domingo, 14 de octubre de 2018

El Orinoco en Ciudad Bolívar luego de la creciente histórica del 2018


El Orinoco desde el Mirador Angostura
Calma en un remanso del río, al fondo Paseo Orinoco de Ciudad Bolívar
El Paseo Orinoco en septiembre del 2018
Aunque no ocurrieron las tan anunciadas catástrofes ni daños apocalípticos como consecuencia de la creciente del río Orinoco de este año 2018, su nuevo registro de máxima histórica resultó extraordinario y sin parangón. 
Impetuoso el Orinoco al acercarse a su canal más estrecho frente a Ciudad Bolívar
Desde que se tienen registros detallados del nivel del Río Padre frente a Ciudad Bolívar, hace casi un siglo, el Orinoco no había escalado ni siquiera aproximado hasta la cota máxima de este año, que fue 18 metros con 34 centímetros, más de 30 centímetros que su altura máxima histórica, que era 18 metros con 3 centímetros(ocurrida ambas en agosto de 1943 y 1976). 
Así que como ninguna otra generación reciente fuimos testigos de un evento muy singular y extraordinario, que nos mostró la fuerza de la naturaleza, cuando ésta desborda literalmente su comportamiento normal. 
Preparando los anzuelos
Impresionante el hecho de que entre el 25 y el 26 de agosto del actual 2018 el Orinoco haya mantenido esa nueva máxima creciente de 18 metros con 34 centímetros; llamativo que en agosto y la mitad de septiembre el Río Padre persistiera en mantenerse muy por encima tanto de los niveles como los caudales normales, máximos, promedios y que los pronósticos se hayan superado tanto. 
Fue más de un mes por encima de la cota de los 18 metros, con caudales promedios por encima de los 65 mil metros cúbicos por segundo, en agosto y septiembre, y máximos en agosto de 87.389 m³/s y en septiembre de 85.326 m³/s. (Datos aportados por el INAMEH en sus boletines recientes)
En la faena de pesca
Ciudad Bolívar, la lejana Puerto Ayacucho, Puerto Carreño en Colombia, Puerto Páez, Caicara del Orinoco, Cabruta la parte baja de Ciudad Guayana, Puerto Inírida, San Fernando de Atabapo, y las zonas ribereñas de los estados Apure, Guárico, Anzoátegui, Monagas y el Delta del Orinoco, fueron testigos de la fuerza y majestad de este gran río, que en el 2018 nos mostró hasta dónde es capaz de incrementar su fuerza de caudal, y su nivel de desborde, con toda la secuela de daños a la propiedad, a la ganadería, a los cultivos y alteración de la cotidiana vida de quienes habitan en su inmensa cuenca de casi un millón de kilómetros cuadrados. 
El autor del blog con el Puente Angostura al fondo, bajo un Sol intenso de septiembre
Como después de toda tormenta, en este caso toda experiencia extraordinaria, en nuestro portal Hemisferio Sur Guayana, no podíamos pasar por alto la singularidad de este comportamiento del Orinoco, y si bien a destiempo, debido a la imposibilidad de trasladarnos a Ciudad Bolívar para la fecha de su máxima creciente, no obstante pudimos captar en fecha reciente, el pasado 20 de septiembre, la imponencia del Orinoco cuando aún se encontraba registrando un nivel extraordinario, en torno a los 17 metros con 66 centímetros, igualmente máximo histórico para esa fecha del año. 

Se ve un río sereno, tranquilo, sin bullicio de pescadores, pasada la zafra de bocachicos y sapoaras, desolado, con un Sol intenso, casi vacío de turistas o extraños, como en descanso de tanto alboroto mediático y popular, con un Paseo Orinoco sin tráfico, solitario su Mirador Angostura, y con unos comercios en su mayoría cerrados o con poca afluencia de compradores. En fin insertamos estas estampas del Gran Río en Ciudad Bolívar, tal como lo observamos en este septiembre de temperaturas extremas, normales en la histórica capital de la Guayana.
Desde el Casco Histórico de Ciudad Bolívar se observa la isla El Degredo y el Puente Angostura
El Orinoco desde el Casco Histórico de Ciudad Bolívar, apenas visible la Piedra del Medio
El Orinoco, desde el Mirador Angostura, al fondo el caserío La Encaramada de Soledad.
Tŕafico de lancheros y pescadores en el Río Padre.

sábado, 28 de julio de 2018

Balance de Creciente del Orinoco al 16 de agosto de 2018. Orinoco subió 2 centímetros frente a Ciudad Bolívar. Alcanzó nuevo registro histórico de 18,06 metros sobre el Nivel del Mar. Autoridades mantienen Alerta Roja (anexamos datos sobre nivel del río al 18 de agosto)

