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| Sendero principal del Parque La Alegría, sobresalen especies nativas y exóticas, de árboles y arbustos, las mayoría de reciente plantación. La imagen es de abril del 2023, desde junio hasta enero en ese camino se forma un túnel vegetal de gran belleza escénica. |
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| A un costado de la vía Upata El Pao, antes de llegar al caserío Sabanetica, se localiza este hermoso parque natural ecológico La Alegría, en la gráfica sobresale a la izquierda la frondosidad de este maravillosa zona de protección, educación ambiental y esparcimiento de Upata, a solo 3 kilómetros de la ciudad capital del municipio Piar. |
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| Chaguarama y bosque tropical a la entrada del Parque. |
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| Profesor Giovanny Sánchez Coro, creador, promotor y guardían del Parque Ecológico La Alegría, en tierras cercanas a su finca familiar Los Naranjos en Chapire. |
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| Especie de orquídea proveniente de la Gran Sabana, donada a la familia Sánchez Coro y plantada en el Parque La Alegría y la finca Los Naranjos. |
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| Al lado de Villa Paraíso, en Chapire, y muy cerca del embalse Cupapuicito de Upata, se localiza el Parque Ecológico La Alegría. Imagen de Google Map. |
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| Área de recreo y encuentros ecológicos en el Parque. |
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| Sendero en un bosque natural bajo del Parque |
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| Heliconia plantada en zona húmeda y boscosa del Parque. |
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| Otra especie de heliconia, típica de los bosques tropicales. |
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| Plano de Open Stret Map, el símbolo azul de ubicación y el logo muestran donde está localizado el Parque Ecológico La Alegría, al oeste de Upata en la ruta a El Pao y Guri. |
Tras un heroico esfuerzo, luchando y venciendo obstáculos, incomprensiones de algunos parceleros que no creían en la viabilidad de este proyecto conservacionista sino en el sostenimiento de un modelo de explotación agrícola poco amable con el medio ambiente, hace dos décadas el docente Giovanny Sánchez Coro tuvo un sueño, una idea, una propuesta de largo plazo, que hoy se ha convertido en realidad, y que es un ejemplo de cómo la constancia es capaz de vencer la apatía. Ese proyecto, cristalizado en un bosque en recuperación, rehabilitación y en continua expansión, sobre tierras que se creían estaban perdidas por la acumulación de mineral estéril proveniente de movimientos de tierra, lleva por nombre Parque Ecológico La Alegría. Se trata de un proyecto ambiental, que cuenta ahora con el respaldo de las instituciones locales, regionales y nacionales de gobierno, que tras dos décadas de trabajo y lucha de su creador el profesor Giovanny Sánchez Coro, docente de amplia experiencia y también líder vecinal y conservacionista, fue reconocido como tal por decreto municipal en el 2021 en plena pandemia.

La inauguración de este espacio como alternativa de recreación y educación ambiental fue realizada entonces en un acto oficial, en el cual estuvieron presentes la la alcaldesa Yulisbeth García, la Coordinación Estadal del Ministerio de Ecosocialismo, como ente supervisor del proyecto y rector en materia ambiental. En esta jornada destacó participación de la Misión Piar, del Ministerio de Desarrollo Minero Ecológico coordinación regional Bolívar, la Misión Árbol, voceros y representantes del sector cultura, e integrantes de la comunidades de Sabanetica Chapire, entre otros.
El Parque Ecológico La Alegría, según precisó el profesor Sánchez Coro, es un atractivo turístico ambiental que tiene por objeto la conservación del medio ambiente, en especial dar sostenimiento a un bosque en expansión, con una variedad de flora y fauna adaptada a las condiciones ambientales de la zona, su clima, altitud, relieve y suelos, sobre una superficie de 3 hectáreas. "La idea es que en futuro cercano se pueda ampliar a 4 ó 5 hectáreas, cuando se complete el ciclo de recuperación y reforestación de las zonas impactadas negativamente por la construcción del urbanismo Chapire; y se avance en la rehabilitación de otros mantos boscosos aledaños, que resultaron afectados por la intervención humana descontrolada, que afecta la biodiversidad y el equilibrio ecológico de nuestras zonas silvestres".

Al respecto señaló el ambientalista que luego de muchas gestiones ante los entes oficiales y organizaciones conservacionistas ha logrado contar ahora con el apoyo institucional necesario para darle impulso y lograr por la vía legal que la zona natural protegida Parque La Alegría se haya convertido, desde marzo del 2021 hasta la fecha en el primer parque ecológico del municipio Piar.

En cuanto a los objetivos del proyecto indicó que "este parque se crea con el fin de desarrollar un espacio ecológico mediante el repoblamiento de variedad de especies de flora, lo que permitirá preservar y cuidar árboles emblemáticos, útiles, o esenciales para el equilibrio ecológico y el sostenimiento de la fauna tropical, que de manera sistemática ha vuelto a pernotar en el área recuperada: aves como los guacamayos que con mayor frecuencia recorren esta alfombra vegetal en sus movimientos diarios, las guacharacas que tienen aquí su hábitat, los monos araguatos, que desde los bosques más lejanos también han comenzado a retornar a estos espacios, y los perezosos, que han sido reinsertados a estos bosques aprovechando la abundancia del árbol yagrumo, que le proporciona su alimentación básica.
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| Desde uno de los miradores del Parque se contempla este paisaje del embalse de Cupapucito, sus colinas y zona boscosa protectora. |
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| Sendero sobre bosque bajo, limitado por arbustos plantados recientemente. |
Antecedentes del Parque Ecológico
El Parque lleva el mismo nombre de aquel famoso hato La Alegría, colindante con Sabanetica y el cerro Cacahual, que tuvo su momento de gloria hace 70 y 50 años. Recordó Sánchez Coro que esta unidad de producción agropecuaria sucumbió al abandono y el deterioro, sin los rebaños de ganado vacuno que pastaban por el lugar. De la prosperidad de otras épocas solo quedaba hasta un aviso de bienvenida, en un arco metálico, que por cierto también desapareció.
En relación con el estado de los suelos y el bosque recuperado en la parte alta de Chapire, donde está localizado el Parque Ecológico La Alegría, admitió que estos terrenos, igual que el Hato, se encontraba en situación de abandono y deterioro ecológico, debido a la devastación producida por el movimiento de tierra realizado por equipo pesado para conformar lo que sería el urbanismo del IPASME, hoy Villa Paraíso.