martes, 28 de abril de 2020

Upata Abril de 2020 en tiempos de coronavirus

Mientras en el centro de la ciudad de Upata es intensa la movilización y la permanencia de personas en labores de compra venta de alimentos, en la avenida Raúl Leoni después del mediodía el panorama es de ausencia casi total de tráfico de peatones y vehículos. 
En un abril 2020 de temperaturas extremas de calor, en torno a los 36 grados, la ciudad reseca por el intenso verano, muestra esta cara de traquilidad, destacando su Terminal de Pasajeros clausurado por cuarentena desde mediados de marzo. El coronavirus sigue asediando a la población, y si bien no se ha registrado a la fecha un caso de esta enfermedad, la gente sigue en su mayoría resguardada.

jueves, 23 de enero de 2020

Plaza Bolívar de Upata

Plaza Bolívar de Upata, remozada y con nueva imagen. Desde 1962 hace 58 años mantiene su plena vigencia como principal sitio de encuentro de la Villa del Yocoima.
Tras casi un año de trabajo lento pero seguro la Alcaldía de Piar entregó en el pasado mes de diciembre del 2019 la obra de rehabilitación y mejora de la Plaza Bolívar de Upata. Se trata de una intervención planificada por la alcaldesa Yulisbeth García,  que al margen de críticas y cuestionamientos permitió recuperar los diferentes ambientes de este espacio cívico y de encuentro en familia. 
Estatua Pedestre del Libertador, al fondo iglesia parroquial de San Antonio de Padua
La remozada Plaza Bolívar de la capital del municipio Piar entre otras intervenciones cuenta con parte de su piso de granito recuperado o sustituido, nuevas luminarias, nueva jardinería, se construyó un parque infantil, se instalaron avisos tridimensionales de identificación de este espacio público y vallas alusivas a la vida del Libertador e información básica sobre Upata. Todo ello enmarcado en el programa Venezuela Bella del Gobierno Nacional, que suministró los recursos para hacer realidad esta obra de remodelación del principal espacio público de la Villa del Yocoima. 
Salvo detalles pendientes, como alguna referencia a nuestras raíces históricas indígenas o al patrimonio natural, y la necesaria pero siempre pospuesta intervención fitosanitaria de los árboles afectados por especies parásitas, la mejora de nuestra Plaza Bolívar marca un antes y un después. Fue un logro positivo que nos puede indicar el camino hacia un proyecto aún más ambicioso de recuperación, restauración de lo queda del centro de la ciudad, lo cual pasa por la construcción de bulevares, museos y teatros, rescate de otras casonas históricas, que le darían otro cariz, otra configuración más humana al caótico y excesivamente mercantilizado casco central de Upata. 

miércoles, 2 de octubre de 2019

El chaparro soberano de las sabanas guayanesas

Vegetación de sabana en una colina de Upata, donde predomina visiblemene el chaparro Curatella ameicana como arbusto principal, todo sobre un suelo arenoso, alternado con afloramientos y rocas sueltas.
El "Curatella Americana" mejor conocido como Chaparro es una especie de gran abundancia al Norte y centro de Guayana. Este arbusto pertenece a la familia Dilleniaceae, de amplia distribución en casi todas las sabanas del norte de Suramérica, sus hojas por su peculiar textura en las zonas rurales son aún muy usadas para el lavado de platos y vasillas, y como lija natural. Destaca el chaparro por su particular forma arbustiva, dominante en las sabanas del trópico americano, y por su resistencia a las sequias y quemas forestales, pues salvo el daño a sus hojas, y a su corteza externa, si no es carbonizado puede sobrevivir a los típicos incendios del verano. 
Chaparro en una ladera mostrando su característico follaje.
Esta especie arbustiva de pequeño porte, quizá la más abundante de nuestras sabanas, ya que se adapta con facilidad a suelos ácidos, arenosos, pedregosos, donde crece en colonias, acompañada con otras plantas igual de resistentes al calor extremo y las quemas forestales como el manteco, el alcornoque llanero y carne asada: (Byrsonima crasifolia, Bowdichia virgiloides y Roupala montana).
En Venezuela el chaparro es arbusto de amplia distribución, observable en los terrenos arenosos, secos y bajos, desde el Zulia hasta el Delta, en la región de Los Llanos y Guayana es abundante su presencia, al igual que se encuentra en las tierras bajas y de menor humedad del piedemonte de las cordilleras andina y de la Costa.
Extensos chapararrales se extienden por leguas de sabana en la vía Upata El Manteco, también en la carretera Upata Guasipati, en la que une a Upata con Guri, y en buena parte de la ruta a San Félix, en las colinas de las sabanas altas que anteceden al sector rural boscoso de El Buey, en los cerros del norte de la ciudad, Guacarapo y El Toro. Extensos chaparrales crecen a sus anchas en las llanuras y colinas de la franja Sur del valle del Yocoima, hacia San Lorenzo, Laguna Larga, Unión 2000, La Madama. 

