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viernes, 15 de mayo de 2026

Fotos históricas del casco central de Upata 1 restauradas y coloreadas con Inteligencia Artificial


Casa de Comercio del afamado empresario upatense Antonio Rodríguez, se muestra en la gráfica la intensa actividad de recepción y despacho del balatá principal producto extraído de las selvas guayanesas, donde igualmente era intensa la explotación de oro en las ricas minas del Yuruari. 


Otra imagen de la Casa de Comercio de Antonio Rodríguez, y otros inmuebles del casco central de Upata, en pleno auge del comercio de balatá y el suministro de provisiones a las zonas mineras del sur de Guayana.

Así interpreta la IA Gemini de Google la calle Piar de Upata, calles de tierra, casonas estilo colonial, niños jugando, y actividad de comercio en la esquina con la Ayacucho; al fondo serranías de la Carata y Guacarapo La Viuda.

Calle Bolívar frente a la Plaza Bolívar de Upata, trabajadores a caballo, wagones de carga del balatá y provisiones para las zonas mineras, esta casa de comercio ocupa lo que hoy es el Centro Comercial Anakaro. Al fondo casa de dos plantas, demolida para dar paso al edificio Ortega, décadas después, la foto es de finales de la segunda década del siglo XX.

Calle Bolívar de Upata, en otra estampa de la época de la Venezuela rural, tal como la interpreta la IA de Google Gemini.

Aunque la foto la identifica como calle Libertad, la capilla al fondo hace suponer que se trata más bien de la calle Miranda, con su oficina de telégrafo, de dos plantas.

lunes, 2 de diciembre de 2024

Upata en dos tiempos: Ayer Vieja casona pueblerina en modo abandono Hoy utilitaria y poco vistosa construcción comercial

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Hace dos décadas imagen de una de las viejas casonas representativas del casco histórico de Upata, en la esquina de la calle Piar con Ayacucho, destacando sus ventanales altos de madera típicos de las construcciones neocoloniales de la ciudad, sus paredes de bahareque y su techo de dos aguas. Vestigio del pueblo que ya se queda sin referentes de su arquitectura tradicional de finales del siglo XIX y principios del siglo XX.

En la misma esquina anterior la nueva construcción comercial común de la Upata del nuevo milenio. Un edificio de líneas utilitarias y lamentable "diseño" exterior, donde la praxis desencadena fachadas que francamente rompen la estética constructiva de la vieja ciudad, donde las humildes casas de dos aguas tenían el encanto del pasado. La señorial fachada de la casona familiar dio paso a este mamotreto arquitectónico que rompe la tradición y la estética de nuestro casi en extinción casco histórico. 

domingo, 7 de julio de 2024

Un 7 de julio de 1762 inició su tránsito histórico Upata: la Villa del Yocoima. A sus habitantes e Hijos Felicitaciones en esta fecha memorable de ratificación de su legado, importancia regional y potencial económico como entorno de vida de miles de familias guayanesas

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La Villa del Yocoima cumpleañera desde su patrimonial Cerro El Toro, vista de su sector este, centro y oeste, al fondo la silueta inconfundible del Cerro El Corozo.
Así luce actualmente el Palacio Municipal de Piar y parte de su Plaza Bolívar.


Igesia Parroquial de San Antonio de Padua, la principal de Upata.

Calle Vargas, en el cruce con la Vang Prag, esquina de Filemón.

Embalse de Cupapuicito patrimonio natural de Upata, a solo 3 kilómetros de su casco central.

Av Raúl Leoni, una de las principales arterias viales de la ciudad.

Calle Ruiz Pineda en el tramo Raúl Leoni- Valmore Rodríguez.
Hace 262 años en 7 de julio de 1762 Upata la Villa del Yocoima fue fundada por los padres misioneros capuchinos catalanes para convertirla entonces en el centro administrativo principal de las Misiones del Caroní, por su importante ubicación geográfica y su suave clima en un verde valle protegido entre las colinas y montañas de la Sierra Imataca. 

