Paisaje Urbano Upata

Paisaje Urbano Upata
Av Valmore Rodríguez de Upata

viernes, 20 de febrero de 2015

Conjunción Venus Luna Marte vista desde Upata

Este interesante fenómeno astronómico fue visible en Upata el pasado viernes 20 de febrero a partir de las seis de la tarde...A continuación una breve imagen de esta conjunción Luna, en creciente, Venus el Lucero de la Tarde y Marte imperceptible. El video fue captado en el sector Manuel Carlos Piar de la Villa del Yocoima, al Este de la ciudad con una cámara fotográfica Benq en modo de video. Por lo tanto su calidad o resolución es bastante precaria, ya que no se trata de un equipo profesional de video...

lunes, 16 de febrero de 2015

El almendrón árbol de nuestra infancia upatense

Juvenil árbol de almendrón en un patio de la calle Beneficiencia de Upata
Hojas verdes del almendrón
El Almendrón “Terminalia capatta” constituye una de las especies de árboles exóticas más plantadas en Upata, a tal punto de que era común verlos frondosos en los frentes de las casas, en patios y sitios públicos, debido a que se adaptó fácilmente a nuestro clima tropical, y al hecho de poseer una copa tipo paragua propicia para apaciguar el calor, bajo cuyas ramas las familias solían concentrarse en tertulias o juegos de mesa.  
A pesar de estas virtudes, de su excelente sombra, el almendrón progresivamente ha sido abandonado en los programas de siembra de especies ornamentales en Upata, y cada vez menos familias lo escogen para este propósito.
En las décadas de los 60 y 70 del siglo pasado, hubo una tendencia a plantarlo como árbol de sombra, incluso para aprovechar sus frutos, apreciado por los muchachos. Estos frutos se consumían frescos cuando maduraba su finísima pulpa, que pasaba del agrío a un sabor ligeramente dulce,  iguamente era aprovechada la única nuez de semilla o “pepa”, ubicada en su endocarpio, que es comestible debido a su sabor y textura semejante a una almendra.
No obstante estas bondades el almendrón tiene la particularidad de atraer muchos insectos, sobre todo hormigas y “peorros”, esta cualidad provocó que muchas familias optaran por descartarlo como árbol de sombra. 

Frutos verdes en un árbol de Santo Domingo II
Se han reducido pero siguen presentes en zonas como Santo Domingo
En la ciudad y sobre todo en urbanizaciones, tal es el caso de Bicentenario, los otrora abundantes almendrones han sido sistemáticamente exterminados en jardines y patios de las viviendas unifamiliares, a pesar de su belleza y sombra, ya que al crecer y desarrollar todo su esplendor afectaban paredes y pisos y se enredaban con el cableado eléctrico. Es decir por la poca extensión de los terrenos familiares y ante la práctica común de la ampliación de las viviendas este árbol ha sido sistemáticamente podado o talado, por lo que cada vez es menos abundante en la ciudad de Upata, de hecho ya los niños y jóvenes no lo identifican o valoran como en otros tiempos, cuando formaba parte de la experiencia cotidiana y los juegos de infancia.
A pesar de que decenas de almendrones adultos han sido exterminados en el valle del Yocoima todavía encontramos árboles jóvenes y adultos en algunos callejones del  Casco Central, La Antena, avenida Valmore Rodríguez, y  muchos barrios de la periferia urbana, debido a la facilidad de su siembra. Particularmente en el sector Santo Domingo de la ciudad, al noreste de su casco central el almendrón sigue siendo junto al mango la especie de árbol más plantada.

Hojas con sus pequeñas flores sin pétalos
Otro regalo del Asia
El Terminalia catappa, pertenciente a la familia de las combretáceas, es un árbol nativo de la India, Ceilán, Malasia y Nueva Guinea,  pero por sus cualidades y facilidad de adaptación a otras zonas tropicales ha sido ampliamente extendido como especie exótica ornamental en América, Afrìca, incluso al Sur de Europa. 