Hidrograma del Orinoco frente a Ciudad Bolívar, la raya roja muestra su actual comportamiento, nivel sobre el nivel del mar, desde enero hasta el 16 de agosto de 2018.
En Ciudad Bolívar el río Orinoco desde el 27 de julio hasta el jueves 16 de agosto ha tenido un notable crecimiento en su caudal y nivel frente a la histórica Angostura, que se refleja en un ascenso de sus aguas superior a los 95 centímetros. En tal sentido debemos destacar que de acuerdo al último boletín del Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología correspondiente al 16/08/2018 el Orinoco ya logró ascender a la cota 18 metros con 6 centímetros sobre el nivel del mar frente a la capital del estado Bolívar. Un registro de nivel que supera en 1 centímetro la cota 18,05 metros, registro que tanto en 1943 como en 1976 fueron reportadas como las máximas crecientes históricas del Río Padre en el pasado siglo XX. Este nivel del 16 de agosto es por ahora el máximo histórico anual del Orinoco. (IMPORTANTE DESTACAR QUE ESTA CORRECCIÓN DEL HISTÓRICO ANTERIOR DE 18,03 A 18,05 METROS LA REALIZÓ EL INAMEH EN EL BOLETÍN DEL 16 DE AGOSTO DE 2018, NO OBSTANTE HAY QUE PRECISAR QUE DE ACUERDO A LOS REGISTROS HEMEROGRÁFICOS CORRESPONDIENTES AL AÑO 1976 EL NIVEL MÁXIMO INFORMADO EFECTIVAMENTE FUE 18,03 METROS Y NO 18,05). Se mantiene  desde el pasado domingo 12 de agosto la ALERTA ROJA en este sector del Orinoco, luego de que ese día el río alcanzase la cota 18 msnm, superior en un metro al nivel de desborde del río.
El referido boletín del 16 de agosto en tal sentido indica que el nivel del Orinoco frente a Ciudad Bolívar  "es de 18,06 msnm y para el 15/08/2018 fue de 18,04 msnm,subiendo 0,02 metros con respecto al día anterior. El nivel se encuentra 0,06 metros por encima del nivel máximo del día, 4,81 metros por encima del nivel mínimo del día y 2,18 metros por encima del nivel medio. Para la fecha se registra un nuevo Máximo Histórico en la estación Orinoco Ciudad Bolívar, pues el Nivel supera el valor registrado en julio de 1976 de 18,05 msnm". (NOTA: En 1976 el máximo histórico se alcanzó comenzando agosto no en julio)
El nivel se encuentra 0,09 metros por encima del nivel máximo del día; 4,84 metros por encima del nivel mínimo del día y 2,22 metros por encima del nivel medio".
Estos datos, que podemos visualizar en hidrograma del INAMEH, arriba, revelan que ciertamente estamos en un año de creciente excepcional del Río Padre, fundamentado principalmente en los aportes extraordinarios e históricos que los principales tributarios del Oriente Colombiano, principalmente el Guasare, el Vichada, el Tomo y el Meta, así como el Alto y Medio Orinoco en el estado Amazonas y los ríos del Occidente de Guayana, como el Suapure, Parguaza, Cuchivero, Caura y Aro, le están entregando al Orinoco con inusitada intensidad desde el mes de mayo del presente año.
En el caso de los otros grandes tributarios llaneros del Orinoco como el Cinaruco, Capanaparo, Arauca y Apure, todos provenientes de los Llanos Bajos de la Orinoquia, las crecientes de este año 2018 no han tenido registros tan extraordinarios. No obstante hay que destacar que en la última semana el Apure y el Meta están registrando ascensos importantes en su caudal y nivel, mientras que los tributarios del oriente selvático colombiano y el Alto Orinoco en el estado Amazonas han disminuído levemente sus aportes, pese a lo cual persiste en esos territorios la situación de emergencia, ante lo extraordinario de las crecientes allí registradas.
Ante esta situación se han registrado el cierre parcial de las franjas más bajas del corredor recreativo, vial y comercial de Ciudad Bolívar del Paseo Orinoco y sus adyacencias, igualmente permanecen colocados los sacos de arena para contener un poco la filtración del agua desde el río hacia las partes bajas del Paseo, mientras que los barrios de la zona baja, entre otros La Toma, Perro Seco, El Edén y La Alameda, permanecen desde hace varias semanas en situación de emergencia, ante la magnitud de la creciente, el desbordamiento del río y la inundación de inmuebles y predios urbanos. No sería descartable incluso que esta semana el evento extraordinario, histórico de crecimiento del nivel del Orinoco frente a la ciudad pueda provocar impactos más severos para la población, la vida económica y las tierras de cultivo localizadas en todas las franjas costeras y zonas de inundación del Gran Río, ante lo cual al ya estar activada la Alerta Roja las autoridades oficiales Gobernación, Alcaldía de Heres, Ejecutivo Nacional, Fuerza Armada Bolívariana, Protección Civil, están realizando el monitoreo constante, las labores de vigilancia, control, contención de los daños y reubicación de familias, cierre de vías, desconexión eléctrica, que son esenciales para que no se produzcan situaciones de mayor impacto en la población. 
Esperemos que tal escenario de ascenso más allá de la primera quincena de agosto no persista por mucho tiempo y que el Orinoco comience su cabeceo esta semana y detenga su ascenso. Habría que destacar que el propio INAMEH según su modelo de pronóstico, predijo cuando mucho un nivel máximo del Orinoco para 2018 en torno a los 17 metros con 60 centímetros, pero dicha predicción fue superada por más de 50 centímetros, lo que revela lo imponderable y complejo que puede ser el pronostico de crecientes máximas en nuestro Río Padre.
En todo caso estamos ante una creciente extraordinaria pero cíclica que por otro lado, para quienes viven, disfrutan, monitorean y se admiran del ciclo anual de ascenso y descenso del Orinoco, constituye una experiencia única y digna de contemplar, ya que éstas se suelen repetir en un intervalo que oscila entre 35 y 45 años. No todos los mortales tienen la suerte de ser testigos presenciales de estas máximas históricas, en las cuales el Río de la Siete Estrellas como lo bautizó el notable poeta cumanés Andrés Eloy Blanco y el de la Serpiente Enroscada de los indígenas tamanacos que habitaron sus márgenes, no sólo despliega su máximo esplendor, belleza, fuerza de corriente, sino su más impresionante caudal frente a Ciudad Bolívar. Es preciso acotar que actualmente en este canal tan estrecho frente al Mirador de Angostura se están registrando caudales superiores o cercanos a los 90 mil metros cúbicos de agua por segundo. Lo que equivale en términos comparativos al paso simultáneo  de 2500 camiones cisternas de 36 mil litros por una línea imaginaria, en un cauce que en ese paso tiene menos de 1 kilómetro. 
NUEVOS DATOS INDICAN QUE EL ORINOCO INICIÓ CABECEO EL VIERNES 17 DE AGOSTO AL BAJAR 2 CENTÍMETROS. PERO HOY 18 DE AGOSTO RETOMÓ FUERZA SU CAUDAL Y AMANECIÓ EN LA COTA 18 METROS CON 10 CENTÍMETROS SOBRE EL NIVEL DEL MAR FRENTE A LA CAPITAL DE BOLÍVAR, 6 CENTÍMETROS DE ASCENSO EN LAS ÚLTIMAS 24 HORAS. LOS DATOS EXTRAOFICIALES DEL COMANDO FLUVIAL DE LA ARMADA, YA HAN SIDO DIVULGADOS TAMBIÉN POR EL INSTITUTO NACIONAL PARA LOS ESPACIOS ACUÁTICOS. TAL COMO PODEMOS OBSERVAR EN LA GRÁFICA ABAJO. SE TRATA DE UN NUEVO REGISTRO DE CRECIENTE MÁXIMA HISTÓRICA PARA EL RÍO FRENTE A CIUDAD BOLÍVAR QUE SUPERA POR 7 CENTÍMETROS AL ANTERIOR DE 18,03 MSNM.
 
