miércoles, 10 de mayo de 2017

Ciruela de Huesito Spondias purpurea

Ciruela de huesito en zona rural de la vía El Manteco.
La Ciruela de Huesito, también conocida en otros países de América como Jocote  es el Spondias purpurea. Se trata más que de un árbol un arbusto frutal que crece en las zonas tropicales de nuestro Continente, desde México hasta Brasil. Jocote es una palabra nativa de México derivada del idioma Náhuatl xocotl, que significa fruta (1 ). Los frutos de esta especie son  generalmente rojos, aunque hay también amarillos. La ciruela, así sin el huesito, tal como la nombramos en Upata, se propaga por semilla o por estaca. Es de crecimiento rápido y alcanza entre 3 y 6 m de altura, aproximadamente. El fruto es una drupa y sus semillas, que no son comestibles ocupan gran parte de la fruta, por lo que la pulpa comestible, de delicado y característico sabor, es relativamente escasa, de ahí el nombre popular. Suele desarrollarse perfectamente en suelos pobres, arenosos, en las áreas de sabana y en climas cálidos, con temperaturas extremas, ya que se trata de un arbusto muy resistente a las condiciones extremas de nuestras tierras tropicales, sobre todo en pisos altitudinales bajos. En Upata la ciruela fue muy abundante en las sabanas arenosas de Santo Domingo, Sierra III, y toda  la periferia de Upata, donde se solía sembrar o plantar para satisfacer la demanda familiar, y la comercialización en la misma ciudad del excedente. Aunque no con el volumen de otros años en la ciudad se sigue vendiendo la ciruela de huesito en bolsitas en improvisados puntos fijos o mediante el comercio ambulante. . Progresivamente la urbanización, el deterioro de los árboles  y la desaparición de esta especie han incidido en que esta fruta alcance un precio prohibitivo. En Wikipedia describen a.Spondias purpurea como un arbolito de 4-8 m, con copa ancha, tronco irregular y ramas quebradizas; las hojas se componen de 5-12 pares de hojuelas elíptico-agudas, de 2-4 cm de largo, caedizas antes de la época de floración; flores rojas en panículas de 3-5 cm, colocadas a lo largo de las ramillas; el fruto en drupa irregularmente oval, algo gibosa, lisa y brillante, de color violáceo a amarillo, de 4-5,5 cm de largo, con un núcleo leñoso donde se encuentran las semillas. Agrega este portal que posee pulpa escasa, agridulce en las plantas cultivadas, muy ácida en las silvestres. Contiene ácido málico, azúcar, malato de calcio y almidón.
En la Upata rural la ciruela de nuestro trópico la de Huesito, siempre destacó por su contribución como fruta de primer orden, sabrosa, exquísita, producto para la venta y el ingrego familiar de la gente humilde, muy poca se le regalaba, y los propietarios de los árboles la cuidaban celosamente de los niños traviesos, que ansiaban gratis la anhelada frutilla. La ciruela abundaba en las sabanas de lo que hoy es Santo Domingo II, Sierra III, El Guamito, en San Lorenzo, y otros tanto parajes, donde al calor bochornoso de febrero, marzo y abril  dejaba acumular su particular sustancia dulce, sobre todo cuando maduraba casi al extremo de desmorornarse en las manos inquietas de los niños. En recientes temporadas de sequía se ha notado ausente en el centro de la ciudad, apenas notamos pequeños cultivos familiares por la zona de Matajey, la ruta a Santa Bárbara Guacamayo, algunos patios de Sabaneta y en las semisecas llanuras de los caños del Guri en la vía a El Manteco. 
La ciruela cada día menos presente debido a la merma de su cosecha sigue siendo no obtane un referente de fruto tropical, debido al exquisito sabor que tiene cuando madura, a que es ideal para dulcería, y porque está muy vinculada a nuestras tradiciones su consumo durante las semanas finales de las temporadas de sequía, cuando son comercializadas y forman parte de los hábitos de consumo de los habitantes de Upata.

viernes, 21 de abril de 2017

Además de historia y tradición Ciudad Bolívar ofrece prodigiosa biodiversidad botánica

Flora tradicional, rubros vegetales de importancia económica, parques naturales arbolados y diversidad de plantas conforman patrimonio natural y cultural de Ciudad Bolívar, calificada como la Ciudad de los Arboles por el doctor Leandro Aristiguieta, quien fuera presidente de la Fundación Jardín Botánico del Orinoco.
Arboleda en la céntrica avenida Táchira
Áreas verdes en el Paseo Orinoco de Cd Bolívar
A pesar de su clima de calores extremos, asociados a su suelo repleto de rocas milenarias, a su baja altitud, y al húmedo vapor proveniente del Orinoco y las llanuras y colinas  circundantes, Ciudad Bolívar  cuenta con un patrimonio vegetal prodigioso, que se desarrolla en sus extensas zonas boscosas cercanas, selvas de galería, morichales, sabanas abiertas, flora de peñascos, plantas acuáticas, y áreas verdes urbanas, entre otras.

