Puerto de Palua, infraestructura de carga de la empresa productora de hierro Ferrominera Orinoco, visible desde el Malecón de San Félix
Embarcación de transporte de mineral de hierro surcando el Orinoco frente a San Félix
Desde San Félix se divisan Los Barrancos de Fajardo Sur de Monagas
Sereno pero inmenso en su amplitud, soberbio como lo llamó Julio Verne sin haberlo visto nunca, bicolor, oscuro al Sur por la tinta del Caroní que reciente le entregó sus aguas por Angosturita Acapulco, color arena al Norte por donde corre su corriente principal, así se muestra el río Orinoco, Río Padre, el Uyapari indígena, la Serpiente de Agua de los pueblos amerindios, que luego de transitar valles, llanuras, se abre al mar en un prodigioso Delta, para rendir tributo al Atlántico.
A pesar de la intensa actividad petrolera en la frontera de Anzoátegui con Monagas también abundan unidades de producción agrícolas y pecuarias, como ésta ubicada en la ruta a Batería 6 río Oritupano.
Puente militar de entrada a la zona operacional Batería 6 de Petrozumano, filial mixta de PDVSA con capital chino.
Morichal en caño El Alastrique en la cuenca del río Orítupano entre Anzoátegui y Monagas.
Caudal de agua en la región del Aribí Oritupano
Farallones en los contornos de la Mesa de Guanipa
Mapa de la región fronteriza Anzoátegui en el eje San Tomé Altamira Aguasay. (Fuente Cartografía Nacional hoy Instituto Geográfico de Venezuela Simón Bolívar)
Durante la Semana Santa 2011 efectuamos un rápido recorrido por los llanos orientales de Venezuela, desde la ciudad campamento de San Tomé municipio Freites en Anzoátegui hasta la población de Altamira, localizada en el municipio Aguasay del estado Monagas.
En este pequeño tour por esos parajes nuestro anfitrión fue el analista de seguridad industrial de PDVSA del proyecto Petrozumano TSU Erasmo Idrogo, quien gentilmente nos sirvió de guía y nos puso en contacto con parte de sus caseríos rurales, zonas de explotación petrolera, caminos secundarios y principales, morichales y barrancas que conforman la geografía de esta tierra donde se conjuga una intensa actividad petrolera con el trabajo arduo de pequeños y medianos productores agrìcolas y ganaderos.
Por esta región de Sol inclemente y vegetación achaparrada, adornada por bosquecillos de hojas caducas y amplios morichales, se nota con fuerza la huella de una actividad petrolera y gasífera muy intensa, que data de la década de los 40 y 50, cuando compañías transnacionales como la Gulf se hicieron de miles de hectáreas en concesión para arrancarle estos valiosos jugos y vapores a la Madre Tierra.
Estos paisajes bellos a veces, nada parecidos a la horizontalidad absoluta de otros parajes llaneros, forman parte de la denominada Formación Mesa, irregulares mesetas que se extienden por un sinuoso perímetro que se inicia al Sur de El Tigre por el Sur, llega hasta Cantaura, abraza Pariaguán al Oeste, y se abre desde la región de Urica vía El Tejero hasta la zona de Aguasay Altamira Atapirire en Monagas y El Merey Los Hachos al Sur de Anzoáegui.
La mesa más conocida la del río Guanipa, la que histórica y culturalmente ha sido más asociada con esta rica región de pozos petroleros y aún mucho gas, complementario al que se produce en los gigantescos pozos gasíferos de Anaco, Santa Bárbara, Punta de Mata Jusepín y el Furrial.
Agreste paisaje de los llanos Orientales en la formación Mesa muy cerca del pueblo de Altamira en el estado Monagas.
Lomeríos, planicies y barrancos de la Formación Mesa en la cuenca del Aribí Oritupano.
Taladro de perforación petrolera de la empresa mixta Petrozumano, en la zona de Altamira frontera Monagas Anzoátegui