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lunes, 1 de marzo de 2021

Flores Silvestres en Upata: Una primera aproximación a este extraordinario patrimonio de la flora guayanesa





En la secuencia gráfica una de las flores más llamativa de esta temporada en los bosques secos de Upata, en particular la visualizamos en uno de las colinas de naciente de la quebrada del Caballo, al oete del cerro El Toro. A pesar de lo espectacular de su flor, que creció prolificamente en todo el enramado del arbusto durante el pasado mes de febrero del 2021, no hemos podido determinar en las consultas de fuentes especializadas el nombre de la especie, ni a que familia botánica pertenece, pareciera ser a lo lejos una caesalpinia, por la forma de su flor blanca con un tono verdoso al centro, que es pequeña, pues no mide sino 2 o 3 centímetros cuando mucho.  
 
... Sin más preámbulo vamos a insertar ahora una muestra más o menos representativa de algunas de las flores silvestres que desde el pasado mes de noviembre de 2020 y hasta febrero del 2021 han venido desplegando sus formas, colorido, texturas y fragancias en los parajes boscosos y de sabana de Upata. En próximas entregas vamos a seguir incluyendo parte del material gráfico que hemos venido recopilando con mayor intensidad desde agosto del 2020, y que en su mayor parte son flores de especies que tienen  su hábitat natural en los ecosistemas que rodean la ciudad. Lo resaltante es estas flores pertenecen a especies que crecen al amparo de las frágiles condiciones de su hábitat y nicho particular, por lo que cualquier variación o intervención humana en sus medio físico pueden resultar muy perjudiciales para su ciclo vital. Estas plantas dependen obviamente de la estabilidad y equilibrio de los ecosistemas, para asegurar la perpetuación de la especie, mantener su población y asegurar su interacción con otros seres vivos y por ende conservar la biodiversidad de estos espacios naturales.  


Bejuco de Cadena otro habitante del bosque protector

El bejuco de cadena es una especie enredadera o trepadora común en los bosques secos y subhúmedos de Guayana,como ésta que fotografiamos en los meses de mayor intensidad de precipitación de pasado 2020 en el selva de galería de la quebrada de El Caballo al este de Upata, cuando se encontraba en floración. 

lunes, 28 de diciembre de 2020

Árboles y arbustos de Upata: pata de vaca o urapé, flor de navidad, cocuiza y coníferas

Flor de Navidad

Atrayente ejemplar de Flor de Navidad en un patio en la zona de El Buey
La flor de navidad no tan abundante en Upata, porque prefiere lugares más fríos, sin embargo en la zona de El Buey a partir del noviembre y hasta febrero es común verla con su hoja roja que semeja a lo lejos flores, adornando algunos patios y jardines de pequeños fundos familiares.
Se trata de un arbusto muy conocido a nivel mundial. Su nombre científico es Euphorbia pulcherrima, se le denomina también poinsettia, flor de pascua, y estrella de navidad, es una de las plantas más reconocidas a simple vista, y suele estar asociada con las fiestas navideñas de invierno en regiones templadas, ya que el proceso de floración y la aparición de sus vistosos colores coincide con dichas festividades. 

lunes, 21 de diciembre de 2020

Árboles de Upata: masaguaro, palma de jardín o de areca, trinitaria, quinchoncho y el ucaro negro

Masaguaro en el Parque Bicentenario de Upata, en diciembre de 2020

El mismo masaguaro del parque Bicentenario, sin hojas, y en floración, en febrero del 2021.

Masaguaro o pseudomanea guachapele

Masaguaro al final de la Avenida Perimetral con Plaza Miranda
A este hermoso y robusto árbol muy común en Upata se le conoce también como Barbas del Abuelo, Samán margariteño, iguá y cedro amarillo en Colombia, naumo, tabaca, frijolillo en Honduras,  y más generalizado con su nombre masaguaro en Venezuela. Crece silvestre y plantado en áreas urbanas y rurales sobre todo en la región de los llanos venezolanos y Guayana, también en Colombia, Bolivia, Ecuador, Panamá, Nicaragua, Honduras. 