Ciudad Bolívar un 29 de mayo de 1994 precisamente fue declarada por el entonces alcalde Leonel Jiménez Carupe como “La Ciudad de los Arboles y Parques Naturales”. Dos años antes en un primer decreto conservacionista la Alcaldía de Heres había creado la Reserva Hídrica El Trabuco, en la zona protectora del Morichal y quebrada de San Isidro. 

viernes, 14 de abril de 2017

Las Venerables y Gigantes Ceibas de Upata Testigos de Historias y Aparecidos

Ceiba centenaria en Santa Rosa de Upata
Ceiba en la entrada de Altagracia, ya desaparecida.
La imponente Ceiba constituye tan sólo por su enorme porte uno de los árboles más representativos de nuestras sabanas y bosques americanos. Abundante en casi todo los rincones del Nuevo Continente, desde México, Centro América, el Caribe y América del Sur, este árbol centenario se yergue como uno de los símbolos botánicos más singulares del Neotrópico, admirado y hasta adorado por etnias ancestrales, que lo vinculan con sus tradiciones, cosmogonía,   historias cotidianas o épícas guerreras. La Ceiba pentadra igualmente se erige como testigo de episodios pueblerinos y relatos de aparecidos y espíritus en pena, y en ocasiones hasta testiga muda de gestas libertarias y eventos históricos.   
Por su presencia predominante en bosques tropicales de Centroamérica la Ceiba pentadra fue elevada a la categoría de Árbol Nacional de Guatemala. Es también la Ceiba el Arbol emblemático del Distrito Capital Caracas. 
 La Ceiba árbol representantivo de Upata y su zona rural
La Ceiba es uno de los árboles más abundantes de los bosques y sabanas arboladas que circundan a Upata. En la ciudad hermosos ejemplares de ceiba adornaban las riberas del Yocoima al final de las calles Miranda y Ayacucho. Una de ellas, la imponente ceiba del final de la calle Miranda, a un lado de este riachuelo,  era la más grande de la ciudad, exhibía al final de su vida un tronco de casi cuatro metros de diámetro, y una altura superior o cercana a los 30 metros. Hasta que un buen día de esta imponente ceiba no quedó ni el tronco, fue arrancada de cuajo, luego de cortarle sus enormes ramas horizontales, y nadie lamentó su abrupta muerte. En esas riberas yocoimeras sólo quedaron en pie ceibas de menor tamaño, más jóvenes nada imponentes en comparación con esa ceiba centenaria desaparecida.

Otras ceibas famosas en Upata se encuentran o encontraban en la entrada al sector rural Altagracia (ésta ya fue talada), las de las rectas del sector Sabanetica, la ceiba de la entrada al barrio La Unidad antiguo Barrio Loco en San Lorenzo, la ceiba de la carretera Upata El Manteco en el sector Santa Rosa,  a escasa distancia del cruce a las Charamizas, la imponente ceiba de la plaza Bolívar del mismo sector Santa Rosa. Este árbol singular también se puede visualizar en diferentes tamaños y edades en sectores cercanos a la autopista y carretera Upata San Félixa,  además de las que abundan en las cercanías de las carreteras e Guasipati y El Manteco, donde se encuentran asociadas a pequeños bosques secos o cercanos a cursos de agua.