En este 2024, tras una complejidad de sucesos históricos, vaivenes entre épocas de estancamiento y tiempos de mayor prosperidad, Upata se levanta y ratifica como una de las localidades más importantes del noreste de Guayana, y la tercera ciudad en población del estado Bolívar y la región Guayana. 

Desde Hemisferio Sur Guayana ratificamos a sus habitantes, hijos y amigos, nuestra mayor palabra de felicitación por este nuevo aniversario de su ciudad, que tiene ante sí el reto de superar los escollos del presente, en materia económica sobre todo, para elevarse como una morada con mayor calidad de vida, mejores servicios y con un entramado de infraestructuras urbanas de mayor vistosidad.

Se han dado desde su gobierno municipal y de parte de sus emprendedores del sector privado, y sus comunidades organizadas y familias realmente compromentidas con el bienestar colectivo, pasos destacados para que Upata tenga hoy la imagen que posee, de ser una ciudad más funcional y con una imagen más grata en sus calles, avenidas, plazas, parques, edificaciones públicas, inmuebles particulares. 

viernes, 18 de agosto de 2023

La Ciudad en dos tiempos

 

Hospital de Upata en dos tiempos: Arriba en los 60 del siglo pasado, abajo en la actualidad 2023.
"Casi no hay cambio, está igualita", diríamos que Upata no ha cambiado mucho, a juzgar por estas imágenes que reflejan dos momentos históricos muy apartados en el tiempo. Arriba el Hospital Gervasio Vera Custodio, antes denominado Centro de Salud a los pocos años de su inauguración en diciembre de 1965 por el entonces presidente Raúl Leoni. Abajo 58 años después sigue en apariencia la misma estructura hospitalaria, ya que su ampliación posterior, ejecutada entre 1986 y 1989 no se divisa en la imagen. Se observa poco tráfico en ambas fotografías. El samán a un costado ya cobijando y arropando parte de la edificación, el tulipán africano a la izquierda, al fondo, ya en su madurez plena. Lamentablemente el aire de ciudad moderna que tenía entonces la esquina de la Independencia con Humbolt, cortada apenas por los icónicos avisos de los cines de Upata promocionando la película en cartelera, ha desmejorado considerablemente. Esta afectación a su estética exterior ha sido provocada por por la ranchería de puestos de venta, que tomaron la acera, dañando la visual de la fachada del centro hospitalario.
Eso sí, las apariencias engañan. La Villa del Yocoima en los 60 era una minúscula ciudad de provincia que no llegaba ni a los 15 mil habitantes, y hoy en 2023 según las proyecciones de población del Instituto Nacional de Estadística en su perímetro urbano y caseríos su población es de unos 118 mil habitantes. Obviamente este particular rincón del centro de la ciudad sigue casi igual, tal como se refleja en ambas gráficas, pero el resto de la Villa, su casco central, urbanizaciones y periferias sí que ha cambiado, y de ello sí pueden dar fe otros sectores, donde viejas estructuras, algunas icónicas y patrimoniales, han sido sustituidos por nuevos desarrollos inmobiliarios e infraestructura urbana.

jueves, 24 de marzo de 2022

De crónicas y cronistas. Saludos al profesor y periodista Eligio González, nuevo Cronista Oficial del Municipio Piar

Eligio Antonio González Peña, nuevo Cronista Municipal de Piar
 
Cronos Dios de Tiempo, relato en tiempo espacio, cronista, comunicación y reseña de lo vivido. En Pueblo y Ciudad.
El Cronista es esclavo del cronos, relator del devenir histórico, responsable del recuento de los hechos y del tránsito civilizatorio y la huella cultural que las sociedades dejan en el espacio tiempo. Desde épocas muy lejanas el contador de estas historias, episodios, eventos, situaciones, relatos, descripción de personajes, ha sido parte fundamental de la institucionalidad de pueblos y ciudades. Upata no es la excepción. Tierra, tiempo, todo en uno, nuestra valle villa, ha tenido sus grandes y buenos cronistas, venidos del campo de la docencia, de la poesía, de la literatura en general, del periodismo. Oficiales y no oficiales, acuiciosos y no tanto, mediáticos y de bajo perfil. Todo un enjambre de buenos cronistas.