En la ruta al cerro El Toro bosque plantado de masaguaros, en la temporada lluviosa este árbol adquiere un tono verde intenso, en contraste en la sequía muestra una fronda más despejada pierde parte de sus hojas, que se tornan amarillentes, pero las repone rápido.
Es una especie leguminosa de la familia de las mimosaceaes, pariente muy cercano del samán, por ello uno de sus nombres científicos es pseudosamanea guachapele, también se le identifica como Albizia guachapele, sus flores color crema son en su forma muy parecidas a las samán, al igual que sus hojas, tallo, y lo extendido de su copa, sin embargo es menos copioso en su fronda, y la corteza arrugada de su tronco es menos oscura que la del samán, y se extrae con mayor facilidad. Pierde sus hojas en la temporada seca por varias semanas pero las repone con rapidez. 

miércoles, 16 de diciembre de 2020

Arboles de Upata Yagrumo, yopo, yucuare y zapatero


El yagrumo es un
árbol muy particular, fácil de reconocer, de corteza clara, mediano porte, no da mucha sombra, a pesar de sus enormes hojas, que son muy apatecidas por las perezas, abunda en los bosques subhúmedos cercanos a Upata, en la zona de mayor humedad del cerro El Toro, en El Jobo, en El Algarrobo, en los bosques húmedos de la carretera vieja a San Félix. 
 
También está presente en el centro de la ciudad, donde progresivamente ha sido talado para darle paso a nuevas edificaciones comerciales y residenciales. No se le siembra en áreas abiertas. Su nombre científico es Cecropia Peltata, es un árbol representativo de la zona intertropical americana y se extiende desde México hasta América del Sur, incluyendo las Antillas. Es común en clima cálido, aunque puede llegar a crecer a alturas de más de 2.000 metros en las laderas montañosas, en zonas conocidas como selva nublada, bosque nuboso, bosques caducifolios, siempreverdes y morichales. Tiende a estar inclinado en sus ramas superiores, sus hojas son características, crece asociada a vegetación secundaria y rastrojos.

El Yagrumo es de corta vida y no muy atractivo para la ornamentación, pero sus hojas son particularmente apetecidas por las perezas o perezosos Bradypus que pueblan en nuestros bosques tropicales. No se usa como ornamento ni es comestiblesu fruto para los humanos. Pero El latex es astringente y corrosivo, se usa contra las verrugas, callos, herpes, úlceras, disentería y enfermedades venéreas. La corteza es antiblenorrágico, las raíces antibilioso y el fruto emulsivo. Las hojas son analgésico, emenagogo, antiasmático, se usan en afecciones del hígado e hidropesía. En general se plantea que posee propiedades hipostenizantes, cardiovasculares, como febrífugo, diurético, suavizante de la piel, tonico-capilares y cicatrizantes.

Tapara o totumo, y el delicioso tamarindo, árboles de tierra calientes presentes en Upata

La Tapara o Totumo, es otro árbol esencial del patrimonio florístico upatense y nacional, se trata de una especie muy particular con un tamaño pequeño, prácticamente más un arbusto que un árbol.. No es de sombra copiosa, es común en patios de humildes viviendas y en las zonas campesinas. Se le donomina también güira, guaje cirial, jícaro, totumo, taparo, hayal o higüero en otros lugares de nuestra América. Es propio de la zona intertropical y pertenece a la familia de las bignoniáceas, cuyo fruto leñoso es utilizado para elaboración de recipientes, los cuales reciben en Venezuela el mismo nombre de la planta totuma o tapara. Puede encontrarse en zonas húmedas, sin embargo soporta bien períodos prolongados de falta de agua, como por ejemplo en el sur de Honduras o en las zonas costeras del norte de Venezuela.

Esta planta de unos 5 metros de altura se extiende desde México hasta el Brasil, incluyendo a las Antillas.  Como árbol posee un follaje y porte ornamental redondeado e interesante para proyectos paisajísticos. Sus grandes frutos esféricos de cáscara leñosa desde tiempos precolombinos se han utilizado para confeccionar recipientes y artesanías.

Es considerado un complemento proteico para el ganado. De su semilla se extrae aceite y de la pulpa azúcar y etanol. Las partes utilizadas son las frutas y semillas. De los frutos se elaboran diversos objetos utilizando la cáscara bastante liviana y resistente. La fruta en decocción se toma por vía oral para tratar la diarrea, dolor de estómago, resfriados, bronquitis, tos, asma, y uretritis. Las hojas se usan para tratar la hipertensión.