En su libro “Árboles Cultivados de Venezuela” el botánico y biólogo Jesús Hoyo describe al almendrón como un árbol común en las zonas calidas de Venezuela, que se ha adaptado incluso en las áreas litorales, debido a su capacidad para reproducirse y desarrollarse en suelos arenosos y ambientes salinos, igualmente destaca que es una especie de fácil siembra por semillas, de rápido crecimiento, hojas grandes ovaladas y alternas, flores blanco verdosas pequeñas,  raices superficiales y  duración mediana, cuyas hojas pasan del verde al marrón y rojo oscuro”. 
Almendrón en fundo San Marcos cambiando sus hojas
El almendrón alcanza alturas entre 5 y 20 metros muy ocasionalmente, en Upata los ejemplares más desarrollados no llegaban a los 10 metros,  sus ramas crecen horizontalmente como pisos vegetales superpuestos, lo que le da su típica forma de paragua. Contiene taninos, su madera dura, de grano fino, marrón oscura, no es comercial por la facilidad con que es atacada por termitas, aunque en zonas rurales se aprovecha. Su almendro interior de sabor suave es consumido fresco o asado, para extraerlo había que golpear con una piedra el fruto seco desprovisto de corteza y pulpa, tarea que de niño realizabamos en el pavimento o sobre las aceras. Su género Terminalia hace referencia al hecho de que sus grandes hojas se desarrollan en la zona terminal de sus ramas, es una palabra que proviene del latín “terminus”.
Propiedades Alimenticias
Sobre las propiedades alimenticias del almendrón tenemos un interesante trabajo de la Escuela de Nutrición y Dietética de la Universidad de Los Andes, denominado "Valor nutricional de la semilla del almendrón", publicado en la revista de la Facultad de Farmacia de ULA en el año 2005,  que destaca precisamente los valores nutricionales de este árbol muy estudiado por sus propiedades medicinales y como planta ornamental, pero que no lo ha sido por su potencialidad como alimento. 
Ese estudio, realizado en los estados occidentales de Venezuela, revela que el porcentaje de proteina de la almendra de esta especie se ubica entre 14 y 17 por ciento, contiene entre 52 y 58 por ciento de grasa, entre 23 y 14 por ciento de carbohidratos, de 3 a 5 por ciento de fibra cruda, 6 a 9 por ciento de humedad, y aporta entre 600 y 640 kilocalorías por cada 100 gramos. Concluyen que esta semilla posee una composición nutricional semejante al de los frutos secos avellanas, almendro, maní y nueces, por lo tanto constituye una alternativa nutricional sana, alternativa frente al elevado consumo de proteinas y grasas de origen animal. En consecuencia recomiendan su cultivo o plantación como árbol alimenticio. 

domingo, 1 de febrero de 2015

Aceite Copaiba árbol prodigioso de nuestras sabanas guayanesas


Aceite en la vía Laguna Larga Unión 2000 en las sabanas al Este y Sureste de Upata, en el valle del Yocoima, allí es abundante, este árbol cuyo nombre científico es "Copaifera officinalis" crece indistintamente aislado, agrupado o en las riberas de caños, donde forma parte de los bosques de galería.
ACEITE COPAIBA

Por ese camino que espera
viejos caminantes
Y que aún dormita bajo las piedras
Se va a laguna larga.
De ella  queda su  larga arena
Que el viento esparce junto con su tristeza.
La llora un altivo árbol de aceite
Antiguo compañero  de andanzas
Que solía esperarnos
Con la eterna  paciencia
Que prodiga el sosiego.
Árbol generoso, que esparce sus ramas
Ofrendando su abrazo al cielo
Cobijas  esos días cuando las frutas
Llevan su verano por dentro.
Árbol sincero, te muestras tal cual  eres
No hay nada oculto entre tus ramajes
Tu honestidad  se esparce en tu tronco
Cuya Desnudez  chamanica
Atesora la buena medicina
Que cura el alma del conjuro.
Árbol de caños, hojas peremnes
Franja verde
Que anuncian agua
Árbol de sombra
Que regalas tu verdor
Cuando la aridez del suelo
Converge a tardes silenciosas
Y apacibles de sed. 
Daniel Ruiz Correa

