jueves, 29 de junio de 2017

El escaso pero llamativo Clavellino nos regala una de las flores más espectaculares del valle del Yocoima

Hermosos clavellinos en floración, el falso Flamboyán tiene una de las flores más atractivas de nuestro trópico guayanés.

Por su vistosa flor de tonalidades amarillas a naranjas el clavellino constituye una de las leguminosas más atractivas del trópico, que bien merece ser incorporado con más fuerza a los programas de ornato urbano. En Upata existen pocos ejemplares de esta planta perteneciente a la familia botánica Caesalpinaceae, y al género Caesalpinia, y cuyo nombre científico es Caesalpinia pulcherrima. De los pocos clavellinos recordamos el ya talado en una de las entradas al Cementerio Viejo de Upata, los que aún sobreviven en el sector San Lorenzo, en el valle interior del cerro El Toro, y en zonas como Manuel Carlos Piar.
 El clavellino alcanza los 5 metros de altura cuando mucho, así que más que un árbol es un arbusto, y por lo general no supera los 10 cm de diámetro en su tronco, que es delgado, liso posee espinas y tiene una corteza muy fina y suave de color marrón; su copa es abundante, sus ramas crecen de manera horizontal a oblicua y son muy resistentes; sus sistemas de raíces es muy superficial, es común observarlo en forma arbustiva. Las hojas son compuestas, bipinnadas, tienen forma redonda en su extremo libre, por su revés son de color verde claro, tienen espinas, poseen entre 3 y 9 pares de pinnas y cada una posee 12 pares de foliolos opuestos entre si; presentan estípulas libres transformadas en espinas.
Las flores del clavellino son grandes,muy vistosas y de color rojo, anaranjado y amarillo, son diapétalas y están dispuestas en inflorecencias terminales en forma de racimos largos. Los frutos miden 12 cm de largo por 1 o 2 cm de ancho, son vainas largas, un poco anchas y con suturas laterales por donde eclosionan, son dehiscentes y cada uno contiene entre 8 y 10 semillas, que miden 10 mm de ancho por 7 mm largo y 3mm de alto, son de color café y parecen trapecios aplanados.
Se encuentra en el trópico americano sobre todo hasta los 1.600 m.s.n.m. Su óptimo desarrollo lo alcanza con precipitaciones entre 1.200 y 2.000 mm anuales y temperaturas media anual de 22 a 28ºC, como las que se registran en Upata. La especie prefiere suelos fértiles y bien drenados, pero se adapta bien a suelos arenosos..
En secuencia gráfica insertamos el colorido espectacular de un Clavellino o Falso Flamboyán plantado en la entrada del Cementerio Viejo de Upata, que por algunos años nos regaló su excepcional floración, antes de ser talado en uno de esos operativos de desmalezamiento o mantenimiento de áreas verdes que se ejecutan sin la adecuada supervisión o cuidado de personas preparadas para valorar nuestro patrimonio vegetal . Por su belleza, adaptabilidad y rápido crecimiento esta planta del trópico americano, nativa en las tierras cálidas de nuestro país,  debería ser más sembrada en nuestros parques, plazas, jardines y áreas verdes en general. 
Upata se lo merece. Para que podamos contar con mayores atractivos vegetales, con la variedad que nos merecemos de especies nativas, generadoras de biodiversidad, verdor, oxígeno y el atractivo de su flores. 

