiene totalmente verde y húmedo, los "tapones" y lagunas llenos, y las quebradas en sus nacientes siguen conservando cierto caudal para esta fecha, cuando lo normal es que a partir de diciembre estos pequeños cauces permanezcan secos. Se da la circunstancia de que las quebradas con facilidad recuperan su caudal de la temporada de lluvias, cuando caen sobre el valle lluvias extraordinarias para la fecha.

3 de febrero del 2021, en la serranía de El Toro Guacarapo, persiste el verdor.

Finalizando enero no se visualiza en el valle del Yocoima y sus zonas silvestres aledañas ninguna señal de la temporada de sequía, ya que los árboles de los bosques cercanos no han perdido su follaje,  ni siquiera en las franjas menos húmedas y de suelos arenosos y pedregosos como lo son sus ecosistemas de sabana. En el paisaje de drenaje cerrado persisten los humedales y no se han presentado hasta la fecha los incendios forestales que son característicos en la zona a partir de noviembre, diciembre y enero. Apenas quedarían febrero, marzo y parte de abril como meses de sequía, y de repuntar nuevamente las lluvias torrenciales, hay que estar preparados ante la eventualidad de crecientes extraordinarias de los cursos de agua, ya que el subsuelo sigue saturado de agua, las lagunas naturales siguen crecidas y existe la posibilidad de que se presenten inundaciones en las áreas urbanas cercanas a los drenajes naturales, cuando se reinicie la temporada de lluvias. 

Finaliza enero comienza febrero y las máximas comienzan a rozar los 31 grados y las mínimas se sostienen en 21 grados

En febrero del 2021 la escorrentía prosigue sobre las lajas, señal evidente de que no ha entrado la temporada de sequía. Aspecto de una de las nacientes de la quebrada de El Caballo.

En cuanto al cierre del mes de enero, la situación no varió mucho. Las mínimas fluctuaron entre 20 y 21 grados, los promedios en torno a los 24 o 25 grados dependiendo de la mayor o menor insolación, o la ausencia o presencia de lluvias. Las máximas algunos días escalaron hasta 30 grados después de la 1 de la tarde, pero en este nivel de calor se sostenía por poco tiempo, ya que tanto al mediodía como después de las 4 de la tarde el registro de temperatura entonces oscilaba entre 28 y 26 grados. Y las noches frescas siguieron en un rango entre 24 y 23 grados. 

Entrando en febrero la tendencia a aumento de temperatura si se siente en el ambiente, ya que a ratos la temperatura sube a 31 grados en su máxima, aunque por breve tiempo y ya hemos tenido mañanas de 22 grados. El promedio por su parte sigue fresco en torno a los 25 grados, y el verdor en el paisaje se sigue manteniendo, y la incidencia de incendios forestales en la región de Upata sigue siendo de muy baja a nula. 
Pequeña poza sobre laja granítica en una de las colinas de la serranía de El Toro,  comenzando febrero del 2021 persisten las lluvias, no hay verano todavía en Upata.

sábado, 3 de marzo de 2012

En el primer trimestre del año en Upata y Guayana Clima húmedo y fresco mantiene verdor en gran parte de la región Guayana y Upata

Temperaturas medias en torno a los 23 y 24 grados centígrado marcaron los meses de enero febrero, con mínimas que en Upata incluso bajaron hasta los 18 grados. Y con máximas que por semanas se mantuvieron por debajo de los 28 grados. Es decir disfrutamos de un clima excepcionalmente fresco en el día, muy frío en las mañanas (por supuesto de acuerdo a los patrones y la costumbre de los pueblos cálidos del Norte Centro de Guayana, cuyas temperaturas mínimas no suelen bajar más allá de los 18 grados)). En sectores de montañas colinosas, por encima de la cota de 500 metros sobre el nivel del mar, como la zona de El Buey, al Este Noreste de Upata, hubo en enero mañanas con temperaturas de 16 grados, y promedios diarios de 22 grados.


