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| Calle Guzmán Blanco, ruta al Puerto de Lanchas del Orinoco. |
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| Plaza Bolívar, al fondo Iglesia de Nuestra Señora de Soledad. |
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| Calle Guzmán Blanco, ruta al Puerto de Lanchas del Orinoco. |
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| Plaza Bolívar, al fondo Iglesia de Nuestra Señora de Soledad. |
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| Plaza Centurión, con el Cementerio Antiguo, limita la ciudad vieja con la moderna Ciudad Bolívar. |
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| Centro comercial entre las avenidas Upata y Soto. |
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| Av Humboldt en ruta al centro de la ciudad. |
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| Avenida Raúl Leoni en las adyacencias del terminal de pasajeros. |
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| Liceo Tavera Acosta en la avenida Valmore Rodríguez |
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| Casa de la Mujer también en la avenida Valmore Rodríguez |
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| Calle Miranda antes de mercado municipal, aquí comienza la aglomeración humana de la zona comercial de Upata. |
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| Cruce de la Alberto Ravell con la Valmore Rodríguez |
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| Redoma de Rafael Caldera, al fondo apartamentos de la Gran Misión Vivienda Venezuela. |
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| En los 80 y 90 del siglo XX se iniciaba la decadencia de la Casa Piar |
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| Sin techo, el derrumbe, y el monte, comenzaba la muerte de la vieja Casona |
| En este nuevo milenio la histórica casa mostraba este aspecto tan deplorable. |
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| Al lado del icónico hotel Emilia, hoy Comercio, queda el terreno vacío donde alguna vez se erigió la histórica Casa Piar, mudo testigo de nuestro desapego y ausencia de memoria. |
Más que certeza y comprobación rigurosa sobre su origen y significado, la historia de la demolida y hoy ausente Casa Piar o de los Celis como la llamaron algunos hijos de Upata, pertenece al reino de las especulaciones, ya que nos resulta cuesta arriba creer que en dicho inmueble alguna vez pernotara el victorioso héroe epónimo Manuel Piar luego de tomar estos ricos espacios ganaderos para la causa de la Independencia en 1817.
De hecho lo más viejo en materia inmobiliaria en Upata son sus viejas casonas de la calle Sucre, y una que otra construcción de barro o bahareque, que han podido soportar cuando mucho entre 130 y 120 años en el casco central. Queda el privilegio de ser las construcciones más antiguas de la ciudad, alguno de los monumentos funerarios familiares que siguen en pie en el Cementerio Viejo de Upata, que pueden ostentar con orgullo sus 150 años de historia, aunque sin duda el acabado que podemos visualizar actualmente en estos panteones data de fechas más recientes en el tiempo, quedando en el olvido sus estructuras originales simples.
Volviendo al tema de la Casa Piar, preferimos quedarnos con la certeza de que esta vieja casona, de techo de teja, y porte magnífico de mansión colonial para nuestra realidad provinciana, se llama así porque simplemente estuvo enclavada en la calle Piar con Miranda, y porque la tradición le asignó el rol de morada provisoria del General curazoleño.
De esa mansión quedó por allí quizás ya destruido también una hermosa maqueta de un proyecto de restauración que fue promovido-hasta allí- por el entonces alcalde de la R invertida Américo De Grazia, remodelación que nunca cuajó, y el recuerdo de algunas fotografías, que la muestran con su esplendor de vieja casona más o menos bien conservada y luego moribunda y desgajada.
En su lugar aparte de comerciantes informales que la tuvieron como espacio de venta improvisada, queda hoy la nadería del terreno abandonado o en espera de mejores tiempos, para dar paso como suele suceder a algún edificio comercial, sin el encanto de aquellas casonas de estilo neocolonial que marcaron la pauta en la Upata de finales del siglo XIX y en su primera mitad del siglo XX. Añadimos memoria fotográfica de la "histórica" Casa Piar, y un trabajo sencillo sobre el único Museo de esta Villa que no es otro que nuestro Cementerio Viejo.
