La lista es larga. En esta sección vamos a intentar rememorar el paso y la trascendencia de algunos personalidades fundamentales de la historia reciente de la Villa del Yocoima Upata, que ya en lo físico han partido, pero cuyo legado, identificación con la labor honesta de sembrar conciencia, trabajos en el ámbito de la cultura, su aporte al desarrollo social de nuestro gentilicio upatense, o su vinculación con proyectos y programas de impacto en la comunidad, es merecedor de reconocimiento y homenaje.
A continuación vamos a dejar pinceladas sobre la vida y obra de algunos de estos cultores y gente de valía, cuya huella seguirá vigente en los anales de nuestra localidad y municipio. En el entendido, de que recordarlos a todos y trazar parte de lo que fue su paso terrenal no es tarea fácil y está sujeta a omisiones involuntarias, que en su momento más temprano que tarde esperamos superar. Son personajes de la ciudad, fallecidos en los últimos 26 años, coincidiendo con el devenir del nuevo siglo XXI, a quienes rendimos este merecido tributo. Las semblazas abarcan a personalidades de nuestra ciudad, vinculadas al quehacer cultural y deportivo, recientemente fallecidos, como los cultores Angel Resplandor, Obdulio González, el abogado laboral Gabriel Moreno, Jaime Lenard promotor deportivo, el popular Camasa integrante en sus años mozos de los Indios del Yocoima, el periodista Misael Briceño, el Dr Atife Habib y el profesor Angel Romero Romerito, cronistas y el tambien cronista comunicador Pedro Quijada Marcó.
Angel Romero "Romerito". Cronista Municipal, promotor cultural y docente
Quien no recuerda la figura pausada y la serenidad de este profesor y figura cimera de la cultura upatense, prestado a estas tierras desde su natal Caracas. Vino acá Ángel Romero "Romerito" a la Villa del Yocoima en la década de los 70 para sembrarse en el ámbito de la cultura, donde descolló como uno de los promotores de proyectos artísticos, igual por su metódica aproximación y recopilación sobre la historia local, sobre todo del quehacer político y las labores de gobierno y diatriba política del Concejo Municipal, abarcando también investigaciones y registro del quehacer del sector educativo en décadas más recientes. Parte de ese trabajo quedó impreso en formato digital, en documentos manuscritos, informes, textos impresos dispersos, que son referencias escritas y fotográficas que hoy constituyen un valioso aporte documental a la historia de este su terruño guayanés, con el cual se sintió identificado como su segunda y definitiva Patria Chica. Tuvo el privilegio Romerito a muy temprana edad de haber sido nombrado primer director de la Casa de la Cultura María Cova de Upata, eso fue en 1975, cargo que ocupó hasta 1987, Todo este trabajo en el ámbito cultura, docencia e investigación documental de la historia del Concejo de Piar, le permitió convertirse en Cronista Oficial del Municipio, cargo que obstentó hasta su deceso, cuando ya había superado el techo de las ocho décadas. Para Romerito, impecable en su vestir formal y maneras, don de gente y verbo estilizado, todo un caballero de la palabra, y muy apreciado por la comunidad, valga este pequeño recordatorio.
El Ministerio del Poder Popular para la Cultura recoge en este sencillo texto la vida y el legado de Romerito: "Nacido en Caracas en 1935, Ángel Romero Cabrera fue un destacado historiador e investigador, director del Instituto de Cultura y Bellas Artes en Caroní y presidente cofundador de la Casa de la Cultura María Cova Fernández de Upata. Romero se residenció en la ciudad de Upata, estado Bolívar desde 1969, donde se desempeñó como cronista oficial de la población, siendo además presidente de la Asociación de Cronistas de la entidad. Popularmente conocido como “romerito”, se dedicó también a la docencia siendo colaborador en la revista “Cuadernos de la memoria”, donde desarrollo aportes en su investigación sobre el sector urbano Dalla Costa de San Félix, y la vida y obra de Don Pedro Cova. Romero fallece el 12 de octubre de 2018 en la ciudad de Upata a la edad de 83 años, dejando un gran legado histórico en la región".
