martes, 10 de julio de 2018

Intensas lluvias provocan temprana apertura de compuertas de Guri Caruachi y Macagua. Orinoco en máximos historicos de creciente comenzando julio

Luego de un año 2017 de intensas y continua lluvias el 2018 se ha mantenido como otro año de registros elevados de precipitaciones, con una temporada de sequía muy breve, que no afectó con intensidad el caudal de las corrientes fluviales ni provocó mayores impactos  negativos en la vegetación. Salvo durante la mitad de marzo y la primera semana de abril se produjeron algunos incendios forestales muy focalizados en pequeñas áreas del estado Bolívar y el descenso de nivel de los grandes ríos Guayaneses fue poco significativo
Abiertas las compuertas así se muestra el Caroní en Macagua
Como consecuencia de este suave verano el embalse de Guri para inicio de junio se aproximó rápidamente a su máximo volumen y después del 15 de junio hubo necesidad de iniciar el alivio de este cuerpo de agua, mediante la apertura de las compuertas de la Central Hidroeléctrica Simón Bolívar de Guri, y la consecuente activación  de los aliviaderos de Caruachi y Macagua. (La cota máxima operativa de Guri es 271 metros sobre el nivel del mar).
Debido a esta anormal creciente del Caroní  los habitantes de las partes bajas inundables de San Félix y Puerto Ordaz comienzan a sentir las primeras secuelas generadas por apertura de compuertas de la red de embalses del río, igualmente las autoridades han declarado la Alerta Naranja ante la eventualidad de que para finales de julio y agosto tanto el Caroní como el Orinoco se acerquen a sus máximos históricos, con toda las consecuencias y riesgos que ello pueda implicar para las familias que habitan en las zonas inundables de Ciudad Guayana. De hecho tal como se evidencia en el video oficial de la Gobernación de Bolívar las autoridades están evaluando para esta segunda semana de julio la posibilidad de restringir el acceso de turistas a algunos miradores cercanos a la línea de costa de los parques La Llovizna y Cachamay. 
Orinoco podría superar los 17 metros con 60 centímetros 
aproximándose a su máximo histórico
El Orinoco en Ciudad Bolívar (Foto Archivo Personal)
En relación con el Orinoco hay que destacar que este río está en registros muy cercanos a sus máximos históricos, por ejemplo en Puerto Ayacucho para el 9 de julio de 2018 se ubica  en la cota 52 metros con 59 centímetros, 8 centímetros más que la cota máxima histórica para este día del año. Mientras que en Ciudad Bolívar el Orinoco estaba el 9 de julio en la cota 15 metros con 88 centímetros, creciendo en promedio diario 12 centímetros, y a solo 4 centímetros de su cota histórica máxima. Es decir si se mantiene una tendencia de crecimiento día entre 12 y 8 centímetros promedio para finales de julio el río podría superar fácilmente los 17 metros con 60 centímetros, un registro no muy lejano de su máximo histórico, lo cual obligaría a activar un plan intenso de contingencia ante el impacto que ello significaría para la población que habita en sus riberas, en toda la zona que va desde la confluencia del Río Padre con el Ventuari, con el Atabapo, el Guaviare, el Vichada, el Meta, los ríos del estado Apure, las zonas bajas de Caicara del Orinoco, Moitaco, Las Majadas, Santa Cruz del Orinoco, Soledad Ciudad Bolívar, Ciudad Guayana, los Barrancos de Fajardo, Barrancas del Orinoco y todo el Delta.  (Para más información actualizada pueden visualizar el boletín del Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología INAMEH de Venezuela en la dirección Niveles del Orinoco