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| Inmueble en construcción en la calle Sucre con Miranda, antigua casa de Leonel Gómez. |
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| Edificio en construcción en la calle Ayacucho con Bolívar. |
| Esta obra privada tiene tiempo paralizada, el inmueble se localiza en la avenida Valmore Rodríguez. |
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| Edificio del Grupo Naitex, frente a la Plaza Bolívar, en la calle Sucre. |
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| Hotel remodelado y edificio nuevo en la calle Vargas. |
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| En la esquina de la Beneficiencia con Sucre, antiguo Inos, acá se levanta otro edificio. |
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| Nuevo inmueble en la calle Beneficiencia, al lado de casas tradicionales. |
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| Ampliación de comercios en la calle Ricaurte, destacando al fondo el Centro Comercial La Pradera. |
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| Edificación en la calle 19 de Abril. |
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| Inmueble residencial en la calle Monagas rumbo a la Perimetral. |
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| Local comercial y apartamentos en un nuevo edificio en la calle Monagas. |
Tras 15 meses de lluvias continuas y temperaturas agradables, abruptamente el mes de septiembre del 2021 nos sorprende con un repentino y excesivamente prolongado ciclo de sequía extrema, que va para cuatro semanas, en el cual la temperatura ambiente a la sombra se ha elevado puntualmente hasta los 36 grados, con promedios superiores a los 27 grados, acompañado de cielos totalmente despejados, alta insolación por supuesto y cese casi absoluto de las lluvias. A continuación insertamos en el blog el balance del tiempo atmosférico de este noveno mes del año.
Este cambio repentino se inició después del 3 de septiembre. A partir de esta fecha en la ciudad de Upata y sus alrededores hemos vivido una sequía inusual para esta época del año, dando por finalizado el reciente ciclo de 15 meses de lluvias constantes. Desde ese día hasta el sábado 25 de septiembre en la ciudad solo se ha registrado un evento lluvioso moderado, con una precipitación de apenas 12 mm. Antes de esa fecha en la Villa del Yocoima habíamos padecido las secuelas de lluvias torrenciales, que como nota curiosa se solían presentar con mayor intensidad en horas nocturnas, y que de forma alternada se presentaban durante el resto del día, tanto en las mañanas, como en las tardes.
De hecho a finales de agosto se repitieron las lluvias torrenciales al mismo nivel de intensidad que las registradas en ese mismo mes el año 2020, y las secuelas se dejaron sentir en diversos sectores de la ciudad de Upata, que padecieron fuertes inundaciones, ante las crecientes del río Yocoima y sus pequeños afluentes.
Balance del mes hasta el 25 de septiembre
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| Incendio forestal en el Cerro Guacarapo La Viuda el viernes 24 de septiembre. |
Este descenso de lluvias ha sido acompañado por un ascenso de más de 3 grados en la temperatura promedio de 24,5 grados a 27,5 grados.
El acumulado de precipitación del 2021 de esta forma vuelve a estar en un valor moderadamente superior al promedio anual, con lo cual posiblemente las lluvias cuando mucho se ubicarán en un valor en torno a los 1200 mm y no aproximándose a los 1500 mm como venía marcando la tendencia.
Es decir se rompe el ciclo de lluviosidad extrema en el valle de Yocoima que se inició en mayo junio del año 2020. Lo que posiblemente se deba a la normalización de la temperatura de las aguas en el Pacífico, y el cese del fenómeno de la Niña, causante del reciente ciclo de lluvias extremas en la Guayana venezolana.
A pesar de estas condiciones extremas los mantos boscosos en torno a la ciudad mantienen su verdor, debido al acumulado de humedad en sus sustratos.
De mantenerse esta tendencia de calor extremo sin lluvias en el último trimestre del año, podríamos estar nuevamente en una etapa de transición abrupta hacia una temporada de sequía extrema o por lo menos el retorno a los valores históricos normales de precipitación y temperatura.
Un día de extremos y quemas forestales
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| Durante toda la tarde del 24 de septiembre las llamas arrasaron la vegetación baja del cerro Guacarapo La Viuda. |
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| A las 2 de la tarde del 24 de septiembre el termómetro marcaba 34,5 grados centígrados en la urbanización Manuel Piar de Upata. |
No obstante debemos destacar que en la jornada del sábado 25 de septiembre la ola de calor fue aún más intensa, ya que ese día la media alcanzó los 27,7 grados, con una máxima a las dos de la tarde de 35,5 grados, que durante algunos minutos antes de las tres de la tarde, se elevó incluso hasta los 36 grados.