Para mantener la tendencia del año pasado, 2011, en esta zona del noreste del estado Bolívar la sequía ha sido casi nula, ya que las lluvias no han dejado de caer. Hemos tenido particularmente en Upata, El Manteco, El Pao, el piedemonte de Imataca y Sierra Piacoa, y en los llanos y colinas montañosas de Sabanetica, Sabaneta, Guayabal, Las Adjuntas, El Retumbo, San Lorenzo, Santa Rosa, El Morichal, Altagracia El Valle, Buen Retiro, Mundo Nuevo, Campanario, Los Rosos, Montaña de Lino, Monteralo, Las Josefinas y Los Culíes, hacia la zona de Santa María, Matajey, El Piso, Guacamayo, constantes, precipitaciones, débiles, moderadas e incluso fuertes.
Si bien el río Yocoima y sus afluentes y quebradas han bajado un tanto de nivel, todavía tenemos humedad suficiente en las áreas silvestres, zonas rurales, pastizales, y las lagunas siguen muchas de ellas en sus máximos, es decir repletas de agua.

domingo, 25 de octubre de 2009

Algunas Aclaratorias necesarias sobre actual nivel del Lago de Guri




El lago de Guri en las cercanías de El Manteco, en esta fotografía de mayo del 2009 el lago se encontraba en la cota 265 metros sobre el nivel del mar.


Ante la avalancha de comentarios, rumores y predicciones, muchas de ellas pesimistas, debemos aclarar algunas realidades en relación con el actual nivel del lago de Guri.

Hasta el 22 de octubre del 2009 el lago de Guri presentaba un ciclo de descenso de 6 centímetros por día. Este valor no es normal para el mes de octubre según los registros históricos. Ello es así porque en octubre la media de caudal del río Caroní es de unos 4 mil metros cúbicos por segundo, y actualmente su caudal es de 3000 metros cúbicos, lo que representa un 25 por ciento menos de su volumen por unidad de tiempo.

No hay catástrofe hídrica

Esta situación de valores bajos en el caudal del Caroní para el mes de octubre no representa todavía una catástrofe hídrica, ya que aún con ese bajo  registro el Caroní está relativamente distante de sus valores históricos mínimos, que para finales de octubre se ubican en los 2000 metros cúbicos por segundo.

Un factor a tomar en consideración con respecto al actual nivel del lago de Guri (al 25 de octubre el embalse se encontraba en un valor cercano a la cota 266,14 metros sobre el nivel del mar) es que a inicios de año la tendencia era totalmente opuesta y muy cercana a los niveles máximos del lago.

Según el registro de la OPSIS en enero del 2009 hubo días con caudales por encima de los 6000 metros cúbicos por segundo, incluso comenzando ese mes el Caroní superó su registro histórico al sobrepasar los 8000 metros cúbicos por segundo. (Ver gráfico anexo)

El gráfico, arriba, refleja el caudal del Caroní expresado en metros cúbicos por segundo como aporte al Lago de Guri durante el lapso enero octubre del presente año 2009. El otro gráfico abajo detalla la cota del lago de Guri en el lapso 2003- septiembre 2009 expresada en metros sobre el nivel del mar. (Fuente: Oficina de Operación de Sistemas Interconectados OPSIS)


En el primer trimeste de este año, cuando aún no se tenía certeza de la magnitud o impacto negativo del fenómeno del Niño en nuestro país, el lago de Guri registró valores altísimos en su cota, a tal punto de que no fue sino hasta finales de febrero cuando el lago inició su ciclo normal de descenso correspondiente a la temporada de sequía, que en teoría se debió iniciar en diciembre 2008 enero 2009.

El volumen de agua almacenada hasta el mes de mayo y principios de junio del 2009, al extenderse el periodo seco en la cuenca alta del Caroní Paragua, se mantuvo aún por encima de la cota 264 metros sobre el nivel del mar, ya que lo normal para la sequía es que el lago registre en esta época una cota cercana a los 260 metros sobre el nivel del mar.

Este valor relativamente alto en teoría auguraba una temprana recuperación del embalse, porque con las lluvias de junio, julio, agosto y septiembre, el lago recuperaría el 20 por ciento del volumen que requería para alcanzar su nivel máximo de 271 metros sobre el nivel del mar, posiblemente a finales de agosto o en septiembre.