Cronistas Oficiales, la triada más reciente: Juan Francisco Girón, Ángel Romero "Romerito" y e Dr Atiffe Habib

De los oficiales y más recientes tenemos allí la figura siempre recordada de maestro Juan Francisco Girón, masón, poeta y cronista municipal en los años 70 del siglo pasado. Luego hemos tenido a otros cronistas de valía, como el docente e investigador "Romerito", el profesor Ángel Romero Cabrera, upatense de corazón pero nacido en lejanas tierras de la capital de la República. El más reciente, hasta su cercano deceso el año pasado 2021, el doctor, empresario, comunicador, político, investigador, Atiffe Habib, de ancestros provenientes de las colvulsas tierras del Medio Oriente.
A todos les debemos importantes aportes a nuestra historia chica como villa, pueblo, ciudad, municipio, en la forma de trabajos escritos, documental, iconográfico, libros y patrimonios materiales como el proyecto Villas y Misiones del Dr Atife Habib (obra  lametablemente interrumpida, allá en su bien acabada replica de un pueblo misionero de la curva a San Lorenzo, a la que no le faltaban casas, iglesia, talleres y depósitos, a la usanza de aquella época temprana de la Upata que nacía como villa de españoles a finales del siglo XVIII).

Cronistas no oficiales, cronistas somos todos

Ni que hablar de otros cronistas de peso, no oficiales, pero igualmente de gran valía, eternos enamorados de esta ciudad yocoimera, investigadores, con sus aciertos y lagunas, con su incansable trabajo, pero siempre tenaces en el afán por aprehender y aprender, sobre el devenir de esta pequeña ciudad y los aportes de su gente. Como el recordado Pedro Quijada Marcó, quien desde los 80 hasta el 2020 realizó el rol de cronista de la ciudad, sin el reconocimiento del título oficial.
Punto cimero en este contexto la prosa y poesía del upatense universal el Dr Carlos Rodríguez Jiménez,  abogado, diplomático de carrera, escritor, masón, ya desaparecido, con su obra monumental "Upata", Tomo I,  un homenaje a la villa bicentenaria de 1962, fruto de su larga investigación de décadas sobre la ciudad, sus orígenes, familias, aportes, cultura, en fin su compleja y rica historia.
Cronistas destacados hubo y hay, merodeando todavía en el periodismo, como el periodista Misael Briceño, autor de aquel célebre Babandí, columna semanal infaltable en el diario El Pueblo en los 80, con una hoja de servicios ejemplar en defensa de Upata y el Sur de esta Guayana minera y diversa. Excelente el trabajo de cronista de lo sencillo, de las historias menudas del pueblo que conoció a fondo y educó como pocas, que desarrollo nuestra Ilustre Maestra Isaura Gómez de Ayala, mujer del siglo XX y del temprano XXI, formadora de talentos, poetisa, de profunda fe religiosa, artesana, promotora cultural y amplia conocedora de nuestras tradiciones, quien también nos legó textos en estilo de crónicas y cuyo verbo era prodigioso en relatos y reseñas sobre este municipio y su ciudad principal Upata.
Y la lista de cronistas no oficiales es inmensa. Allí podemos colocar sin temor ni rubor a poetas, escritores de novelas, ensayistas, pintores, relatores  populares de historia, periodistas, historiadores, maestros de escuela, profesores, médicos, profesionales de todas las ramas, transportistas, empresarios, deportistas, artesanos, albañiles, ingenieros, amas de casa, productores del campo, políticos de oficio y sin oficio, y un largo etc, quienes desde su particular visión, a lo largo de estos dos siglos y medios tuvieron los ya idos y tienen los hoy vigentes en cuerpo presente, la oportunidad de dar forma a la gran crónica de este pueblo y su municipio. Hasta nuestros niños y adolescentes tienen y pueden ser cronista de este terruño Mi Tierra y sus extensísimos confines parroquiales.