Calor extremo también tuvimos entre el 20 y el 21 de septiembre
Las máximas temperaturas se registraron esta semana entre el lunes 20 y martes 21 de septiembre, con 36 grados, y promedios cercanos a los 28 grados, mientras que las mínimas se ubicaron entre 24 a 25 grados. Estos valores marcarían valores extraordinarios para esta época del año, ya que esos máximos de temperatura en Upata se suelen alcanzar normalmente entre finales de marzo y finales de abril, coincidiendo con el Equinoccio de Primavera, y el paso perpendicular del Sol sobre estas latitudes al término de la temporada seca, cuando la nubosidad es mínima y no se tiene el efecto refrescante de las lluvias.
En septiembre del 2021 se está dando este fenómeno debido a que ya tenemos casi cuatro semanas de sequía casi absoluta, cielos despejados, es decir altísima insolación, en momentos en que el Sol vuelve a transitar los puntos más elevados de la bóveda celeste en su progresiva declinación hacia el Sur , y por lo tanto la radiación solar es más intensa.
Debemos resatar en este orden de ideas que septiembre es un mes de transición hacia lluvias más moderadas, luego de los máximos del trimestre junio, julio, agosto, pero con la particularidad de que históricamente suele ser todavía un mes de lluvias torrenciales alternadas con breves periodos de nubosidad moderada y cielos despejados, con un registro promedio entre los 80 y los 120 mm.
Añoramos las lluvias septembrinas, esperamos el retorno de los aguaceros en octubre
Pero en este 2021 el acumulado hasta el 24 de septiembre no se aproxima ni siquiera a los 30 mm y es esta ausencia de lluvias y sensación de calor prolongado, lo que está generando impacto en una población, que durante más de año desde mayo del año pasado 2020 se había acostumbrado a disfrutar de un “clima” moderado y fresco, y ahora nuevamente vuelve a padecer las incomodidades de estas temperaturas extremas, que con relativa frecuencia nos suelen azotar cuando las lluvias se ausentan de nuestro valle del Yocoima.
Mientras tanto la población que tanto se quejó de las lluvias extremas las vuelve a añorar, luego de padecer este ciclo de tres semanas de sequía intensa.
El efecto moderador del clima que genera las lluvias en Upata, y los vientos frescos que bajan de su sistema de colinas y lomeríos altos, es esperado con ansiedad por sus habitantes, que con claman por el retorno de los aguaceros y lloviznas. Que esperan el adelanto de los nortes de finales de octubre y noviembre, para nuevamente disfrutar de las bondades de vivir en una ciudad con un clima cálido pero amable, como dirían los poetas y amantes de esta tierra singular, donde por igual pasamos de una tarde asoleada y bochornosa de 35 grados a la sombra para luego reencontrarnos en familia y con amigos en medio de un atardecer fresco en torno a los 27 o 26 grados grados.
Es decir desde mayo junio de 2020 hasta agosto del 2021 ya debemos sumar casi 15 meses continuos de precipitaciones sobre nuestro Valle del Yocoima y el Sur del Orinoco, con lo que ello significa en términos de afectaciones en las zonas de alto riesgo de nuestra ciudad, que se han visto afectada durante ya varias meses por inundaciones, por las perturbaciones que lluvias tan persistentes pueden provocar en las cosechas, o en sentido positivo por el hecho de que nuestras zonas silvestres, áreas de biodiversidad vegetal y animal, se han mantenido con un verdor y exhuberancia un tanto inusual en nuestra región norte del estado Bolívar, donde plantas y animales de una u otra forma están perfectamente adaptados a los ciclos de lluvia y sequía.
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| Upata enclavada en un hermoso valle, al fondo el cerro El Corozo. |
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| Plaza Bolívar y la Iglesia Parroquial San Antonio de Padua, íconos de la ciudad. |
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| Avenida Raúl Leoni, otro eje comercial de primer orden de la Villa del Yocoima |
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| Panorámica del Valle del Yocoima y la ciudad, desde su serranía oriental. |
Desde Hemisferio Sur Guayana hemos realizado un trabajo constante, progresivo, a veces meticuloso, a veces muy concreto, en ocasiones detallado, sobre lo que significa Upata como realidad y potencia, como evocación de lo cultural, social, histórico, patrimonial, de su economía, sus costumbres, eventos, personajes, colorido, ambientes, sus sitios y sus sueños.