jueves, 13 de abril de 2017

Cedro Amargo "Cedrela Odorata" también presente en nuestra Villa del Yocoima

Cedro en el Cementerio Viejo de Upata 
Upata y la Guayana Venezolana no es tierra de cedros amargos el "Cedrela odorata" sino del cedro dulce y el blanco de los bosques tropófilos y húmedos del Sur del Orinoco (El dulce es el Bombacopsis sp perteneciente a la familia de la bombacaceae y el blanco el Simarouba amara de la familia de las Simaroubaceae). Sin embargo este hermoso árbol de la familia de las meliáceas no es ajeno a nuestro valle y escenarios citadinos y rurales, ya que a pesar de haber sido progresivamente talado sigue presente en la Villa del Yocoima, y nos sigue regalando su prodigioso porte y la espesura de su follaje durante los 8 meses más lluviosos, gracias a la facilidad con que se adaptó a este valle y sus espacios verdes.
Sin parentesco con el cedro libanés
El cedro americano, tanto el amargo como el dulce y el blanco, igualmente no tienen vínculo botánico alguno con su homónimo de los climas templados del Viejo Mundo. Ya que ese cedro euroasiático "Cedrus libani", originario de El Libano y la cadena montañosa del Atlas al Norte del Sahara en Africa, muy ponderado por las propiedades de su madera y su larga historia asociada a culturas milenarias como la fenicia y los pueblos semitas del Cercano Oriente, es una conífera o pino. Este cedro aparece como la figura predominante de la bandera de El Líbano, un pueblo donde el árbol crecía en abundancia, sobre todo en sus zonas montañosas. Otros árboles de "cedro" no emparentados ni con los cedros verdaderos ni con nuestros cedros americanos son los enebros europeos, algunos cipreses y otras coníferas de climas templados. 
Arrasado en su hábitat hoy es el Árbol Emblemático de Barinas
Cedro, detalle de hojas y frutos nacientes.
Es bueno precisar entonces que nuestro Cedro Amargo,  nada humilde en su comparación con el cedro euroasiático, no es otro que el Cedrela odorata, un árbol que crecía espectacularmente en el Occidente de Venezuela, tanto en los los bosques de galería de los ríos llaneros y en las zonas del piedemonte andino, a tal punto de que allí se exhibía junto al caobo "Swietenia macrophylla" como dos de las especies más llamativas de esas selvas tropicales, tanto por la robustez de su tronco, por lo exhuberante de su copa, y por la altura que alcanzaba en ese medio natural. 
Lamentablemente el cedro amargo del Neotrópico tenía otra característica que decretó su progresiva desaparición en estado silvestre, y que lo exterminó casi por completo de esos bosques tan intervenidos de los estados del occidente venezolano. Esa peculiaridad no es otra que la extraordinaria calidad de su madera, que lo convirtió en "presa" preferida de terrófagos y traficantes legales e ilegales. 
No obstante por su presencia protagónica en esos bosques naturales fue reconocido nuestro Cedro Amargo como Árbol Emblemático del estado Barinas. Y en paralelo desde la década de los 50 a nivel nacional se inició un proceso muy intensivo de siembra y plantación del cedro en todo el país.
El Cedro Amargo en Upata
Masivamente el cedro amargo llegó a Upata sobre todo a partir de la segunda mitad del siglo XX, cuando se inició su expansión en nuestras áreas verdes e incluso en algunas zonas rurales del municipio, donde se ha desarrollado como árbol ornamental.

 CEDRO

Caminante vertical cuyo tronco se bifurca
Trasgrediendo la linealidad de su fuste
Pero todos tus caminos van al cielo

Enséñales que es el arraigo
Que sentido tiene umbilicarse
Al suelo, a la tierra que los vio nacer.
Que esa savia que fluye por tu albura
No es indiferente, ni exclusiva
Del linaje de tu extirpe
Ella se impregna del espacio que la circunda
Que hay sustancia y esencia
En este universo diverso.

Cedro eres parte del entorno
Ser vivo que palpita
Que transpira y respira
Que siente
Energía vital
Permíteme abrazarte
Para sentir la fuerza telúrica
De tu savia
Porque  todos tus caminos van al cielo