INFORMACIÓN DEL INSTITUTO NACIONAL DE ESPACIOS ACUÁTICOS SOBRE EL NIVEL DEL ORINOCO FRENTE A CIUDAD BOLÍVAR AL 18/08/2018 MUESTRA NUEVO REGISTRO HISTÓRICO DE CRECIENTE MÁXIMA DEL RÍO PADRE.




Registro fotográfico de la actual creciente del Orinoco frente a Ciudad Bolívar
 
Registro fotográfico de la creciente del Orinoco frente a Ciudad Bolívar (Imágenes tomadas de las redes sociales Twitter)
En Puerto Ayacucho el Orinoco bajó al 16 de agosto de 2018 a la cota 254,10 metros 
sobre el nivel del mar: 44 centímetros por encima de la creciente histórica de 1976

Contrario a lo que sucede con los ríos llaneros, en especíal el Apure, que se encuentra en un ciclo de creciente ligeramente superior al normal,  en los ríos localizados más al Sur, en las cercanías de las regiones ecuatoriales de Venezuela y Colombia, donde las lluvias son más copiosas, de mayor intensidad y duración, por el hecho de drenar por zonas boscosas, la situación hidrológica de la Cuenca del Orinoco está generando un ciclo de creciente extraordinaria muy por encima incluso de sus registros máximos históricos. Es decir estamos en un año de crecientes excepcionales en estos ríos de los departamentos selváticos de Colombia, y en los que nacen en las áreas altamente húmedas del estado Amazonas, lo cual está provocando una creciente sin parangó del Orinoco frente a Puerto Ayacucho, y particularmente excepcional en la ciudad colombiana de Puerto Carreño, capital del departamento de Vichada, cercada por tres imponentes ríos: el Orinoco, el Meta y el no menos caudaloso Bita.
Igualmente hay que precisar que el Guaviare, el mayor tributario del Orinoco,  y los ríos Tomo, Tuparro, Vichada, los cauces del Alto Orinoco, Ocamo, Padamo, el Ventuari, el Atapabo, entre otros, se encuentran también en niveles muy superiores a la media y a las crecientes normales de la temporada de mayor lluviosidad, lo que ha generado que en el caso de Puerto Ayacucho, capital del estado Amazonas, el Orinoco al 16 de agosto de 2018 se siga manteniendo en una cota muy superior a su máximo histórico. Tan extraordinaria y contundente es la creciente que el Orinoco allí se encuentra en la cota 54 metros con 10 centímetros sobre el nivel del mar, lo que indica que supera por 44 centímetros la creciente histórica de 1976.

