miércoles, 5 de abril de 2023

Aves de Upata: Una aproximación a la avifauna del valle del Yocoima y sus alrededores


Paraulata nidificando en una palmera de la reina en el sector Manuel Piar de Upata.
Cristofué herido descansando en la orqueta de un dividive, al fondo tetracasas de Urb Manuel Piar

Gaviotín o guanaguanare en pleno vuelo sobre el embalse de Guri, en junio del 2012. Esta ave se encuentra muy lejos del valle del Yocoima, pero es parte del patrimonio natural de fauna del municipio Piar.

Ave paseriforme protegiéndose del intenso calor en lo alto de un árbol.

Vuelo de este gavilán o águila sobre las colinas del cerro El Toro en octubre del 2022.

* En Memoria a mi hermano ausente Daniel Ruiz Correa. El poeta de los Ruices conocía de esta pequeña investigación personal. Tuvimos que atrasarla mientras compartíamos y ayudábamos en su atención. Cuánto hubiese querido que la leyera y diera sus recomendaciones. Y nos quedó debiendo, en contra de su voluntad, la poesía a las aves que completaría este ensayo. Upata, abril, 2023. De todos modos aquí dejamos inserto su credo de vida y lucha, donde el canto de las aves es esencia de su ser, un escrito suyo que publicó exactamente hace un año en su Facebook:
"Es suficiente para mí ver la luz del sol, aunque sea por una rendija,
me permito ensoñar árboles,
canto de aves,
un cielo azul,
el esplendor de un día que se asoma al mundo...
y sonrío,
mi corazón siente el hermoso placer de estar vivo,
gratitud a Dios,
el me habita y me ama,
por una rendija percibo el éter de su esencia".
Daniel Ruiz Correa

Contexto Geográfico Zona de Vida del Neotrópico 
Upata está localizada en medio de un anfiteatro de colinas y cerros, en la separación de las cuencas del Orinoco y el Yuruari, a una altura promedio de 360 metros sobre el nivel del mar. Por su latitud de 8 grados Norte se encuentra en plena zona intertropical, en la región de la Oninoquia. Su clima es tropical de sabana, con máximos de temperatura en abril-mayo y septiembre-octubre en torno a los 33 grados promedio. Mínimos de 19 grados promedio en diciembre-enero-febrero. Máximos de precipitación en junio-julio por encima de los 150 mm y mínimos en febrero-marzo-abril- inferiores a los 30 mm promedio.
En este contexto geográfico Upata posee diversos ecosistemas, entre otros sabanas achaparradas, sabanas arboladas, sabanas con matorrales, humedales de pequeña extensión, colinas boscosas, bosques secos alternados con sabanas pedregosas, bosques subhúmedos al norte en la zona de contacto con Sierra Imataca, que conforman un escenario ideal para la reproducción, anidación y permanencia de poblaciones de las aves del denominado neotrópico, que tienen acá su nicho de vida.

Aunque se presume que en los diferentes ecosistemas propios de esta subregión de Upata, existe una excepcional diversidad de especies de aves, muchas de las cuales ni siquiera son conocidas por los propios habitantes, no hay estudios e investigaciones en relación con el inventario de este importante grupo de animales, sus hábitos alimentarios, de cortejo, reproducción, anidación; sus nichos de vida, estado de conservación, desplazamientos geográficos a lo interno o migratorios.

Organizaciones como Audobón de Venezuela, Río Verde, Fundación Phelps, La Salle, IVIC, o instituciones académicas universitarias o centros de investigación, no han tenido mayor interés al respecto en realizar estudios exploratorios o más detallados, sobre el inventario de aves de Upata, diversidad de géneros o famiilias presentes en sus ecosistemas, o en específico sobre alguna especie en particular. Tampoco se ha divulgado sobre la identificación caracterización de nuevas especies de aves en los ecosistemas colinosos de bosque localizados en la periferia o en la subregión de Upata. Y no hay evidencia en situ o de especialistas que destacan a este sector de la Guayana como corredor para el desplazamiento anual de las aves migratorias.

No obstante y debido a que forman parte de nuestro patrimonio natural, y al hecho de tener vinculación en muchos casos con nuestras tradiciones, costumbres, toponimia local, historias locales y creencias populares, consideramos pertinente realizar en este ensayo personal, una aproximación al tema de las aves de Upata.

Reconociendo obviamente que no se trata en ningún caso de un estudio o investigación riguroso y con amplitud de variables y detalles, sino un breve recuento personal sobre las aves que de una u otra forma están vinculadas con nuestro acervo de cultura y conocimiento local. Principalmente haremos mención acá a las aves comunes en los espacios urbanos y suburbanos de la ciudad de Upata, como las que habitan en parte de sus ecosistemas ubicados en la periferia del valle del Yocoima, que puedan ser identificadas con nombres comunes y su correspondiente denominación científica.