Hacia la zona rural de Upata y en los barrios encontramos algunos ejemplares de la Tapara o Totumo de pequeños a medianos, los cuales son muy ùtiles porque le permiten a las familias contar con la famosa totuma, como recipiente para la bebida del café, agua y jugos, como cucharón para alimentos en polvo y granos, y para servir sopas y guisos. e incluso como materia prima para pequeñas artesanías. Sobre todo en los sectores populares es infaltable la presencia de este utensilio tan esencial, resistente y de aspecto tan pintoresco, en sustitución o como complemento de las herramientas de metal y plástico. Desde enormes para incluso servir como plato de sopas, hasta pequeños para degustar café o consumir bebidas espirituosas, la tapara o totumo es acompañante ideal de nuestras tradiciones familiares. 

Tamarindo

Tamarindo en la avenida Raúl Leoni frente al estadio Simón Chávez

Tamarindus indica, el tamarindo,  es un árbol tropical, originario del este de África pero que ahora existe en gran parte de Asia y la América tropical, donde ha sido plantado desde hace más de un siglo como árbol frutal y ornamental. El género Tamarindus es monotipico, es decir, sólo tiene una especie. El árbol puede llegar a medir hasta 20 m de altura. Las hojas del tamarindo tienen por lo general de 10 a 18 foliolos. El árbol produce unos frutos marrones en forma de legumbres de unos 8 centímetros, que contienen una pulpa estrecha que recubre sus muy lisas semillas. cubiertas, las que pueden ser raspadas para acelerar la germinación. Cuando crece en condiciones ideales ofrece un vigoroso aspecto de recio árbol ornamental, capaz incluso de brindar una excelente sombra.

Histórico y senil tamarindo en el sector Santa Cruz de la carretera Upata Guasipati, en lo que antes fue parte del municipio Piar, ahora territorio del municipio Padre Chien.
La pulpa de la fruta se utiliza como condimento en la cocina asiática tanto como en algunos países de América donde la población de ascendencia India es importante como en las Guayanas, Trinidad y Tobago, Belice y algunas otras islas del Caribe; también es un importante ingrediente de la salsa inglesa y otras salsas. La pulpa de un fruto joven es muy ácida, y por lo tanto recomendable para muchos platos, mientras que los frutos maduros son más dulces y pueden ser utilizados en postres, bebidas refrescantes o como aperitivo.

La pulpa, hojas y la corteza tienen aplicaciones médicinales. Por ejemplo, en Filipinas, las hojas son tradicionalmente usadas en té para reducir la fiebre causada por malaria.

En Upata fue plantado como árbol de sombra y frutal en muchos patios de viviendas de la periferia de la ciudad, también en algunos fundos o fincas, igualmente se encuentran algunos ejemplares aislados en la isla y brocales de la avenida Valmore Rodríguez frente a estadio Simón Chávez, y tenemos tres árboles adultos en la Plaza Bolívar con calle Sucre. Se adapta bien a las condiciones climáticas de Upata pero su cultivo comercial no está generalizado.

Tronco del viejo tamarindo de Santa Cruz
Debido a la densidad y durabilidad, la madera del tamarindo puede ser utilizada para fabricar muebles. Los árboles de tamarindo son muy comunes en el sur de la India, donde se suelen utilizar para dar sombra en las carreteras y autopistas del país. Los monos gustan de los frutos maduros de tamarindo. Es parte de la dieta básica en el sur de la India, en donde se prepara Sambhar (sopa de verduras con especias) arroz Pulihora, y otros platos.

El tamarindo se vende como un dulce en Guatemala, Cuba, México, Honduras, Panamá, Venezuela, Colombia, Ecuador, Isla de Guadalupe y en muchas variedades de botanas en el Sudeste de Asia (secos y salados, secos y endulzados, como bebida, paleta). En Colombia, Guatemala, Perú, Nicaragua, Costa Rica, Puerto Rico, República Dominicana, Venezuela y El Salvador se le encuentra en concentrados y pulpa para la fabricación de refrescos y bebidas. Debido a las propiedades medicinales del tamarindo, es utilizado para tratar algunos problemas de digestión o estomacales. También es un eficaz laxante, el cual puede ayudar en casos de estreñimiento pertinaz.

La pulpa o el fruto por no ser de producción local generalizada son relativamente de alto costo para la familia promedio, pero su excepcional, exquisito sabor ácido la hace perfecta para preparar jugos, que se si comercian en algunos puntos de venta de desayunos y frituras en la ciudad de Upata, o para su expendio como helados.  

domingo, 13 de diciembre de 2020

Algunos frutales: Lechoza, cítricos e icaco

Lechozal en zona campestre de Upata.

Lechoza en lo alto del cerro El Toro, a 670 metros sobre el nivel del mar.

