domingo, 22 de agosto de 2010

Imágenes de una bandada de tordos en ronda de apareamiento desde un Arbol de Mango en Upata

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Ya en alguna oportunidad hicimos referencia a las Aves de Guayana, en especial a las que conviven con nosotros en las zonas urbanas. Vamos a repetir este contenido con nuevas fotos de una especie de gran abundancia en Venezuela y de reciente multiplicación en el Valle del Yocoima Upata como lo es mirlo, zanate o tordo, esa ave de gris oscuro a negro azabache ruidosa, que no teme a los humanos y que le gusta merodear patios, jardines, calles y charcos en la ciudad, en grupos. Las fotos fueron tomadas en nuestra vivienda de la urbanización Manuel Piar de Upata una despejada tarde de agosto 2010.

Sobre estas aves debemos recordar la siguiente breve reseña, también insertada en el trabajo sobre las Aves de Guayana
La angoleta, mirlo o tordo, zanate, abundante en Caracas, los llanos orientales y occidentales y San Félix, en la medida en que avanzamos hacia el Sur sus bandadas suelen ser menores en número, hasta prácticamente desaparecer en las zonas húmedas y selváticas de la Guayana. En Upata esta ave de color oscuro que le gusta andar en grupos suele no temer a los humanos. Está perfectamente adaptada a las zonas urbanas, compartiendo su espacio con otras aves, sin mayor agresividad. De vuelo rápido y a relativa baja altura, le gusta posarse en el suelo en búsqueda de insectos y restos de alimentos vegetales, así como de fuentes de agua, inncluso encharcadas o semicontaminadas. Su nombre científico es Quiscalus Lugubris. Pertenece los quíscalos componen el género Quiscalus, perteneciente a la subfamilia Icterinos, familia Emberícidos, orden Passeriformes. En ocasiones, la subfamilia es considerada una familia, Ictéridos, por lo que se le puede considerar pariente cercano de los arrendajos. 

Durante años los tordos eran muy escasos en Upata, sin embargo por alguna extraña circunstancia el Quiscalus ha comenzado a abundar en la Villa del Yocoima, en prácticamente todos sus espacios urbanos y zonas rurales, a tal punto de que está cerca de convertirse en un habitante permanente y hasta molestoso de nuestro lar nativo. Su canto es un chillido incesante, pero sus colores que van del negro grisaceo hasta el negro azabache y brillante, son muy llamativos y su porte es elegante. Este pájaro tan emblemático de nuestra avifauna era el el ave predominante de los jardines de la Ciudad Universitaria de la UCV en Caracas, igualmente junto a las potocas y las paraulatas predomina en las sabanas de la Mesa de Guanipa en El Tigre Tigrito San Tomé, también muy presente en el Malecón de San Félix y en Ciudad Bolívar. 

martes, 10 de agosto de 2010

Parques Plazas y Casco Central de Upata en agosto de 2010

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Diferentes ángulos de la Plaza El Ejército de Upata, un espacio para la recreación y el encuentro en familia, además de excelente para eventos culturales. Le hace falta un cariño. Están pendientes la reparación de sus bancos, el pequeño parque infantil y un poco más de limpieza, para recobrar su antiguo esplendor, cuando lo mantenía la 51 Brigada de Infantería de Selva del Ejército. 

Avenida Valmore Rodríguez
Avenida Valmore Rodríguez construida hace más de 40 años, una de las arterias viales más importantes de la Villa del Yocoima Upata, vista desde la Plaza El Ejército.

Parque Bicentenario Alejandro Otero
Caro Caro, árbol de gran abundancia en Upata, un precioso ejemplar en el Parque Bicentenario de Upata. La edad y la plaga de tiña que lo consume lentamente puede provocar su deterioro. Hay que hacerle un trabajo fitosanitario urgente.
El Cerro Guacarapo visto del Anfiteatro del Parque Bicentenario de Upata, en su cima el Monumento de la Virgen de la Paz.
Anfiteatro Carlos Guédez del Parque Bicentenario de Upata. Con su colorida tribuna tricolor, techado por el alcalde Gustavo Muñiz.

martes, 3 de agosto de 2010

De Ciudad Bolívar a Caicara del Orinoco

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Paisajes del Oeste del municipio Heres en el tramo Ciudad Bolívar al municipio  Sucre, en ruta a Caicara del Orinoco. Sabanas, colinas, pueblos y pequeños bosques aledaños a cursos de agua, como el caudaloso río Aro, que marca la frontera con el municipio Sucre.