Poema del Prof Daniel Ruiz Correa

viernes, 7 de octubre de 2016

Caucho Ficus elástica: otro frondoso y vistoso regalo asiático presente en Upata




"Caucho" de mediano porte  la avenida Humbolt de Upata.
El caucho Fycus elástica, es otra especie exótica introducida con fuerza en Upata a mediados del siglo 20, como planta ornamental, por su particular resistencia, adaptabilidad a nuestro trópico americano, debido a su semejanza con los climas cálidos y húmedos del nordeste de India, Malasia y sur de Indonesia, islas de Sumatra y Java, y a la particularidad de su frondoso ramaje, tipo paragua, ideal para su uso como árbol de sombra.
Este árbol perennifolio del género de los higos se cultiva ampliamente a nivel mundial, sobre todo en los países tropicales y subtropicales de Asia, Africa, Oceanía y América . En Upata fue plantado desde las décadas de los 40 y 50 del siglo pasado profusamente en islas de avenidas, brocales, áreas verdes públicas, incluso hasta en patios de hogares, donde por la extensión de su ramaje lateral y por los daños que ocasiona en avenidas y viviendas con terrenos limitados obligó luego a cortarlos ya maduros. 
Arboles de caucho sobreviven todavía Parque Bicentenario Alejandro Otero, en la avenida Humbolt, Valmore Rodríguez, y en algunos espacios públicos y pocos patios de propiedad privada. 
Hojas del caucho Ficus elástica, en el parque Bicentenario de Upata..
El árbol de caucho más famoso de Upata se encontraba en la calle Ricaurte, entre Unión y Monagas, allí se realizaban los rezos o el saludo de despedida a los fallecidos que eran trasladados por sus deudos hasta el Cementerio de Upata. Ya adulto, cercado por el asfalto y los inmuebles urbanos del casco central, finalizando el siglo XX, fue arrancado de raiz, perdiéndose con él esta tradición ancestral de nuestros abuelos y padres de la ciudad pueblerina.
En las últimas décadas su siembra como árbol ornamental ha venido decayendo, suplantado por otras especies exóticas o nativas, de crecimiento más rápido o menos invasivas de las áreas verdes 
El caucho es un árbol perennifolio y de robusto desarrollo. En estado silvestre alcanza 30 metros o más. Posee un tallo erecto provisto de hojas grandes de hasta 30 centímetros persistentes, coriáceas, alternas, pecioladas, enteras y de forma aovada alargada, puntiagudas en el extremo y de color verde oscuro brillante. En sus ramificaciones surgen raíces aereas que pueden arraigar y formar nuevos especímenes. Su tallo en ocasiones presenta confrafuertes que lo ayudan a soportar el enorme peso de sus ramas laterales principales, algunas de las cuales se desarrollan horizontalmente muy cerca del suelo. 
Sus hojas durante un cierto período (cuando la planta es joven) se disponen horizontalmente en las ramas, después se distribuyen en pendiente. Las nuevas hojas aparecen recubiertas por una bráctea de color rojo vivo. Las flores no son atractivas a la vista, se pierde su atractivo en el follaje del árbol. El nombre del árbol hace referencia al latex o goma que excreta el árbol, para defenderse del ataque de algunos animales, que se usó para la fabricación del caucho industrial. Este árbol pertenece a la familia de las moraceae, emparentada por supuesto con la higuera, el higuerón, los ficus de jardín y los matapalos.

lunes, 20 de junio de 2016

Paisajismo y diversidad vegetal en la Uneg sede Recría de Upata

Al fondo el viejo silo hoy en desuso, en simbiosis con los módulos académicos.
Desde la sede del CEBIOTEC se contemplan las instalaciones principales de la sede Recrìa de la Uneg
Vegetación variada, tanto natural como vinculada al paisajismo de sus espacios intervenidos, convierten a la sede Recría de la Universidad Nacional Experimental de Guayana en otro patrimonio verde de Upata, digno de ser admirado y protegido por los integrantes de esta Casa de Estudio. Estas instalaciones para la educación superior están ubicadas en el sector Altagracia de la Villa del Yocoima. Allí centenares de estudiantes de las carreras Ingeniería de Producción Animal y Tecnología de Producción Agropecuaria reciben formación profesional y realizan in situ sus prácticas académicas..
Hermoso flamboyán Delonix regia en floración, cerca de uno de los potreros
La variedad de árboles plantados o multiplicados por procesos naturales en los espacios silvestres o humanizados de la Recría de Upata, proporcionan una muestra interesante y representativa de especies vegetales, paisajes verdes de sábana húmeda, manchones de bosques secundarios y muy pocos primarios, selvas de galería, pastizales, herbazales, arbustos, incluso plantas de humedades y juajuas dignas de admirar, que son el refugio de incontables aves, réptiles e insectos. 
Paisaje natural y humanizado
La sede Recría de la Uneg constituye un espacio propicio no sólo para la cría de ganado vacuno y la siembra extensiva o intensiva de plantas alimenticias, sino también para la contemplación, las visitas guiadas, trabajos de investigación académica, protección de ecosistemas de bosques tropicales secos, bosques de galería, lomeríos, lagunas, quebradas  y la preservación de la biodiversidad. Esta zona, sus más de 200 hectáreas, forman una franja de belleza escénica singular localizada en terrenos municipales, hoy cedidos en comodato a la Universidad, donde por años funcionó la antigua estación experimental del extinto Ministerio de Agricultura y Cría. 
En la Recría se forman ingenieros en producción animal y tecnólogos agropecuarios
Además de sus módulos o aulas la Uneg posee aquí laboratorios, instalaciones para el ordeño, viveros, pequeños huertos, mientras que en lo alto de una loma funciona la sede del Centro de Biotecnología de Guayana, entre otras instalaciones, entre las cuales destaca por su valor patrimonial el viejo silo hoy en desuso y el puente de paso de ganado que cruza la carretera vieja Upata San Félix.
Variedad de árboles
Ganado vacuno en La Recría
Entre las especies presentes en la sede Recría de la Uneg destacan principalmente la Tabebuia Rosae o apamate, árbolo plantada que predomina en varios de sus corredores y caminos internos, sobre todo en las adyacencias de los módulos de la Universidad. Igualmente destacan otras especies también plantadas como el samán, el mucuteno o san francisco, la acacia maguín, el neen, el abundantísimo y autóctono guácimo, pardillos, la pata e vaca o bauhinia, yagrumos, yopos, hueso e pescado, carocaro, merey, bucares, ceibas, la acacia flamboyán, araguaney, juajilla o juajua, mango, roble, entre otras.  
   