El Boletín del INAMEH del 16 de agosto nos indica en este sentido que para la fecha frente a Puerto Ayacucho capital del estado Amazonas  el nivel del Orinoco"es de 54,10 msnm y para el 15/08/2018 fue de 54,17 msnm, bajando 0,07 metros con respecto al día anterior. El nivel se encuentra 1,34 metros por encima del nivel máximo del día; 4,34 metros por encima del nivel mínimo del día y 3,03 metros por encima del nivel medio. El Nivel se encuentra 2,10 metros por encima de la Cota de Desborde.".
Obviamente desde julio en Amazonas las autoridades detectaron y activaron el Alerta Roja, debido a que el Río Padre se ha mantenido en un registro de ascenso extraordinario, que lo ubica en un nivel muy superior a los 52 metros sobre el nivel del mar, que es la cota de inundación del río,  más de dos metros por encima de sus registros normales para la época. Aunque también hubo días de lento ascenso de las aguas, las últimas lluvias torrenciales caídas en la región provocaron que el Orinoco en las tres últimas semanas haya subido más de medio metro, lo cual ha generado impactos muy significativos en las zonas bajas de la ciudad de Puerto Ayacucho, donde más de 30 barriadas y sectores costeros de Puerto Ayacucho, y otras ciudades ribereñas del Orinoco, localizadas más al Sur de la capital de Amazonas, se encuentran inundadas.
Aspecto actual de algunas zonas bajas de Puerto Ayacucho, ya afectadas por la creciente del Orinoco.

Autoridades activan planes de contingencia 
Aunado a ello es preciso acotar que los ríos guayaneses tributarios de la margen derecha del Orinoco, antes de su contacto con Ciudad Bolívar, entre otros el Parguaza, Suapure, Cuchivero, Caura y Aro, también están registrando valores de caudal apreciables, muy superiores a los máximos promedios,  debido a la intensidad y frecuencia de las lluvias. Ello explica el comportamiento del Orinoco frente a Ciudad Bolívar, que como ya indicamos arriba entre el 27 de julio y el 16 de agosto ha subido más de 95 centímetros, situación que ha obligado a las autoridades a declarar sucesivas alertas, para extremar el monitoreo y las medidas de prevención, contingencia, evacuación y atención.
De hecho muchas zonas bajas localizadas en los municipios Cedeño, Sucre y Heres del estado Bolívar en las margenes del Orinoco o cercanas a sus cotas de inundación, están ya registrando los primeros embates y consecuencias de esta creciente extraordinaria. Mientras que en el municipio Caroní y las partes bajas inundables de los estados Apure, Guárico, Anzoátegui, Monagas y el Delta Amacuro se han emitido Alertas Rojas, para iniciar las labores correspondientes de evacuación y atención a los damnificados, ante el reporte de daños y pérdidas tanto en pequeñas unidades de producción como en familias que viven en zonas de alto riesgo. También se han registrado hasta finales de julio niveles del Orinoco muy por encima de su promedio para la época en la zona de encuentro del Río Padre con el Caroní, lo cual igualmente se repite en la estación de monitoreo del puerto de Palúa en San Félix. Hay que destacar que se presentan situaciones de inundación y creciente extraordinaria de los dos principales ríos de Guayana y Venezuela, debido a que el inmenso caudal del Orinoco está generando el represamiento del Caroní, río que igualmente se encuentra en la época del año de mayor caudal, con un aporte superior a los 10.000 metros cúbicos por segundo hasta la primera semana de agosto, que en más de un 70 por ciento estaba siendo descargado por los aliviaderos de Macagua. Lo cual ocasionó importantes afectaciones en las zonas inundables de Puerto Ordaz y San Félix, y el cierre parcial de algunas áreas del Parque La Llovizna de Ciudad Guayana. Se debe precisar sin embargo que el caudal del Caroní en esta primera quincena de agosto ha mermado un poco con relación a sus registros del mes de julio, y ello ha generado que en vez de crecer el nivel del río en esta zona está bajando lentamente a una cota de menor impacto sobre sus riberas y las zonas bajas inundables de San Félix, Puerto Ordaz, bañadas por ambos cursos de agua. A tal punto ha descendido el caudal del Caroní que ya para la tarde de este miércoles 15 de agosto los aliviaderos de Macagua permanecían cerrados, primera vez que ocurre desde la segunda semana de junio cuando abrieron las compuertas de Guri en una fecha inusualmente temprana. 
La Orinoquia en los Llanos Orientales de Colombia enfrenta también crecientes históricas
Desde mediados de junio las ciudades de Puerto Carreño e Inírida, capitales de los departamentos neogranadinos de Vichada y Guanía se encuentran declaradas en emergencia, ante la magnitud de la creciente del Orinoco y sus tributarios del Oriente colombiano. Las imagenes tomadas de las redes sociales evidencian la magnitud de las inundaciones que se están produciendo en ambos departamentos.
  