miércoles, 10 de mayo de 2017

Ciruela de Huesito Spondias purpurea

Ciruela de huesito en zona rural de la vía El Manteco.
La Ciruela de Huesito, también conocida en otros países de América como Jocote  es el Spondias purpurea. Se trata más que de un árbol un arbusto frutal que crece en las zonas tropicales de nuestro Continente, desde México hasta Brasil. Jocote es una palabra nativa de México derivada del idioma Náhuatl xocotl, que significa fruta (1 ). Los frutos de esta especie son  generalmente rojos, aunque hay también amarillos. La ciruela, así sin el huesito, tal como la nombramos en Upata, se propaga por semilla o por estaca. Es de crecimiento rápido y alcanza entre 3 y 6 m de altura, aproximadamente. El fruto es una drupa y sus semillas, que no son comestibles ocupan gran parte de la fruta, por lo que la pulpa comestible, de delicado y característico sabor, es relativamente escasa, de ahí el nombre popular. Suele desarrollarse perfectamente en suelos pobres, arenosos, en las áreas de sabana y en climas cálidos, con temperaturas extremas, ya que se trata de un arbusto muy resistente a las condiciones extremas de nuestras tierras tropicales, sobre todo en pisos altitudinales bajos. En Upata la ciruela fue muy abundante en las sabanas arenosas de Santo Domingo, Sierra III, y toda  la periferia de Upata, donde se solía sembrar o plantar para satisfacer la demanda familiar, y la comercialización en la misma ciudad del excedente. Aunque no con el volumen de otros años en la ciudad se sigue vendiendo la ciruela de huesito en bolsitas en improvisados puntos fijos o mediante el comercio ambulante. . Progresivamente la urbanización, el deterioro de los árboles  y la desaparición de esta especie han incidido en que esta fruta alcance un precio prohibitivo. En Wikipedia describen a.Spondias purpurea como un arbolito de 4-8 m, con copa ancha, tronco irregular y ramas quebradizas; las hojas se componen de 5-12 pares de hojuelas elíptico-agudas, de 2-4 cm de largo, caedizas antes de la época de floración; flores rojas en panículas de 3-5 cm, colocadas a lo largo de las ramillas; el fruto en drupa irregularmente oval, algo gibosa, lisa y brillante, de color violáceo a amarillo, de 4-5,5 cm de largo, con un núcleo leñoso donde se encuentran las semillas. Agrega este portal que posee pulpa escasa, agridulce en las plantas cultivadas, muy ácida en las silvestres. Contiene ácido málico, azúcar, malato de calcio y almidón.
En la Upata rural la ciruela de nuestro trópico la de Huesito, siempre destacó por su contribución como fruta de primer orden, sabrosa, exquísita, producto para la venta y el ingrego familiar de la gente humilde, muy poca se le regalaba, y los propietarios de los árboles la cuidaban celosamente de los niños traviesos, que ansiaban gratis la anhelada frutilla. La ciruela abundaba en las sabanas de lo que hoy es Santo Domingo II, Sierra III, El Guamito, en San Lorenzo, y otros tanto parajes, donde al calor bochornoso de febrero, marzo y abril  dejaba acumular su particular sustancia dulce, sobre todo cuando maduraba casi al extremo de desmorornarse en las manos inquietas de los niños. En recientes temporadas de sequía se ha notado ausente en el centro de la ciudad, apenas notamos pequeños cultivos familiares por la zona de Matajey, la ruta a Santa Bárbara Guacamayo, algunos patios de Sabaneta y en las semisecas llanuras de los caños del Guri en la vía a El Manteco. 
La ciruela cada día menos presente debido a la merma de su cosecha sigue siendo no obtane un referente de fruto tropical, debido al exquisito sabor que tiene cuando madura, a que es ideal para dulcería, y porque está muy vinculada a nuestras tradiciones su consumo durante las semanas finales de las temporadas de sequía, cuando son comercializadas y forman parte de los hábitos de consumo de los habitantes de Upata.

viernes, 21 de abril de 2017

Además de historia y tradición Ciudad Bolívar ofrece prodigiosa biodiversidad botánica

Flora tradicional, rubros vegetales de importancia económica, parques naturales arbolados y diversidad de plantas conforman patrimonio natural y cultural de Ciudad Bolívar, calificada como la Ciudad de los Arboles por el doctor Leandro Aristiguieta, quien fuera presidente de la Fundación Jardín Botánico del Orinoco.
Arboleda en la céntrica avenida Táchira
Áreas verdes en el Paseo Orinoco de Cd Bolívar
A pesar de su clima de calores extremos, asociados a su suelo repleto de rocas milenarias, a su baja altitud, y al húmedo vapor proveniente del Orinoco y las llanuras y colinas  circundantes, Ciudad Bolívar  cuenta con un patrimonio vegetal prodigioso, que se desarrolla en sus extensas zonas boscosas cercanas, selvas de galería, morichales, sabanas abiertas, flora de peñascos, plantas acuáticas, y áreas verdes urbanas, entre otras.