Aceite en un conuco de Santa María de Upata
El Aceite o Copaiba "Copaifera officinalis", uno de nuestros árboles nativos más espectaculares, es típico de las sabanas guayanesas, llanos occidentales, Oriente del país y tierras bajas de la cuenca del lago de Maracaibo. En nuestra ciudad de Upata y su zona circundante alterna con los chaparrales y vegetación herbacea, sobre todo en terrenos arenosos y franco arenosos, de mayor fertilidad superficial y con mayor retención de humedad. Es una especie muy abundante en los hatos de Upata localizados en la vía a Guasipati, Santa María, El Piso, Matajey, llanura del Guanaraparo, Villa Lola, vía Mata Verde El Palmar, y en toda la cuenca media del río Yuruari en la zona de Carichapo, La Matica, Tierra Blanca vía Guacamayo,  Santa Bárbara, en algunos parajes de la vía a El Manteco y en la planicie de Santa Rosa. 
En las tierras más al Norte de la Villa del Yocoima, estribaciones de Imataca, Piacoa, llanuras de El Valle, Mundo Nuevo, Buen Retiro, Los Rosos, Sucutum, macizos colinosos del Norte del municipio Piar, el aceite no abunda tanto como en las tierras más al Sur de Upata.
Del aceite siempre hemos admirado su corteza crema a marrón claro, sus pequeñas pero vistosas hojas verdes perennes, su porte tan definido regular, que en plena sequía es un regalo a la vista y excelente como árbol de sombra.
La corteza del aceite o copaiba ya seca, desprendida, se conoce en el estado Bolívar con el nombre de “Currucay”. En su libro de relatos "Leyendas del Caroní" el guariqueño Celestino Pereza, escritor y gobernador de Guayana en tiempos de Gómez, revela que esta palabra es un guayanismo, y hace referencia a la corteza como una fibra fácil de extraer de forma alargada. Esta fibra resulta ideal para amarrar encañizados, porque no sufre daño por los aceites que contiene. Igualmente cuando el campesino reconoce su valor medicinal le suele dar muy buen uso a esta corteza. 
Por cierto uno de los pueblos de misión del Caroní, fundado por los padres capuchinos catalanes en el siglo XVIII se llamó precisamente Currucay, propiamente Santa Magdalena de Currucay, esa toponimia hoy ausente, hace referencia a una localidad fundada en la margen izquierda del río Paragua, en las cercanías de la villa de españoles Barceloneta, hoy ciudad de La Paragua, al Sur de Ciudad Piar.
Aceite joven, a un costado de la vía El Salto en Santa María
En Upata, en sus áreas urbanas no hay ejemplares de Copaiba sembrados. No obstante son notables por el contraste visual que provocan, los frondosos aceites de El Guamito vía Los Coloraditos, donde generan buena sombra. Otros ejemplares  famosos tenían como hábitat las riberas del caño Laguna Larga, lamentablemente enfermos por la invasión de su hábitat silvestre y el deterioro de la franja protectora del río Yocoima.
El aceite, cuando se agrupa, crea machas de verde en la sabana, muy atractivas para la contemplación y excelentes para que el ganado las utilicen como espacio de descanso y protección ante el inclemente Sol de Guayana. 
En la vía a Guasipati desde el valle del Yocoima, pasando por las llanuras del Yuruari, el aceite sobresale junto al algarrobo, los carutos, los caros y el camaracate, como uno de los árboles más resistentes en el duro verano. En estos parajes cálidos es notable su porte siempre verde, de un tono claro, en contraste con su corteza clara, su copa bien estructurada, que resalta en la inmensidad de las llanuras donde se desarrolla, por lo general en las cercanías de cursos de agua, donde forma parte de los bosques de galería. Aunque también suele crecer en terrenos menos húmedos, por su capacidad para retener el agua en esos arenosos suelos. 
Lamentablemente y a pesar de sus bondades como especie de sombra, y admirable porte, el aceite no ha sido valorado positivamente como árbol ornamental en la ciudad de Upata, ya que no han incluido dentro de los programas de reforestación o en el paisajismo de nuestros parques y jardines urbanos. Sería deseable en este sentido que los expertos botánicos, campesinos y planificadores evalúen la posibilidad de incluirlo dentro de los programas de ornamentación, más aún cuando se trata de una especie nativa, patrimonio vegetal de nuestro municipio Piar y Guayana, digna de ser tomada en consideración, en nuestro paisajismo urbano, sobre todo en parques y plazas, islas de avenidas y áreas verdes. Esta especie además puede ser revalorizada por su valor económico potencial, ya que el aceite o bálsamo de copaima, contiene principios activos y sustancias químicas industrializables, posee propiedades como combustible, y como materia prima farmaceútica y cosmética, para lo cual se debe incrementar la investigación aplicada sobre este árbol que constituye sin duda uno de los patrimonios fundamentales de nuestra floresta autóctona.


Información básica sobre el aceite o capaiba

Aceites en una casa abandonada  en la ruta hacia El Manteco
El Aceite Copaiba, o "Copaifera officinalis", es un árbol que crece sobre todo en las sabanas de Venezuela, Colombia, Panamá, Brasil e incluso en algunas islas del Caribe. Es una especie fanerógama perteneciente a la familia de las fabáceas,  natural de los bosques deciduos de la cuenca del Amazonas, el Orinoco y Cuyuní. Alcanza en su madurez entre los 10 y los 25 metros de altura con tronco de 50 cm de diámetro y poco ramificado. Sus hojas son de color verde y pinnadas a pares. Las flores son de color blanco que se agrupan en racimos terminales. El fruto es una legumbre con una sola semilla.
Se los conoce popularmente como aceite, también por su nombre científico  copaiba, o se le llama además aceite de palo, árbol del aceite, copai o copaibí. El árbol en la zona occidental de Venezuela lo nombran cabima o cabimo,  de hecho debido a la abundancia de este árbol en un sector rural cercano a la ciudad más poblada de la Costa Oriental del lago de Maracaibo ésta fue bautizada como Cabima.
Los botánicos y especialistas en medicina natural destacan que el aceite ha sido utilizado desde hace mucho tiempo por los nativos de las regiones de nuestra Amazonia. Particularmente hacen referencia a que el bálsamo de copaiba contiene un aceite esencial y una resina, cuyo principio activo es el ácido copaibico, que se elimina por los riñones y actúa como antiséptico y anti-inflamatorio de las mucosas genitales y urinarias. Tradicionalmente lo consideran muy eficaz contra las blenorragias no crónicas. Se utiliza también en perfumería, jabones, cremas, burbujas de baño, y lociones. En la medicina tradicional es utilizado como cicatrizante de heridas y úlceras cutáneas, combate la amigdalitis, cáncer, herpes, hipotensor, inflamaciones, cistitis, micosis dérmica, sarna, tos, bronquitis crónica, ssma, úlceras estomacales, venéreas (leucorrea), dolor de oído, Psoriasis, hemorroides,antiartrítico, y para apaciguar los dolores musculares.
En su libro "Los Arboles de Caracas" el biólogo Jesús Hoyos propone la necesidad de utilizar la copaiba como árbol ornamental debido a su porte esbelto, su copa tendida, su resistencia al verano y los suelos pobres. A esta especie la describe como una Leguminosae, de la subfamilia de las caesalpinioideae.
Destaca igualmente en su libro que el aceite, es un árbol de raíces profundas, crecimiento lento, vida larga, resistente al ardiente verano de los llanos y zonas semiáridas, bosques deciduos,  su floración se da a principios de la temporada de lluvias y en el mes de septiembre produce abundantes semillas. En relación con el aceite de la copaiba agrega Hoyo que éste "se extrae de su tallo, donde circula por venas internas, donde se acumulan por árbol adulto hasta 50 kilogramos de este bálsamo, el cual se obtiene mediante una abertura en su tronco, que luego de la primera recolecta del líquido es cerrada con un tapón y luego reabierta para proseguir con la obtención de este aceite en cada creciente de Luna".