martes, 24 de julio de 2018

Atardecer Turismo y Faena de Pesca en el Orinoco de la antigua Angostura del Río Ciudad Bolívar

Aglomeración humana observando corriente y pescadores
El Orinoco en creciente todo un espectáculo frente a Ciudad Bolívar.


Faena de pesca, equilibrio y destreza en el manejo de las atarrayas
Entrando ya en la última semana del mes de julio, a escasos días de su creciente máxima anual, el Río Padre, el Orinoco se convierte una vez más en el principal protagonista escénico de la histórica Ciudad Bolívar. Frente su Paseo malecón homónimo los atardeceres se llenan de turistas nacionales y foráneos, que con asombro y  expectación contemplan su corriente impetuosa, cada vez más caudalosa en cuanto el río se aproxima a su canal más estrecho frente al Mirador Angostura.

martes, 10 de julio de 2018

Intensas lluvias provocan temprana apertura de compuertas de Guri Caruachi y Macagua.

Luego de un año 2017 de intensas y continua lluvias el 2018 se ha mantenido como otro año de registros elevados de precipitaciones, con una temporada de sequía muy breve, que no afectó con intensidad el caudal de las corrientes fluviales ni provocó mayores impactos  negativos en la vegetación. Salvo durante la mitad de marzo y la primera semana de abril se produjeron algunos incendios forestales muy focalizados en pequeñas áreas del estado Bolívar y el descenso de nivel de los grandes ríos Guayaneses fue poco significativo
Abiertas las compuertas así se muestra el Caroní en Macagua
Como consecuencia de este suave verano el embalse de Guri para inicio de junio se aproximó rápidamente a su máximo volumen y después del 15 de junio hubo necesidad de iniciar el alivio de este cuerpo de agua, mediante la apertura de las compuertas de la Central Hidroeléctrica Simón Bolívar de Guri, y la consecuente activación  de los aliviaderos de Caruachi y Macagua. (La cota máxima operativa de Guri es 271 metros sobre el nivel del mar).
Debido a esta anormal creciente del Caroní  los habitantes de las partes bajas inundables de San Félix y Puerto Ordaz comienzan a sentir las primeras secuelas generadas por apertura de compuertas de la red de embalses del río, igualmente las autoridades han declarado la Alerta Naranja ante la eventualidad de que para finales de julio y agosto tanto el Caroní como el Orinoco se acerquen a sus máximos históricos, con toda las consecuencias y riesgos que ello pueda implicar para las familias que habitan en las zonas inundables de Ciudad Guayana. De hecho tal como se evidencia en el video oficial de la Gobernación de Bolívar las autoridades están evaluando para esta segunda semana de julio la posibilidad de restringir el acceso de turistas a algunos miradores cercanos a la línea de costa de los parques La Llovizna y Cachamay.

sábado, 7 de julio de 2018

Upata Cumpleañera: 256 años de la fundación de la Villa del Yocoima

Upata desde las alturas, el cerro El Corozo en primer plano
Upata desde el cerro El Toro
Capilla de San José fte al Mercado Municipal de Upata


Plaza Bolívar, Iglesia San Antonio de Padua y viejas casonas del casco histórico


Zona comercial de Upata
7 de julio de 1762 fue la fecha de fundación oficial de la Villa de Españoles que el entonces Imperio Hispánico denominó Upata, en tributo a esta expresión linguística de los indígenas guayanos, que hace referencia a Mi Tierra Nuestra Tierra Mi Terruño Mi Territorio de Vida. 