Ciudad Bolívar un 29 de mayo de 1994 precisamente fue declarada por el entonces alcalde Leonel Jiménez Carupe como “La Ciudad de los Arboles y Parques Naturales”. Dos años antes en un primer decreto conservacionista la Alcaldía de Heres había creado la Reserva Hídrica El Trabuco, en la zona protectora del Morichal y quebrada de San Isidro. 

viernes, 14 de abril de 2017

Las Venerables y Gigantes Ceibas de Upata Testigos de Historias y Aparecidos

Ceiba centenaria en Santa Rosa de Upata
Ceiba en la entrada de Altagracia, ya desaparecida.
La imponente Ceiba constituye tan sólo por su enorme porte uno de los árboles más representativos de nuestras sabanas y bosques americanos. Abundante en casi todo los rincones del Nuevo Continente, desde México, Centro América, el Caribe y América del Sur, este árbol centenario se yergue como uno de los símbolos botánicos más singulares del Neotrópico, admirado y hasta adorado por etnias ancestrales, que lo vinculan con sus tradiciones, cosmogonía,   historias cotidianas o épícas guerreras. La Ceiba pentadra igualmente se erige como testigo de episodios pueblerinos y relatos de aparecidos y espíritus en pena, y en ocasiones hasta testiga muda de gestas libertarias y eventos históricos.   
Por su presencia predominante en bosques tropicales de Centroamérica la Ceiba pentadra fue elevada a la categoría de Árbol Nacional de Guatemala. Es también la Ceiba el Arbol emblemático del Distrito Capital Caracas. 
 La Ceiba árbol representantivo de Upata y su zona rural
La Ceiba es uno de los árboles más abundantes de los bosques y sabanas arboladas que circundan a Upata. En la ciudad hermosos ejemplares de ceiba adornaban las riberas del Yocoima al final de las calles Miranda y Ayacucho. Una de ellas, la imponente ceiba del final de la calle Miranda, a un lado de este riachuelo,  era la más grande de la ciudad, exhibía al final de su vida un tronco de casi cuatro metros de diámetro, y una altura superior o cercana a los 30 metros. Hasta que un buen día de esta imponente ceiba no quedó ni el tronco, fue arrancada de cuajo, luego de cortarle sus enormes ramas horizontales, y nadie lamentó su abrupta muerte. En esas riberas yocoimeras sólo quedaron en pie ceibas de menor tamaño, más jóvenes nada imponentes en comparación con esa ceiba centenaria desaparecida.

Otras ceibas famosas en Upata se encuentran o encontraban en la entrada al sector rural Altagracia (ésta ya fue talada), las de las rectas del sector Sabanetica, la ceiba de la entrada al barrio La Unidad antiguo Barrio Loco en San Lorenzo, la ceiba de la carretera Upata El Manteco en el sector Santa Rosa,  a escasa distancia del cruce a las Charamizas, la imponente ceiba de la plaza Bolívar del mismo sector Santa Rosa. Este árbol singular también se puede visualizar en diferentes tamaños y edades en sectores cercanos a la autopista y carretera Upata San Félixa,  además de las que abundan en las cercanías de las carreteras e Guasipati y El Manteco, donde se encuentran asociadas a pequeños bosques secos o cercanos a cursos de agua.