jueves, 29 de enero de 2015

Arboles de Upata I: Acacia Flamboyán o Josefina

Flores en racimo del flamboyán, un regalo de Madagascar Africa para el mundo, en Upata todavía se pueden observar agrupados en áreas verdes de escuelas, instituciones públicas y algunas calles y avenidas de la ciudad.
Flamboyanes en flor, en la calle Union de Upata, hermoso contraste entre el verde intenso y el rojo naranja de sus pequeña flores agrupadas en racimo.
Poor lo avanzado de su ciclo vital, el descuido y la falta de tratamiento fitosanitario, las coloridadas Josefinas o flamboyán de Upata, denominadas científicamente Denolix regia, ya no lucen sino tímidamente su hermoso traje rojo naranja. Insectos, comejenes, bachacos, han atacado sus tallos, raíces, y ramas; no obstante algunas sobreviven en áreas verdes del Hospital Gervasio Vera Custodio, en la Av Humboldt, algunas escuelas y zonas rurales cercanas a la ciudad. A pesar de ser un árbol exótico nativo de Africa constituye una especie ampliamente sembrada en Upata, sobre todo a mediados del siglo XX, que todavía forma parte esencial de su paisajismo ornamental. Con esta referncia a la también denominada "acacia", iniciamos esta sección de nuestro blog dedicada a destacar los árboles ornamentales del Valle del Yocoima.
El nombre científico de esta especie muy utilizada como árbol ornamental en parques, jardines y avenidas, es Delonix regia, también la identifican como Flamboyant o flamboyán, acacia o josefina en Venezuela.  En América Central se lo conoce como Malinche. En Argentina y Paraguay como chivato. En Colombia y Honduras, se lo llama Acacia roja; en El Salvador y noroeste de México es conocido por "árbol de fuego" En República Dominicana, Cuba, Puerto Rico, en el sureste de México y Canarias se le llama flamboyán. En el centro de México se le llama tabachin. 
El Delonix regia es uno de los árboles más coloridos del mundo.  Tiene flores rojo anaranjadas y follaje verde brillante. Es originario de los bosques caducifolios en Madagascar, en donde está en peligro de extinción. No obstante, sus semejantes cultivados están extendidos en varias partes del mundo. Además de su uso ornamental, también sirve de sombra en los lugares soleados porque su follaje se extiende ampliamente.
Este árbol originario del Africa se adaptó sin problemas en nuestra ciudad de Upata y en toda Venezuela, sobre todo en sus tierras bajas y cálidas. En condiciones ideales adquiere un follaje y una copa muy extendida, que lo convierte en un árbol excelente para la sombra, igualmente cuando florece adquiere un atractivo muy especial debido a la belleza de sus pétalos, que son de un rojo naranja muy brillante a la luz del trópico. 
El flamboyán tiene un tronco marrón claro no recto sino sinuoso, hojas pequeñas, flor rojiza pequeña, muy llamativa, agrupada en racimos. Por cierto en las correrías infantiles allá en la Upata semi rural los niños solían arrancar algunas flores antes de brotar de su capullo o sépalo, y las utilizaban en una especie de batalla entre dos, en la cual los estambres eran los protagonistas. Cada niño sostenía los pequeños estambres, los entrelazaban uno contra otro, en un abrazo floral, sometiéndolos a tensión, hasta que uno de ellos perdía su antera, por supuesto el reto lo ganaba el niño que más estambres conservaba intactos.
Este árbol exótico proviene de la isla africana de Madagascar, pero está ampliamente distribuido en el mundo, como especie ornamental. Abunda en el tropico y en las regiones subtropicales. Se ha aclimatado bien en nuestras tierras calientes, pero sufre con frecuencia el ataque de termitas, comejenes y bachacos, que construyen en sus cercanías sus cuevas o refugios, y afectan su normal desarrollo y la estabilidad del suelo que le da soporte.
Flamboyán con sus largas vainas en un patio de Upata
Las semillas de esta especie se agrupan en una vaina de unos 50 cms, que primero es verde, luego marrón oscura, las cuales son muy duras y difíciles de abrir,  aplanadas y largas. Los niños en nuestra ciudad utilizaban esta vaina ampliamente como arma de combate en sus juegos infantiles. Duelos memorables, ruidosos y al ritmo de maracas eran usuales en las cercanías de estos árboles, cada vez más escasos y menos plantados en Upata, debido a que sus raices superficiales suelen generan daños en las estructuras, y sus ramas y tallos atraen toda clase de insectos sociales en colonias enormes. 
En Upata fue de abundante siembra durante las décadas de los 50 hasta los 70, pero desde los 80 ha ido disminuyendo su presencia en la ciudad, a pesar de su hermosa floración, porque afectan pisos, pavimentos, cercas y suelen representar un peligro cuando sus ramas son atacados por insectos. A pesar de todo quedan ejemplares maduros y de mediano porte en las áreas verdes del Hospital Gervasio Vera, en la Av Humbolt, en algunas escuelas, en las calles Monagas, Unión y otros individuos aislados en los barrios periféricos y zonas campesinas, donde se le sembró con frecuencia.
En Wikipedia se describe el flamboyán  como una especie que "alcanza una altura media de unos 8 metros, aunque puede llegar hasta los 12 m. Su follaje es denso y muy extendido, en zonas con temporadas secas muy marcadas pierde las hojas, sin embargo, en condiciones menos rigurosas éstas son perennes.
Las flores son grandes, con cuatro pétalos hasta de 8 cm de longitud y un quinto pétalo llamado estandarte, que es más largo y manchado de amarillo y blanco. Las vainas maduras primero son verdes luego leñosas, de color castaño oscuro, de 60 cm de longitud y 5 cm de ancho. Las semillas son pequeñas y pesan alrededor de 0,4 gramos. Las hojas miden de 30 a 50 cm de largo, cada una tiene de 20 a 40 pares de foliolos primarios compuestos, pinnados,  y cada uno de éstos está dividido a su vez en 10 a 20 pares de foliolos secundarios".