A este nivel el lago contiene el 100 por ciento de su volumen útil. Cuando esto sucede y se mantienen lluvias suficientes para mantener un caudal superior a los 5000 metros cúbicos por segundo, es necesario abrir las compuertas o aliviaderos, tal como se hizo desde el año 2005 hasta el 2008 sin interrupción.

Pero resulta que en esos años hubo ciclos de hasta tres semanas con caudales por encima de los 11 mil metros cúbicos por segundo y medias de 9 mil metros cúbicos en la temporada lluviosa, mientras que este 2009 el Caroní a duras penas tres o cuatro días pudo exhibir un caudal por encima de de 8 mil metros cúbicos, sus máximos promedios apenas alcanzaron los 6 mil 500 metros cúbicos en esta temporada de lluvias.

En junio el lago descendió a su mínimo del 2009


No obstante junio del 2009 fue un mes en extremo atípico  ya que durante sus primeros 15 días el caudal del Caroní ni siquiera se acercó a los 4000 metros cúbicos por segundo, y se dio el hecho extraordinario de que el lago de Guri en vez de subir de nivel disminuyó a su mínimo de 264 metros este año. Sólo fue la tercera semana de junio cuando el Caroní comenzó a incrementar su caudal, aunque no con la fuerza de otros años.

En julio del 2009 las lluvias en el Alto Caroní Paragua fueron intensas, con máximos de caudal en torno a los 9 mil metros cúbicos por segundo. Ese mes el lago escaló dos metros en su nivel.

Pero agosto, en teoría el mes de mayores precipitaciones en la cuenca junto a julio, presentó lluvias moderadas a tal punto de que sólo aumentó su nivel en metro y medio, al tiempo que se acercó a sus mínimos históricos en torno a los 5000 metros cúbicos por segundo.

Septiembre mantuvo la tendencia de precipitación moderada a baja en la cuenca del Caroní, en este mes el lago se estancó en la cota 268,20 metros,ello ocurrió los primeros días de septiembre, a la segunda semana el río siguió mostrando caudales por debajo de los 4000 metros cúbicos por segundo,con descensos diarios de tres a cuatro centímetros.

Activadas alertas tempranas

Como resultado de todo esta tendencia a la baja en plenos meses de la temporada lluviosa se han activado las alarmas y el diseño de un posible plan de contingencia debido a que si se mantienen caudales cercanos a los mínimos históricos para el último trimestre del año, octubre-diciembre, nos podríamos encontrar a finales de año con un lago de Guri en franco descenso hasta cotas si no semejantes por lo menos cercanas a las que se sufrieron en los años 2002-2003.

Todo dependerá del comportamiento climático del Alto Caroní en este lapso, de cuan intenso sigue siendo el Fenómeno del Niño y de su impacto consecuente en esta región del Sur de Venezuela, que padece no una intensa sequía como se ha comentado erroneamente sino un ciclo de precipitaciones moderadas, que por supuesto no son suficientes para mantener el volumen del Guri en sus niveles normales para esta época del año mes de octubre del 2009.

Fuerte descenso pero no como en el 2002 2003

Sin embargo, debemos aclarar que cuando el lago de Guri sufrió este mismo fenómeno del Niño en el bienio 2002-2003 en el mes de octubre de ambos años el lago de Guri se encontraba en niveles aún más críticos: en el 2002 el lago estaba en la cota 262 metros y en el 2003 el embalse bajó aún más hasta los 261 metros sobre el nivel del mar.

Este año el lago está 4 metros por encima de esos niveles, lo cual dentro de la situación de alerta pudiera ser un buen indicador.

Noviembre, diciembre e incluso la primera quincena de enero, pudieran ser meses con mayor es precipitaciones a las que hemos tenido en septiembre octubre, y si se da esa circunstancia habría que prepararse para un primer trimestre del 2010 en el cual el lago de Guri podría bajar desde la cota 263 metros hasta los 257 metros, mientras que en el lapso  abril mayo el embalse bajaría otros 6 metros, para un mínimo de 251 metros sobre el nivel del mar, todavía lejano a la cota crítica de 244 metros que registró en el 2003, pero cerca de la cota de emergencia 248 msnm.