Carica papaya, la popular lechoza, es quizás la fruta nativa más apreciada y cultivada en Upata y sus zonas rurales circundantes, donde en sus diferentes variedades se cosechan estas apreciadas plantas, cuyo fruto comestible y de gran tamaño, de amplia demanda local, regional y nacional, constituye uno los rubros agrícolas fundamentales de nuestro municipio, en algún momento con un valor total de producción significativo, que ha venido sin embargo en descenso por factores como las dificultades de transportación, y la perniciosa presencia de plagas que han mermado las cosechas. No obstante la lechoza bien en los conucos familiares, o en las agropecuarias, fincas o fundos, sigue siendo uno de los frutos más cosechados. Igualmente esta planta crece espontáneamente sin mayores cuidados en los patios y jardines, así como en terrenos de la periferia de la ciudad, donde es uno de los árboles con mayor tolerancia a nuestras condiciones atmosféricas y de suelo. 

martes, 1 de diciembre de 2020

Arboles de Upata: piñón, onoto y las exóticas pesguas, palmas del viajero, palma datilera y pino caribe

Frutos de piñón en un jardín de la urbanización Bicentenario
El vernáculo Piñon o Jatropha curcas es un modesto pero muy conocido arbusto profusamente plantado en nuestros jardines y patios, e incluso que crece en terrenos baldíos y zonas rurales y forma parte esencial de nuestra flora nativa. Es una planta que posee un tronco irregular, con pequeñas protuberancias de color marrón claro, cuyas hojas ovadas y anchas crecen de forma irregular. Inconfundible su fruto verdoso no comestible, altamente tóxico como corresponde a los de su familia botánica las euphorbiaceae. 


Este pequeño habitante de las tierras calientes, que se desarrolla sin mayores cuidados, en terrenos de baja fertilidad, tiene uso medicinal, y sobresale por su particular forma frondosa, con sus foliolos agrupados frondosamente, aunque no de forma extendida, lo que impide que dé buena sombra. No es un arbusto precisamente ornamental, pero a pesar de su aspecto silvestre el piñón es un habitante asiduo de nuestra ciudad de Upata, sobre todo en sus barrios populares, donde por fortuna se le permite desarrollarse y no se le suele talar, porque ni es dañino para las construcciones ni lo consideran una especie invasiva. Con respecto a su uso tradicional podemos destacar que se le emplea como diurético, para el tratamiento de empeines en la piel, como cicatrizante de heridas recientes, para tratar ulceras leves, para alejar espíritus y abono para plantas.

El piñon es una planta originaria de la América Latina, de la familia de las Euphorbiaceae de nombre científico Jatropha curcas. Se encuentra distribuida en toda la geografía nacional, donde crece espontánemente y es utilizada para la cura de diferentes enfermedades. 

viernes, 13 de noviembre de 2020

Árboles de Upata: Merey


En las sabanas del Este y sureste, por la carretera a Laguna Larga, Unión 2000, o en escondidos caminos rurales cercanos a Upata, o en los cercanos al cerro Guacarapo, existen hileras de este árbol de tierra caliente y suelos arenosos: el merey. En el oriente sobre todo en la zona de El Tigre y con particular intensidad en Ciudad Bolívar existe una cultura del merey, un arbusto o árbol del cual se consume fresco su fruto. De sus semillas se obtiene un alimento copioso en grasa, y proteínas, con el cual se preparan turrones, y una amplia variedad de delicias del arte culinario popular, aunque la gente lo suele demandar en pequeñas presentaciones en bolsas plásticas, para su consumo salado. 
 

Poema al Merey

En el antiguo parque Bicentenario

flanqueando la entrada al baño

una mata de merey nos ofrendaba su reluciente fruto

donde el amarillo, el rojo y el naranja

matizaban su color, es como si la luz de este trópico

dibujara una abstracción al estilo kandiski.

Trato de evocar el árbol, pequeños atisbo

me sugieren que no era de gran tamaño

ya que era fácil tomar su fruto.

Su sabor, es difícil describirlo

me gustaba pero al mismo tiempo

me dejaba un extraño ardor en la garganta.

Notaba que había algo singular en su fruto

una pepa pendiendo como un arete

como si al Creador se e había olvidado

dotarlo de semilla.

Como compensación a tal descuido,

le otorgó bondades a este árbol,

el valor agregado del fruto y la semilla.

Se pierde de vista, merey pasado

el mazapán, es un regalo al paladar,

en Ciudad Bolívar, frente al terminal,

están los kioscos ofertándolos.