Pedro Quijada Marcó, Cronista de la ciudad y comunicador
Cronista, historiador, abogado, Pedro Quijada Marcó, destacó por su tenacidad e inquietud como investigador social, siempre presto a la visita oportuna a las personalidades de Upata, para aportar en sus escritos el legado de estos upanteses ilustres al desarrollo social, cultural de la Villa del Yocoima. También fue descollante su labor como promotor de la economía productiva del municipio, defensor acérrimo de proyectos para impulsar el desarrollo integral del municipio, tarea que lo llevó a consolidarse como asesor ejecutivo y promotor de la Cámara de Comercio e Industrias de Piar. Fue también estudiante de Comunicación Social, pero avanzado en la carrera, prefirió volver a su terruño, donde desarrolló una incesante actividad como promotor cultural, historiador, locutor, productor de programas de radio desde la época en que Radio Guayana era la única emisora del sur de Guayana. Fue también orientador de juventud en el ámbito de la educación, cronista no solo del verbo sino también de las historias familiares y populares de esos objetos sencillos o más complejos que forman parte de la memoria material de la ciudad, implementos utilitarios, herramientas de trabajo, libros antiguos, fotos inéditas, que forman parte del patrimonio de su Tierra Natal, y cuyo sueño fue darle concreción a su proyecto de Museo Histórico de Upata. Parte de su labor está recogida en libros, revistas, y en la prensa local y regional. En plena pandemia en 2020 aún con el aliento de largas jornadas por cumplir, transitando la sexta década, un buen día Quijada Marcó, traspasó el umbral de la cotidiana existencia, para despedirse sin ruido de la Upata que fue siempre motivo de su preocupación y orgullo constante como su lar nativo.
Dr Atife Habib Salum, médico, empresario, comunicador y cronista oficial
Médico excepcional, orador insigne, con amplio tránsito por las luchas sociales desde sus tiempos juveniles, y obviamente ejercío como dirigente político de amplia experiencia y aspirante a regir los destinos del poder municipal. Empresario privado exitoso, fundador de la desaparecida Clínica Manuela Andrade, divulgador de la historia local, con una pluma metódica que no evadía el debate sobre temas de conciencia ciudadana, proyectos políticos y crónicas sencillas o más complejas sobre la Upata de ayer y la del presente futuro que luchaba por salir de sus ataduras y limitaciones. El Dr Atife Habib le regaló a la ciudad una importante y bien lograda infraestructura arquitectónica y paisajística, alusiva la memoria histórica de este valle del Yocoima, con su proyecto denominado la Upata del Ayer, que ejecutó en terrenos aledaños a la carretera Upata San Lorenzo, a un costado del sector Carlos Enrique Álvarez, que constaba entre otros módulos con una capilla, habitaciones, solares, pequeñas casonas, jardines y hasta talleres que replicaban las antiguas misiones del Caroní. Lamentablemente este proyecto quedó truncado, cuando ya estaba prácticamente construido. Atife coronó su tránsito con el reconocimiento de haber sido nominado y nombrado Cronista Oficial del Municipio Piar, cargo que ejerció de forma activa, con proyectos de rescate histórico de la figura del General Manuel Piar y el rol de Upata durante la Guerra de Independencia, En estas lides se encontraba, activo y vigente, promoviendo ciudadanía, ejerciendo de comunicador integral, graduado reciente como Licenciado en Comunicación Social, ampliando su labor como locutor y radiodifusor, Cronista Municipal, empresario, por supuesto en sus tareas profesionales como médico, cuando en plena pandemia del Covid se nos marchó abruptamente de su ciclo existencial, dejando a la ciudad y su municipio con una sensación triste de pérdida, para quien tenía mucho que aportar a su desarrollo material y sobre todo espiritual. Formó una familia muy apreciada en la ciudad, con la artista plástico.