No rondábamos los históricos escenarios del hermosísimo casco patrimonial del centro de Ciudad Bolívar desde septiembre del 2018, cuando la ciudad se encontraba preparando los solemnes actos de conmemoración del 200 Aniversario o Bicentenario del Congreso de Angostura. De esa fecha a junio del 2021 han pasado casi tres años y mucha agua, episodios, dificultades, ha pasado por la ciudad vieja, por su casco histórico Patrimonio Cultural de Venezuela y candidato persistente a recibir igual distinción por parte de la UNESCO.
Acto formal en la Escuela Francisco Battistini
Al mediodía en la sede de la Escuela de Ciencias de la Salud Dr Francisco Battistini se organizó el encuentro de los IP con las autoridades de la Escuela de Medicina, encabezada por la doctora Carmen Ruiz, directora, quien recibió placa de reconocimiento por el aporte de la institución académica como Casa de Estudios de formación profesional.
Hay que destacar igualmente en el acto el sentido homenaje y recordatorio que hicieron los ahora IP al recientemente fallecido Dr César Blanco, profesor de la cátedra de Administración Médica, quien realizó una destacada labor en el área de las extensiones y prácticas rurales.
Otro momento especial del acto fue la intervención del doctor Ernesto Mathinson especialista Anestesiólogo, quien tuvo a su cargo la última clase magistral a los ahora IP, en la cual destacó las dificultades y retos que afrontarán ahora los que ya dejaron de ser bachilleres al momento de encarar las graves deficiencias que padece la red pública de salud y los peligros en su integridad física que corren en el ejercicio de la praxis en las salas de emergencia. El doctor Mathinson fue el encargado de explicar los alcances del Juramento Hipocrático, al cual le dio lectura finalmente en su versión actualizada de la Asociación Médico Mundial de 2017 conocida como la Declaración de Ginebra.
Por parte de los estudiantes les correspondió participar en la ceremonía los IP Jubeglys Latan, Naomí Calderón, Osmary Rivas, Francisco Velásquez, Pedro Ascanio, Atenaida Acosta, y Pablo Lobattón, presidente de la Promoción, y mención especial al IP Francesco Ambrosino el de mayor índice académico con 8.60 de promedio acumulado en los 12 semestres del ciclo de formación.
Fotografía de grupo en la Escalinata
Retos de los IP
Es el paso previo que los convertirá en los próximos meses en médicos cirujanos, que es el título que les confiere la UDO como premio a su esfuerzo, dedicación, responsabilidad y compromiso.
En la praxis como IP, en los hospitales Ruiz y Páez, Uyapar, Guaiparo, entre otros centros de atención médica de la región, los futuros médicos, estarán a disposición de las instituciones para prestar asistencia a los pacientes que acudan a las salas de emergencias, donde tendrán la oportunidad de ejercer bajo presión la variadísima gama de patologías que son atendidas en estos espacios sanitarios, en especial las provocadas por accidentes o siniestros violentos, con traumas o heridas de diversidad gravedad y complejidad, además de las demandas de atención por afecciones respiratorias, gástricas, infartos, cefaleas, de la piel, cuadros infecciosos, sospecha de covid, partos, entre otras, que son comunes en estas instalaciones.
A demostrar lo aprendido
De parte de nuestra portal regional Hemisferio Sur Guayana, mi más cálida y afectuosa felicitación a todos los jóvenes IP, futuros médicos de la República, quienes a partir del próximo año 2022, luego de culminar el Internado en los hospitales asignados, tendrán su título profesional, que los acredita como médicos cirujanos, y estarán dando inicio así a su año rural, y ciclos de Residencia, previos a las respectivas especializaciones o postgrado. A todos estos jóvenes el reconocimiento al esfuerzo, y la constancia que tanto necesitarán para desde la praxis y el apostolado que significa ser profesional de la medicina, y brindarle a los pacientes la debida atención que requieren al momento de acudir a los centros de atención en salud. En especial a mi hija Albany Ruiz Idrogo integrante aventajada de esta Promoción 87 de futuros médicos cirujanos, que también integran entre otros jóvenes los IP María Cristina Valencia, Ana Gabriela Rodríguez, Yracelis Silva, Margreth Siso, Claribel Ruiz, Paola Sequeda, José Abdul, Alexander López, Adicson Ruiz, Yoslen Smith, Francisco Velásquez, Jorge Homsi, Simón Flores y Hikiama Goitte.
(Nota de prensa especial elaborado por el Lic Juan Ruiz Correa autor del blog HemisferioSurGuayana).