Además del tramo de ciudades y municipios del segmento Sur Upata Santa Elena de Uairén, el estado Bolívar posee otros dos ejes de considerable importancia económica, social, cultural, ecológica e histórica. 
Uno de estos ejes parte de Ciudad Guayana, atraviesa Ciudad Bolívar y se extiende por la Troncal 19 hasta Caicara del Orinoco, o incluso más allá siguiendo la ruta del Orinoco hasta la población de El Burro en la tetra frontera, que conforman Colombia, Puerto Páez en el estado Apure, el estado Amazonas en ruta a Puerto Ayacucho y por supuesto el municipio Cedeño de Bolívar. Por el Este esta línea se prolonga desde Ciudad Guayana hacia la zona del Delta Amacuro, pasando por el municipio Casacoima, con su tramo final en Piacoa. 
Otro eje singular, la continuación de la Troncal 16, es el que partiendo de Ciudad Bolívar nos lleva al crucero de Guri, Ciudad Piar y La Paragua.
Aprovechando el reciente viaje de la Orquesta Sinfónica Infantil de Upata a la población de Caicara del Orinoco, a mediados de julio de 2010, insertamos en este Blog fotografías de la ruta Ciudad Bolívar municipio Sucre, municipio Cedeño, en la cual reflejamos parte de ese paisaje natural y rural de la otra Guayana profunda, la del Oeste, la del Eje Orinoco Apure, y que tiene en Caicara a su más importante población, dada su importancia estratégica como localidad ubicada en el centro geográfico de la República Bolivariana de Venezuela. 
Las fotografías una vez más son cortesía de la periodista Zuleyma Idrogo, quien forma parte del equipo de prensa de la Orquesta. 

Caicara del Orinoco

Caicara es Guayana, en su prolongación Occidental. Pero también es zona de mucho contacto con los llanos bajos de Apure y el Guárico, con mucha tradición musical llanera y con un rico legado histórico cultural, cuyo origen como poblamiento criollo data de la época en que los padres jesuitas administraban  durante los siglos XVIII y XIX esta extensa e inexplorada región de Venezuela.  Antes de la conquista colonia en la zona habitaban comunidades indígenas de las etnias caribes y arawacos, esparcidas en sus múltiples escenarios naturales. Huellas ancestrales de estos poblamientos, petroglifos,  existen en las lajas y rocas que se esparcen a lo largo de este territorio.

miércoles, 28 de julio de 2010

Tomas Aéreas en Ruta al Plomo desde la población de El Manteco

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En las vastas soledades de los bosques y sabanas de El Manteco se esconden parajes de un extremo verdor, abundante flora selvática, salvaje, animales de monte en peligro de extinción, suaves colinas y cerros intrincados de la Formación Supamo, que se elevan sobre la margen derecha del lago de Guri, distante o cercano. 
En la ruta al Plomo Wadepatoy, se visualizan estos paisajes de la Guayana profunda, desde una antigua avioneta monomotor, que trepó alturas en un mes de julio con abundante nubosidad, con un tiempo de lluvia perenne que provoca con extrema frecuencia el retorno al aeródromo de El Manteco, ante la imposibilidad de adentrarse en esas las oscuras nubes que impiden el vuelo visual, en una zona donde hay ausencia absoluta de radioayudas e implementos de navegación seguros. 
Fue con motivo de una jornada social con la ministra de Pueblos Indígenas y con integrantes de varias organizaciones públicas, la antigua Onidex, Vive TV, Alcaldía de Piar, Fuerza Armada Bolivariana y con reporteros de los medios regionales, que se intentó contactar a la comunidad pemón que vive allá lejos en El Plomo, a un costado del Caroní, cuyo caudal enorme de julio, más de 12 mil metros cúbicos por segundo impidió igualmente ese día el viaje temerario por el curso fluvial del Caroní represado pero igualmente violento en su corriente más estrecha de la unión con el también impetuoso Paragua.
Queda pues este registro visual de los confines de la parroquia Pedro Cova, Sur de El Manteco, Austral del municipio Piar, como evidencia de la Venezuela aún no integrada, pero en hora buena conservada, a pesar del acoso de mineros, destrozadores de bosque y aventureros. 
Las tomas fotográficas, alteradas por supuesto por los ventanales envejecidos de la avenioneta son cortesía de la periodista Zuleyma Idrogo.

Imágenes de Upata Julio del 2010: Túnel vegetal en la calle Vargas, rio Yocoima, Plaza Van Prag, El apamate con la sede municipal al fondo, vía Chapire Sabanetica y campos agrícolas en La Esperanza

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En Julio del 2010 Upata la Villa del Yocoima se caracterizó nuevamente por su ambiente húmedo, afín a este mes de intensas lluvias, de incesantes neblinas y humedad. Con temperaturas mínimas en torno a los 20 grados, con máximas leves de apenas 30 grados, con temperaturas medias de 24 y 25 grados, el valle se nos antojó fresco y grato para la convivencia en familia. Lluvias incesantes algunas de gran intensidad han caracterizado como es normal este mes de julio, que nos regala imágenes como la de un río Yocoima en creciente, debido al aporte de sus caños y quebradas principales. 
La ciudad también se prodiga en rincones de antaño, como el comienzo o fin de la calle Vargas pueblerina, visto desde el puente San Félix, con su cerro Corozo al frente, con su gente compartiendo en plazas y calles.  Recogemos una estampa típica de la Plaza Van Prag, al lado de lo que fue el Cine Canaima, hoy abasto chino, al lado de la moderna sede del Colegio Privado Manuel Piar.
También hay imágenes de la recta o subida de Chapire en ruta a Sabentica, fotos del apamate enorme de la Miranda con Piar, como antesala de la silueta del Palacio Municipal, en encuadre desde el mismo puente San Félix. 
En esta Upata plácida de julio mostramos parte de las zonas de cultivo cercanas a la Villa, en el sector La Esperanza, ya aradas para la siembra y con sus sinuosas topografías. 