En este gráfico podemos observar el comportamiento del Orinoco en el 2018 hasta el 13 de julio del presente año. Este día alcanzó los 16,28 metros sobre el nivel del mar. Nótese como el nivel del 2018 en rojo coincide con la linea de crecimiento máximo del Orinoco en negro. El río está a solo 1,75 metros de su máximo histórico ocurrido y documentado en agosto de 1943. La última gran creciente del Orinoco se registró el 3 de agosto de 1976, hace 42 años, cuando alcanzó 18 metros con 3 centímetros y provocó fuerte inundaciones en toda la cuenca. Este año 2018 podría no llegar a este nivel debido a que los tributarios de la región de los Llanos no presentan caudales tan altos como los localizados al Sur de este imponente curso de agua, el tercero más caudaloso del mundo, solo superado por el Amazonas y el río Congo o Zaire. En todo caso el monitoreo a este principal curso de agua binacional está activado con fuerza por parte de los entes del Estado, y se hará aún más intenso en la medida en que el río siga aproximándose a sus cotas de peligro, más aún ante la eventualidad de que este año 2018 el Río Padre se  acerque o supere su máximo histórico, con todo su secuela de daños e impactos en las ciudades ribereñas, en las zonas de producción agropecuaria y en las comunidades indígenas que habitan en sus márgenes, en los estados Amazonas, Apure, Bolívar y Delta Amacuro. (Fuente de la información hidrológica del Orinoco INAMEH. Boletín Hidrológico)

sábado, 7 de julio de 2018

Upata Cumpleañera: 256 años de la fundación de la Villa del Yocoima

Upata desde las alturas, el cerro El Corozo en primer plano
Upata desde el cerro El Toro
Capilla de San José fte al Mercado Municipal de Upata