Por supuesto este escenario positivo optimista se pudiese dar si el Fenómeno del Niño atenúa su impacto en el primer semestre del 2010, si la tendencia es desfavorable y la sequía se extiende hasta junio nuevamente, pudieramos enfrentar cotas por debajo de los 248 metros sobre el nivel del mar, y la eventualidad de confrontar posibles emergencias o el colapso del sistema, el cual es bueno decirlo se presentaría en caso de que el lago baje hasta la cota 240 msnm, lo que obligaría a apagar ocho unidades generadoras de Guri.

Volumen útil del 79 por ciento no es mala señal

En lo que sí hay que ser serio en todo caso es en no generar alarmas estruendosas con fines politiqueros.  Guri mantiene aún con esta temporada lluviosa débil una capacidad útil del 79 por ciento, no del todo crítica para la época. Su caudal por encima de los 2500 metros cúbicos por segundo en octubre está lejando de los mínimos históricos, que para esta época están por debajo de los 2000 metros. El descenso del lago de Guri en promedio 6 centímetros por día de mantenerse no sería tampoco una tragedia hídrica.

Pescador agricultor en el lago de Guri sector La Vigia, al suroeste de El Manteco.

Que el lago de Guri tenga 5 metros menos en su espejo de agua no es del todo extraño, ya que incluso en un año muy lluvioso como el 2004 el embalse tampoco alcanzó su 100 por ciento de volumen útil y se estancó en los 269 metros, un metro menos que este 2009.

La esperanza es que la sequía no sea de una crudeza tal que provoque el descenso del lago a sus mínimos por debajo de los 250 metros sobre el nivel del mar, o que puede bajar hasta el record histórico de 243 metros que sufrimos en el año 2003.

Racionar consumo eléctrico reduciría impacto sobre Guri

Por lo pronto están activadas las alertas tempranas, se prepara el plan de contingencia y la medida oficial de racionar el servicio o contener el incremento explosivo de la demanda de electricidad a un razonable 1 o 2 por ciento anual, y no el irracional 7 por ciento interanual del 2009,  son positivas en cuanto permiten a este sistema hidroeléctrico que tiene su primer escalón en Guri,  generar electricidad con valores turbinados de 4800 metros cúbicos por segundo, lo que impediría que el ciclo de descenso de la cota del lago no sea tan elevado.

En cualquier caso si usted vive cerca del lago de Guri, en las riberas de los municipios Piar o Angustura, o visita esta zona en estos días comprenderá que aún la situación no es de emergencia o de alarma o de hecatombe. El lago pese a esta temporada lluviosa leve se mantiene esplendoroso, con un buen volumen almacenado, y lo que todos deseamos es que el Niño no se comporte tan mal como en el 2003.






Es Bueno Saber

Caudal: Se refiere al volumen de agua por unidad de tiempo, en este caso en hidrología se utiliza el término metros cúbicos por segundo, para expresar el caudal o gasto de un curso fluvial.

Cota: Altura sobre el nivel del mar. Las   aguas oceánicas o marítimas están equiibradas a una misma altura referencial de 0 metros, límite enrtre las tierras continentales insulares y las regiones cubiertas de agua. Cuando hacemos referencia a la cota del lago de Guri nos referimos a su altura sobre el nivel del mar, en promedio 265 metros.

Desarrollo del Fenómeno El Niño


El Fenómeno de El Niño se manifiesta con en el aumento de las temperaturas de la superficie del Océano Pacifico Tropical frente en las costas de Perú y Chile, las cuales son regularmente templadas debido a la presencia de la corriente de Humboldt que sube desde el Océano Glacial Antártico. Este calentamiento puede ser de hasta 1°C en promedio e involucra vientos alisios más débiles y cambios en el nivel de precipitaciones en los Trópicos. Este año el inicio del Fenómeno El Niño fue anunciado por la Organización Meteorológica Mundial en el mes de Agosto.