miércoles, 8 de junio de 2016

Paisajes de mi Tierra Una breve mirada a la variedad de escenarios naturales de Upata

Upata tiene contrastes y mucha variedad natural, es un espacio abierto para la contemplación de la naturaleza y de esa relación no siempre armoniosa que su habitante ha establecido con su ambiente. Ecosistemas de bosque, sabanas, plantaciones, árboles ornamentales de reciente o vieja data, recodos rurales o urbanos desordenados pero vigorosos en sus mensajes subyacentes o como muestras de esa vinculación contradictoria entre hombre y ecosistemas, están allí y forman parte esencial de esa particularidad que es Upata. 
Esta es sin duda tierra mi tierra, donde es necesario, contra todo pesimismo o desgano, seguir insistiendo en la necesidad de instruir orientar a la juventud, a los niños, por qué no a los propios adultos. Para que reconozcan que esta variedad biológica y de paisajes, suelos, relieves, microclimas, aguas, caseríos, espacios públicos, merece y debe ser estudiada, protegida, mejorada, asimilada, porque esos elementos forman parte esencial de nuestro patrimonio como ciudad o pueblo o municipio. 
Las imágenes capturan apenas destellos de la prodigiosa naturaleza y sus variaciones, con o sin la huella del upatense que la habita o la sufre. Demos paso entonces a la imagen que habla y testimonio de nuestra realidad como espacio de vida, donde también está vigente el soplo expresivo de la palabra que en forma de poesía nutre nuestro espíritu, y es destello sublime de nuestra propia creatividad.

Allá arriba está El Buey con su agradable clima de montaña
Hasta El Buey ha llegado el plan de construcción masiva de viviendas

Lechoza uno de los productos con mayor tradición de cultivo en El Buey, lamentablemente ha decaído sustancialmente su producción.
Parcela agrícola, al fondo serranías de El Buey, estos pequeños valles están a unos 550 metros sobre el nivel del mar.
Arbusto de Navidad, con su peculiar hoja de un rojo intenso, muy común en las tierras frescas de El Buey
Humedal en El Buey, al fondo pequeño fundo y cerros arbolados.
Jebe, lonchocarpus, en floración, con su característica flor rosada.
Laguna alternando con el paisaje de bosques de El Buey
Arbol de San Francisco, Cassia spetabilis, en floración, también se le llama carnaval y mucuteno, en El Buey florece intensamente en los meses de agosto a diciembre.

