Desde la montaña, desde el Cerro El Toro una imagen apacible de Upata, un valle hermoso rodeado de colinas y el prodigioso vergel del trópico guayanés.
Actividad urbana en la avenida Raúl Leoni, rumbo al Este de la Villa del Yocoima
Calle Bolívar con Urdaneta, con el edificio sede de la Alcaldía de Piar.
Valle del Yocoima al Este, visible el sector San José y Sierra III, zonas populares de Upata, al fondo colinas del Sureste.
Autopista Upata Guasipati tramo Aeropuerto Planta de Asfalto
Cerro El Toro desde el valle del Candado Las Llaves
Aunque la huella del habitante de nuestras etnias indígenas en este territorio hermoso que hoy conocemos como Upata se remonta a siglos o quizás milenios, nuestro valle del Yocoima desde 1762 un 7 de julio inició su tránsito vital como Villa de Españoles, fecha que cada año es celebrada con diferentes actos oficiales, con su epicentro en la Plaza Bolívar.
Este 2013 no fue la excepción y la ciudad, sus voceros civiles, comunitarios, artistas, educadores, funcionarios públicos, se reunieron con sus autoridades para celebrar el 251 aniversario de su fundación por los padres capuchinos catalanes. Nació con familias fundamentalmente canarias, con el rango de centro administrativo del poder civil español, en juego de equilibrio con el régimen político de las llamadas Misiones del Caroní, que en muchas ocasiones veían con recelo las actuaciones de la burocracía seglar o laica, representantes civiles del poder imperial español.
A lo largo de su accidentada historia, de altos y bajos, Upata fue primero Villa, luego capital de Cantón, después centro administrativo del Departamento Guzmán Blanco.
Serenata Guayanesa interpretó parte de su inolvidable repertorio musical
Como actividad de cierre de la Semana del Santo Patrono de Upata San Antonio de Padua, la reconocida agrupación venezolana Serenata Guayanesa, Patrimonio Cultural de la Nación, deleitó a los habitantes de la Villa del Yocoima, con un concierto especial en el estadio Simón Chávez.
Devotas católicas al lado de la escultura de San Antonio de Padua Patrono de Upata
Trabajadoras de la Línea San Antonio bailando al Santo Patrono de Upata
Frente a la Iglesia los trabajadores del volante le rindieron homenaje a San Antonio de Padua
San Antonio de Padua Patrono de Upata
Desde el lunes Upata conmemora y celebra a su Santo Partrono, el más milagroso de la Iglesia Católica, el joven Fernando, luego transmutado Antonio, el de Portugal Lisboa, el del verbo y la lengua prodigiosa, muy joven fue admirado por su don y capacidad para convencer y transmitir la palabra de Dios Padre y de su Hijo Jesucristo.
San Antonio de Padua en 1763, un año casi después de la fundación de la Villa de Españoles de Upata, un 13 de junio gozó en las alturas espirituales de su Primera Misa.
Hermosa Flor de Araguaney en la Plazoleta del urbanismo Manuel Carlos Piar de Upata. Este año 2013 el Araguaney comenzó a florecer a partir de la última semana de abril, pues la temporada de sequía comenzó apenas a mediados de febrero y ello retardó el estallido de las flores de un amarillo intenso de este hermoso arbol tropical, muy abundante en las cálidas tierras secas a subhúmedas del territorio nacional. La secuencia gráfica de los araguaneyes en flor insertada en esta entrada datan del día 29 de abril, cuando la ciudad de Upata fue afectada por una fuerte turbulencia atmosférica lluvias extremas para la época del año, que durante una semana permitió el reverdecer del valle sus colinas sabanas y cerros.
El Araguaney,
en la ciudad de Upata crece como árbol ornamental, es decir plantado con
fines de ornato, no da sombra de calidad, pero su floración en los
meses de marzo abril es espectacular, sus flores amarillas brillosas
y que lo adornan por completo, sin embargo son fugaces, ya que al
poco de brotar caen y se riegan por el suelo. También abunda este
árbol nacional en los bosques caducifolios de la zona de Manganeso,
al Norte y Oeste de Upata, otros de pequeño porte son visibles entre Guacarapo y El Toro, en cerro California al Oeste y en las colinas de la zona Sabanetica Sabaneta planicies de Santa Rosa, enre otros lugares de nuestro municipio Piar.
Desde lo alto del Calvario en el perímetro del Casco Central de la Villa del Yocoima se observa la pared posterior de la Iglesia San Antonio de Padua, templo principal de Upata, y la sede de la Alcaldía del Municipio Piar, la vía principal a la derecha es la céntrica calle Bolívar, frondosa la Plaza Bolívar tras la iglesia y la sede del poder local. Al fondo los cerros del Oeste del Valle California y Chapire
Centro Comercial La Pradera, en los terrenos que alguna vez albergaron la sede del Colegio de Las Monjas María Inmaculada y la Unidad Educativa Nacional Santiago Mariño, calle Ricaurte con Sucre y Unión. Construcciones modernas residenciales y comerciales son reflejo de la vigorosa expansión empresarial de Upata, en su casco central, donde las antiguas casas de dos aguas, ventanales, zaguán, techos de tejas y cinc, patios interiores están dando paso a la rigidez de las construcciones utilitarias.