El Salto de Santa María de Upata en la zona de contacto de Imataca con Pastora

Aspecto del Salto de Santa María de Upata, en la temporada lluviosa del 2018.
Además de su privilegiada ubicación que le permite excelentes vistas panorámicas de la extensa región del Yuruari y de las serranías de Guacamayo, Machí, Apurito, El Cume y Tomasote, el sector de Santa María de Upata, cuenta con otros atractivos naturales, que deben ser adecuadamente preservados y acondicionados para el disfrute de la población local y visitantes. Entre éstos destaca El Salto, una irregular cascada de aguas cristalinas que desde sus cerros cercanos del Complejo de Imataca, ricos en cuarcitas ferruginosas, y rocas metamórficas abundantes en silicio,  se precipitan hasta los bosques más bajos, que marcan el inicio de las tierras de Pastora, una provincia geológica que en su vastedad constituyó durante millones de años el lecho de un antiguo y desaparecido mar, donde la actividad hidrotermal y los complejos procesos de mineralización dieron origen a uno de los yacimientos auríferos más ricos del continente americano.

martes, 16 de abril de 2019

4 meses sin lluvias y temperaturas máximas de 35 grados padecen habitantes de Upata en esta temporada de sequía extraordinaria generada por activación del Fenómeno del Niño

Cerro El Toro al este de Upata visto desde la serranía de Guacarapo.
Desde el la última semana de diciembre del año pasado 2018 en Upata, concretamente en la zona del piedemonte del Cerro El Toro, prácticamente no se registra ninguna precipitación, lo cual constituye una evidencia contundente de que nos encontramos en una de las temporadas de sequía más extrema de las últimas tres décadas, solo comparable a la vivida en 1984 y semejante a la que nos tocó padecer en el año 1995, cuando fuimos testigos no sólo de condiciones extremas sino de una pesada calina de polvo y humo que provocó alarma en la población. 
En esta oportunidad coinciden esas condiciones de sequía con la activación del Fenómeno del Niño, que ha provocado en el caso particular de Venezuela y la región Guayana condiciones muy particulares de temperaturas extremas y ausencia casi total de lluvias. En el mes de abril y con fuerza desde el ventoso mes de marzo nos ha tocado a los upatenses experimentar temperaturas en extremo cálidas, con máximos que en fecha reciente, el 15 de abril, rozaron los 35 grados centígrados a la sombra, un registro que supera en casi 3 grados el máximo promedio para esta época del año. Ese mismo día tuvimos valores inusuales de 31 grados a las seis de la tarde, y 28 grados a las 9 de noche. 

domingo, 14 de octubre de 2018

El Orinoco en Ciudad Bolívar luego de la creciente histórica del 2018


El Orinoco desde el Mirador Angostura
Calma en un remanso del río, al fondo Paseo Orinoco de Ciudad Bolívar
El Paseo Orinoco en septiembre del 2018
Aunque no ocurrieron las tan anunciadas catástrofes ni daños apocalípticos como consecuencia de la creciente del río Orinoco de este año 2018, su nuevo registro de máxima histórica resultó extraordinario y sin parangón. 
Impetuoso el Orinoco al acercarse a su canal más estrecho frente a Ciudad Bolívar
Desde que se tienen registros detallados del nivel del Río Padre frente a Ciudad Bolívar, hace casi un siglo, el Orinoco no había escalado ni siquiera aproximado hasta la cota máxima de este año, que fue 18 metros con 34 centímetros, más de 30 centímetros que su altura máxima histórica, que era 18 metros con 3 centímetros(ocurrida ambas en agosto de 1943 y 1976). 
Así que como ninguna otra generación reciente fuimos testigos de un evento muy singular y extraordinario, que nos mostró la fuerza de la naturaleza, cuando ésta desborda literalmente su comportamiento normal. 