Eligio González profesor, periodista y nuevo Cronista Oficial

Más reciente no podemos dejar de citar el aporte del profesor y periodista Eligio González Peña, autor de aquella puntillosa y bien lograda columna semanal del Correo del Caroní  Visión de Upata, poeta, maestro de educación física, exsidorista, locutor, promotor de programas radiofónicos con los niños como coordinador del área educativa, andando la primera década y segunda década de los 2000, y corresponsal del Sur en el diario Nueva Prensa de Guayana.
Precisamente Eligio González, viejo cronista, a pesar de que aún no entra en edades postreras, acaba de ser nombrado Cronista Municipal de Piar, en el más reciente concurso para escoger este importante cargo que había quedado desierto tras el deceso del Dr Atife Habib.
Su nombramiento por decisión de la Cámara Municipal de Piar en sesión del 23 de marzo de 2022 ha sido un reconocimiento a su labor y potencial para enfrentar en estos tiempos tan complejos la tarea de ser el guardián y costodio de la memoria histórica, lejana y reciente de este territorio de Guayana y de promover a todos los niveles la sistematización del trabajo de cronista, en alianza con las comunidades, escuelas, gremios, el sector cultural, los empresarios, las instituciones públicas y el resto de cronistas no oficiales. Una tarea titánica y de hormiga que sabemos va a encarar el "semillerense" Eligio con la dedicación, responsabilidad y constancia que le caracteriza.
En hora buena, en este marzo húmedo, fresco, atípico de brisas decembrinas, y calores ausentes, tenemos nuevo Cronista Oficial. Saludos Don Eligio González, profesor, periodista. El reto está abierto. La ciudad, el municipio, las parroquias, están hambrientas de que ese movimiento de la crónica menuda, antigua, fresca, reciente, se haga viva en la memoria de todos, en especial de nuestros muchachos, lamentablemente hoy perdidos muchos de ellos en los recovecos de las selfies, las redes que enredan, la incomunicación disfrazada de comunicación, la manipulación informativa, la censura velada, la superficialidad y la virtualidad vacía de instagranes, trinos, chirridos, memes,  libros de cara y movimientos compulsivos. Saludos  al nuevo Cronista: "In bono tempore, annales, salutem Eligio ".

miércoles, 13 de octubre de 2021

Casa Piar otra viejo referente histórico arquitectónico de Upata que murió de abandono

En los 80 y 90 del siglo XX se iniciaba la decadencia de la Casa Piar

Sin techo, el derrumbe, y el monte, comenzaba la muerte de la vieja Casona

En este nuevo milenio la histórica casa mostraba este aspecto tan deplorable.

Al lado del icónico hotel Emilia, hoy Comercio, queda el terreno vacío donde alguna vez se erigió la histórica Casa Piar, mudo testigo de nuestro desapego y ausencia de memoria.

Más que certeza y comprobación rigurosa sobre su origen y significado, la historia de la demolida y hoy ausente Casa Piar o de los Celis como la llamaron algunos hijos de Upata, pertenece al reino de las especulaciones, ya que nos resulta cuesta arriba creer que en dicho inmueble alguna vez pernotara el victorioso héroe epónimo Manuel Piar luego de tomar estos ricos espacios ganaderos para la causa de la Independencia en 1817. 

No hay una sola casa, un solo bloque de teja, o mampostería, en pie en nuestra ciudad, como para suponer que como por arte de magia dicha casa "histórica" haya tenido el valor de alojar en su interior al más victorioso general del Ejército Patriota. Ya que por las limitaciones de las técnicas constructivas del siglo XVIII y XIX en esta villa más pobre que rica, a pesar de sus recursos ganaderos y agrícolas, aquí en Upata no tuvimos el privilegio de contar con edificaciones realmente sólidas como para soportar el embate del tiempo. Hacerlo significaba un costo muy oneroso para nuestros emprendedores locales, y el régimen colonial y la República en su vida inicial no solía hacer erogaciones tan cuantiosas en estos pueblos olvidados del interior.