Desde el Calvario de la calle Bolívar se visualiza la tradicional calle
Piar, con su fila de casas de dos aguas, en mayoría datan de la primera
década del siglo XX, una de las pocas vías céntricas que guardan esa
fisonomía de la Upata semirural de los tiempos pretéritos.
Al fondo a la
distancia colinas de La Caramuca Rural, California y nacientes de la
quebrada Cupapuicito. Salvo algunas edificaciones más modernas, y la
antena de telecomunicaciones, se nos revela en esta imagen el carácter
pueblerino de la Upata quetuvieron oportunidad de visualizar y querer nuestros padres y abuelos, un lugar otrora de calma
extrema, seguro, con tradiciones arraigadas y un clima fresco y de
mañanas y noches neblinosas. No obstante esta visión de Upata sigue viva en la mente de quienes la asumen como ese hermoso valle con mucho saborolor color de pueblo, puerta de entrada a las extensas altiplanicies y montañas del Sur de nuestro Macizo de Guayana.
Este hermoso espectáculo, el círculo con tonos de arcoiris alrededor del Sol que multiplica el diámetro de su disco, se hizo visible en el cielo azul de Upata, la capital del municipio Piar del estado Bolívar, a partir de las once de la mañana de este sábado 4 de mayo del 2013.
En un día de insolación, calor extremo, el fenómeno se dejó ver en todo su esplendor por aproximadamente media hora. Cristales de hielo a gran altura, más allá de los 6 mil metros y hasta los 10 mil metros en la estratófera, en nubes tipo cirrus, a muy baja temperatura, generan esta condición inusual, no muy frecuente en el trópico, en la cual los rayos de luz del Astro Rey se refractan y forman este especie de círculo gigante, en el cual el azul del interior del halo se hace más oscuro.
Las imágenes del Halo Solar fueron captadas en Upata, concretamente en el sector Manuel Carlos Piar, desde una casa de familia, con la obstrucción del cableado eléctrico telefónico, lo cual sin embargo no afecta la visibilidad y belleza de este raro fenómeno atmosférico astronómico. No obstante siempre es válida la recomendación en cuanto a tener cuidado al momento de observarlo directamente, por el efecto que los rayos ultravioletas y la luz tienen sobre el ojo humano.
Después de dos meses y medio de intensa sequía, febrero, marzo y la primera mitad de abril, las lluvias reaparecieron con fuerza en la región Guayana, y particularmente en la extensa geografía del eje Upata Santa Elena de Uairén.
La transición del verano, la sequía, a la temporada de lluvia, fue particularmente abrupta, ya que en vez de garúas, lloviznas leves, la segunda mitad de abril fue tiempo de precipitaciones torrenciales, acompañadas con actividad eléctrica, vientos fuertes, nubes permanentes de desarrollo vertical. Incluso experimentamos neblinas mañaneras y temperaturas bajas, a tal punto que a las siete de la noche del sábado 27 de abril el termómetro descendió a 21 grados.
Desde la Iglesia de San Antonio de Padua, parroquia principal matriz y fundadora de los cristianos católicos de Upata, se desarrolló ante una multitud la procesión del Santo Sepulcro de Cristo, este pasado Viernes Santos 29 de marzo.
A las siete y media de la noche la cofradía y los calgadores oficiales con el apoyo de los funcionarios bomberiles dieron inicio a la procesión que rememora la Muerte y Traslado de los Restos Inmortales de Jesús luego de cumplida la profecía de su crucifixión.
Upata/ Especial/Juan Ruiz Correa Con mucha devoción, creatividad y entusiasmo la feligresía católica de Upata se sumó a la programación que con motivo del Domingo de Ramos organizó la Parroquia de San Francisco de Asís, la cual tuvo como escenario las calles de la urbanización Bicentenario, desde la Cruz de la Piedra hasta el templo ubicado en la calle Caroní.
Puerto de Palua, infraestructura de carga de la empresa productora de hierro Ferrominera Orinoco, visible desde el Malecón de San Félix
Embarcación de transporte de mineral de hierro surcando el Orinoco frente a San Félix
Desde San Félix se divisan Los Barrancos de Fajardo Sur de Monagas
Sereno pero inmenso en su amplitud, soberbio como lo llamó Julio Verne sin haberlo visto nunca, bicolor, oscuro al Sur por la tinta del Caroní que reciente le entregó sus aguas por Angosturita Acapulco, color arena al Norte por donde corre su corriente principal, así se muestra el río Orinoco, Río Padre, el Uyapari indígena, la Serpiente de Agua de los pueblos amerindios, que luego de transitar valles, llanuras, se abre al mar en un prodigioso Delta, para rendir tributo al Atlántico.