sábado, 28 de julio de 2018

Balance de Creciente del Orinoco al 16 de agosto de 2018. Orinoco subió 2 centímetros frente a Ciudad Bolívar. Alcanzó nuevo registro histórico de 18,06 metros sobre el Nivel del Mar. Autoridades mantienen Alerta Roja (anexamos datos sobre nivel del río al 18 de agosto)

Hidrograma del Orinoco frente a Ciudad Bolívar, la raya roja muestra su actual comportamiento, nivel sobre el nivel del mar, desde enero hasta el 16 de agosto de 2018.
En Ciudad Bolívar el río Orinoco desde el 27 de julio hasta el jueves 16 de agosto ha tenido un notable crecimiento en su caudal y nivel frente a la histórica Angostura, que se refleja en un ascenso de sus aguas superior a los 95 centímetros. En tal sentido debemos destacar que de acuerdo al último boletín del Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología correspondiente al 16/08/2018 el Orinoco ya logró ascender a la cota 18 metros con 6 centímetros sobre el nivel del mar frente a la capital del estado Bolívar. Un registro de nivel que supera en 1 centímetro la cota 18,05 metros, registro que tanto en 1943 como en 1976 fueron reportadas como las máximas crecientes históricas del Río Padre en el pasado siglo XX. Este nivel del 16 de agosto es por ahora el máximo histórico anual del Orinoco. (IMPORTANTE DESTACAR QUE ESTA CORRECCIÓN DEL HISTÓRICO ANTERIOR DE 18,03 A 18,05 METROS LA REALIZÓ EL INAMEH EN EL BOLETÍN DEL 16 DE AGOSTO DE 2018, NO OBSTANTE HAY QUE PRECISAR QUE DE ACUERDO A LOS REGISTROS HEMEROGRÁFICOS CORRESPONDIENTES AL AÑO 1976 EL NIVEL MÁXIMO INFORMADO EFECTIVAMENTE FUE 18,03 METROS Y NO 18,05). Se mantiene  desde el pasado domingo 12 de agosto la ALERTA ROJA en este sector del Orinoco, luego de que ese día el río alcanzase la cota 18 msnm, superior en un metro al nivel de desborde del río.
El referido boletín del 16 de agosto en tal sentido indica que el nivel del Orinoco frente a Ciudad Bolívar  "es de 18,06 msnm y para el 15/08/2018 fue de 18,04 msnm,subiendo 0,02 metros con respecto al día anterior. El nivel se encuentra 0,06 metros por encima del nivel máximo del día, 4,81 metros por encima del nivel mínimo del día y 2,18 metros por encima del nivel medio. Para la fecha se registra un nuevo Máximo Histórico en la estación Orinoco Ciudad Bolívar, pues el Nivel supera el valor registrado en julio de 1976 de 18,05 msnm". (NOTA: En 1976 el máximo histórico se alcanzó comenzando agosto no en julio)

martes, 24 de julio de 2018

Atardecer Turismo y Faena de Pesca en el Orinoco de la antigua Angostura del Río Ciudad Bolívar

Aglomeración humana observando corriente y pescadores
El Orinoco en creciente todo un espectáculo frente a Ciudad Bolívar.


Faena de pesca, equilibrio y destreza en el manejo de las atarrayas
Entrando ya en la última semana del mes de julio, a escasos días de su creciente máxima anual, el Río Padre, el Orinoco se convierte una vez más en el principal protagonista escénico de la histórica Ciudad Bolívar. Frente su Paseo malecón homónimo los atardeceres se llenan de turistas nacionales y foráneos, que con asombro y  expectación contemplan su corriente impetuosa, cada vez más caudalosa en cuanto el río se aproxima a su canal más estrecho frente al Mirador Angostura.

martes, 10 de julio de 2018

Intensas lluvias provocan temprana apertura de compuertas de Guri Caruachi y Macagua.