Quedando por fuera una larga lista de pequeñas aves de nuestros bosques secos y espacios naturales, que por lo difícil de su observación, hábitos escurridizos, pequeño tamaño, o por sólo mostrarse ocasionalmente con sus sonidos o cantos particulares, obviamente no hemos podido identificar en nuestras excursiones de senderismo y observaciones particulares.

A continuación iniciemos este recorrido por el espectro de aves de Upata:  

Aves de ecosistemas silvestres

Alcaraván en pastizales del hato El Candado.
Alcaraván: Una de las aves más abundantes de Upata de tamaño mediano, hasta 40 centímetros. Su nombre científico Vanellus chilensis. Dominante en las zonas de sabanas bajas, llanuras, humedales, y con tendencia a moredear en los urbanismos del este de la ciudad, donde es fácil distinguir su particular chillido, estridente y que la gente por tradición asocia con la presencia cercana de una dama o una joven con un embarazo oculto.
Se le conoce también con el nombre de teuteo, suele andar en grupos no tan numerosos, y tienen fama por su agresividad cuando es molestada en las zonas donde a ras de suelo oculta sus huevos, y crecen sus crías. Posee esta ave zancuda, que comparte por igual su presencia en el aire y en el suelo, una forma muy llamativa y elegante, con sus espolones debajo de las alas, sus colores alternados y su cresta emplumada.
Suele alternar en este sentido caminatas y descansos en áreas abiertas, herbazales y suelos con gramíneas, con vuelos en círculo o lineales, a baja altura. Tiene hábitos diurnos, y nocturnos, porque igual despliega sus cantos y vuelos tanto en las horas de Sol intenso como en horas de la noche. Es un excelente candidato para Ave Emblemática de Upata, por su abundancia, porte y vinculación con la tradición popular.  

Gallito Lagunero Jacana jacana: Ave zancuda pero pequeña, que suele poblar los ecosistemas de laguna que todavía persisten en Upata y sus alrededores. Con su canto particular delata su presencia en humedales, y con sus colores marrones, en tonos oscuros a más brillantes, alternados con el negro, de su plumaje, contrastan con el verdor de las plantas acuáticas, donde suele tener su nicho de vida. Asociado con lo popular a través de canciones que lo evocan constantemente como ave típica del llano venezolano, el gallito lagunero extiende su dominio hasta el norte del estado Bolívar, donde constituye una de las aves más comunes, que por cierto no suele ser escurridiza, pues le gusta exhibirse y no pareciera tenerle temor a la presencia humana.

Garza blanca en humedal cercano a Upata.

Garza morena en la entrada de El Candado al este de Upata.

Garza Blanca  Egretta Alba: Otra ave zancuda, ésta de gran tamaño, con ejemplares que a veces sobrepasan el metro de altura. En la ciudad no se le suele ver sino solitaria, en pequeños remansos de quebradas, como la del Caballo, y otros humedales, siendo más frecuente su presencia en las lagunas de las áreas de llanura y bajíos de los hatos ganaderos, donde se alterna con otras aves, pero sin formar las enormes colonias que suelen ser comunes en la región de Los Llanos. Además de las garzas blancas en Upata, en su zona silvestre periférica y hatos, hemos observado ocasionalmente garzas morenas, garcitas, carraos, aves toros, entre otros grupos de aves zancudas de gran tamaño.   
 
Patoguire: Siempre lejanos del bullicio urbano, la pato guires, con su peculiar chirrido guirí guirí, forman pequeñas colonias en las lagunas y esteros de la periferia ganadera de Upata. Son estos patos el grupo más representativo de esta familia de aves. Solo en raras ocasiones llegamos a escuchar su canto, en especial en horas nocturnas, cuando un oído avisado lo percibe a la distancia y un ojo acuicioso percibe su silueta sobre el cielo nocturno, en tránsito hacia sus nichos de vida.  

Mochuelo Athene culicularia: Los mochuelos son buhos muy abundantes en las planicies ganaderas, donde la actividad pecuarias de cría de ganado vacuno ha despejado bosques y matorrales, para dar paso a extensiones de potreros. Allí suelen aparecer por encima de pequeños montículos, o en la entrada de esas cuevas abandonadas por cachicamos y otros mamíferos, o construidas por ellos mismos. El mochuelo con su cabeza en giro permanente  hasta retorciendo su cuello casi hasta los 360 grados es un ave de hábitos diurnos y nocturnos, que se mantiene en permanente vigilia ante la posibilidad de ser atacada y depredada por otras especies, réptiles, aves de rapiña, y felinos, que constituyen sus enemigos naturales. Las hemos avistado a los mochuelos en el sector El Candado al este de Upata.