La forma de la pepa

ha sido motivo

para apodar a algunas personas

Pepa e Merey

hay historias populares que cuentan

que fulanito, agarró una PEA loca

porque pasó debajo de una mata de Merey.

En Guasipati, a sus habitantes los llaman los mereyeros,

hay un famoso festival llanero

llamado "El Merey de Oro".

Cuando un niño sufría de agmidalitis

lo mandaban a chupar Merey.

La palabra Merey está en el ideario del Guayanes:

tu semilla tostada

el esplendor de colores de tu fruto

esa mágica congregación, Mereyal

el don vegetal que la naturaleza te ofrendó/

que los caminos de tu extirpe

se conserven a perpetuidad

Daniel Ruiz Correa

 

En cuanto al árbol de merey debemos señalar que una planta que luego de adaptarse a los suelos arenosos no necesita mayores cuidados. Se trata de una especie vegetal de porte mediano. Resiste climas calientes, secos, con sequías prolongadas y sembrado en hileras o como cerca viva le proporciona una mayor vistosidad al monótono paisaje de la sabana y chaparrales, tan típica de vastas regiones de los Llanos y del norte de la Guayana venezolana. 
Su nombre científico es Anacardium occidentale, y constituyen junto al mango, la ciruela de huesito, el jobo, y el imponente mijao de los bosques del norte del Orinoco, una de las especies más conocidas y apreciadas de la familia de las Anacardiaceae. Este pequeño árbol es nativo del nordeste de Brasil y de la región de las Guayanas. Su fruto es muy apreciado y en español recibe distintos nombres según la región: Alcayoiba, Anacardo (en España), Castaña de cajú (en Uruguay, Argentina y Chile), Cajuil (En República Dominicana), Marañón (en Perú, sureste de México, Colombia, Ecuador, Panama, Cuba y Centroamérica), Merey, en Venezuela, entre otros.


Anacardium occidentale es una especie de planta originaria del nordeste brasileño con excelentes propiedades medicinales y nutricionales. Actualmente todos sus componentes han sido utilizados en diferentes áreas, desde la elaboración de dulces y cosméticos, hasta la creación de medicamentos para tratar diferentes enfermedades. Se caracteriza por ser un árbol de aspecto desarrollado, de altura aproximada entre 5 y 7 metros, perenne y cuyo tronco se ramifica a muy baja altura. 

viernes, 6 de noviembre de 2020

Manteco alcornoque y mandingo o carne asada, triada floral de nuestra sabana

Manteco en el cerro El Toro
Flores del manteco
Pequeño fruto de Byrsonima crassifolia el manteco de nuetras sabanas
Este arbusto y ocasionalmente árbol de pequeño porte está presente en las sabanas venezolanas, tanto en los Llanos occidentales como en Oriente como en la Guayana, se le aprecia por su pequeño fruto, y por su resistencia a la sequía y a los incendios forestales. Es una planta típica de nuestros ecosistemas secos, que forma parte esencial del patrimonio vegetal o floral de los relieves y paisajes del norte y centro de Guayana, donde abunda en los suelos arenosos ricos en sílice. Su nombre científico es Byrsonima crassifolia, y constituye junto al alcornoque, el mandingo o carne asada y obviamente el chaparro, el cuarteto principal de especies de la sabana guayanesa y llanera.

viernes, 23 de octubre de 2020

Árboles de Upata: Mangifera indica o mango, excepcional regalo de Asia al trópico americano

Mango en la av Valmore Rodríguez con calle Orinoco

Mango es un árbol de gran porte, muy bueno para sombra, que ofrece un fruto exquisito, abundante en la cálida tierra del valle del Yocoima, en diversas variedades. Intensamente sembrado en todo el ámbito de su zona urbana y en los sectores rurales. Originario de la India, ampliamente cultivado y sembrado en toda Venezuela, sobre todo en las tierras calientes de los llanos, en la cordillera de la Costa y la Orinoquia guayanesa. El Mangifera indica es una fruta de la Zona Intertropical de pulpa carnosa y semi-ácida. Ésta puede ser o no fibrosa, siendo la variedad llamada "mango de hilacha" la que mayor cantidad de fibra contiene. Es una fruta normalmente de color verde en un principio, y amarillo o naranja cuando está madura, de sabor medianamente ácido cuando no ha madurado completamente.

Tonos de verde en un hermoso árbol de mango, habitante mayoritario de patios, la fruta más popular y accesible de nuestra ciudad de Upata.