jueves, 24 de mayo de 2018

Chaguaramos en Upata


Una de las palmas más vistosas e imponente por su altura y elegancia, es sin duda el chaguaramo, sobre todo cuando es transplantado en filas, y ofrece a la vista un impresionante espectáculo, tanto por la forma elegante de su tallo, hojas y frutos, como por la altura que puede alcanzar.
En Upata el chaguaramo es una planta exótica, no tan abundante, no obstante tenemos algunos ejemplares que destacan en el paisaje urbano, de sus barrios y urbanizaciones, muy vistososos en su tiempo los recientemente desaparecidos de la Plaza Bolívar frente a la Iglesia, atacados por feroz plaga. 
También tenemos chaguaramos en la Plaza de El Ejército, en Santo Domingo,  los chaguaramos escondidos en uno de los valles interiores del cerro El Toro, y otros que se alzan en áreas verdes rurales de la ciudad. Notables por su llamativa línea visual son los chaguaramos que adornan uno de los caños de la carretera Upata El Manteco entre Tagroima y Santa Inés. 
El cálido clima de Upata, quizás sus suelos ácidos, y sus condiciones atmosféricas, no le son propicias al chaguaramo, que a diferencia de otras zonas del país como los valles de la Cordillera de la Costa, o piedemontes al Norte del Orinoco, aquí no alcanzan el notable desarrollo y elegancia que allá exhiben, por el contrario suelen ser atacados con ferocidad por plagas y parásitos, que limitan su crecimiento y su natural belleza.
Esta palma cuyo nombre científico es Roystonea oleracea, es una especie originaria de las Antillas menores y el norte de Suramérica. Es una planta de gran porte, de hasta 40 m de altura y muy apreciada por su gran valor ornamental por lo cual ha sido cultivada en muchos países. En Venezuela es el árbol emblemático del estado  Yaracuy, donde crece de manera espectacular y es muy abundante, destacan también los imponentes chaguaramos de los valles de Aragua, en la zona de cultivo de la caña de azúcar o los mismos chaguaramos que prodigiosamente han sido transplantados en la ciudad capital del país Caracas.
Pocas historias, leyendas o crónicas tenemos en Upata sobre esta palma, más allá de su llamativo porte, tampoco hay referencias escritas sobre cómo fue su proceso de introducción como planta ornamental. Existen otras variedades de chaguaramos, o palmas muy semejantes, que han sido plantadas en jardines de quintas y parques, que configuran en su conjunto una muestra representativa de cómo esta planta por su vistoso porte puede alcanzar un sitial importante dentro de los planes de ornato y arborización de la ciudad de Upata.

domingo, 1 de abril de 2018

Relieves colinosos entre Cerro Guacamayo y Cerro Machí

Cerro Machí al Norte de la antigua finca El Moriche, en jurisdicción del municipio Piar.
Desde las sabanas de Santa Bárbara de Roscio sobresale la silueta del Cerro Guacamayo.

Colinas, suaves pendientes y pequeño valles con bosques de galería
Al sureste de Upata la suavidad de los paisajes de sabana de la región de Carichapo da paso a formaciones de relieves más sinuosos, donde el horizonte es cortado por laderas, colinas, valles, que le dan al paisaje un carácter más abrupto, en la zona en donde convergen algunos de los cerros más elevados de este sector del Macizo de Guayana, que geológicamente pertenece a la Formación Pastora. 
Chaparrales, al fondo Cerro Machí.
Se trata de un amplio espacio de bosques de galerías, sabanas de chaparros, colinas, penillanuras, bajíos, alguos humedales aislados, y sistemas de relieves más elevados que tienen en los cerros Guacamayo, Machí, Cume, Los Jiménez, Teu Teu, entre otros, sus topos de mayor altitud. 
En estos valles y peniplanicies, la tradición de siglos ha sido la ganadería extensiva, que se mantiene desde la época de la llegada de los capuchinos catalanes a mediados del siglo XVIII, como la actividad económica fundamental de sus pobladores.

sábado, 31 de marzo de 2018

Fotografías y episodios de Mi Tierra. Upata y naturaleza en imágenes

Crepúsculo con Sol de los Venados
Plazoleta de la Unidad Educativa Morales Marcano
Tras la brevedad de la captura de una imagen se esconden contenidos, impresiones, mensajes, y la sorprendente variedad de colores y episodios que conforman la cotidianidad de nuestro universo. Upata, sus parajes, sus animales, su árboles, su gente, sus construcciones, desde las más sencillas o humildes hasta las más complejas, sus patrimonios históricos, sus recodos, todo ello configura parte de ese microcosmo citadino pueblerino urbano rural, que nos debe mover al orgullo y  la alegría, a la reflexión y por qué no al conocimiento de lo real; lo que está allí al alcance de nuestros sentidos, pero que por la circunstancia del día a día del trajín laboral y la rutina de la supervivencia o la diversión fácil, no valoramos y disfrutamos en su justa medida. 