Martín pescador: Con su pintoresco pico y cabeza gigante, y el colorido de su plumaje, que va desde el verde, a azul, el naranja y el marrón, dependiendo de su variedad, el martín pescador no pasa desapercibido, y se erige en una de las aves paseriformes más llamativas de nuestro entorno natural. No es ave urbana ya que muy ocasionalmente osa adentrarse en las calles, avenidas, parques, plazas y zonas residenciales, prefiriendo vivir en las cercanías de lagunas y pequeños cursos de agua, en los cuales puede obtener su alimentación de peces. En Upata la hemos avistado en El hato El Candado y en la urbanización Manuel Piar. Pero no constituye una especie abundante en la región. 

Perdigón Sturnella magma: Otra interesante ave paseriforme, que tiene el hábito de moverse sobre tierra y posarse en troncos abandonados, montículos y cercas. Su canto no muy atractivo, sin embargo es de gran intensidad. Es un ave de tamaño grande. Que destaca por sus plumas rayadas de tonos marrones y blanco en las alas, cola y lomo, mientras que en su pecho y vientre exhibe un plumaje amarillo intenso con una mancha negra cercana al cuello. Suele andar solitaria, y desplegando su canto de forma ininterrumpida posada en un solo lugar. No llega a penetrar la zona urbana de Upata, ya que jamás la hemos visto abandonar sus ecosistemas de vida en lugares como el Hato El Candado al este de la ciudad, donde se puede observar preferentemente en los meses de octubre a noviembre.  

Aves más observada en las áreas urbanas de Upata

Azulejos consumiendo frutas de la palma de la reina.

Azulejo Thraupis episcupus: El azulejo común perteneciente al grupo de los thraupis junto al verderón y el azulejo, es una de esas aves del neotrópico más representativas de las avifauna urbana, debido a que está distribuida prácticamente en todos los espacios residenciales y hábitat de nuestros pueblos y ciudades, donde su presencia es constante. Gran comedor de frutales, lechozas, guayabas, mangos, que alterna con el consumo de insectos, este pájaro pasireforme, con su color de gris azulado pálido a azul celete más intenso en las alas, y su canto inconfundible, sin ser excepcionalmente llamativo, forma parte insustituible del patrimonio faunístico de Venezuela. 


Azulejos en su faena constante de búsqueda de alimentos: frutos e insectos.
En Upata su población es elevada, se distribuya en todos los espacios, donde frecuenta tanto en grupos reducidos y en parejas, rara vez solos, y se puede observar todo el año. Se exhibe desde la mañana, y tarde, en todos los espacios de la ciudad: jardines, parques, plazas, en espacios abiertos, en zonas residenciales, en los matorrales y bosques secos, sin que pareciera afectarlo ni el bullicio urbano ni la presencia de los humanos, a quienes no teme, aunque suele mantener cierta distancia del observador, y al menor signo de acercamiento prefiere huir en dirección segura. Es quizás el ave cantarina más fácil de identificar. Y candidato a ser considerada como el ave emblemática de la ciudad, por su abundancia y el hecho de formar parte esencial de su patrimonio natural.  

lunes, 27 de marzo de 2023

Paisajes de mi Tierra en el marzo y abril seco del 2023

 

Arbustos achaparrados en la sabana de Upata, ladeados por el batir de los vientos del noreste, que en marzo del 2023 son intensos y secos. Este paisaje se localiza  en las abruptas colinas del cerro El Toro. 

Upata en marzo y abril del 2023 volvió a mostrar su rostro típico de valle azotado por el ardiente sol de la sequía. Finalizada la Niña, luego de tres años de humedad y humedales por doquier, las lluvias cada vez son más escasas, desde febrero comenzaron a disiparse. Apenas una llovizna el 21 de marzo y un aguacero más intenso cuatro días después han suavizado la insolación. 
Pero a pesar de este tiempo de baja o nula humedad, el verdor de nuestros paisajes se niega a morir. Todavía los bosques y sabanas no muestran ese color pálido y triste de grises y marrones claros, propio del "verano". Por ello persisten los árboles en mantener sus hojas y sombras, refugio de otros seres vivos que huyen del contacto directo con los rayos solares.
Así mismo la sabana sigue resistiendo la insolación extrema en sus matorrales y vegetación achaparrada. Por el contrario no le va bien a las hierbas y gramíneas que experimentan a diario la carbonización de sus hojas y tallos, ante la arremetida de los incendios, que son tan comunes en esta época de sequía.
Estamos en tanto en el normal ciclo de nuestro clima, una sequía quizás no tan fuerte, que en poco tiempo será preámbulo de las lluvias. 