De origen asiático, principalmente de la India, comprende numerosas variedades, muchas de ellas obtenidas por injerto. El mango que crece espontáneamente en la zona intertropical americana (introducido a fines del siglo XVIII en el Brasil por los portugueses), es de color amarillo, más pequeño que las variedades de injerto, de sabor exquisito y muy dulce, tanto el mango "bocao" como el de hilacha, en Venezuela fue introducido en la segunda mitad del siglo XIX. 
 
Poema Al Mango

Árbol esparcido en la terredad

del valle de Upata,

por todos los confines

nos ofrece su generosa sombra,

su colorido y sabroso fruto

que lleva su verano por dentro.

 

Mango extranjero, arraigado a este suelo

y al corazón del pueblo,

tu fruto ha sido  desde los tiempos de mi infancia

hasta el presente, el pan que mitiga el hambre.

el que alivia, el que apacigua

la desesperación del ayuno involuntario.

 

Mango besito, refinado bocadillo

mango trinitario, de concha verde perpetuada en el tiempo

uno era suficiente para tener el corazón contento.

Mango de oro, de sabor trivial

no todo lo que brilla es …

manga piña, combinación perfecta de dulce y ácido

ni las conchas se salvan de tal degustación,

la rullida pepa era apreciada para jugar

la semana o el lápiz: pisé y no pisé.

mango Burrero, mango plebeyo,

de despectivo nombre

pero me quito el sombrero.

El que se come uno

se come dos, se come tres y así

hasta que el cuerpo aguante.

Su sabor no empalaga

sino que invita a cometer

el pecado capital de la gula.

 

Su geométrica forma contribuye

a enriquecer el acervo autóctono

de apodar o asignar un sobrenombre:

Cabeza de Mango, Cachete de Mango...

Su inigualable sombra

convoca al descanso reparador

al suave vaivén de una hamaca,

invita a la faena lúdica

de jugar dominó o una partida de truco.


La máxima expresión

que los destaca es la congregación

de matas de mango

llamada mangal:

El Mangal del Cerro El Toro,

El Manguito

El mangal detrás del liceo Siso Martínez

era un circo con sus ramas trapecios

para la tropa de infantes Rivero;

pasando de un árbol a otro

con la pericia propia de los monos,

A veces defecaban flores

como la historia de un caballo

que era muy bonito, de Aquiles Nazoa.


Eterno acompañante de las horas buenas

presente en la cotidianidad del espacio

que nos circunda, el refranero popular

toma tu nombre para destacar un suceso: "Agarrar mango bajito"

 Misael lo agarraba, no fallaba en conquistar a una chica

cuando decía, en una fiesta, a mí me dejan la más fea.


Elevo estos versos

a tu imperecedera presencia:

mango maravillosa mata

Árbol de mi infancia

voy a guindar mi hamaca

para dormir con calma

para soñar amigos

en los mangales de mi alma.

 

Daniel Ruiz Correa

domingo, 18 de octubre de 2020

Árboles de Upata: Guayabo "Psidium guajaba"

 Poema al Guayabo y la Guayaba

En el patio de Carmencita había
Una mata de guayaba
Yo reposaba encaramado
Comiendo guayabas pintonas
Me sentía como un rey en su trono
Horas y horas de sosiego
El mundo se detenía
Era el refugio de mis travesuras
Mi lugar secreto entre el sabor y el aroma.
Alfredo mi vecino, tenia también su refugio
Una mata de guayaba mas grande y de robustas ramas
Hasta se dormitaba en ella, permanecía horas
apaciguando su inquietud y desasosiego
Era su fortaleza, parafraseando se sentía como mono en su rama
Todo niño de mi época tenía su mata de guayaba
Árbol preferido para monearlo
Infundía seguridad, la dureza de sus ramas
Era una certeza, nunca escuche que alguien
Se había caído de una mata de guayaba
Generoso árbol de mi infancia
Pasta de guayaba, color, aroma y sabor
El cristal de guayaba se hacia añico en la boca
Mientras su aroma era un deleite olfativo
Fiesta aromática que enaltecía los sentidos
Dulcería autóctona que embriagaba el paladar
Y que nos umbilicaba a este suelo
Que nos vio nacer
Guayana me habitas
Guayaba mi infancia
Guardo recuerdos
Guarece mi alma
Guaral para bailar mi trompo
Madera dura madera certeza
Madera guayaba
Gira gira el trompo
Gira gira el mundo
Sigue otorgando bendiciones
Con tu exquisita fruta y fragancia
Mientras ando buscando guayaba
Por los imborrables caminos de mi alma.
 