Poema al Flamboyán 

ACACIA FLAMBOYAN
 
Flamboyán vistes  los días de rojo naranja
y abrevas de sombras
el sopor de unos pasos,
árbol de fuego, tabachin.
El viento  toca sonajas entre tus ramajes
evocando tropelías infantiles.
Aún es posible observarlos
por esas calles
polvorientas de años,
y se advienen recuerdos
de una infancia
con su  jolgorio
de espadas:
serpenteando
el insondable espacio
de nuestra barriada.
Peleas de gallitos
con tus estambres
Faena lúdica para compartir
Y umbilicarnos a esos días
cuando valía la pena llamarse hermanos.
Delonix regia, regio tu`nombre Flamboyán
Acaso Acacia Aún Aguardas  Ansias
Josefina también te  nombran
En ti se abrazan el verde
color de la tierra productiva
y el rojo que levanta el ánimo
Para ofrendar al cielo
su manojo de sépalos.
Silencioso árbol de fuego
Ave Fénix te llamó Montejo
Señorial inmigrante
Permiteme a golpe de tambor ancestral
Invocar aquellas, las horas buenas
Que bajo tu sombra soliamos pasar:
Katanketanka Flamboyán
Katanketanka Tabachin
 
DANIEL RUIZ CORREA

Muy poca lluvia y temperaturas elevadas padecimos en Upata en el 2014

Registro de Precipitaciones en Upata sector Manuel Carlos Piar piedemonte del Cerro El Toro.
Upata en Manuel Carlos Piar, al fondo el Cerro El Corozo

Al igual que el resto de Venezuela Upata en el 2014 no presentó una continuidad ni una regularidad en sus lluvias, ya que éstas estuvieron muy por debajo de los registros históricos, por lo que el acumulado anual de precipitación apenas llegó a  863 mm, es decir 863 litros por metro cuadrado, casi 200 mm menos que el promedio histórico. Es decir la capital de Piar y alrededores vivió uno de sus años más secos de los últimos 6 décadas. Y sin duda 2014 fue  en Upata el año más seco del nuevo milenio y el siglo XXI.  