Araguaney en flor






Como todos los años el araguaney nombre cientifico Handroanthus chryanthus o Tabebuia chrysantha junto a su pariente el puy Handroanthus serratifolius, ambos sembrados el uno frente al otro, en la proximidad de una de las esquinas de la Plaza Parque de sector Manuel Piar de Upata, nos regalan a lo habitantes de esta comunidad su floración anual. En esta oportunidad ambos lo hicieron los primeros días de abril, cuando ya desprovistos de hojas, como paso previo, dieron paso a sus brotes florales, y nos proporcionaron este breve espectáculo de dos o tres días, en los cuales le otorgan este particular colorido a la principal zona verde del sector. Ambas especies fueron plantadas por el ya desaparecido vecino, dirigente político de izquierda, técnico en construcción y soldador Roberto González, en su afán por dotar a la comunidad con estas dos especies tan representativas de nuestros bosques tropicales, sobre todo el araguaney, que obstenta el privilegio de ser el Árbol Nacional de Venezuela.
 
Lo seco y lo húmedo. Dialéctica del tiempo atmosférico. 

Con un calor que no es extremo, porque en Upata, por su altura sobre el nivel del mar, 360 metros, y su cercanía a los relieves más elevados de la Sierra Imataca, una tarde de calor agobiante y Sol quemante, se puede y suele transformar en minutos en un atardecer de frescos vientos. Como si enero quisiera de nuevo cobijarnos con su agradable temperatura de primavera tropical.
En este contexto climático son constantes en este marzo de 2023 los cielos despejados, en alternancia con tardes o mañanas de repente repletas de nubarrones, que solo dejan caer lloviznas o que simplemente son falsas alarmas de aguaceros que no llegan a precipitarse sobre el valle. 
El olor a vegetación quemada y arrasada. Las fragancias de las flores silvestres. Los ruidosos y bellos cantos de aves multicolores. Bandadas de zamuros ahora convertidas en aves urbanas, atraídas por los incontables focos de contaminación y acumulación de desechos domésticos que se exhiben en la ciudad. 
Cristofués anunciando lluvias inexistentes. Paraulatas con sus brillantes y variados acordes. Negros tordos tomando el agua sucia de calles. Tijeretas al vuelo por el centro de la ciudad. Pespés entonando su chirrido. Azulejos, potocas, perdices, alcaravanes alborotados, canarios de jardín, carpinteros jabados, sirirís o pechos amarillos, cari cari carreteros. 
Calladas las guacharacas y ausentes también los araguatos. Escondidos los renacuajos y sus variantes anfibios, y esperando las chicharras su turno en abril o mayo, para anunciarnos que pronto vendrán las torrenciales lluvias. 
Y en el cielo jugueteando con la Luna y sus fases, los brillantes luceros de la tarde, Venus, el  tímido Mercurio, casi invisible al horizonte, Marte, Júpiter y Saturno, puntos de diamante en conjunción planetaria. 
Y en la tierra, a ras del valle y sus centenares de colinas, Upata sigue allí serena y plácida a la distancia, y un tanto sonora y bulliciosa en su centro y calles principales. Con su gente sobreviviendo, gozando, sufriendo, inventando, coloreando su destino, forjando su presente, voladores o cometas trazando dibujos o flotando en las alturas gracias a las diestras manos de niños y jóvenes.
Es el marzo y abril luminoso de siempre. De un 2023 que oficialmente sentenció a la Niña. Y que puede ser el primer año de un Niño indeseado, que con su extrema sequía y calores extremos, nunca será bienvenido.

Quiso ser un bosque seco, pero solo le quedan troncos y ramajes desnudos. Se trata de un estrechísimo valle en medio de las colinas que conforman la serranía de El Toro.

El valle del Yocoima en marzo del 2023. Así se muestra Upata en medio de sus suaves colinas.

domingo, 26 de marzo de 2023

Upata sector Bicentenario y Av Raúl Leoni en enero del 2023

 

Avenida Orinoco en Bicentenario, actualmente presenta poco tráfico.

Calle Caroní frente al Colegio María Inmaculada e Iglesia de San Francisco, arteria vial más transitada de la Urb Bicentenario.

Desde la esquina donde funcionó el Banco de Venezuela se divisa al fondo el cerro Guacarapo.
Bicentenario I y II, junto a Rafael Caldera, conforman en el cuadrilatero que encierran las avenidas Valmore Rodríguez, Rómulo Gallegos, Alberto Ravell y Raúl Leoni, una de las zonas urbanas más representativa de la ciudad de Upata, donde en un 90 por ciento sus inmuebles son destinados al uso residencial de centenares de familia de la capital de municipio Piar. 
En el mes de enero luego de las festividades navideñas se mostraba un tanto vacía sus calles, con tránsito muy disminuido por el tema de la gasolina y la merma de la actividad económica de muchos de sus espacios comerciales.
Bicentenario como espacio urbano, ahora está localizado en lo que sería el centro geográfico de la ciudad debido al desplazamiento al este de la periferia de perímetro urbano de la población.  Si bien no tiene obviamente el torbellino y dinamismo del casco histórico y el centro cívico municipal y parroquial, en torno a las manzanas y parcelamientos  de esta urbanización se han conformado importantes ejes de comercio, recreación, bancarios, educativos y de servicios, que son representativos de la modernidad y de la expansión urbana que ha tenido la ciudad desde la década de los 60 hasta nuestros días. 
Bajo el cielo azul, despejado, y diáfano de enero, las imágenes de este enero del 2023 son representativas de un entorno urbano todavía apacible, que en esta calma semeja y mucho a los tiempos en que esta zona de Upata era lejanía y su casco central era conocido por quienes aquí habitábamos como el Pueblo. Así decían los niños, "mi papá está en el pueblo, eso queda lejos, yo tengo tiempo que no voy para el pueblo".