Misael Briceño. Un líder del periodismo regional
Licenciado Misael Briceño, Periodista, nos honró con una labor profesional en el ámbito del periodismo, desde tribunas mediáticas como el diario El Pueblo, El Tepuy, entre otros. Fue redactor de la famosa columna Babandí, dedicada a la información y el análisis de la realidad regional en los años 80 del siglo pasado. Destacó en sus años juveniles como dirigente estudiantil, desarrolló actividad política y fue concejal por Acción Democrática. Briceño en fin era un periodista de excepción, metódico, de pluma extraordinaria, ensayista, corresponsal, redactor, poeta a ratos, amante de la naturaleza, conservacionista, pendiente de promover la agricultura orgánica y el uso alternativo de plantas medicinales y especies vegetales del trópico para la sana alimentación. Buen conversador, de palabra exacta y bien argumentada, relator de historias, de argumentos sólidos ajustados a su pensamiento político, el Líder Briceño, así le decíamos, marcó una época brillante del periodismo regional, que está allí dispersas en tantas páginas de la prensa local escrita, esperando quizás por su inclusión en un compendio de sus mejores obras periodísticas, reseñas, entrevistas, reportajes, articulos, reflexiones.
Romántico en sus convicciones hasta recreó el periodismo de los manuscritos, para regalarnos en ediciones sencillas sus últimos trabajos como relator de la actualidad.
De elevada estatura y mentalidad progresista, fue un luchador de causas nobles, defensor de la socialdemocracia, crítico acérrimo de lo que él llamaba la destrucción metódica del país que a su juicio se venía gestando en este siglo y milenio naciente con fuerza desde corrientes ideológicas radicales. Así que el periodista Misael es parte esencial de nuestro patrimonio cultural y social, como uno de los pilares de la historia de la comunicación de Guayana y Upata, en una etapa que arranca desde mediados de la década de los 70 y que solo cesa en el año 2025 cuando fallece en su amada Villa del Yocoima.
Rubén Hernández Salazar con estas palabras le rinde tributo a Misael al dar la noticia de su deceso: "El 17 de mayo de 2025, a los 80 años, falleció en Upata el conocido comunicador social, poeta, declamador y defensor de la biodiversidad Misael Briceño, decano del periodismo upatense. Nacido en esa ciudad bolivarense el 19 de agosto de 1944, Luis Misael Briceño Martínez estudió matemáticas en la UDO (Núcleo Sucre), pero abandona para luego graduarse de periodista en la UCV. Laboró para diversos medios regionales, entre ellos los diarios El Progreso, del que fue su corresponsal en Puerto Ordaz y El Bolivarense. Fue fundador y secretario general del Colegio Nacional de Periodistas seccional Guayana y jefe de prensa de la Gobernación del estado Bolívar".
Jaime Lenard beisbolista y leyenda de los Indios del Yocoima, promotor deportivo
El Negro Jaime le decíamos. Alcasiano a carta cabal, siempre al día con su empresa y sus padecimientos productivos. Beisbolista de los históricos, figura descollante tanta como jugador activo en sus años juveniles, hasta en su madurez como pelotero y dirigente de la organización más emblemática del béisbol el club Indios del Yocoima, en en el cual desplegó en los últimos años de su vida un importante rol como guardador de la memoria histórica del club, y se desempeñó además como manager de la categoría Máster, donde repitió parte de esos tiempos idos de las rivalidades con los poderosos clubes Doble A de Ciudad Bolívar, Ciudad Guayana y Ciudad Piar: el MOP, Gobernación, Arichuna, Altamira, Manoa, entre otros.
A pesar de que no tuvo una formación académica tan amplia, aun que sí capacidad para el trabajo en equipo en la pionera del aluminio Alcasa, Lenard técnico de profesión reunía como cualidades su don de gente, muy expresivo, comunicativo a más no poder, verbalizando todo el tiempo sus inquietudes y proyectos, de presencia activa en medios de comunicación, prensa escrita y radio. El Negro Leonard, nativo de El Callao, siempre era normal verlo por su terruño natal en tiempos de carnaval, comparsas, y reinterando su apego hacia las potencialidades y los patrimonio de la zona del oro, del mejor fútbol, del calipso y de tantos recuerdos.