Los Rosos caserío agrícola: entre la gran urbe y la pequeña ciudad
Casas en el sector rural Los Rosos a 20 kilómetros al noreste de Upata
Comunidad rural de Los Rosos, al Norte del municipio Piar del estado Bolívar, un sector conformado originalmente con familias provenientes del estado Sucre

Los Rosos desde la carretera vieja Upata San Félix, al fondo serranía de Imataca
Los Rosos un sector rural a medio camino entre la poblada Cd Guayana y la más calmada Upata

Quietud en una calurosa tarde en Los Rosos

Escuela Morales Marcano Más de 60 años de esta edificación histórica

jueves, 21 de abril de 2016

Caruto Genipa americana arbol de tradiciòn patrimonio de Guayana



Genipa americana (huito, jagua o caruto como se le conoce en Venezuela) es una especie del género Genipa, nativa del norte de Sudamérica (norte del Perú), Caribe, sur de México, que crece en las selvas y en franjas arboladas de las sabanas.
Descripción botánica
El caruto es un pequeño árbol de 15 m de altura (raramente supera los 20 m) y tronco cilíndrico, recto, de 60 cm de diámetro, con contrafuertes de 1 m. Hojas opuestas, lanceoladas a oblongas, 20-35 cm de largo y 10-19 cm de ancho, verdes oscuras lustrosas, de margen entero. Flores en cimas, blancas, amarillas o rojas.. 
Su fruto es una baya comestible de cáscara gruesa.Genipa americana se cultiva por su fruta comestible, y para bebidas, mermeladas, helados, polvos azucarados. El jugo de la fruta inmadura es claro, e induce una reacción química en la piel humana cambiando su color a un azul oscuro, por lo que es usado como pintura corporal. La fruta madura del huito se toma cruda o en mermelada. La fruta es elaborada en infusión y bebida como remedio para la bronquitis. 
El caruto prefiere suelo aluvial, crece muy rápidamente (produce en 3 años), aún en campos inundados. Aunque puede ser plantado, es más frecuente su dispersión por animales y agua. Es un muy buen árbol ascendente para alcanzar a otros árboles. Con los frutos maduros y fermentados con aguardiente se hace una bebida alcohólica. 
Ampliamente distribuido en Upata
En Upata tenemos algunos ejemplares en el sector Sierra III con Santo Domingo II y en las faldas del Cerro El Toro, en las sabanas y bosques secos de San Lorenzo, en las sabanas de Santa María, El Piso, Matajey, Tierra Blanca, Guacamayo, Manganeso, es decir está ampliamente distribuido en nuestros escosistemas, debido a su excelente adaptación a condiciones climáticas y de suelo extremas .
El fruto es insecticida, la pulpa se la untaban los indígenas como repelente. Y también bactericida y germicida (probablemente debido al fenol). Posee una madera noble, de buena calidad, dura, flexible, fácil de trabajar. Se hacen cajas, culatas de escopetas, arcos de barriles, carretas, vehículos, hormas de zapatos, embarcaciones pequeñas, ebanistería, carpintería. Tiene propiedades medicinales tanto su fruto exudado, su flor y corteza, que se emplea como remedio para la gonorrea. 
Rescatemos el Caruto
El Caruto es otro árbol tradicional de Upata, que debe formar parte esencial de nuestros programas de reforestación y arborización por la facilidad de crecimiento, por la frondosidad de su copa, y la belleza de sus hojas, utilidad de sus frutos, y por estar muy vinculado con nuestras tradiciones e historias. Lamentablemente no ha sido valorado positivamente y es muy común verlo desaparecer, talado o quemado, bajo la mirada indiferente de muchos habitantes de este valle, que no le reconocen sus capacidades, sus utilidades y su valor patrimonial como planta esencial de nuestros paisajes rurales, selvas y sabanas.
 
CONCENTRAS EN TU SAVIA LA ENERGIA SUTIL
ATRIBUTOS  QUE OFRENDAS EN TUS HOJAS Y FRUTO
RESONANCIA QUE AMPLIFICA  LA BONDAD DE LA MADRE TIERRA
UTILITARIO  SER QUE TRANSITAS ESPACIOS DE LUZ
TENAZ CHAMAN QUE HABITAS EN EL SILENCIO DE QUIEN TE IGNORA
OIGO TU CORAZON LATIR EN EL PARAJE SOLITARIO DE TU RAMAJE
CARUTO
ARBOL DE BUENA MEDICINA
BAYA COMESTIBLE
EN TI CONVERGEN LOS DONES DE LA NATURALEZA
 Y ENTONO UN CANTO Y ALABANZA
            CON EL TAMBOR INDIO
                   DE LA ESPERANZA
                       PARA CURAR EL ALMA
                               DEL CONJURO.