Jardines frente a Farmatodo, al fondo el cerro de La Viuda.

Modernidad en la avenida Raúl Leoni, fte a Farmatodo y Bancamiga.

Edificio Romenca.

Revive la sequía en este marzo de despedidas en Upata: La Niña vuelve a dar paso al calor extremo en este primer trimestre del 2023

Comenzando marzo del 2022 así estaban nuestras colinas. La intensa sequía que desde mediados de febrero comenzó a sentirse en el valle, sin embargo, no ha dejado su marca en el paisaje, que sigue conservando su verdor.
Verde y amarillo del roble, en su floración anual, así se muestra en marzo del 2023 este ejemplar en el parque del sector Manuel Piar de Upata.

Parcialmente nublado así se muestra nuestro cielo de marzo en el Valle del Yocoima.

Por los caminos del cerro El Toro, al fondo valles y llanuras del norte de Upata.

Del bosque seco camino a la sabana pedregosa de una de las tantas lomas del Toro.

Luego de tres años de lluvias intensas, continuas y un verdor permanente, en Upata reaparece en este mes de marzo la sequía, con sus tardes de intensa insolación, calores extremos, cielos despejados, incendios forestales, humo y cenizas, desatando afecciones respiratorias en la gente, y recordándonos que todo ciclo como este ya fallecido de la Niña tiene su fin. 

Ahora llegamos o estamos en la antesala del Niño, que implica en vez de lluvias continuas un calor seco y prolongado, con su efecto asfixiante sobre el verde de la sabana y nuestros bosques secos. Upata a pesar de todo y de todos no está mostrando todavía ese color marrón grisaceo de los paisajes desprovistos de hojas y de los diferentes tonos de verde que son comunes desde febrero hasta abril y mayo. 

Y como todo los años, sin falta, sus especies vegetales, nos siguen regalando las flores galantes de sus ramas, comunes a esta época de lluvias ausentes. Con temperaturas que todavía no superan los 33 grados, con mínimas entre 20 y 22 grados, y promedios en torno a los 26 grados, todavía guardamos algún recuerdo de esos meses de diciembre, enero y febrero, el trimestre reciente de 2022 a 2023, cuando en la ciudad nos quejábamos de frío y lluvias, con promedios de 24 a 25 grados, mínimas que bajaban hasta 17 grados, y máximas que rara vez superaban los 30 grados. 

Desde mediados de febrero, cuando eventualmente cayeron algunas lloviznas, las precipitaciones se han ausentado, y el valle se nos hizo de golpe caluroso al extremo como en no tan lejanos "veranos". De mantenerse esta tendencia nos espera una Semana Santa y comienzos de mayo, con aún más calor, con temperaturas que pueden trepar eventualmente hasta los 35 grados y mínimas de apenas 23 o 24 grados. 

Aunque marzo ha sido mucho más seco que en los últimos tres años 2020 a 2022, en este 2023 hemos tenido tres eventos lluviosos tipo llovizna, los más recientes la madrugada de 21 de marzo y un segundo más fuerte el domingo 26 de marzo. En cuanto al registro aproximado de lluvias para lo que va de 2023 tenemos que en enero hubo precipitaciones más o menos continuas y de intensidad variable, de lloviznas a aguaceros, 68 mm. En febrero cayó abruptamente a 16 mm. Y en lo que va de marzo hasta el 26 solo han caído unos 8 mm de lluvia. 

En fin este es el estado del tiempo actual, que retratamos como solemos hacerlo con imágenes del valle del Yocoima, su vegetación y sus recodos urbanos. 