Motorizó en las dos últimas décadas de su vida un proyecto empresarial su Centro Recreativo Deportivo Las Grandes Ligas al lado de su residencia familiar, en la avenida Valmore Rodríguez, frente a la Casa de La Mujer. Tenía junto al recordado Freddy Rada “Pañuelito” el privilegio de ser dos de los mayores animadores y defensores de la divisa de béisbol profesional Tiburones de La Guaira. Montado ya en los 80 años, tras padecer de un deterioro progresivo de su movilidad, pero eso sí conservando su entusiasmo e inquietud, Jaime se despidió de su lar upatense, dejando tras de si huellas imborrables como promotor deportivo y personalidad muy apreciada de la ciudad, sobre todo en los círculos deportivos.
Ramón Emilio Ojeda Camasa, figura estelar de los Indios del Yocoima
Ferrominero de siempre, excelente beisbolista, integrante del equipo de lujo de los inmortales Indios del Yocoima en la década de los 60 y 70, donde descolló como lanzador. Camasa, amigable, jovial, contador de historias, hombre de tertulia, muy popular en la Upata, de perenne presencia en los muros de la Plaza Bolívar de la Villa del Yocoima, donde era común verlo bajo el cobijo de esos samanes imponentes de la calle Miranda. Su vida deportiva, como trabajador ferrominero, y padre de familia, transcurrió vigorosa en la segunda mitad del siglo XX y las tres primeras décadas del 2000. Camasa es otra figura inolvidable de la ciudad. Ejerció también como comentarista radial de béisbol, comportiendo honor con el staff de narradores de Radio Guayana, que desplegaban sus habilidades desde la casilla del estadio Simón Chávez, cuando el béisbol de la máxima categoría estadal Doble A era por largo el espectáculo deportivo de mayor resonancia en la región, y el Simón Chávez cada domingo era un hervidero de gente apoyando a su club local. Desde su residencia familiar en la calle El Calvario a muy poca distancia del Mercado Municipal era común verlo partir a pié, o en su auto de siempre un Malibú Clasicc gris, de los enormes, de los primeros de líneas curvas, que conservaba de manera impecable, sin apuro ni maniobras inseguras. A pesar de que ya había traspasado los 80 años largamente y se notaba firme como una roca, Camasa nos sorprendió con su partida a mediados del año 2025, dejando su huella como uno de los personajes emblemáticos de la Upata provinciana, que vivirá por siempre en nuestros recuerdos.
Obdulio González, Patrimonio Cultural Viviente desde su Fundo San Marcos
Reciente su deceso en abril de 2026, Patrimonio Cultural de Upata, con su proyecto del Fundo San Marcos y el proyecto agroecológico y cultural El Cacao Literario, con vínculos familiares con el municipio Roscio Guasipati, su finca en pleno sector de Santo Domingo a las faldas del cerro La Viuda Guacarapo, de mucha resonancia en Upata, por lo arbolado de sus espacios y sus cultivos de cacao, que le valieron el reconocimiento de quienes se acercaban hasta su propiedad, donde desarrolló el cultivo orgánico de esta planta y su procesamiento con fines medicinales y alimenticios. Fue participante en múltiples eventos donde mostraba parte de su producción de cacao en diversas presentaciones, y la elaboración de abono orgánico. Todo un maestro en las exposiciones sobre sus técnicas de cultivo, el propósito ecológico de su fundo, sus plantaciones enormes de guayabas, caros de montaña, guamos, mangos, y otras especies selváticas de sombra, también desarrolló cultivos de arroz, y de plantas medicinales. Creó un espacio para encuentros con agroproductores y exponentes de la cultura, una pequeña biblioteca comunal, entre otros proyectos. De carácter afable, muy cordial en su trato, Don Obdulio González deja una huella muy perdurable en esta Villa del Yocoima, donde formó familia y dejó sembradas amistades y un círculo de promotores culturales que lo acompañaron en su Cacao Literario.