Daniel Ruiz Correa

Árbol de guayabo en San Marcos sector Santo Domingo de Upata
El guayabo es un árbol frutal, de madera dura, porte mediano y ocasionalmente más espigado dependiendo de su variedad, aunque por lo general no da mucha sombra, si bien es ideal cuando tiene el tamaño adecuado para que los niños lo trepen y se diviertan en sus ramas más vigorosas. En Upata la madera de sus bifurcaciones llamadas “horquetas”, puntos de división de sus ramas secundarias,  eran muy solicitadas como soporte y guía de las “gomeras” o "chinas", dispositivo o arma menor, para la matanza indiscriminada de aves y “guaricongos”, lagartijas y otros pequeños reptiles. También se le usaba la madera de su tronco principal como materia prima para la fabricación de los trompos, juguete tradicional de Venezuela. No obstante la limitada cantidad de árboles adultos y de buen porte de este árbol en la ciudad y sus alrededores, limitó esta utilidad y como es obvio se prefirió seguir aprovechando su excelente y nutritivo fruto, en vez de darle ese uso si se quiere irracional. Precisamente la madera del guayabo destaca por ser pesada, dura, elástica, incorruptible, con color variable entre amarillento claro y moreno rojizo.

El guayabo es una planta “flaca”, es decir no muy gruesa en sus tallos y ramas, con una sombra limitada, con una altura por lo general no superior a los 10 metros. Sigue siendo común como árbol frutal en patios y conucos, del municipio Piar. A pesar de su valor comercial en Upata no ha sido cultivada con estos fines, sino como un árbol complementario de ornato y utilidad gastronómica familiar, por lo que al no darle los cuidados adecuados ni técnicas de preservación su fruta no alcanza la calidad deseada y suele ser atacada por gusanos y otras plagas. Esto limita enormemente su utilidad como especie comercial en la zona, y la mayor parte de la guayaba que se expende en los mercados de la ciudad provienen de otras regiones del país, donde sí se cultiva extensivamente para su uso comercial.

El nombre científico de la especie es Psidium guajava, pertenece a la Familia: Mirtáceas (Myrtaceae). Originaria de la América tropical, presenta un tronco con corteza escamosa de color marrón grisáceo.

Sus hojas son simples, oblongas o elípticas de color verde brillante a verde parduzco, muy fragantes cuando se estrujan. Sus flores son solitarias, ocasionalmente se presentan en racimos hasta de 8 cm, siendo axilares, con sépalos de 4 a 5, de color verde en el exterior y blanco en el interior. Los pétalos de su floración, de color blanco, vienen de 4 a 5.  

El fruto esférico, ovoide o piriforme de 3-10 cm de diámetro, amarillo con la pulpa blanca, rosada, o rojiza, algo ácida con olor a almizcle. Según las diversas variedades, la guayaba puede tener forma redondeada semejante a un limón o parecida a una pera. Su cáscara es cerosa; en algunas variedades de piel lisa, otras rugosa y de un color, de verde a amarillento según la especie y su grado de maduración. Bajo la cáscara se encuentra una primera capa de pulpa, consistente y firme. La capa interior es más blanda, jugosa y cremosa albergando un gran número de semillas de constitución leñosa y dura. La pulpa puede ser color beige en ocasiones y en otras de color rosado.

El fruto se consume crudo, en compota, jaleas, mermeladas o para elaboración de dulces. Las guayabas son muy ricas en vitamina C. Es un árbol muy apreciado por su aromático fruto, y por el uso medicinal que se da a otras partes como el tronco, la corteza y las hojas, que se utilizan para combatir afecciones bucales, como antibiótico natural y para aliviar enfermedades respiratorias y gástricas . Especialmente recomendado para pequeños jardines. Resistente a la sequía y al calor intenso. Poco exigente en suelos, aunque con fines productivos le convienen los suelos profundos y ricos con abonados periódicos.
 