Plaza Bolívar, Iglesia San Antonio de Padua y viejas casonas del casco histórico


Zona comercial de Upata
7 de julio de 1762 fue la fecha de fundación oficial de la Villa de Españoles que el entonces Imperio Hispánico denominó Upata, en tributo a esta expresión linguística de los indígenas guayanos, que hace referencia a Mi Tierra Nuestra Tierra Mi Terruño Mi Territorio de Vida. 
Iglesia San Antonio y Palacio Municipal de Piar
Plaza Bolívar, al fondo comercios en la calle Miranda
Son 256 años de tránsito azaroso, con bajas y altas, donde la otrora villa se ha transformado en una ciudad en expansión, donde sus habitantes mantienen vigentes tradiciones y el orgullo de pertenecer a un espacio urbano. Un hábitat muy verde  rodeado de un exhuberante manto vegetal de bosques y sabanas, interrumpido por los peñascos y lajas graníticas del Macizo Guayanés. Todo ello un valle de clima fresco que se eleva por encima de los 340 metros sobre el nivel del mar.
Con una población de 120 mil habitantes, esta tradicional cabecera del municipio Piar, otrora distrito, Upata se ha mantenido vigente como centro poblado principal del cercano Sur del estado Bolívar. La ciudad por su estratégica ubicación es la puerta de entrada a las extensas penillanuras, colinas, valles y montañas de la cuenca del Yuruari- Cuyuní, por lo que se ha integrado desde hace más de siglo y medio a la economía minera, forestal y agropecuaria que se despliega en ese inmenso territorio del Este y Sur de Guayana. 
Av  Raúl Leoni a la altura del Centro Comercial Rossi
Deinamismo comercial y automotor en la Av Raúl Leoni
Esquina de la calle Miranda con Sucre
Localizada en un anfiteatro de colinas que se desprenden de la cadena serrana de Imataca, que enmarca la divisoria de aguas de las cuencas del Yuruari con la del imponente Orinoco, Upata exhibe hoy un importante nivel de desarrollo, con urbanismos, barrios y caseríos cercanos. Allí en la Villa del Yocoima se respira un aire de quietud propia de los pueblos que se alterna con la dinámica de sus corredores y zonas comerciales, de pequeñas industrias y servicios, que la convierten en una ciudad de intensa actividad económica productiva, donde la ganadería vacuna de carne y leche, la minería aurífera en auge en su cercana zona del Carichapo,  la red de hoteles y posadas, los aserraderos y carpinterías, pequeñas factorías de procesamiento de alimentos, talleres metálicos, comercializadoras recientes de compra venta de oro, se alternan con la dinámica de sus instituciones públicas educativas, de salud, recreativas, culturales, y de gobierno.
Redoma y zona verde en la Plaza Miranda
Calle Upata de Bicentenario
Calle Independencia eje comercial de la ciudad
Banda Municipal Juan Vicente Gutiérrez patrimonio cultural
Escuela Morales Marcano patrimonio cultural de Upata
Upata tiene problemas urgentes por resolver, con tareas pendientes en cuanto a la ampliación de su ya precaria y pequeña red vial, que se quedó corta para sostener la intensidad de su tráfico vehicular, o las tareas vinculadas a la problemática de sus servicios de agua potable, electricidad, aguas servidas, aseo urbano y domiciliario, transporte público, infraestructura deportiva y cultural. Ante esos retos y la magnitud de su complejo entramado urbano y humano Upata a sus 256 años exige mayor compromiso de parte de todas las entidades de gobierno y la participación más activa de sus habitantes, para erigirse como una ciudad plena e integralmente desarrollada.
Tareas ineludibles están por concretarse. Entre otras las de contener el impacto pernicioso de las bandas armadas que siembran el terror en sus barrios periféricos y el embate de los grupos delincuenciales que cada día asestan duros golpes a la tranquilidad ancestral de este terruño, de la cual gozaban en tiempos pretéritos sus pobladores. 
Iglesia San Francisco en Bicentenario I
Parque Bicentenario Alejandro Otero, jardines y cancha
Agrupación de danza conmemorando el Aniversario de Upata
Importante además que se logre alcanzar la mejora de su infraestructura urbana, plazas, parques, jardines públicos mediante obras pendientes. Entre otras la construcción de nuevos espacios para la recreación, poliderportivos, gimnasios, la ampliación y remodelación de su estadio Simón Chávez, la creación de museos, teatros y salas de concierto, y un parque metropolitano, que aproveche las condiciones excepcionales del paisaje serrano circundante a la ciudad. También espera por la ejecucion de importantes inversiones para mejorar el acceso de la gente al agua potable, la atención de la problemática de la red de aguas servidas en deterioro, la adecuación de su infraestructura eléctrica sobre todo la conectada a la vieja subestación La Armonía, la ampliación y mejoras a la avenidas, la revitalización de su casco histórico como área de encuentro y esparcimiento, el nuevo Mercado Municipal, un Terminal de Pasajeros acorde a su condición citadina, obras que merecen ser promovidas y gestionadas con fuerza por el gobierno local que encabeza su joven Alcaldesa Yulisbeth García.. 
Sede del Tribunal de Municipio y Colegio María Inmaculada
Igualmente Upata espera que los inversionistas locales y foráneos puedan instalar acá sus emprendimientos productivos para diversificar y ampliar la base de sustento de su población.
Upata, en fin,  la Villa del cuarto de milenio, es una ciudad para vivir, pensar, atender  y disfrutar. Motivo de orgullo para quienes la sienten y la quieren como una localidad en plena ebullición, de crecimiento moderado pero firme, a la que valoran con sentido de pertenencia por su hermoso entorno natural, su historia, tradiciones y potencial cultural y socioproductivo. Felicitaciones a todos los que de verdad la sienten en espíritu y compromiso.
 