Carlos Evelio Guédez Rodríguez (El “Moreno Romántico”) Exponente de la Bohemia, el Bolero y la Identidad Musical
Carlos Evelio Guédez Rodríguez, reconocido en el ámbito artístico como el "Moreno Romántico", consolidó una de las trayectorias musicales más longevas y representativas del estado Bolívar. Nativo de la histórica Alameda en Ciudad Bolívar, trasladó su arraigo hacia la ciudad de Upata, donde su presencia generó una etapa de esplendor para la institución de la Retreta local. Fallecido a los 92 años de edad, su partida formaliza el cierre de una época dorada en la bohemia y la maestría sonora de la región guayanesa.
Su formación práctica inició a la temprana edad de 17 años al incorporarse como integrante de la emblemática orquesta Sonora Guayana, agrupación que se encontraba bajo la dirección musical de Juanito Arteta. A partir de esa experiencia fundacional, Guédez Rodríguez mantuvo una línea de fidelidad institucional y artística con su conjunto y su audiencia. Posteriormente, en Upata, se deparó bajo la disciplina técnica y la batuta del maestro Pablo J. González, espacio desde el cual se proyectó como figura central de la agenda cultural y social del municipio Piar.
Dotado de una voz de características elegantes y aterciopeladas, Guédez se estableció como el referente definitivo del bolero en el sur de Venezuela. Su proyección artística superó los límites locales, presentándose en los centros sociales de mayor prestigio de Upata, en escenarios de la región de Guayana y en diversas salas de concierto de alcance nacional. Su ejercicio continuo durante más de 75 años no solo enriqueció el patrimonio inmaterial del municipio, sino que le mereció la distinción oficial y el estatus permanente de Hijo Ilustre del municipio Piar.
Ángel Rafael Resplandor Salazar Docente, Músico fundador de la Estudiantina Mimina Rodríguez Lezama
El profesor Ángel Rafael Resplandor Salazar representó el vínculo orgánico entre la gestión pública de la cultura y la docencia técnica musical en el municipio Piar. Fallecido el 11 de mayo de 2026, su trayectoria de más de tres décadas se caracterizó por la institucionalización de espacios formativos y la salvaguarda de las tradiciones folclóricas del estado Bolívar. El 12 de mayo de ese mismo año, la comunidad local formalizó su reconocimiento mediante la realización de un homenaje póstumo general.
En el ámbito de la administración cultural, Resplandor desempeñó responsabilidades de alta jerarquía organizativa, ejerciendo la dirección de la Casa de la Cultura de Upata y la coordinación general del Complejo Cultural Manuel Piar. Su labor en estas instituciones trascendió los aspectos administrativos, transformando los recintos en núcleos activos de identidad y formación comunitaria. Asimismo, demostró sus capacidades como instrumentista al desempeñarse como miembro regular de la histórica Banda Municipal Juan Vicente Gutiérrez, al tiempo que ejercía la docencia en el área de inglés en el sistema escolar.
Uno de los componentes fundamentales de su legado fue la presidencia y dirección de la Fundación y Estudiantina "Mimina Rodríguez Lezama". Bajo su batuta, esta agrupación se constituyó en el principal faro de enseñanza de la música típica venezolana, capacitando a múltiples generaciones de niños y jóvenes en el dominio del cuatro, la mandolina, la guitarra y la flauta dulce.
Dr. Gabriel Moreno, de la lucha política al ejercicio del derecho laboral en defensa de los trabajadores de Guayana
Su trayectoria socio-política se documenta desde el año 1979, periodo en el cual desarrolló actividades de militancia en la organización Comités de Lucha Popular (CLP), coincidiendo en los debates del movimiento popular con organizaciones afines como La Causa Radical. Posterior a su titulación como profesional del Derecho, Moreno colocó sus capacidades técnicas directamente al servicio de las organizaciones de trabajadores, asumiendo la asesoría legal y la representación en las reivindicaciones de los pioneros del sector siderúrgico. Su defensa del sector obrero frente a las presiones del entorno le acarreó consecuencias civiles, cumpliendo una condena de cinco años en calidad de preso político en el Internado Judicial de Monagas (conocido como La Pica), reclusión durante la cual profundizó en su formación y producción literaria.