De hecho lo más viejo en materia inmobiliaria en Upata son sus viejas casonas de la calle Sucre, y una que otra construcción de barro o bahareque, que han podido soportar cuando mucho entre 130 y 120 años en el casco central. Queda el privilegio de ser las construcciones más antiguas de la ciudad, alguno de los monumentos funerarios familiares que siguen en pie en el Cementerio Viejo de Upata, que pueden ostentar con orgullo sus 150 años de historia, aunque sin duda el acabado que podemos visualizar actualmente en estos panteones data de fechas más recientes en el tiempo, quedando en el olvido sus estructuras originales simples.   

Volviendo al tema de la Casa Piar, preferimos quedarnos con la certeza de que esta vieja casona, de techo de teja, y porte magnífico de mansión colonial para nuestra realidad provinciana, se llama así porque simplemente estuvo enclavada en la calle Piar con Miranda, y porque la tradición le asignó el rol de morada provisoria del General curazoleño. 

De esa mansión quedó por allí quizás ya destruido también una hermosa maqueta de un proyecto de restauración que fue promovido-hasta allí- por el entonces alcalde de la R invertida Américo De Grazia,  remodelación que nunca cuajó, y el recuerdo de algunas fotografías, que la muestran con su esplendor de vieja casona más o menos bien conservada y luego moribunda y desgajada. 

En su lugar aparte de comerciantes informales que la tuvieron como espacio de venta improvisada, queda hoy la nadería del terreno abandonado o en espera de mejores tiempos, para dar paso como suele suceder a algún edificio comercial, sin el encanto de aquellas casonas de estilo neocolonial que marcaron la pauta en la Upata de finales del siglo XIX y en su primera mitad del siglo XX. Añadimos memoria fotográfica de la "histórica" Casa Piar, y un trabajo sencillo sobre el único Museo de esta Villa que no es otro que nuestro Cementerio Viejo. 

Hace 12 años publicábamos en este mismo blog una breve reseña sobre el único Museo de Upata, su Cementerio Viejo, hoy nada ha cambiado, siguen siendo el único de la Villa más allá de la calidad artística creativa de los artesanos sus monumentos, esculturas y panteones tienen un valor patrimonial indiscutible. Quedó por allí en papel quizás el proyecto de Museo que tanto pregonó el desaparecido cronista Pedro Quijada Marcó.


jueves, 20 de agosto de 2020

“Upata en la literatura y los libros…” IV


Diario de Viaje de John Princep 

Otro libro fundamental para el conocimiento de la historia de Guayana, escrito en tono de crónica, es el "Diario de un viaje de San Tomé de Angostura en la Guayana española, a las misiones capuchinas del Caroní", el cual tuvo como autor al británico John Princep, comerciante, que vino a Guayana en plena Guerra de Independencia para comercializar armamentos por ganado, tabaco y otros productos locales.

En el estudio ensayo sobre "Los antecedentes poblacionales de la moderna Santo Tomé de Guayana: 1595 – 1961. publicado en la Revista Guayana Sustentable 12, editada por la UCAB y la Fundación Honrad Adenauer el investigador Reinaldo José Rincón Chávez refiere sobre este diario lo siguiente:  

"John Princep sobrecargo del bergantín Hunter, el cual llegó a Guayana procedente de Inglaterra transportando 7.000 fusiles, además de espadas, municiones, vestuarios y otros efectos militares para ser entregados al gobierno republicano en Santo Tomás de Angostura. Este cargamento tenía un valor de más de 31.660 libras esterlinas, valor que debería ser cancelado con mulas, ganado en pie, carne en tasajo y todo el tabaco cosechado en las misiones del Caroní 18 . El documento publicado con el título de Diario de un Viaje a las Misiones Capuchinas del Caroní, nos muestra con un relato vívido y ameno, aunque doloroso, el estado de los pueblos de misión, escrito en el año 1818, a lo largo de su recorrido donde iba acopiando los productos necesarios para el pago de la deuda" .  Su viaje se realizaba cuando ya este extenso territorio de las antiguas misiones eran dominadas por el Ejército Libertador, y toda su riqueza ganadera, agrícola, pertrechos y sus habitantes estaban al servicio de la causa independentista