POEMA AL CARUTO (AUTOR DANIEL RUIZ CORREA) Upata 20 de abril de 2017

El cartán especie vulnerable de los bosques del Norte de Guayana por la excelente calidad de su madera

Bello ejemplar de Cartán en una hacienda del sector La California al Oeste de Upata.
El Cartán es un prodigioso árbol maderable, de frondosa copa que ha sido sometido a un proceso de tala indiscriminada por la excelente calidad de su madera. Fue y sigue siendo común en los bosques del Norte y Oeste de Upata, podemos observarlo aunque ya no con la frecuencia de otros tiempos, en la ruta hacia San Félix, piedemonte de la Sierra Imacata y Piaocoa, Los Culíes, Monteralo, Sucutún, Cerro California, selvas de Sabanetica, Sabaneta, Guayabal, Las Adjuntas, El Pao y El Retumbo.
Hojas muy particulares del Cartán alternan con su extraño y espinoso fruto
DISTRIBUCIÓN 
DE LA ESPECIE
Su nombre científico es Centrolobium paraense. Es una especie forestal comercialmente conocida en el exterior, y cuya distribución se extiende desde Panamá, Colombia, Venezuela, Trinidad y Tobago, Guyana y Brasil, creciendo mayormente en bosques siempreverdes de tierras bajas, parches de bosques alrededor de sabanas y sabanas entre 50 y 330 msnm. En Venezuela, esta especie es conocida con el nombre común de cartán, su distribución esta reportada en los estados Aragua, Bolívar, Cojedes, Guárico, Lara, Portuguesa y Zulia.
DESCRIPCIÓN DEL ÁRBOL Y SU MADERA
Puede crecer hasta 20 metros, su tronco es recto y cilíndrico, hasta 1,20 metros. Hojas imparipinnadas,alternas, flores amarillas a moradas, y su fruto es singular, ya que posee aguijones o espinas y un ala membranosa de hasta 9 cm de largo.
La especie ha sido incluida en el “Libro Rojo de la Flora Venezolana” como vulnerable a la extinción, debido a la explotación selectiva de su madera y la destrucción de su hábitat natural, para el desarrollo de actividades agropecuarias.
Centrolobium paraense, presenta un tipo particular de veteado en su madera, la que se caracteriza por su color amarillo o naranja, con franjas muy finas de color oscuro que varían entre rojas, moradas o negras. La madera es ampliamente utilizada en la mueblería en general, elaboración de objetos artesanales y utensilios caseros, estantillos para cercas, la elaboración de pisos y construcción en general.
ESPECIE EN PELIGRO AL NORTE DE GUAYANA
El cartán, muy solicitado por la calidad de su madera, es un árbol que poco a poco ha desaparecido de la floresta silvestre en las zonas boscosas y llanuras húmedas del Norte y Oeste de Upata, no obstante algunos ejemplares destacan aislados en un área intervenida por la agricultura del sector La California del Valle del Yocoima, al costado occidental de la capital del  municipio Piar, en las cercanía de la Urb Libertador. También es común  observar vistosos ejemplares de cartán en la zona rural muy intervenida de los llanos y el piedemonte de la Sierra Imataca y Sierra Piacoa, al Este franco de la autopista Upata San Félix. Debido a la alta calidad de su madera, esta especie se encuentra muy amenazada, a tal punto de que se ha transformado de un  árbol muy común a uno escaso en zonas amplias del noreste del estado Bolìvar, donde solía crecer en estado natural y alcanzar su desarrollo óptimo, por lo cual ha sido incluidad como especie vulnerable y es preciso en consecuencia consolidar proyectos forestales de reforestación, que permitan recuperarla en los bosques tropófilos y subhúmedos de la región.

En Upata y su zona rural abunda el Caro Caro excelente árbol de sombra y apetecible fruto para el ganado vacuno

Caro Caro en el Parque Bicentenario, más de 50 años en pie, patrimonio vegetal de Upata.

Caro Caro de unos 30 metros en la escuela Santo Domingo, uno de los más altos de Upata.
Tronco principal del Caro Caro
El caro caro es una de las dos especies conocidas como "oreja de elefante". Su nombre científico es Enterolobium cyclocarpum. Se trata de un árbol muy alto y muy ancho también, ya que sus ramas principales suelen ser tan amplias como las del samán, del que se diferencia por ser más alto y abierto, es decir, menos achaparrado y también por sus frutos.
El fruto en legumbre tiene forma de círculo helicoidal, de modo que el ápice toca casi con la base. El tronco puede alcanzar en promedio 2 metros de ancho, aunque se han reportado ejemplares de 4 m de diámetro. Alcanza alturas de 16 a 28 m con una gran expansión del ramaje. Las hojas recuerdan al Tamarindo. Casi siempre muestra una copa vistosamente verde, pues por muy poco tiempo se deja observar desprovisto de ese colorido, cuando muda las hojas al comienzo del verano, ya que en menos de un mes vuelve a mostrar sus ramas repletas de hojas.