El año 2014 las lluvias torrenciales fueron esporádicas en Upata
En relación con ese comportamiento atípico o extraordinario del tiempo atmosférico en el 2014 podemos resaltar como datos relevantes los siguientes: Las lluvias en el 2010 y 2011 duplicaron el registro de precipitación del año pasado. El 2010 por cierto fue el más lluvioso de las últimas décadas ya que en el valle de Upata ese año la precipitación alcanzó los 1687 mm, una magnitud atípica que por lo general sólo se presenta en los sectores más húmedos localizados al Oeste de la ciudad, cuenca del Cupapuicito, y en la zona de piedemonte y colinas montañosas de la Sierra Imataca.
Con respecto al registro mensual del 2014 las cifras recogidas en nuestra pequeña estación meteorológica de Upata, localizada en las cercanías del Cerro El Toro, y de la quebrada del Caballo, nos muestran que marzo fue el mes más seco, con 2 mm de lluvia, seguido de abril con 6 mm. Mayo, que suele registrar cifras por encima de los 50 mm, solo aportó 21 mm. En total en 5 meses solo se acumularon 100 mm de lluvia, cuando lo normal es que dupliquen esa cifra. Mientras que junio, julio, agosto, los meses más húmedos, en total sumaron 400 mm, para un promedio en ese trimeste de apenas 133, 3 mm, lo cual explica por qué el año pasado los cursos de agua quebradas y el río Yocoima  registraron elevaciones esporádicas en su caudal, y no se reportaron inundaciones en las zonas bajas.
Otro detalle a considerar es que septiembre también mostró un comportamiento extraordinario, ya que en ese mes en Upata la media de precipitación por lo general supera los 100 mm, pero en esta oportunidad en el 2014 solo registró 26 mm de lluvia, un comportamiento similar al que tuvo febrero.
En conclusión Upata registró precipitaciones escasas, esporádicas, no continuas, sin eventos lluviosos extraordinarios o de gran magnitud en el 2014, el cual fue además un año de altas temperaturas, con un 1 grado por encima de su media histórica. Este año 2015 seguimos al parecer bajo la influencia de un posible calentamiento de las aguas en el Pacífico Sur, que podría activar el fenómeno del Niño, si ello llega a ocurrir debemos prepararnos para una temporada de sequía fuerte que podría prolongarse hasta entrado mayo o la primera quincena de junio. No obstante si la temperatura del océano no se eleva considerablemente el clima seca será menos intenso y nuestra región no será afectada por un verano extremo. Ojalá y así sea... 


2015 comienza con altas temperaturas...Entró el verano con fuerza en Upata

Serranía de Guacarapo desde el sector Cerro El Toro de Upata en enero del 2015.
A diferencia del 2014, cuando en el mes de enero se registraron en Upata el valle del Yocoima temperaturas mínimas en torno a los 19 y 20 grados centígrados en horas de la madrugada, este año 2015 enero manifiesta un comportamiento inusual, debido a que las mínimas se han estabilizado en 21 grados, incluso en ocasiones han superado los 22 grados. Es decir estamos percibiendo además de una alta insolación temperaturas muy elevadas para esta época, que los pobladores comienzan a percibir es una señal de que este año estaremos ante un verano una temporada de sequía extrema. De hecho desde la segunda semana de enero las condiciones de humedad dieron un giro radical, ya que las lluvias cesaron abruptamente y la vegetación circundante del valle comienza a mostrar los efectos del naciente "verano" o sequía propia de este primer trimestre del año en el noreste de Guayana.
Estas mínimas de enero en contraste al año pasado se ubican en torno a los 22 grados, al mismo tiempo las máximas rozan o superan los 31, y el promedio se eleva hasta los 25, lo que representa 2 grados por encima de la media histórica en esta subregión de la Guayana venezolana.
Este comportamiento del tiempo atmosférico coincide con la tendencia registrada en el último trimestre del año 2014, cuando en Upata las medias fueron superiores al promedio histórico y las mínimas temperaturas registradas fueron superiores a los 21 grados. Afortunadamente en ese trimetre se registraron con ciertos intervalos de sequía lluvias continuas en la ciudad y sus alrededores, que compensaron el balance hídrico en el Valle, en un año caracterizado por niveles de precipitación muy por debajo de los registrados en el último quinquenio.  

jueves, 11 de diciembre de 2014

La Uneg Menca de Leoni en Upata cumple 25 años formando Ingenieros en industrias forestales

Retrato del profesor Eustoquio Montero será exhibido en la sede de la Uneg Menca de Leoni
Ingeniero Jhan Urdaneta de la empresa Maderas del Orinoco expuso el tema de la vivienda de madera
Participación estudiantil en el evento poético musical
Candidatas del concurso Novia Uneg 2014 
Coral de la Uneg Menca de Leoni aperturó el evento aniversario
En el Parque Bicentenario el profesor Montero recibió placa especial en madera
Grupo experimental de percusión de la Orquesta Sinfónica de Upata
Con estusiasmo renovado y alto nivel de participación de la comunidad universitaria se desarrollaron desde el pasado martes 25 hasta el jueves 27 de noviembre del presente año 2014,  las actividades programadas en el marco del vigésimo quinto aniversario de la carrera de Ingeniería de Industrias Forestales de la Universidad Nacional Experimental de Guayana, en la sed Menca de Leoni de Upata.