Flores silvestres y urbanas 


viernes, 24 de marzo de 2023

Periplo por el ocaso. Entre Equinoccios de marzo 2022-2023 presagiabas tu partida hermano Poeta. Hasta Luego Daniel Ruiz. Upata, la comunidad universitaria, el sector cultural y tu familia te extrañará por siempre


Profesor Magister Daniel Alejandro Ruiz Correa
19 de julio de1964
21 de marzo de 2023
Licenciado en Matemática UCV 1991
Profesor Daniel Ruiz en los jardines de la UNEG Upata
En octubre del 2022 recibiendo reconocimiento del sector cultural de Upata

Lectura poética en Librerias del Sur 

Hagamos un poco de memoria. En marzo de 2022 nuestro hermano el poeta y matemático Daniel Ruiz Correa, en la antesala de su compleja intervención quirúrgica, inició un periplo anual hacia su adios definitivo de este plano cósmico. Fue un ciclo existencial difícil, de sufrimiento, contramarchas, mejoras parciales, esperanza nunca truncada, optimismo ante la posibilidad de levantarse de su postración. Con el afecto de los suyos, su familia, sus amigos, su pueblo que lo quería por lo que él representó, Daniel quiso pero no pudo. El daño era superior a sus fuerzas y apego terrenal.

En el camino aciago hacia su marcha definitiva un nuevo golpe lo conmocionó y terminó por condicionar. El deceso de su amada hija Daniela de 27 años, ingeniero en Informática, acaecido en septiembre del 2022. No pudo ser. Su cuerpo no pudo levantarse. Tras semanas de angustiosa lucha contra el hado y las circunstancias de su deteriorada salud, el profesor Daniel, insigne docente de la Universidad Nacional Experimental de Guayana, Núcleo Ingeniería de Industrias Forestales Upata, poeta, hombre de letras y compromiso social, el 21 de marzo de este caluroso 2023 dejó de respirar.

En compañía de los profesores Eric Barrios y Pausolinio Martínez

Su partida enluta a una familia que batalló y conmociona a una ciudad Upata, a un municipio Piar, a una Universidad la UNEG, al universo de la cultura de la poesía y la palabra escrita. Como le corresponde a los que dejaron su huella y aporte, recibió el homenaje póstumo de la despedida en la Universidad que lo cobijó como educador y formador de profesionales. En un acto donde las palabras sentidas de reconocimiento le correspondieron al profesor Josbel Gutiérrez coordinador académico de la UNEG Menca de Leoni y a su hermano el periodista Juan Ruiz Correa, en representación de la familia, su esposa Raiza Rivero, sus hijas Raiza, Raziel, su yerno Eduardo, su nieta Ari, su cuñada Dacman y Omar, concuñado, sus hermanos Antonio, César, Neila, Juan; sus cuñadas Zuleyma, Norelkys, sus sobrinos Albany, Juan Jr, Alejandra, Yucelis, Alejandro, Eduardo, Newman, sus vecinos, y tantos otros amigos que allí estuvieron en ese sencillo acto.

A continuación en tono de recuerdo, memoria, y poesía vaya pues nuestro homenaje al Poeta Daniel, al Matemático, al Docente, al Amigo Incondicional, al hermano de sangre, sueños y lucha, al que dejó y dejará por siempre huella y legado.

Daniel Ruiz en la intimidad de su hogar

Adiós Hermano

Primero nuestra palabra emocionada de despedida. Un escrito personal publicado en el Facebook en medio de dolor y el merecido reconocimiento a su trayectoria. Con prosa entrecortada, mientras su cuerpo inerte paseaba al último encuentro con su hogar, una tarde gris y triste este 21 de marzo de 2023, fecha del Equinoccio de Primavera, brotó este escrito para el hermano y el poeta, mientras la geometría de su cofre, tesoro para Ari, su niña inocente, reclamaba que él también era un matemático de profesión y docencia. A continuación el texto:

 

Con la familia celebrando en julio del 2022 sus 58 años.

HERMANO DANIEL: NÚMERO POESÍA Y ENERGÍA. En tu memoria

"Fuiste Roble del trópico, abrazaste aquella hermosa ceiba centenaria, lloraste en versos la ausencia del caro caro de la infancia, lamentabas conmigo el ruido seco y criminal del hacha que segaba la vida de zapateros y rosas del bosque.
Fuiste encantador de números signos lógicas y palabras. Luchador y perseverante. Memoria infinita, habilidad extrema para los detalles, perseverante, preocupado, obstinado en tus proyectos. Matemático, profesor siempre, guía, contador de historias, verbo encendido, polémico y firme en tus convicciones, amante de la música., el buen cine, la literatura, las ciencias, el deporte todo, y de todo lo que nos hace nobles.
Un gran humano. Mi hermano fraterno de sangre y horizontes. Gran Padre, atento y servicial con tu familia, guía de los tuyos, así eras Daniel.
Hoy desfallecido te marchas por la niebla las nubes las estrellas y la energía radiante y luminosa de tu aliento vital, que transmutado en vuelo y en estela eterna estará allí arrollándonos y cuidándonos.
Inmortal en tu trayectoria y vigente para siempre.
Adiós mi Bum de travesuras y bataqueadas.
Te extrañaremos.
Pero también nos reconforta saber que descansas de tu opresivo cuerpo para seguir siendo Daniel humano y hermano.
Te amo y recordaré.
Y por ahora me quedan grabados esos miles de abrazos que te di en estos meses duros y tristes en que siempre estuve dispuesto para ti, para elevarte de tu postración y ayudarte como niño en tus quehaceres y movimientos. Descansa y sigue sigiloso con nosotros.
Sé que estarás conmigo y con tu amada Raiza, Tina, Raziel, Arocha, Dacman, Omar, y allá en el cielo con Danielita, Baudilia, Carmita, Colusio, Katy, Alejandrina, y aquí con todos los que desde este plano te amaron, te reconfortaron y estuvieron pendientes de ti y tuvieron la dicha de conocerte".
Juan Ruiz tu hermano...