jueves, 24 de mayo de 2018

Chaguaramos en Upata


Una de las palmas más vistosas e imponente por su altura y elegancia, es sin duda el chaguaramo, sobre todo cuando es transplantado en filas, y ofrece a la vista un impresionante espectáculo, tanto por la forma elegante de su tallo, hojas y frutos, como por la altura que puede alcanzar.
En Upata el chaguaramo es una planta exótica, no tan abundante, no obstante tenemos algunos ejemplares que destacan en el paisaje urbano, de sus barrios y urbanizaciones, muy vistososos en su tiempo los recientemente desaparecidos de la Plaza Bolívar frente a la Iglesia, atacados por feroz plaga. 
También tenemos chaguaramos en la Plaza de El Ejército, en Santo Domingo,  los chaguaramos escondidos en uno de los valles interiores del cerro El Toro, y otros que se alzan en áreas verdes rurales de la ciudad. Notables por su llamativa línea visual son los chaguaramos que adornan uno de los caños de la carretera Upata El Manteco entre Tagroima y Santa Inés. 
El cálido clima de Upata, quizás sus suelos ácidos, y sus condiciones atmosféricas, no le son propicias al chaguaramo, que a diferencia de otras zonas del país como los valles de la Cordillera de la Costa, o piedemontes al Norte del Orinoco, aquí no alcanzan el notable desarrollo y elegancia que allá exhiben, por el contrario suelen ser atacados con ferocidad por plagas y parásitos, que limitan su crecimiento y su natural belleza.
Esta palma cuyo nombre científico es Roystonea oleracea, es una especie originaria de las Antillas menores y el norte de Suramérica. Es una planta de gran porte, de hasta 40 m de altura y muy apreciada por su gran valor ornamental por lo cual ha sido cultivada en muchos países. En Venezuela es el árbol emblemático del estado  Yaracuy, donde crece de manera espectacular y es muy abundante, destacan también los imponentes chaguaramos de los valles de Aragua, en la zona de cultivo de la caña de azúcar o los mismos chaguaramos que prodigiosamente han sido transplantados en la ciudad capital del país Caracas.
Pocas historias, leyendas o crónicas tenemos en Upata sobre esta palma, más allá de su llamativo porte, tampoco hay referencias escritas sobre cómo fue su proceso de introducción como planta ornamental. Existen otras variedades de chaguaramos, o palmas muy semejantes, que han sido plantadas en jardines de quintas y parques, que configuran en su conjunto una muestra representativa de cómo esta planta por su vistoso porte puede alcanzar un sitial importante dentro de los planes de ornato y arborización de la ciudad de Upata.

domingo, 1 de abril de 2018

Relieves colinosos entre Cerro Guacamayo y Cerro Machí

Cerro Machí al Norte de la antigua finca El Moriche, en jurisdicción del municipio Piar.
Desde las sabanas de Santa Bárbara de Roscio sobresale la silueta del Cerro Guacamayo.

Colinas, suaves pendientes y pequeño valles con bosques de galería
Al sureste de Upata la suavidad de los paisajes de sabana de la región de Carichapo da paso a formaciones de relieves más sinuosos, donde el horizonte es cortado por laderas, colinas, valles, que le dan al paisaje un carácter más abrupto, en la zona en donde convergen algunos de los cerros más elevados de este sector del Macizo de Guayana, que geológicamente pertenece a la Formación Pastora. 
Chaparrales, al fondo Cerro Machí.
Se trata de un amplio espacio de bosques de galerías, sabanas de chaparros, colinas, penillanuras, bajíos, alguos humedales aislados, y sistemas de relieves más elevados que tienen en los cerros Guacamayo, Machí, Cume, Los Jiménez, Teu Teu, entre otros, sus topos de mayor altitud. 
En estos valles y peniplanicies, la tradición de siglos ha sido la ganadería extensiva, que se mantiene desde la época de la llegada de los capuchinos catalanes a mediados del siglo XVIII, como la actividad económica fundamental de sus pobladores. 
Peniplanicie en la ruta a Guacamayo Santa Bárbara.
Igualmente en estos confines se localizan algunas unidades de producción de pequeñas proporciones dedicadas a la siembra de subsistencia y a la cría de aves y porcinos, que debido a los vaivenes de los ciclos económicos son cada vez más escasas, ante el incremento de otros usos del espacio territorial con fines de extracción minera, debido a que en sus cercanías, sobre todo en las áreas cercanas al río Carichapo, se han instalado campamentos y explotaciones auríferas que han contribuido a cambiar la fisonomía del paisaje y alterar la ancestral tranquilidad de esta zona. 
Exploraciones mineras que se localizan en sitios como mina Potosí, faldas del cerro Guacamayo, Tierra Blanca, y lo no tan lejana zona aledada al cerro El Cume, así como proyectos promovidos por el propio Estado para el procesamiento de las arenas auríferas acumuladas en el eje Guasipati- El Callao- Tumeremo- El Dorado, le están proporcionando a esta zona una dinámica socioproductiva más compleja y activa, y podría convertirse en un factor de alteración cultural para los pobladores campesinos, que aún habitan en este sector del municipio Piar y Roscio.
Cerro Guacamayo desde la vía que conduce a Santa Bárbara.
Más allá de estas realidades lo cierto es que aunado a su riqueza ganadera, a las dificultades de los servicios, a la precariedad de sus vías de penetración, lo duro del clima en los meses de sequía, la región del Carichapo entre los sectores Guacamayo y Santa Bárbara, mantienen aún ese color y ese olor a tierra silvestre, y sus paisajes pese a la presencia ancestral del hombre, se nos antoja todavía agrestre, intocado, con panorámicas de paisajes de mucho valor estético, que pudiesen tener indudablemente potencial para el turismo agroecológico, de aventura y conservación ambiental, donde el Macizo de Guayana se despliega en sinfonía de relieves, vegetación, rocas milenarias, colinas, y sabanas abiertas, que son dignas de contemplar y conservar como patrimonio natural de las generaciones futuras, como reservorios de vida, agua y riquezas aún por cuantificar. 
Bosques, sabanas y serranías visibles desde el sector Guacamayo
Las imágenes que datan de noviembre de 2017, son una muestra de la geografía  de este territorio del estado Bolívar, que ha pasado desapercibido para la mayoría de nuestra población y turistas, por estar distante de los corredores viales principales, en concreto de la Troncal 10, que es el tramo carretero que une a Upata con Guasipati.  