En el plano académico, Moreno ejerció la cátedra universitaria formando a nuevas promociones de profesionales bajo preceptos humanistas y progresistas del Derecho del Trabajo. En paralelo a los tribunales, desarrolló una obra poética orientada a humanizar el ejercicio legal y registrar las vivencias de la cotidianidad. Sus textos literarios reflejan el uso de una lírica sutil, orientada a demostrar que la rigidez de los procesos judiciales y la búsqueda de la belleza estética representan dimensiones complementarias del espíritu, tal como se evidencia en su verso: “Quiero romper en tu piel el claro de los bosques como un misterio constante...”.
Hay una notable lista de ausentes. Citemos entre otros a la concejal y exdiputada Griseida Calma, al doctor Gustavo Muñiz exconcejal, a los doctores Guascar Romero de larga experiencia en el Seguro Social, Dr Antonio Rodríguez exdirector del Ipasme, Dras Mayra Romero y Madeleine Antonelli médicos, el empresario Vincenzo Antonelli propiertario de la Bloquería Venezuela y uno de los gerentes técnicos de la antigua CADAFE, conocedor como pocos de la infraestructura eléctrica de la ciudad que lo adoptó Upata. Los profesores de la UNEG Pascualina Cursio del área de la Quimica, el licenciado en matemática Daniel Ruiz, poeta y coordinador académico de esta Casa de Estudios. Wahin Naim empresario fundador de Naitex, empresas de automaquinarias, equipos eléctricos, Ponciano Alvarez artista plástico, de cuadros costumbristas y patrios, incluyendo el escudo del Municipio Piar. Los profesora de larga experiencia docente en los liceos de Upata Cayetano Ortuño, Ramón Rossi profesor de Biología, Rigoberto García profesor de Química fundador del Divino Salvador y concejal, el profesor de Historia y director de centros educacionales Alejandro Alvarez, el abogado Rafael Calma Calma. Huella perenne y legado el del doctor Ramón Romero médico cirujano fundador del Centro Médico de Upata y productor pecuario de la zona de El Palmar. El Coronel Bomberos Luigino Michelangeli Zabala, fallecido en 2018, músico en sus ratos de ocio, integrante de la agrupación gaitera Churum Merú de Upata. El empresario licorero Yoseth González, propietario de Dayafina en la calle Miranda, nativo de Irapa, trabajador retirado de Venalum, conversador y gran amigo. Eduardo Fernández, padre e hijo, el padre cursillista y tenor excepcional, una de las voces más potentes y educadas de la ciudad, descollante siempre en los cantos religiosos en la Iglesia Parroquial de San Antonio, donde daba brillo con su torrente vocal a las melodías sacras. Su hijo profesional del campo de las ciencias administrativas, también con una voz educada, animador de fiestas y encuentros culturales, intérprete de instrumentos. En este segundo milenío también se nos fueron la ilustre Maestra Isaura Gómez de Ayala, docente del área comercial, y la mecanografía, poeta, promotora cultural, muy vinculada a la sociedad más tradicional de la Villa del Yocoima. Entre los que fallecieron trágicamente Antonio Silveira, presidente de la Asociación de Ganaderos, productor agropecuario propietario en su tiempo del Hato Santa Fe en la vía a Manganeso, hoy la Manga de Coleo del Parque Ferial de Upata, lleva su nombre. Muy joven se nos marchó el profesor Ángel Figueroa, docente, que fue jefe del Municipio Escolar, con experiencia como funcionario municipal y radiodifusor, hoy la institución educativa estatal ubicada en la entrada a la urbanización Bicentenario, antigua Raúl Leoni, fue rebautizada en su honor.










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