En Upata los cujíes no lloran de dolor sino de ausencia

Cují en floración en paisaje lagunero en sector San Lorenzo de Upata
El cují Prosopis juliflora es otro habitante emblemático de Upata. Es común en las sabanas arenosas que se abren al Este del valle del Yocoima y en las zonas pedregosas y de baja precipitación donde no se dan condiciones para el desarrollo de los bosques medios, o de otros ecosistemas húmedos, el cují está presente alternando su copa robusta pero no tan alta, como compañero de otras leguminosas igual de abundantes en la zona como el dividive y el yacuare, o alternado con los también comunes guásimos. Pero también se desarrolla bien en la cercanía de tapones y humedales, en los terraplenes o zonas más secas de protección de estos reservorios de agua, donde exhibe igualmente su porte y verdor, con más intensidad que en terrenos más áridos.
El cují sobresale por la extrema pequeñez de los foliolos de sus hojas parinpimnadas, que se agrupan copiosamente en pares opuestos, y por la abundancia de espinas, además de su no tan llamativa flor amarilla en copo, que le es característica. 
Esta especie botánica de la familia de las Fabaceae se conoce como «cují yaque», que crece como arbusto o pequeño árbol, dependiendo de las condiciones del suelo y el clima del sitio donde se asienta, es nativa de México, Sudamérica y el Caribe, pero igualmente por su adaptabilidad ha sido introducida en Asia y Australia. Se utiliza como forraje, su madera es aprovechable y tiene además importancia como especie para el manejo ambiental en proyectos de recuperación de ecosistemas degradados o en planes de ornato en zonas de intenso calor. Crece hastaalos 12 metros y  su tronco puede alcanzar 1,2 metros de diámetro.
Cují a un costado de la quebrada de El Caballo
Si bien no es un árbol o arbusto de sombra típico como lo puede ser el mango, el samán o el mamón, el cují en las sabanas resecas de Upata, al Este de la ciudad, solía ser refugio de los jóvenes y niños que correteaban por estos parajes en sus incursiones y paseos tradicionales, en ruta hacia otros escenarios más frescos, o como vegetación protectora de pequeños cursos de agua o tapones como el de La Viuda, ya desaparecido. Aunque de breve sombra un buen cují sin las ramas tan caídas o cercanas al suelo, hasta era utilizado para el descanso reparador, y evitar la inclemencia de los rayos del Sol, costumbre muy propia en otros tiempos, además de su utilidad para el amarre de los cuadrúpedos como caballos, burros y otros animales domésticos.
Muchas historias se tejieron en esos tiempos idos en torno a un tradicional cují o a cujizales, que se prodigaban en la Upata de la ruralidad. Ahora en estos tiempos modernos otras especies de crecimiento rápido, algunas exóticas y otras con mayor abundancia de sombra o frutos comestibles, o de copa más extendida, han sido preferidas en el ornato urbano. No obstante sería deseable que más allá de su crecimiento natural, espontáneo en la periferia de la ciudad, el cují pueda ser también incorporado como árbol ornamental representantivo de nuestro clima caliente y fresco del Valle del Yocoima y sus alrededores. 

Árbol de Copey

Este Copey en Guasipati fue arrasado por el "progreso"
Un árbol de notable belleza, asociado por tradición e historia a nuestra Venezuela tropiacal es el copey, una especie autóctona que crece y se reproduce sobre todo en los bosques serranos o montañosos de la Cordillera de la Costa y con particular intensidad en la isla de Margarita, donde despliega su belleza y majestuosidad, en las pendientes verdes del cerro más elevado de este territorio, que constituye una zona protegida. El Parque Nacional.  Cerro El Copey, constituye la principal reserva de agua dulce de la isla, su cima principal se eleva casi hasta los 1000 metros sobre el nivel del mar, por lo que es visible su perfil desde decenas de kilómetros a la redonda,  incluso desde la Tierra Firme del estado Sucre. Importante también esta Área Bajo de Régimen de Administración Especial ABRAE por la particularidad de las especies vegestales y animales que allí tienen su asiento, entre otras el cotorro margariteño y el venado de pequeño porte que allí tienen su espacio de vida. 
Al copey se le conoce científicamente como Clusia rosae o Clusia major, nativo de América Tropical, presenta también raíces aéreas en algunas de sus ramas principales, posee hojas anchas, de un verde intenso, y flores blancas no tan llamativas, alcanzando una altura media en condiciones no tan favorables pero desplegando toda su magnitud potencial en los bosques húmedos donde se desarrolla favorablemente. 
En Upata el copey no están presentes en su flora urbana, tampoco lo hemos visualizado en los bosques cercanos, no obstante por tratarse de una curiosidad insertamos la imagen de este viejo y pequeño copey que crecía en el jardín de una residencia de Guasipati, a media cuadra de la sede de la Alcaldía de Roscio, y que para lamento de los amantes de la naturaleza y sus prodigios ya dejó de existir, arrasado por la sierra de los constructores y el progreso, que ve en los árboles estorbos y no necesarios y esenciales elementos bióticos, que debemos proteger y resguardar.