Palabras de Despedidas a Daniel Ruiz

"Hoy estamos aquí en la otra casa de Daniel Ruiz Correa, la UNEG para despedirlo en su último adiós. En breves palabras Daniel fue un matemático de vocación que desde sus inicios en el bachillerato daba sus primeros pasos en la enseñanza matemática, que lo consolidó en la Universidad que Vence las Sombras, que en su vida de estudiante universitario en la UCV siempre compartió con sus hermanos arraigando los valores familiares. Fue ese profesional que dejó a un lado la oportunidad laboral de permanecer a un centro de investigación nacional para priorizar y formar parte como docente universitario en la naciente Universidad Nacional Experimental de Guayana en Upata. Que lo llenó de orgullo.
Daniel fue ese profesional humilde y valioso que siempre apostó a la educación, a la transformación de las sociedades a través de la educación, expandiendo sus saberes a otra universidades que se iniciaban, y hacen vida en el municipio. Fue creciendo en su formación docente, en nuestra universidad la UNEG, llegando a ser profesor de post grado, pero no solo fue la matemática su pasión. Fue la poesía su nueva pasión. Esa poesía matemática que lo llevó a tener reconocimiento nacional e internacional, por sus obras es preciso recordar que sus inicios poéticos los dio con su amigo el Dr Luis Sánchez, su primer libro Levantando Piedras, excelente. Su trabajo no solo fue de profesor y poeta, también fue el de formar niños con sus talleres de cuentos, consolidar la literatura con el grupo Literario Babandí.
En estas breves palabras puedo resumir su vida como aquel profesor, compañero de trabajo y amigo. Pero fue un ser humano que trascendió más allá, fue un ser humano que era amigo incondicional, con un fuerte valor humano, donde lo que profesaba lo practicaba. Podemos dar un ejemplo de su accionar cuando en sus momentos críticos de salud decidió disponer de sus pocos recursos para colaborar con un amigo que también está pasando con problemas de salud. Daniel fue un hombre con fuertes principios éticos y valores morales, que en sus últimos momentos de vida siempre su trabajo de enseñar lo cumplió a cabalidad, apostando por la Universidad Para su esposa, hijas, hermanos, amigos, compañeros de trabajo, conocidos, siéntanse orgullosos de quien fue Daniel Alejandro Ruiz Correa. Que descanse en Paz Maestro de la Vida".
Profesor Josbel Gutiérrez coordinador académico de la UNEG Ing en Industrias Forestales

Pequeña semblanza sobre su obra literaria
De su creación literaria podemos destacar su participación en el libro Pioetas, antología de poesía y matemática, editada por la casa editorial española Amargord. Junto al poeta Dr Luis Sánchez ya fallecido y Juan Muñoz en el 2009 fundan el Grupo Literario Babandí. A partir de esas experiencias incrementa su participación en talleres, encuentros, festivales como el Internacional de la Poesía y eventos en la Casa de la Diversidad de Ciudad Bolívar. Destacar también las actividades culturales con el profesor Maury Rios con quien organiza las veladas poéticas musicales "Un poema una canción", en la sede de Industrias Forestales UNEG Upata. Así como la materia o curso de Poesía en el Eje de Autoformación de esta Casa de Estudios.
En el 2010 con sus propios recursos publica su primer libro "Levantando Piedras". Importante su trabajo conjunto con el Dr Luis Sánchez en Diverso y Reverso, donde crea su segmento de poemas Anatopomas, de la cual destaca su Sapito Trovador y Cantos de Gallo. En el 2014 produce El Hábitat Difuso dela Rana, y el 2018 Convergencia, donde poesía y matemática se unen en maridaje para regalarnos versos de hondo contenido y lenguaje metafórico.
Así mismo Daniel incursiona en el cuento breve y en el teatro infantil. De esta etapa sobresale su historia "No te tengo miedo", que le valió mención especial en el concurso "Caracas en 100 palabra".
Prodigiosa y extensa producción poética alusiva a los temas ecológicos y naturales se revelan en su serie de poemas sobre los "Árboles de Upata", que complementan las crónicas de su hermano el Lic Juan Ruiz Correa alusivas a las especies arbóreas patrimoniales de su ciudad natal y de vida profesional, publicadas en el blog HemisferioSurGuayana. Precisamente de esta producción destacaremos algunos versos: Sobre la ceiba "de tocarte con la izquierda hubiera sentido tu corazón latir Ceiba sendero de hormigas Árbol centenario..." Del cartán "no quiero que seas Libro Rojo...cuántas veces has intentado huir" O aquel "por eso en Upata ya no florecen los bucares" Del Algarrobo "ofrendas tu ámbar que petrifica el primer beso que te prodiga la brisa". Sobre el apamate nos dice "en tí la poesía se viste de blanco, rosa y morado...elegante poema de esquinas". Al almendrón lo llama "viejo repartidor de golosinas, qué ha sido de usted, se le ve muy poco...tu pepa seca era un cofrecito, paragua de hojas". Para el aceite o copaiba canta "Antiguo compañero de andanzas por el camino de Laguna Larga"... Por último es bueno hacer referencia al tema de los paisajes sonoros que le llamó la atención y le causó hondo interés en los meses postreros de su vida, cuando en la calma de su inmovilidad corporal y su quietud muscular se le agudizó el sentido del oído y comenzó a percibir no solo el hablar susurrado casi silencioso de sus familiares en casa sino también esos cantos de insectos y aves, ese sonido orquestal de la naturaleza diurna y nocturna, que hemos dejado de escuchar en el agobio de los ruidos de motores, aires acondicionados y el aparataje doméstico que eclipsan esas ondas sonoras esenciales de la vida y la naturaleza plena.