Esta obra del siglo XIX de Princep junto a la de otros viajeros del siglo XIX fue reeditada en 1975 por la Presidencia de la República, en ella existen 20 páginas donde se describen, comentan y relatan situaciones diversas relacionadas con esta región de las Misiones del Caroní y Upata temas como la fiebre amarilla, su geografía,  pueblos, cultivos, clima, gobierno, ganadería, comercio, entre otros. A continuación insertamos un fragmento de este libro,  que lamentablemente no está al alcance de las nuevas generaciones mediante alguna edición de papel o digital accesible masivamente:

“Upata está ubicada en un terreno seleccionado que tiene muy buenos montes de labor para cualquier fruto de cacao, caña, tabaco, yuca y maiz, es de muy buen temperamento, bien batido de la brisa, que es el viento más sano de estas tierras. Tiene aguadas, aunque no tiene ríos navegables. Tiene buenos y bastantes sabanas para pastos de ganado...En la distribución del espacio colonial le correspondía a Upata ser el centro de referencia de un conjunto de pueblos que actuaba como su satélite. Además de ello hubo también la intención de otorgarle cierta importancia política pues quería que fuera la capital de las Misiones...El pueblo está construido en manzanas rectangulares, pero la casas son miserables y la mayoría de barro, sin simetría, elegancia o ventilación. Un torrente de buena agua serpentea por unas dos terceras partes de la población, y aunque ahora se seca a veces podría con poco trabajo suministrar amplio abastecimiento del líquido”.

Exploración Oficial de Michelena y Rojas

“Exploración Oficial por el Norte de la América del Sur en los años 1855 1859” es una soberbia y bien documentada obra de la autoría de Michelena y Rojas y Editada por Lacroix Editores en 1867. 

“Upata en la literatura y los libros…” III

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  Upata en la Geografía Médica de Oxford

 

Dr Eduardo Oxford autor de la Geografía Médica del Yuruari.

Escondido, oculto en esos estantes polvorientos o baúles, tenemos libros amarillentos que nos hablan de esa Upata del pasado como el que escribiera el Dr Eduardo Oxford “Geografía Médica del Yuruari”, donde se insertan capítulos que describen la realidad espacial, ambiental, histórica de Upata y las localidades de la cuenca del Yuruari. Citamos a continuación parte de su contenido, relacionado con nuestra ciudad, concretamente sobre los pioneros de la medicina; también insertamos otro sobre las farmacia que se establecieron en Upata a mediados del siglo XIX y el último acerca de las condiciones ambientales de sanidad del pueblo y el hecho favorable de no ser ni el valle ni buena parte de sus caseríos focos palúdicos:

Los albores de la vida médica científica, irradiaron sus esplendores en Upata con la presencia del doctor Siegert, regresado de Caratal en 1853. Aquí fijó su residencia; y en 1863, el doctor José Miguel Alcalá, en 1864 el doctor Pedro Gómez Isazi, en 1868 el doctor Ernesto Morton, francés, y en 1871, el doctor Hermógenes Rivero. Posteriormente han ejercido otros médicos con lujo de ciencia y de práctica...

La primera botica fue establecida en Upata en el año de 1853 por el doctor Siegert, regentada por el señor Hermenegildo Silva con aptitudes para el despacho de las fórmulas; y la segunda farmacia (Botica Alemana), la abrieron al servicio público, los señores Gólrner & Truníf en 1859. Recuérdase

que esta farmacia tuvo un preparado anti-palúdico especial, conocido con el nombre de Píldoras Guayanesas, que gozó de gran popularidad. Geografía Médica del Yuruari. Eduardo Oxford...

La salud pública del Distrito Piar se desenvuelve en mejores condiciones fisiológicas que la del Distrito Roscio y los matrimonios, que forman parte de la Demografía, aparecen con un porcentaje mayor en áquel que en este Distrito...