 
La palabra guayabo es de origen taíno según Lisandro Alvarado, quien destaca que  antes de ser valorada su fruta por su sabor y demanda, para su preparación en jugos, batidos, mermeladas, pastas, dulcería, algunos europeos cometieron el exabrupto de denigrarla y pretender minimizar su utilidad. Como un cura jesuita que la describió desde su visión  cerrada y fanática como "una fruta ruín, llena de pepitas  recias, del tamaño de manzanas pequeñas...es fruta de un árbol de mala fama en tierra firme e islas, dicen que huele a chinches, y su sabor es muy grosero y el efecto poco sano". Por fortuna a este mal hijo de España nadie lo recuerda y mucho menos le tomaron en serio su desafortunada descripción y hoy el guayabo ocupa un lugar muy importante a escala mundial, nacional, regional y local como una de los árboles tropicales más apreciados, por la riqueza de los componentes nutricionales y bondades de su fruto, por la versatilidad como planta medicinal, en especial sus hojas, y hasta por la calidad de su madera para uso artesanal. Con el agregado de que hasta una obra del excepcional escritor colombiano Premio Nóbel de Literatura Gabriel García Márquez la ensalza y celebra su fruto, su célebre "El Olor de la Guayaba". 
Ni que hablar de la toponimia que le rinde tributo en nombres como El Guayabo, pueblos de estado Zulia y de Yaracuy, y el imponente río Guayabero en Colombia, que luego de descender de las cumbres andinas orientales se une al Ariari para formar el río Meta. Y acá en nuestro municipio Piar tenemos el pequeño pero tradicional caserío agrícola de Guayabal, una comunidad integrada por unas 24 viviendas, 120 personas residentes permanentes, en un espacio territorial de unas 30 hectáreas, famosa por sus cercanas curvas y barrancos, y por sus nacientes de agua en la fila de cerros que lleva este mismo nombre. Ubicada a una altitud de 480 metros sobre el nivel del mar, que le otorga un clima muy agradable, aunque soleado como corresponde con las tierras cálidas de Guayana, Guayabal destaca por sus  casaberas, conucos y pequeños fundos o fincas familiares y por su cercanía a Sabaneta, de la cual dista apenas 3 kilómetros al este, mientras que de Upata la separan 12 kilómetros. 

Guayabo es además expresión de uso cotidiano en Venezuela, dado el del uso extendido que los venezolanos le dan a la palabra como sinónimo de melancolía, tristeza, pesar, que se siente por el amor no correspondido, en fin el despecho propio de los que amando sufren por una pérdida o rechazo del objeto del deseo. Estar "enguayabao", despechado es algo que no se le desea a nadie. 

Guayabita Sabanera

Guayabita sabanera

Sabor del frescor y  tierra

En tu pulpa se concentran

!Aromas de primavera!.

Amarguito de tu fruta

piñita de tierra seca

tus sabores se entremezclan

en el cielo de mi boca.

Hoy te encontré entre chaparros

cargadita y generosa

prendida de golosinas

como enjambre  mariposas.

En la palma de mi mano

retozan amarillitas

redondas como la tierra

coronadas por la brisa.

Princesita de los montes

engalanando senderos

ofreces  en tu frutica

todo el sabor de mi pueblo

por eso es que yo te quiero

guayabita sabanera

recibe versos sinceros

de aquel que siempre te espera

para llenarse la boca

con tu fruta lisonjera.

Daniel Ruiz Correa

Guyabita en el Cerro El Toro de Upata
La guayabita sabanera, es otro habitante conocido de nuestras sabanas guayanesas, muy común al este de Upata, en el Cerro El Toro, en Guacarapo y al Sur vía El Manteco, y al norte del valle del Yocoima. Muy apreciado su frutilla para quienes gustan del contacto con estos matorrales y las excursiones. Es una MYRTACEAE de nombre científico Psidium guineense Sw, arbusto que máximo crece de 3 a 5 m de alto, aunque en Upata suele tener un tamaño mucho menor, raramente sobrepasa los 2 metros. Su tronco con la corteza exterior marrón y exfoliante en láminas.
Tiene ramitas terminales aplanadas y pubescentes. Hojas: Simples y opuestas, de 6 a 14 cm de largo y de 4 a 8 cm de ancho, oblongas o elípticas, con ápice redondeado o agudo, bordes enteros y base obtusa o redondeada. Las hojas presentan puntos glandulares translúcidos. Flores y frutos: Florece y fructifica durante todo el año. Flores blancas. Frutos en bayas globosas o en forma de peras, de 1 a 3 cm de largo y con una estructura en forma de corona en la punta, verdes, tornándose amarillos al madurar. Madera empleada para postes de cercas. Los frutos maduros son comestibles y con ellos se preparan jugos, mermeladas y jaleas. Común y fácil de observar en sabanas y en sitios con suelos pobres, arenosos y pedregosos, por lo que su tamaño por lo general es reducido, incluso menor al de los arbustos achaparrados típicos de nuestra sabana.