Luego de un año 2017 de intensas y continua lluvias el 2018 se ha mantenido como otro año de registros elevados de precipitaciones, con una temporada de sequía muy breve, que no afectó con intensidad el caudal de las corrientes fluviales ni provocó mayores impactos  negativos en la vegetación. Salvo durante la mitad de marzo y la primera semana de abril se produjeron algunos incendios forestales muy focalizados en pequeñas áreas del estado Bolívar y el descenso de nivel de los grandes ríos Guayaneses fue poco significativo
Abiertas las compuertas así se muestra el Caroní en Macagua
Como consecuencia de este suave verano el embalse de Guri para inicio de junio se aproximó rápidamente a su máximo volumen y después del 15 de junio hubo necesidad de iniciar el alivio de este cuerpo de agua, mediante la apertura de las compuertas de la Central Hidroeléctrica Simón Bolívar de Guri, y la consecuente activación  de los aliviaderos de Caruachi y Macagua. (La cota máxima operativa de Guri es 271 metros sobre el nivel del mar).
Debido a esta anormal creciente del Caroní  los habitantes de las partes bajas inundables de San Félix y Puerto Ordaz comienzan a sentir las primeras secuelas generadas por apertura de compuertas de la red de embalses del río, igualmente las autoridades han declarado la Alerta Naranja ante la eventualidad de que para finales de julio y agosto tanto el Caroní como el Orinoco se acerquen a sus máximos históricos, con toda las consecuencias y riesgos que ello pueda implicar para las familias que habitan en las zonas inundables de Ciudad Guayana. De hecho tal como se evidencia en el video oficial de la Gobernación de Bolívar las autoridades están evaluando para esta segunda semana de julio la posibilidad de restringir el acceso de turistas a algunos miradores cercanos a la línea de costa de los parques La Llovizna y Cachamay.

sábado, 7 de julio de 2018

Upata Cumpleañera: 256 años de la fundación de la Villa del Yocoima

Upata desde las alturas, el cerro El Corozo en primer plano
Upata desde el cerro El Toro
Capilla de San José fte al Mercado Municipal de Upata


Plaza Bolívar, Iglesia San Antonio de Padua y viejas casonas del casco histórico


Zona comercial de Upata
7 de julio de 1762 fue la fecha de fundación oficial de la Villa de Españoles que el entonces Imperio Hispánico denominó Upata, en tributo a esta expresión linguística de los indígenas guayanos, que hace referencia a Mi Tierra Nuestra Tierra Mi Terruño Mi Territorio de Vida. 

jueves, 24 de mayo de 2018

Chaguaramos en Upata


Una de las palmas más vistosas e imponente por su altura y elegancia, es sin duda el chaguaramo, sobre todo cuando es transplantado en filas, y ofrece a la vista un impresionante espectáculo, tanto por la forma elegante de su tallo, hojas y frutos, como por la altura que puede alcanzar.
En Upata el chaguaramo es una planta exótica, no tan abundante, no obstante tenemos algunos ejemplares que destacan en el paisaje urbano, de sus barrios y urbanizaciones, muy vistososos en su tiempo los recientemente desaparecidos de la Plaza Bolívar frente a la Iglesia, atacados por feroz plaga. 
También tenemos chaguaramos en la Plaza de El Ejército, en Santo Domingo,  los chaguaramos escondidos en uno de los valles interiores del cerro El Toro, y otros que se alzan en áreas verdes rurales de la ciudad. Notables por su llamativa línea visual son los chaguaramos que adornan uno de los caños de la carretera Upata El Manteco entre Tagroima y Santa Inés. 
El cálido clima de Upata, quizás sus suelos ácidos, y sus condiciones atmosféricas, no le son propicias al chaguaramo, que a diferencia de otras zonas del país como los valles de la Cordillera de la Costa, o piedemontes al Norte del Orinoco, aquí no alcanzan el notable desarrollo y elegancia que allá exhiben, por el contrario suelen ser atacados con ferocidad por plagas y parásitos, que limitan su crecimiento y su natural belleza.
Esta palma cuyo nombre científico es Roystonea oleracea, es una especie originaria de las Antillas menores y el norte de Suramérica. Es una planta de gran porte, de hasta 40 m de altura y muy apreciada por su gran valor ornamental por lo cual ha sido cultivada en muchos países. En Venezuela es el árbol emblemático del estado  Yaracuy, donde crece de manera espectacular y es muy abundante, destacan también los imponentes chaguaramos de los valles de Aragua, en la zona de cultivo de la caña de azúcar o los mismos chaguaramos que prodigiosamente han sido transplantados en la ciudad capital del país Caracas.
Pocas historias, leyendas o crónicas tenemos en Upata sobre esta palma, más allá de su llamativo porte, tampoco hay referencias escritas sobre cómo fue su proceso de introducción como planta ornamental. Existen otras variedades de chaguaramos, o palmas muy semejantes, que han sido plantadas en jardines de quintas y parques, que configuran en su conjunto una muestra representativa de cómo esta planta por su vistoso porte puede alcanzar un sitial importante dentro de los planes de ornato y arborización de la ciudad de Upata.