sábado, 31 de marzo de 2018

Fotografías y episodios de Mi Tierra. Upata y naturaleza en imágenes

Crepúsculo con Sol de los Venados
Plazoleta de la Unidad Educativa Morales Marcano
Tras la brevedad de la captura de una imagen se esconden contenidos, impresiones, mensajes, y la sorprendente variedad de colores y episodios que conforman la cotidianidad de nuestro universo. Upata, sus parajes, sus animales, su árboles, su gente, sus construcciones, desde las más sencillas o humildes hasta las más complejas, sus patrimonios históricos, sus recodos, todo ello configura parte de ese microcosmo citadino pueblerino urbano rural, que nos debe mover al orgullo y  la alegría, a la reflexión y por qué no al conocimiento de lo real; lo que está allí al alcance de nuestros sentidos, pero que por la circunstancia del día a día del trajín laboral y la rutina de la supervivencia o la diversión fácil, no valoramos y disfrutamos en su justa medida. 

Ángel y Caída en el Cementerio de Upata

Como recordatorio de que Upata es Aldea Viva de Imágenes, luego de un receso de meses, propio de todo proyecto de largo plazo y de elaboración continua de contenido, mostramos este set de fotografías, a los lectores visualizadores de nuestro blog emblemático HemisferioSurGuayana, el pionero de la creación y preocupación de este humilde periodista Juan Ruiz Correa. 
La Upata que no queremos. Calle Independencia antes de la Tata Alcaldesa
Sin más preámbulo aquí va esta brevísima exposición que hemos intitulado "Fotografías y episodios de Mi Tierra. Upata y naturaleza en imágenes".
Av Raúl Leoni arteria comercial de Upata
Matapalo Liquidado en San Lorenzo
Desde la antigua Brigada al fondo cerro El Algarrobo
Cristo Cursillista tecnológico
Iglesia San Francisco en Bicentenario
La iguanita en la mano del niño
Comiendo mango en la Comuna El Toro
Antes de los Chinos vieja casona en la Piar con Ayacucho
Tras 70 años de historia el viejo Caro Caro del Parque Bicentenario se desplomó
Efecto cromático en cielo upatense
Entre el monte la antigua roca de los patios upatenses
Del Yacuare nace la bella y delicada flor
Cerros de Upata desde la los Altos de la Urb Libertador
Cristofue asustado allá por Manuel Piar
El Morales Escuela y el edificio Yocoima contraste de tiempo y espacio
Antiguo monumento funerario en el Cementerio Viejo
Nazareno de la Iglesia San Antonio
Con fachada remodelada así luce la Iglesia de San Antonio de Padua
Bolívar su silueta cielo gente e Iglesia en el centro histórico de Upata
Cerro Machí desde sabanas de Guacamayo, al sureste de Upata
Plaza Miranda de la Villa del Yocoima
Antes del hachazo final la vieja casona de los Gómez exhibe su última fachada