martes, 7 de noviembre de 2017

El Corozo espinosa especie de palma abundante en zonas rurales de Upata


El corozo es una palma muy vinculada a las tradiciones de nuestras zonas rurales del municipio Piar y el noreste de Bolívar, sobre todo en la región cercana a la Sierra Imataca. Abunda al Norte de Upata, en los bosques semisecos o deciduos de la zona de Buen Retiro Los Arrendajos Montecristo, Campanario, San Ramón y en el piedemonte de la Sierra Piacoa. 
Una de las características más resaltantes de esta palma es que su tallo es sumamente espinoso, de allí que sea utilizado su nicho superior  como nido por los loros y pericos sabaneros, carasucias, entre otras aves. 
Esta especie de palma da su nombre a uno de los cerros más emblemáticos de Upata, el Cerro El Corozo. Se presume porque en otros tiempos, un tanto lejanos, en sus bordes y faldas boscosas, esta especie estaba bien representada. 
Cerro El Corozo en Upata desde el Viejo Cementerio
Hoy sin embargo no quedan ejemplares del corozo en esta colina, la cual a pesar de su pequeña altura, apenas 150 metros sobre el nivel del valle, conforma uno de los sitios más emblemáticos y tradicionales de la ciudad. 
El Corozo fue un lugar de encuentro y excursiones familiares y escolares. Sobre todo durante el mes de mayo en su ladera escarpada que da el frente a la calle Santa Fe de el barrio homónimo, se podía visualizar desde tempranas horas de la mañana la fila de personas que acudían al encuentro con su cima para las actividades conmemorativas de la Cruz de Mayo. Allá arriba eran visibles tres cruces, la principal, con sus dos acompañantes más pequeñas, en un sector del cerro cercano a su mayor altitud, desde el cual se podía admirar el verdor y la hermosura del valle del Yocoima. Lamentablemente la inseguridad reinante en la ciudad han alejado a los visitantes de este hermoso sitio patrimonial.
En fin el corozo en Upata lo asociamos más con un Cerro y un sector popular del Oeste de la ciudad, barrio tradicional, pero la palabra  nos remite a este singular y espinosa palma. no muy adecuada para el ornato debido a su aspecto no tan agraciado en lo estético en relación con otras palmas y por el peligro de su tronco para los niños, aunque en su estado natural no deja de ser interesante su observación.


En una palma de corozo
En su nido
Dos periquitos aguardan  en silencio
Saben que sus padres se han ido,
Lo sospechan
Una fuerza interior en sus genes lo avizora
El espinoso refugio  proteje y cobija
La impasible espera  de los pichones
                                                        cara sucia
Ellos nada saben del tiempo
Su espacio  se reduce a lo palpable de su nido
Sienten hambre, pero la paciencia de un ave  es
                                                                                  sapiencia
Sospechan que vendran con alimento
De pronto, la espera se reduce a un instante
Cuanto el padre vocaliza a sus pichones
Y ellos responden con sonora estridencia
                                                           sus afanes
El padre entra,  la madre vigila
No hay lugar para el descuido
Uno sale la otra entra viceversa
Los padres se perchan a la entrada del nido
Esperan la vocalización de otras parejas
Y se libran de las espinas del corozo, levantan vuelo
Y abandonan el nido nuevamente
Mientras  los pichones se callan por completo
El corozo como reducto
Ofrenda su tronco y sus espinas
Para honrar la vida
Que recien comienza
Mientras ellos esperan en silencio...
                                        
Al margen de esta apacible escena campestre
Una madre llora desconsoladamente
Al ver el cuerpo de su infante
Flotar  en una alberca
tanto dolor  no le cabe en el pecho
Ya ni siquiera le queda el consuelo
de elevar su voz al cielo

Poema al Corozo Autor Daniel Ruiz Correa









Descripción del Corozo
La Acrocomia aculeata es una planta de la familia de las arecáceas, nativa de México, Centroamérica, las Antillas y Suramérica.El aceite de la semilla y la pulpa se utilizan en alimentación y en la fabricación de jabones. Es una palmera de entre 13 y 20 m de altura y de 3 a 4,5 m de diámetro de copa, con uno o más raramente varios estípites de unos 2 a 3 dm de diámetro, cubierto de una corteza lisa y oscura, dotada de espinas fuertes y rectas de hasta 15 cm de largo. 
El sistema radicular es extenso y profundo. Muestra hojas persistentes, pinnadas, con numerosos folíolos que nacen en planos diferentes, color verde claro, muy glabros, con el raquis duro y espinoso, de 1,5 a 3,5 m de largo. La espata también es muy espinosa. Las flores forman inflorescencias en espádices de color amarillo pálido o pardo, que aparecen a comienzos del verano. Son monoicos, con las flores masculinas ubicadas en la parte superior del espádice y las femeninas en la inferior. El fruto es una drupa globosa, de la cual aparecen desde 4 hasta incluso 14 racimos por ejemplar. 
El pericarpio o cáscara es liso, de color verde, siendo de color amarillo o marrón cuando maduros; es quebradizo y fácil de despegar; el mesocarpio, de consistencia fibrosa, rico en caroteno, de color amarillo y fragancia muy agradable, resulta comestible, con un sabor que recuerda al coco. La semilla consta de un exocarpio grueso y muy duro, de color negruzco con tres poros ecuatoriales y un endocarpio liso de color externo oscuro y blanco por dentro, en donde se encuentra el embrión, también comestible, muy apetecido por insectos, animales y el ser humano. El ciclo de los frutos dura 13 a 14 meses y madura hacia finales del verano. El sistema radicular profundo hace a la planta resistente a los incendios forestales. (Fuente Wikiipedia)