Arbol abundante y atractivo
En Upata hermosos carocaros se pueden observar a las orillas de las carreteras, en hatos, áreas verdes, en el Hospital Gervasio Vera, avenida Bicentenario, en la Escuela Santo Domingo, en el Parque Bicentenario, escuelas, liceos y otros lugares espaciosos, donde puede desarrollarse en toda su amplitud.
Los frutos  muestran la forma circular que explica el nombre científico de la especie. Tienen un diámetro de unos 10 cm y pueden verse las prominencias de las semillas en su interior.
El caro caro es el árbol nacional de Costa Rica donde se le llama Guanacaste, denominación proveniente de dos palabras del náhuatl quauh: árbol y nacastl: oreja, refiéndose a la forma de su fruto. El caro caro pertenece a la gran familia de las Leguminosae (también conocidas como Fabaceae), la de mayor peso en nuestros bosques y florestas tropicales americanas, y sobre todo en el Norte y Centro de Guayana, que representa el 30,9% de los géneros y el 32,2% de las especies. Es una planta Mimosaceae, que entre otra especies, está representada por el Pilón (Stryphnodendron polystachyum), el Guamo (Inga alba), Hueso de pescado (Pithecellobium pedicellare), Josefino(Stryphnodendron guianensis), la Calliandra o Yacuare, el masaguare Pseudosamanea guachepale y  el Yiguire (Piptadenia psylostachya).
 
CARO CARO EN LA PROSA POÉTICA DE DANIEL RUIZ

El parque Bicentenario es un referente lúdico para  mi generación, cuántas aventuras se tejieron en su seno: juegos en el tobogán, en el laberintopartidas de beisbol, futbol y basket. Nosotros los niños de entonces, resarcimos de sus cenizas el parque que estaba sumido en el abandono, no lo dejamos morir, poblamos sus espacios con nuestra presencia, por esos promontorios de basura y de monte; allí estabamos  atrapando guaricongos, comiendo merey, o elucubrando la travesura del día. En este ambiente, el abuelo siempre estuvo allí, cobijándonos bajo su sombra, en silencio,  a lo mejor susurraba palabras, que el viento se llevaba en la tarde, no comprendíamos su idioma ¡solo los pájaros lo entienden!Siempre lo veíamos dubitativo ¿Será filosofo el abuelo? ¿Cuántas conversaciones escucharon sus frutos-orejas  prendidas entre sus ramajes? Es un espectáculo aún, observar su concha hiperbólica desperdigada como cangrejo por el suelo.  ¿Será que el abuelo es geómetra, un viejo matemático obsesionado por la geometría hiperbólicaCaro Caro abuelo de abrazo eterno y de sombra buena, permitame adentrar  mi inspiración en el camino hiperbólico de tu fruto, para brindarte un poema, como  eterno agradecimiento por haber signado  mi infancia y aún mis días con tu presencia
 
Este escrito del profesor y poeta Daniel Alejandro Ruiz Correa está dedicado al viejo Caro caro del Parque Bicentenario de Upata.

Caro caro patrimonio de Upata
Precisamene uno de los Caro caro más representativos de Upata, se encuentra en el Parque Bicentenario Alejandro Otero, se trata de un ejemplar adulto de más de 50 años, testigo mudo de la evolución urbana y social de la ciudad. A pesar de que algunas parásitas o simbióticas le afectan el ramaje, exhibe un buen estado de conservación, sigue proporcionando sombra a los visitantes del parque.
Desde nuestra juventud, infancia, el caro caro, ha sido uno de los árboles preferidos para el descanso, el reposo, y la admiración, pues cuando alcanza su madurez constituye un excelente compañero por la calidad de su sombra, y el poco riesgo que representa, a pesar del enorme peso que soportan sus ramas extendidas. Historias de hatos, de campos, travesuras, leyendas, mitos, se cuentan bajo el cobido de este prodigioso árbol, que en Upata encontró condiciones ideales para su desarrollo y que sin duda cuando alcanza su porte óptimo se convierte en referente patrimonial de nuestra floresta urbana y rural.