Upata- Especial- Juan Ruiz Correa
El acto central del 25 aniversario incluyó en su inicio la interpretación del Himno de la UNEG por los integrantes de la coral de la sede Menca de Leoni, el tema Viajera del Río y un parrandón navideño, así como la ejecución de piezas instrumentales por parte de los jóvenes percusionistas experimentales de la Orquesta Sinfónica Infantil y Juvenil de Upata.
En esta oportunidad los estudiantes, profesores y personal administrativo y obrero de la UNEG recibieron con devoción las palabras de acción de gracias de parte del Pastor Evangélico, miembro del personal administrativo y egresado de esta Casa de Estudio Mario Peña, quien convocó a la comunidad de esta Alma Máter a ser compartícipe del amor de Dios y “a construir desde este recinto de conocimiento, investigación y formación académica la solidaridad y el afecto hacia nuestros semejantes, impulsando nuevos proyectos de uso racional de las especies forestales, que son un legado del Creador”.
Sentido de pertenencia hacia la UNEG
Por su parte el profesor Daniel Ruiz coordinador académico acompañado del doctor Eric Barrios coordinador de Sede Menca de Leoni reafirmó el compromiso de la Universidad de cara a los retos productivos y de uso sustentable del recurso bosque, exhortó a los miembros de la comunidad unegista en Upata a consolidar su sentido de pertenencia a esta institución, y a asumir de manera convincente y con alto grado de responsabilidad que formamos parte de un conglomerado humano con valores supremos, cuyo reto además del conocimiento, la investigación, el espíritu crítico, es contribuir en lo concreto con el progreso del país.
A su juicio el arraigo, el sentido de pertenencia, el amor por lo que hacemos, nos permite entender que no trabajamos solo por obligación sino porque sentimos esa conexión espiritual con nuestra sociedad, con los retos académicos y nuestra profesión.
Además debemos propiciar que la Universidad se conecte con mayor vigor a su entorno social, aportando soluciones a nuestros problemas esenciales como pueblo y generando alternativas socioproductivas desde la visión integradora de nuestros profesionales, que de manera progresiva se han incorporado a las fuentes de empleo públicas y privadas.
Detalló como expresión concreta de este compromiso el proyecto experimental de construcción de una vivienda en madera, que se está realizando en los espacios de la Uneg, por iniciativa de un equipo docente encabezado por los profesores Josbel Gutiérrez, Eric Barrios y Ermin Escala.
Destacó la incorporación de las carreras de Ciencias Fiscales y Contaduría como un paso de avance, y de crecimiento de nuestra institución de cara a la demanda de profesionales especializados en estas ramas administrativas y en atención al derecho de los jóvenes de la zona a ingresar en la educación superior.
Homenaje al profesor Eustoquio Montero
Al mismo tiempo mencionó como invalorable el trabajo del personal jubilado, docentes, administrativos, obreros, y destacó como de primera línea la tarea que desplegó en la UNEG el profesor Eustoquio Montero, especialista en la investigación aplicada asociada con el uso industrial, artesanal y constructivo de las maderas tropicales.
Precisamente a este ingeniero nacido en Mérida se le rindió homenaje, mediante la entrega de un retrato que será exhibido en los espacios de la sede universitaria.
La madera como material constructivo de viviendas
En el marco de la programación aniversario la jornada incluyó una conferencia del ingeniero Jhan Urdaneta adscrito a la unidad de Proyectos Especiales de la empresa Maderas del Orinoco, quien expuso la experiencia que esa empresa del Estado ha acumulado en materia del uso de la madera como material constructivo, concretamente en lo que respecta a la edificación de viviendas, debido a que contamos con cuantiosos recursos forestales, profesionales, artesanos, trabajadores de campo, infraestructura de aserrío y procesamiento de la madera.
Relató en su exposición que ya han concretado al Sur de Monagas y Anzoátegui viviendas totalmente de madera, con tecnología apropiada y que el reto es avanzar en la sistematización standarización de los insumos y métodos constructivos, para que la madera ciertamente pueda convertirse en un material alternativo a la cabilla, el cemento, al bloque, y a la casa tradicional que el Estado y la iniciativa privada promueven en sus proyectos habitacionales.
Detacó finalmente que en la UNEG la carrera de Ingeniería de Industrias Forestales tiene un enorme potencial humano, profesional, técnico, aún sin desarrollar en toda su amplitud, y que por lo tanto espera que la Universidad asuma junto a Maderas del Orinoco y otros entes tecnológicos y productivos asociados al sector viviendas, el objetivo de incrementar el uso de la madera como alternativa constructiva no solo de viviendas, sino también de kioscos, módulos, tarimas, y hasta galpones.
Contraloría Municipal presente en la jornada
La jornada aniversario en su primer día culminó con la conferencia del economista Marcos Fernández contralor municipal de Piar, quien destacó la importancia de las áreas administrativas en el desarrollo del sector público y privado y resaltó como un hito que en la Uneg Upata se estén formando profesionales en Contaduría y Ciencias Fiscales. Igualmente invitó a los jóvenes estudiantes de estas carreras a asumir como un reto su incorporación activa como contralores del gasto público en sus comunidades, en las instituciones estudiantiles y en sus sitios de trabajo.
Al mismo tiempo expresó que la Contraloría de Piar está abierta para sus actividades académicas, prácticas, asesorías, y en la medida de lo posible pasantías que académicamente requieren para completar su profesionalización.
Actividades deportivas culturales y festivas
El segundo día de jornada la comunidad estudiantil, profesores, administrativo y obreros, se sumaron a la tradicional caminata, que se inició en la sede de la Uneg Menca de Leoni, en ruta a Coviaguard, con retorno por la avenida Valmore Rodríguez, competencia que fue ganada por el profesor jubilado y marchista de fondo Eustoquio Montero.
Luego se realizó una bailoterapia en el estacionamiento de la Universidad y en horas de la tarde se organizó una velada poética musical en el cafetín comedor de la institución, donde los estudiantes de la sede Menca de Leoni dieron a conocer su talento como vocalistas, en una jornada en que la música se alternó con la lectura de poemas de creación propia por parte del profesor Daniel Ruiz y el comunicador social y educador jubilado Eligio González.
El jueves 27 de noviembre a las 3 se organizó un taller de composición de canciones dirigido a niños y adolescente, dictado por el profesor y poeta Daniel Ruiz Correa, coordinador académico de la institución. Este taller enmarcado en un convenio con el Ministerio del Poder Popular para la Cultura, tuvo como propósito incentivar la creatividad, sensibilidad y conocimiento sobre el arte de la composición musical con letra y música.