 

Y como telón de fondo mostramos parte de ese cielo nublado de cúmulos nimbos, de colosales nubes trepando la estractófera, vistas desde la urbanización Bicentenario en una tarde de julio donde el valle del Yocoima fue acosado por perturbaciones atmosféricas de alto desarrollo vertical, algunas en juego de contrastes de forma con antenas domésticas y enormes torres de telecomunicaciones, o con la silueta oscura del follaje de los  árboles de mango,  el asiático "Mangifera Indica", originario de la lejana India, tan abundantes ayer, tan escasos hoy en los patios de esta Upata "moderna".

El tiempo lluvioso de julio se muestra (En tres tiempos,  con Sol en la mañana, con nubes bajas y oculto con neblinas) la plazoleta de Manuel Piar, con el Cerro Guacarapo La Viuda, al Este de Upata, coronada con dos hermosos ejemplares de Roble, especie vegetal otrora abundante al piedemonte de estas últimas estribaciones de la Sierra Imataca.


El Roble es el árbol emblemático del estado Sucre, pero abunda en los bosques deciduos y sabanas de la Guayana venezolana. Sobre este hermoso recurso de nuestra flora afirma el biólogo venezolano Jesús Hoyos, citado en el portal Web Noticiero Alternativo:
"A nuestro Roble se le conoce vulgarmente con los nombres de Roble blanco, Roble gusanero, Roble gateado, Roble montañero, Roble colorado, Tasajo y Uvedita. Botánicamente nuestro Roble no tiene ningún parentesco con el Roble europeo (Quercus). El hecho de que sea también un árbol muy resistente, de gran durabilidad y capaz de crecer en suelos pobres, le ha valido este nombre similar.
Este Roble, símbolo de la flora del Estado Sucre, es una especie propia de Venezuela (endémica), de amplia cobertura nacional. Crece entre los 10 y los 1. 500 m de altitud. Pertenece a la gran familia botánica de las Leguminosas, a la subfamilia de la Papilionáceas y a la tribu Dalbergia. Es conocido científicamente con el nombre de Platymiscium diamphum Blake. 
El Roble ha sido fuertemente explotado como fuentes de madera la cual es conocida en el mercado maderero con el nombre de “Panamá redwood”. Es una madera de color pardo- rojizo, consistente, dura, pesada, de grano fino, fácil de trabajar y de pulir. Tiene cantidad de usos como fabricación de xilófonos de las marimbas, mangos de utensilios, muebles en general, extremidades de los palos de billar, etc. Además, son árboles muy empleados en la ornamentación de avenidas, calles, plazas, parques, etc".

viernes, 23 de julio de 2010

Embalse de Guri supera el 24 de julio los 263 metros sobre el nivel del mar: De mantener tendencia de crecimiento a finales de agosto llegará a su máximo nivel

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 De mantenerse la actual tendencia, a mediados de agosto el embalse de Guri lucirá como en la gráfica, que data del año 2008, cuando se elevaba a 268 metros sobre el nivel del mar en el sector Cogollar, distante 45 kilómetros al Sur de Upata vía El Manteco.
Desde los meses de abril mayo de 2010 el aporte al lago se incrementó por encima de sus promedios históricos. En junio julio se ha acercado a sus máximos históricos.
Después de la crísis hídrica que afectó su hoya el embalse de Guri luce ya recuperado. Desde su nivel mínimo este año de 248 metros el lago trepó en apenas dos meses y medio 15 metros. El sábado 24 de julio el embalse va a superar los 263 metros sobre el nivel del mar. Con un volumen útil del 66 por ciento.
Lluvias constantes en la cuenca alta del Caroní Paragua, son las responsables de este crecimiento del volumen útil de Guri, en mayo estuvo apenas a un 18 por ciento.
En mayo 2010 el lago de Guri inició recuperación, hasta el 12 de julio ha subido 12 metros.
El espejo de agua, que se perdió a dos kilómetros de la playa de Cogollar, ya está retornando a este sector, a tal punto de que ya es visible incluso desde la carretera a El Manteco. Buena nueva en fin. No hubo colapso del Guri.
Despúes de un primer trimestre crítico en abril mayo junio 2010 Guri alcanzó niveles óptimos de aporte de caudal, esenciales para su recuperación como fuente de generación hidroeléctrica
Queda pendiente eso sí la inversión para modernizar la central hidroeléctrica de Guri y corregir las anormalidades en la generación de esta gran planta que suministra junto a la escalera de centrales de Caruachi Macagua casi el 70 por ciento de la electricidad que demanda Venezuela. Durante junio julio hemos tenido promedios de caudal superiores a los 15 mil metros cúbicos por segundo, con días incluso  en los cuales el lago ha aumentado hasta 30 centímetros. A Dios Gracias. (Gráficos y Estadística proporcionada por la Oficina de Operación de Sistemas Interconectados OPSIS- Boletín Informativo Estadístico Junio 2010)