Y si entramos a señalar en detalles las poblaciones y vecindarios en donde se goza de mejor salud, militan razones en favor del Distrito Piar.

Tenemos que el Municipio más sano es el Municipio El Palmar, del Distrito Piar, y los vecindarios en donde se goza de una completa salud, son Santa María, situado en el punto más elevado de los terrenos planos del Yuruary y Santa Rosa, distante doce kilómetros hacia el norte de la población de Upata.

En el Municipio Upata, se extiende desde el sitio La Estrechura hasta el vecindario Boca del Monte, que es el foco palúdico más fuerte en este Distrito. Santa Rosa, antigua capital del Municipio del mismo nombre, hoy parte componente del Municipio Upata, no es foco palúdico. Los vecindarios: San Lorenzo, Santa María, La Garata, El Jobo, Paraparal, Campanario, Altagracia, Saboneta, Sabanetica, Borbón, San Germán, San Buenaventura y El Encanto, no son localidades aptas para el crecimiento y desarrollo del Anopheles, portador del hematozoario de Laverán.

Hay que hacer constar que el ramal de Imataca que circunda el Distrito Piar, en donde se hace la explotación del balatá, del pendare y de otros productos naturales, es sano; es decir, la salud de los trabajadores se conserva en perfecto buen estado, con la circunstancia, además, de que existen pocos animales del orden de los ofidios y de no ser dicho ramal medio enteramente favorable para la vida de los anopheles, vectores del hematozoario, excepción de la parte de dicho ramal conocida con el nombre de Montañas de Boca del Monte, en su extensión hacia el Municipio San Félix”.

Importante destacar los favorables comentarios que la figura del Doctor Eduardo Oxford, nativo de Ciudad Bolívar, de ascendencia inglesa, generó en el propio sabio Luis Razetti, quien calificó su obra como un aporte excepcional a la investigación de las patologías más recurrentes en la extensa Guayana, y añandiendo que si los médicos de provincia tuvieran la misma preocupación y constancia por estudiar a fondo los problemas sanitarios de sus regiones en Venezuela para esa época se tendría una más nutrida bibliografía sobre este tema.


Este trabajo fue dado a conocer por el doctor Oxford en 1921 en Valencia, en el marco del III Congreso Venezolano de Medicina.  Luego de una fructífera carrera y de sus aportes a las salud pública por los extensos territorios del Sur de Bolívar, zonas mineras del Yuruari, este eminente médico murió 5 años después en 1926, luego de haber publicado su Geografía Médica. De sus hijos hay que resaltar la labor de Eduardo Oxford López, escritor, autodidacta, político, autor de los libros "Usupamo y Otras Divagaciones", "Relatos y Leyendas del Sur de Venezuela", "Apuntaciones para una Geografía Económica del Estado Bolívar" y "Guayana y sus Problemas", entre otros.  

A pesar de que a mediados del siglo XX se le reconoció su aporte a la medicina regional, al bautizar al hospital principal de Upata con su nombre, este homenaje le sería arrebatado al Dr Oxford cuando se concretó la mudanza de la institución al actual hospital de Upata, que luego de funcionar dos décadas como Centro de Salud pasó a llamarse Hospital Dr Gervasio Vera Custodio, en honor a otro inminente médico de larga experiencia en esta ciudad. Actualmente ningún centro hospitalario, ambulatorio, o clínica lleva el nombre de Eduardo Oxford, consumándose así un injusto manto de olvido sobre su aporte y apostolado en pro de la salud de los habitantes del Sur profundo de Guayana.

Upata Rosa del Bosque Narrativa fantástica de Celestino Peraza

Aunque nacido en Chaguaramas estado Guárico en 1850, el polémico escritor, comerciante, minero, político con varios periplos en cárceles, Don Celestino Peraza fue un excelente contador de historias y leyendas, las cuales reunió en uno de sus libros más preciados “Leyendas del Caroní”, obra editada en 1908, de obligatoria consulta y lectura para quienes pretenden acercarse a Guayana y sus tradiciones y mitos.