domingo, 1 de abril de 2018

Relieves colinosos entre Cerro Guacamayo y Cerro Machí

Cerro Machí al Norte de la antigua finca El Moriche, en jurisdicción del municipio Piar.
Desde las sabanas de Santa Bárbara de Roscio sobresale la silueta del Cerro Guacamayo.

Colinas, suaves pendientes y pequeño valles con bosques de galería
Al sureste de Upata la suavidad de los paisajes de sabana de la región de Carichapo da paso a formaciones de relieves más sinuosos, donde el horizonte es cortado por laderas, colinas, valles, que le dan al paisaje un carácter más abrupto, en la zona en donde convergen algunos de los cerros más elevados de este sector del Macizo de Guayana, que geológicamente pertenece a la Formación Pastora. 
Chaparrales, al fondo Cerro Machí.
Se trata de un amplio espacio de bosques de galerías, sabanas de chaparros, colinas, penillanuras, bajíos, alguos humedales aislados, y sistemas de relieves más elevados que tienen en los cerros Guacamayo, Machí, Cume, Los Jiménez, Teu Teu, entre otros, sus topos de mayor altitud. 
En estos valles y peniplanicies, la tradición de siglos ha sido la ganadería extensiva, que se mantiene desde la época de la llegada de los capuchinos catalanes a mediados del siglo XVIII, como la actividad económica fundamental de sus pobladores.

sábado, 31 de marzo de 2018

Fotografías y episodios de Mi Tierra. Upata y naturaleza en imágenes

Crepúsculo con Sol de los Venados
Plazoleta de la Unidad Educativa Morales Marcano
Tras la brevedad de la captura de una imagen se esconden contenidos, impresiones, mensajes, y la sorprendente variedad de colores y episodios que conforman la cotidianidad de nuestro universo. Upata, sus parajes, sus animales, su árboles, su gente, sus construcciones, desde las más sencillas o humildes hasta las más complejas, sus patrimonios históricos, sus recodos, todo ello configura parte de ese microcosmo citadino pueblerino urbano rural, que nos debe mover al orgullo y  la alegría, a la reflexión y por qué no al conocimiento de lo real; lo que está allí al alcance de nuestros sentidos, pero que por la circunstancia del día a día del trajín laboral y la rutina de la supervivencia o la diversión fácil, no valoramos y disfrutamos en su justa medida. 