Pequeño tributario del Guanaraparo cerca del pueblito de Manganeso
Hato ganadero en las llanuras del Guanaraparo Guacuripia, al fondo Cerro El Totumo
En la ruta a Manganeso colinas lomeríos y valles
Desde el kilómetro 20 de la carretera que une a Upata con El Palmar nos encontramos con un paisaje variopinto de cerros suaves, colinas, valles de pequeñas quebradas ausentes en el verano, y a la distancia más al Norte las montañas serenas de Imataca, que se prolongan hasta la zona campesina de El Buey, con sus montes y campos que se elevan entre los 500 y los 700 metros sobre el nivel del mar.
El Sol de los Venados casi oculto por uno de los tantos incendios de vegetación, en la llanura del Yocoima, cerca del fundo Las Llaves carretera Upata Guasipati Km 6
Hato cerca de la encrucijada de la vía Manganeso con la carretera a Guasipati
Contraste entre el verde sereno del hato y el Cerro El Totumo en el sector Manganeso frontera de los municipios Piar y Padre Pedro Chien.
Lomas, hatos, montes y cerros de Upata desde la vía a Manganeso
Luego de un febrero de suaves temperaturas y lluvias constantes en su primera quincena llegamos a un mes de marzo típicamente seco, con calores extremos que en Upata han llevado el termómetro a los 33 grados centígrados de máxima, con promedios en torno a los 26 grados y con mínimas habituales entre 23 y 24 grados.
Desde hace dos semanas, es decir desde la última semana de febrero, no llueve en estas tierras del noreste de Guayana, las quebradas se han secado, las lagunas o tapones están llegando a sus mínimos, y el verde progresivamente está dando paso en las sabanas y áreas de pastoreo a un tono entre marrón y negro, como consecuencia de las constantes quemas forestales.
Fuertes vientos en las horas más calientes, de insolación intensa, propias de cielos despejados, favorecen la propagación de humo, y la presencia de una bruma densa que convierte en irrespirable el aire, que se origina en los incontables incendios típicos de este tiempo de calor intenso.
Paisajes de Guayana, del Este y el Norte de Guayana, no obstante siguen guardando esa imagen serena de cerros pardos y sabanas y colinas tapizadas de verde a pesar del verano, donde pastan los rebaños de una ganadería de tres siglos, que a pesar de malos augurios o lamentos sigue siendo la actividad productiva económica fundamental de esta subregión del estado Bolívar.
Río Orinoco a finales de diciembre del 2012 aguas abajo de Ciudad Bolívar cuando se encontraba a 5 metros sobre el nivel del mar frente a los llanos del Sur de Anzoátegui
Nivel del río Orinoco a finales de enero del 2013 se mantuvo por varios días muy cerca de sus mínimos históricos frente a Puerto Ayacucho y Ciudad Bolìvar: Intensa sequìa al Oriente colombiano y ríos del Llano venezolano explican su bajo caudal para esta época del año.
En el presente Hidrograma del Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología INAMEH se observa la curva decreciente del nivel del Orinoco frente a la capital de Amazonas arriba y más abajo frente a Ciudad Bolívar.
En concreto el 27 de enero de este año 2013 el Orinoco frente a la capital guayanesa la antigua Angostura había bajado hasta la cota 3 metros 92 centímetros a un promedio diario de descenso en torno a los 8 centímetros. Afortunadamente este ritmo de descenso no se mantuvo, ya que en febrero y lo que va de marzo del 2013 el Orinoco ha oscilado entre los cuatro y los tres metros sobre el nivel del mar, de hecho para el 4 de marzo el río logró subir 6 centímetros frente a Ciudad Bolívar, gracias al aporte de los ríos localizados al Sur de su hoya, tanto en Colombia como en el estado Amazonas, donde se han presentado lluvias torrenciales, con lo cual al parecer se evitaría una situación crítica en materia de navegación y suministro de agua para sus poblaciones ribereñas. Igualmente frente a Puerto Ayacucho en el estado Amazonas el Orinoco subió 8 centímetros por día promedio, se mantiene actualmente al 4 de marzo a 41 metros con 41 centímetros.
Hidrograma actualizado del Orinoco correspondiente al 4 de marzo del 2013
Actuación de Venezuela es Danza en la apertura de la Noche Fugaz IV
La agrupación de Los Hermanos Guillén deleitó con su amplio repertorio de boleros
Yuli Riveras nos regaló un popurrí de melodías románticas
Laudismar López Laura organizó, cantó y amenizó el evento
La IV Noche Fugaz fue un Exitoso Encuentro Musical dedicado al romanticismo del bolero y la tradición amorosa de las melodías latinoamericanas de siempre, donde jóvenes adolecentes, artistas que forman parte del patrimonio cultural de nuestro municipio se dieron cita la noche del sábado 2 de marzo en la sala de arte de la Fundación Jau Jau en la calle Ayacucho con Unión de Upata.
Iniciativa de Librerías del Sur Upata la Noche Fugaz IV se convirtió una vez más en velada de culto al amor, al romanticismo, al compartir, con mucho talento humano, en la interpretación emotiva del arte de la música, el bolero y las baladas.