En Venezuela, con base en las observaciones realizadas en la historia hidrológica de 59 años de registros existentes se ha evidenciado una alta correlación entre la ocurrencia del Fenómeno El Niño y la disminución de la pluviosidad en las regiones sur-oriental y occidental del país, por lo cual se espera durante el resto del año 2009 y el primer semestre del año 2010 la disminución del aporte de agua a los embalses destinados a la generación hidroeléctrica.
En cuanto a las condiciones climatológicas actuales relacionadas con el Fenómeno El Niño se tiene que:

1. El Niño esta presente a lo largo del Océano Pacífico ecuatorial y se espera que se intensifique.
2. Las anomalías de las temperaturas de la superficie del mar se ubican al menos un 1°C por encima de la media.
3. Basado en las observaciones actuales y los pronósticos de los modelos dinámicos, se espera que se fortalezca y se extienda el Fenómeno hasta abril del 2010.
4. Durante las últimas cuatro semanas las anomalías de la temperatura de la superficie del mar (ATSM), en el Océano Pacifico Central se han intensificado.
5. En la última semana las anomalías de la temperatura de la superficie del mar (ATSM), se han incrementado en todas la regiones del Océano Pacifico Ecuatorial. * 

* Informacion disponible en el Boletin Semanal 43 de la OPSIS.

jueves, 16 de abril de 2009

Reaparecen las lluvias en Upata durante una jornada de inestabilidad atmosférica y nubosidad extrema

Sector Noroeste de Upata, visto desde el Palacio Municipal completamente nublado y en plena tarde lluviosa del jueves 16 de abril, la inestabilidad atmosférica se mantuvo todo el día y se extendió al viernes 17 de abril.
El centro de Upata, calle Libertad, y el sureste de la Villa del Yocoima visto desde la Alcaldía de Piar, en la tarde fresca y lluviosa del 16 de abril de 2009.
La serranía del Cerro Los Chorros y las estribaciones de La Carata no se divisaban desde el mirador del Palacio Municipal debido a la incesante lluvia caída en la Villa del Yocoima.

Después de un mes de marzo de 2009 relativamente húmedo y de un mes de abril particularmente caluroso y seco, por fin reventaron en Upata las lluvias "chicharreras", antesala según el populacho y los campesinos de los cantos incesantes de las chicharras, que son normalmente preludio de la entrada de la temporada de lluvias en el mes de mayo.
La jornada del jueves 16 de abril amaneció húmeda, con nubarrones y lloviznas que se extendieron a lo largo de la mañana, pero que en la tarde dieron paso a precipitaciones más intensas, que mantuvieron el clima agradable, mojado, y permitieron a los montes resecos del valle del Yocoima tomar un poco de respiro y por supuesto detener esa manía tan upatense de las quemas forestales.
La imagen de satélite divulgada por la norteamericana Administración Nacional Oceánica y Atmosférica NOAA por sus siglas en inglés, nos permitieron constatar que efectivamente la región Guayana, gran parte del Delta Orinoco y el Oriente de Venezuela, estaban bajo los efectos de inestabilidad atmosférica y densas nubes de lluvias, que apagaron los calores extremos de estos días de abril y que de acuerdo con el pronóstico del Centro Nacional de Alerta Hidrometeorología CENAH ente adscrito al Ministerio del Poder Popular para el Ambiente podría extenderse el viernes 17 de abril, el sábado 18 y el domingo 19 de abril, para luego dar paso la próxima semana a una relativa estabilidad y buen tiempo.
Independientemente de la certeza o no de este pronóstico, dado lo cambiante y complejo del clima en estos tiempos de desajustes atmosféricos provocados por el calentamiento global, lo cierto es que los organismos de seguridad y el Estado Venezolano deben prepararse para una eventual temporada de lluvias extremadamente intensa y proclive a generar inundaciones.
Por lo cual es necesario que se agilice en la región, en la ciudad de Upata, y en el resto de municipios del estado Bolívar, los planes de contingencia, la limpieza y saneamiento de quebradas, así como la intervención de aquellos parcelamientos y ocupaciones ilegales que se están levantando en los lechos o áreas de protección de cursos de agua y ecosistemas de lagunas. La imagen del satélite Geos 12 de la NOAA es elocuente del día húmedo que vivimos en Upata el jueves 16 de abril día de Santa Bernardita y Santa Engracia.
Según los cálculos propios del autor del Blog en Upata cayeron hasta las 6 de la tarde de ayer jueves 16 de abril 44 mm de lluvia, el mayor registro del mes.