En Upata los cujíes no lloran de dolor sino de ausencia

Cují en floración en paisaje lagunero en sector San Lorenzo de Upata
El cují Prosopis juliflora es otro habitante emblemático de Upata. Es común en las sabanas arenosas que se abren al Este del valle del Yocoima y en las zonas pedregosas y de baja precipitación donde no se dan condiciones para el desarrollo de los bosques medios, o de otros ecosistemas húmedos, el cují está presente alternando su copa robusta pero no tan alta, como compañero de otras leguminosas igual de abundantes en la zona como el dividive y el yacuare, o alternado con los también comunes guásimos. Pero también se desarrolla bien en la cercanía de tapones y humedales, en los terraplenes o zonas más secas de protección de estos reservorios de agua, donde exhibe igualmente su porte y verdor, con más intensidad que en terrenos más áridos.
El cují sobresale por la extrema pequeñez de los foliolos de sus hojas parinpimnadas, que se agrupan copiosamente en pares opuestos, y por la abundancia de espinas, además de su no tan llamativa flor amarilla en copo, que le es característica. 
Esta especie botánica de la familia de las Fabaceae se conoce como «cují yaque», que crece como arbusto o pequeño árbol, dependiendo de las condiciones del suelo y el clima del sitio donde se asienta, es nativa de México, Sudamérica y el Caribe, pero igualmente por su adaptabilidad ha sido introducida en Asia y Australia. Se utiliza como forraje, su madera es aprovechable y tiene además importancia como especie para el manejo ambiental en proyectos de recuperación de ecosistemas degradados o en planes de ornato en zonas de intenso calor. Crece hastaalos 12 metros y  su tronco puede alcanzar 1,2 metros de diámetro.
Cují a un costado de la quebrada de El Caballo
Si bien no es un árbol o arbusto de sombra típico como lo puede ser el mango, el samán o el mamón, el cují en las sabanas resecas de Upata, al Este de la ciudad, solía ser refugio de los jóvenes y niños que correteaban por estos parajes en sus incursiones y paseos tradicionales, en ruta hacia otros escenarios más frescos, o como vegetación protectora de pequeños cursos de agua o tapones como el de La Viuda, ya desaparecido. Aunque de breve sombra un buen cují sin las ramas tan caídas o cercanas al suelo, hasta era utilizado para el descanso reparador, y evitar la inclemencia de los rayos del Sol, costumbre muy propia en otros tiempos, además de su utilidad para el amarre de los cuadrúpedos como caballos, burros y otros animales domésticos.
Muchas historias se tejieron en esos tiempos idos en torno a un tradicional cují o a cujizales, que se prodigaban en la Upata de la ruralidad. Ahora en estos tiempos modernos otras especies de crecimiento rápido, algunas exóticas y otras con mayor abundancia de sombra o frutos comestibles, o de copa más extendida, han sido preferidas en el ornato urbano. No obstante sería deseable que más allá de su crecimiento natural, espontáneo en la periferia de la ciudad, el cují pueda ser también incorporado como árbol ornamental representantivo de nuestro clima caliente y fresco del Valle del Yocoima y sus alrededores. 

Árbol de Copey

Este Copey en Guasipati fue arrasado por el "progreso"
Un árbol de notable belleza, asociado por tradición e historia a nuestra Venezuela tropiacal es el copey, una especie autóctona que crece y se reproduce sobre todo en los bosques serranos o montañosos de la Cordillera de la Costa y con particular intensidad en la isla de Margarita, donde despliega su belleza y majestuosidad, en las pendientes verdes del cerro más elevado de este territorio, que constituye una zona protegida. El Parque Nacional.  Cerro El Copey, constituye la principal reserva de agua dulce de la isla, su cima principal se eleva casi hasta los 1000 metros sobre el nivel del mar, por lo que es visible su perfil desde decenas de kilómetros a la redonda,  incluso desde la Tierra Firme del estado Sucre. Importante también esta Área Bajo de Régimen de Administración Especial ABRAE por la particularidad de las especies vegestales y animales que allí tienen su asiento, entre otras el cotorro margariteño y el venado de pequeño porte que allí tienen su espacio de vida. 
Al copey se le conoce científicamente como Clusia rosae o Clusia major, nativo de América Tropical, presenta también raíces aéreas en algunas de sus ramas principales, posee hojas anchas, de un verde intenso, y flores blancas no tan llamativas, alcanzando una altura media en condiciones no tan favorables pero desplegando toda su magnitud potencial en los bosques húmedos donde se desarrolla favorablemente. 
En Upata el copey no están presentes en su flora urbana, tampoco lo hemos visualizado en los bosques cercanos, no obstante por tratarse de una curiosidad insertamos la imagen de este viejo y pequeño copey que crecía en el jardín de una residencia de Guasipati, a media cuadra de la sede de la Alcaldía de Roscio, y que para lamento de los amantes de la naturaleza y sus prodigios ya dejó de existir, arrasado por la sierra de los constructores y el progreso, que ve en los árboles estorbos y no necesarios y esenciales elementos bióticos, que debemos proteger y resguardar.