Pequeño tributario del Guanaraparo cerca del pueblito de Manganeso
Hato ganadero en las llanuras del Guanaraparo Guacuripia, al fondo Cerro El Totumo
En la ruta a Manganeso colinas lomeríos y valles
Desde el kilómetro 20 de la carretera que une a Upata con El Palmar nos encontramos con un paisaje variopinto de cerros suaves, colinas, valles de pequeñas quebradas ausentes en el verano, y a la distancia más al Norte las montañas serenas de Imataca, que se prolongan hasta la zona campesina de El Buey, con sus montes y campos que se elevan entre los 500 y los 700 metros sobre el nivel del mar.
El Sol de los Venados casi oculto por uno de los tantos incendios de vegetación, en la llanura del Yocoima, cerca del fundo Las Llaves carretera Upata Guasipati Km 6
Hato cerca de la encrucijada de la vía Manganeso con la carretera a Guasipati
Contraste entre el verde sereno del hato y el Cerro El Totumo en el sector Manganeso frontera de los municipios Piar y Padre Pedro Chien.
Lomas, hatos, montes y cerros de Upata desde la vía a Manganeso
Luego de un febrero de suaves temperaturas y lluvias constantes en su primera quincena llegamos a un mes de marzo típicamente seco, con calores extremos que en Upata han llevado el termómetro a los 33 grados centígrados de máxima, con promedios en torno a los 26 grados y con mínimas habituales entre 23 y 24 grados.
Desde hace dos semanas, es decir desde la última semana de febrero, no llueve en estas tierras del noreste de Guayana, las quebradas se han secado, las lagunas o tapones están llegando a sus mínimos, y el verde progresivamente está dando paso en las sabanas y áreas de pastoreo a un tono entre marrón y negro, como consecuencia de las constantes quemas forestales.
Fuertes vientos en las horas más calientes, de insolación intensa, propias de cielos despejados, favorecen la propagación de humo, y la presencia de una bruma densa que convierte en irrespirable el aire, que se origina en los incontables incendios típicos de este tiempo de calor intenso.
Paisajes de Guayana, del Este y el Norte de Guayana, no obstante siguen guardando esa imagen serena de cerros pardos y sabanas y colinas tapizadas de verde a pesar del verano, donde pastan los rebaños de una ganadería de tres siglos, que a pesar de malos augurios o lamentos sigue siendo la actividad productiva económica fundamental de esta subregión del estado Bolívar.
En el marco del 265 aniversario de la fundación de la ciudad de El Palmar, iniciativa de poblamiento impulsada por los padres capuchinos catalanes en el año de 1746, la Tierra Fresca capital del Municipio Padre Pedro Chien, estará organizando un conjunto de eventos religiosos, festivos, culturales, ganaderos, deportivos y tradicionales, enmarcados también en la fe religiosa que esta localidad le tributa a su Santo Patrono San Miguel Arcángel.
La alcaldesa de Padre Chien licenciada Sol Rubinetti en tal sentido, conjuntamente con el comité de fiestas, invitó a los turistas nacionales y regionales, habitantes del estado Bolívar, a la propia comunidad de Padre Chien y autoridades del estado Bolívar a compartir con el pueblo de El Palmar la tradicional fiesta en honor a San Miguel Arcángel, las cuales se inician hoy jueves 29 de septiembre con la actividad litúrgica en la Iglesia Parroqial de El Palmar, fecha que también coincide con la fundación de esta localidad ubicada en el anfiteatro de colinas y piedemonte de las serranías de Imataca y Nuria.