Acróstico

Docente, Divergente, Dinámico
Amigable, Aplicable, Annegado
Novedoso, Numérico, Notable
Intelectual, Innovador
Ensueño, Estadística, Expresivo
Lectura, Legendario, Leyenda

Profesor José Lucart.

lunes, 2 de enero de 2023

Nueva sede de la Orquesta Sinfónica Infantil y Juvenil de Upata, obra monumental de la Villa del Yocoima

Para mediados de año se tiene previsto inaugurar esta obra, que ya en marzo del 2023 se encuentra culminada en más de un 95 por ciento, solo faltan detalles de mobiliario, y equipamiento de sus áreas  internas.

La cobertura externa de la sede de la Orquesta está ya en fase de finalización.

Una hermosa obra de arquitectura cultural convertirá a Upata en referencia nacional, pocas ciudades tienen el privilegio de contar con una sede propia de su núcleo de Orquesta Sinfónica Infantil y Juvenil.

Así lucía la fachada de la Orquesta Sinfónica Juvenil e Infantil de Upata, en diciembre del año 2022.
Desde el 2021 ha sido significativo el avance de construcción de la nueva sede de la Orquesta Sinfónica Infantil y Juvenil de Upata, un proyecto de infraestructura cultural que marca pauta en la ciudad, debido al elevado costo que representa levantar esta edificación en medio de las actuales circunstancias de recesión económica del país. 

Será sin duda este inmueble referencia en el ámbito del patrimonio cultural del municipio Piar, por su moderna arquitectura y por contar con suficientes espacios para el proceso de formación musical de los más de 250 niños y jóvenes que integran el movimiento sinfónico de Upata.

Después de deambular por un conjunto de inmuebles no aptos para la misión encomendada y no contar con un espacio propio acorde tanto para sus ensayos, formación instrumental y conciertos, la juventud piarense que forma parte del Núcleo Upata del Sistema de Orquestas Simón Bolívar,  tendrá sin duda una de las mejores sedes de este movimiento cultural, adaptada a la dinámica del arte musical y su interpretación. 

Será una obra cumbre en la Villa del Yocoima que incluso ya recibió la visita de uno de las máximos representantes del movimiento musical sinfónico  a nivel mundial, como lo es el maestro y director de orquesta  Gustavo Dudamel, quien pudo constatar en sitio en el pasado mes de noviembre del 2022 lo adeantado del proyecto, en momentos en que se daba a conocer por parte de los ejecutores de la obra, que la misma podría estar concluida y lista para su inauguración en el primer semestre del 2023.   

Aunque a nivel de prensa o información oficial no tenemos detalles más rigurosos sobre este proyecto, su área de construcción, espacios internos para oficinas, aulas, talleres, depósitos, sala de conciertos, el costo de la obra, ente oficial o privado que la financia, entre otras especificaciones estructurales o financieras, lo que sí es palpable es el avance del proyecto, que estaría por el orden del 95 por ciento. Así que a más tardar mediados de año se podrá concretar este sueño de la juventud musical de Upata de contar con sede propia. 

La sede de la Orquesta está ubicada frente a la Plaza Piar y el Cementerio General de Upata, en el terreno que albergó durante 4 décadas al Cuerpo de Bomberos del Municipio Piar. 

En la secuencia gráfica mágenes del avance de la obra desde marzo hasta junio del 2022