jueves, 13 de abril de 2017

Cedro Amargo "Cedrela Odorata" también presente en nuestra Villa del Yocoima

Cedro en el Cementerio Viejo de Upata 
Upata y la Guayana Venezolana no es tierra de cedros amargos el "Cedrela odorata" sino del cedro dulce y el blanco de los bosques tropófilos y húmedos del Sur del Orinoco (El dulce es el Bombacopsis sp perteneciente a la familia de la bombacaceae y el blanco el Simarouba amara de la familia de las Simaroubaceae). Sin embargo este hermoso árbol de la familia de las meliáceas no es ajeno a nuestro valle y escenarios citadinos y rurales, ya que a pesar de haber sido progresivamente talado sigue presente en la Villa del Yocoima, y nos sigue regalando su prodigioso porte y la espesura de su follaje durante los 8 meses más lluviosos, gracias a la facilidad con que se adaptó a este valle y sus espacios verdes.
Sin parentesco con el cedro libanés
El cedro americano, tanto el amargo como el dulce y el blanco, igualmente no tienen vínculo botánico alguno con su homónimo de los climas templados del Viejo Mundo. Ya que ese cedro euroasiático "Cedrus libani", originario de El Libano y la cadena montañosa del Atlas al Norte del Sahara en Africa, muy ponderado por las propiedades de su madera y su larga historia asociada a culturas milenarias como la fenicia y los pueblos semitas del Cercano Oriente, es una conífera o pino. Este cedro aparece como la figura predominante de la bandera de El Líbano, un pueblo donde el árbol crecía en abundancia, sobre todo en sus zonas montañosas. Otros árboles de "cedro" no emparentados ni con los cedros verdaderos ni con nuestros cedros americanos son los enebros europeos, algunos cipreses y otras coníferas de climas templados. 
Arrasado en su hábitat hoy es el Árbol Emblemático de Barinas
Cedro, detalle de hojas y frutos nacientes.
Es bueno precisar entonces que nuestro Cedro Amargo,  nada humilde en su comparación con el cedro euroasiático, no es otro que el Cedrela odorata, un árbol que crecía espectacularmente en el Occidente de Venezuela, tanto en los los bosques de galería de los ríos llaneros y en las zonas del piedemonte andino, a tal punto de que allí se exhibía junto al caobo "Swietenia macrophylla" como dos de las especies más llamativas de esas selvas tropicales, tanto por la robustez de su tronco, por lo exhuberante de su copa, y por la altura que alcanzaba en ese medio natural. 
Lamentablemente el cedro amargo del Neotrópico tenía otra característica que decretó su progresiva desaparición en estado silvestre, y que lo exterminó casi por completo de esos bosques tan intervenidos de los estados del occidente venezolano. Esa peculiaridad no es otra que la extraordinaria calidad de su madera, que lo convirtió en "presa" preferida de terrófagos y traficantes legales e ilegales. 
No obstante por su presencia protagónica en esos bosques naturales fue reconocido nuestro Cedro Amargo como Árbol Emblemático del estado Barinas. Y en paralelo desde la década de los 50 a nivel nacional se inició un proceso muy intensivo de siembra y plantación del cedro en todo el país.
El Cedro Amargo en Upata
Masivamente el cedro amargo llegó a Upata sobre todo a partir de la segunda mitad del siglo XX, cuando se inició su expansión en nuestras áreas verdes e incluso en algunas zonas rurales del municipio, donde se ha desarrollado como árbol ornamental.

 CEDRO

Caminante vertical cuyo tronco se bifurca
Trasgrediendo la linealidad de su fuste
Pero todos tus caminos van al cielo

Enséñales que es el arraigo
Que sentido tiene umbilicarse
Al suelo, a la tierra que los vio nacer.
Que esa savia que fluye por tu albura
No es indiferente, ni exclusiva
Del linaje de tu extirpe
Ella se impregna del espacio que la circunda
Que hay sustancia y esencia
En este universo diverso.

Cedro eres parte del entorno
Ser vivo que palpita
Que transpira y respira
Que siente
Energía vital
Permíteme abrazarte
Para sentir la fuerza telúrica
De tu savia
Porque  todos tus caminos van al cielo

Poema del Prof Daniel Ruiz Correa