Interpretación musical de los jóvenes estudiantes de la Uneg 
Presentación de las candidatas a la Novia Uneg 2014 a cargo del presidente del Centro de Estudiantes
 La semana aniversaria cerró con el evento de elección de la Novia Uneg 2014 en el parque Bicentenario de Upata. En esta oportunidad jóvenes y hermosas candidatas representantes de las sedes de Ciudad Bolívar, Puerto Ordaz, Upata, Guasipati, El Callao, Santa Elena de Uairén. En esta oportunidad resultó electa Novia de la Uneg la representante de Ciudad Bolívar, primera finalista fue la representante de la sede Upata y segunda finalista la de Santa Elena de Uairén.  
Agrupación de danza presente en el evento de la Novia Uneg 2014
Tres generaciones de docentes en el acto de inicio de la semana aniversaria de Ing de Industrias Forestales...

viernes, 21 de noviembre de 2014

Potencial agrícola y paisajes en La Estrechura comunidad campesina al Norte de Upata

Con una población dispersa, concentrada a los costados de la carretera vieja Upata San Félix, La Estrechura resume en sus paisajes serranos, pequeño valles y recodos, el potencial del municipio Piar como área de potencial agrícola, ganadero, y por qué no turístico. 
Con sus paisajes selváticos, agradable clima, biodiversidad de especies vegetales, animales y promontorios rocosos, ha logrado activar a pequeña escala una economía rural, que incluye además casaberas, centros de cría de aves, cuya producción se comercializa tanto en Upata como en Ciudad Guayana. 
Las imágenes nos revelan parte de esa realidad cotidiana de la siembra y cultivo del maiz, así como la serenidad de paisajes que la convierten en una zona ideal para el turismo agroecológico.

martes, 29 de julio de 2014

Centro Cultural Manuel Carlos Piar de Upata Espacio para el Arte y la conservación del Patrimonio

Desde el patio del Centro Cultural constraste de las casonas de estilo colonial con la Iglesia Parroquial y el edificio de la Alcaldía de Piar.
Pasillo Principal del inmueble utilizado como espacio de la exposición fotográfica
La antigua Casa Verde hoy exhibe un nuevo color
A mediados de julio del 2014 fue inaugurado el Centro Cultural Manuel Piar de Upata, proyecto arquitectónico que articula en un sólo espacio de recreación, exhibición, educación y planificación a la Casa de la Cultura María Cova Fernández y otras instituciones del arte del municipio Piar. La intervención principal del inmueble integra dos casonas antiguas de la Upata de la segundad mitad del siglo XIX, una vieja casa familiar convertida en los 90 en sede de la Casa de la Cultura de la Villa del Yocoima y la denominada Casa Verde, inmueble adquirido por la Municipalidad de Piar en la primera década del 2000, que por años estuvo a la espera de su recuperación.

jueves, 24 de julio de 2014

Producción y Consumo de Casabe: tradición agroalimentaria arraigada en Upata y su zona campesina

Comienza la faena de la producción del casabe, con el raspado de la concha de la yuca amarga.
Rayado de la yuca, antes con métodos rudimentarios, hoy con la ayuda de un pequeño motor, al cual se anexa un rayo cilíndrico.
Colocada la harina de yuca preparada en saco para el prensado
El prensado, para extraer el yare o amargo venenoso de la yuca, todavía se realiza con implementos mecánicos rudimentarios
Seca la harina y con poca humedad los trabajadores procedan al tendido sobre los budares de barro, alimentados su poder calórico con leña de la propia zona.
Mandy Torres manos expertas en la producción del casabe
Upata y su área campesina aparte su ancestral tradición ganadera mantiene plenamente su potencial como zona productora de casabe, el tradicional pan de yuca amarga, que constituye además de una fuente permanente de ingreso para centenares de familias campesinas, un alimento básico infaltable en la gastronomía local.
Almuerzos, carnes, pollos, sopas, guisos, hasta las empanadas son acompañadas con esta harina de yuca o mandioca, que al contacto con los budares de barro adquiere su consistencia particular, y ese sabor neutro que al encuentro de los alimentos salados o condimentados se hace indispensable en la mesa de los guayaneses.