Sector Libertador al oeste de Upata, visto desde un lomerío cercano
Calle Piar antes de Saguita y el Puente sobre el Yocoima, al fondo cerros La Mesa,Guacarapo y El Toro.
Vieja casona de los Fernández, hoy Colegio Divino Salvador, desde la calle Libertad.
Carretera Upata San Lorenzo.
En diciembre del 2023, cerrando el año, la serenidad de Upata se recoge en esta secuencia de imágenes, donde se retratan sus viejas y remodeladas casonas centenarias del casco central, algunas calles tradicionales como la Piar en ruta al Centro Italo, el sector Libertador al Oeste y la zona rural de San Lorenzo, que en su conjunto son parte esencial y tradicional de la ciudad capital del municipio Piar del estado Bolívar.
Nuestra pequeña ciudad ya no es obviamente la de su minúsculo centro histórico, por cuanto ya se ha extendido en su perímetro urbano y suburbano hacia los cuatro puntos cardinales, tomando para sí comunidades rurales, que en otras décadas se antojaban muy lejanos, pero que hoy están incorporadas a la dinámica económica, laboral, de servicios y encuentro de la Villa del Yocoima. Con el predominio del verdor de los campos y la vida silvestre la ciudad sigue viviendo en simbiosis con su entorno natural, todavía muy distante de la voracidad de largas avenidas, distribuidores de tránsito y edificios que son la constante en las grandes ciudades de esta Venezuela del siglo XXI.
Comienza la faena de la producción del casabe, con el raspado de la concha de la yuca amarga.
Rayado de la yuca, antes con métodos rudimentarios, hoy con la ayuda de un pequeño motor, al cual se anexa un rayo cilíndrico.
Colocada la harina de yuca preparada en saco para el prensado
El prensado, para extraer el yare o amargo venenoso de la yuca, todavía se realiza con implementos mecánicos rudimentarios
Seca la harina y con poca humedad los trabajadores procedan al tendido sobre los budares de barro, alimentados su poder calórico con leña de la propia zona.
Mandy Torres manos expertas en la producción del casabe
Upata y su área campesina aparte su ancestral tradición ganadera mantiene plenamente su potencial como zona productora de casabe, el tradicional pan de yuca amarga, que constituye además de una fuente permanente de ingreso para centenares de familias campesinas, un alimento básico infaltable en la gastronomía local.
Almuerzos, carnes, pollos, sopas, guisos, hasta las empanadas son acompañadas con esta harina de yuca o mandioca, que al contacto con los budares de barro adquiere su consistencia particular, y ese sabor neutro que al encuentro de los alimentos salados o condimentados se hace indispensable en la mesa de los guayaneses.
Desde la loma de la Escondida se divisa la Troncal 10 en Santa María, al fondo la distante cordillera de Tomasote, en la ruta a Guasipati.
Troncal 10 en Santa María, estampa del pueblo a ambos lados de la carretera Upata Guasipati.
Camino de arena en La Escondida, casa de campo suavizada por la fronda de sus árboles de Aceite o Copaiba, uno de los recursos florales más abundantes de Santa María.
Desde la Loma se divisa un valle en la vía El Salto, iglesia cristiano y serranías de San Germán El Aguador.
Casas viejas, caminos de arena, árboles y cercas campesinas
Santa María del Yecuario o más bien de Upata, como se le conoce en la actualidad, sigue su marcha serena por el devenir de los pueblos antiguos convertidos ahora en caseríos, opacada por la Villa de San Antonio distante 12 kilómetros al Norte de sus recodos empedrados, colinas de suave vegetación de arbustos y chaparrales, y caminos de tierra blanca, arenales y uno que otro terrón de arcilla. Santa María hoy vive como siempre de sus cultivos breves, de sus pequeños hatos, de sus chiqueros de la ganadería porcina, y de la venta de comida, del paso de los turistas y viajantes que suelen acá descansar para el desayuno o el almuerzo de rigor, donde las empanadas, pastelitos, arepas y sopas, jugos y café tinto, tienen amplia demanda.
Calle Real del sector, al fondo el Cerro Cacahual.
Casa de Campo en un fundo cercano a la comunidad.
Apenas a 3 kilómetros de Upata, en el piedemonte del Cerro El Algarrobo y a un costado del Cerro Altagracia, se encuentra ubicada esta serena, verde, campestre comunidad de productores agropecuarios, artesanos de la dulcería, y trabajadores, que prefieren el retiro de este hermoso valle al bullicio de la ciudad.
Altagracia o San Francisco de Altagracia, fue fundada en 1734, 28 años antes que Upata como pueblo de misión indígena. Esta localidad se encuentra en la vieja ruta a las tierras bajas del Orinoco en su confluencia con el Caroní, y era camino obligado para los obreros y técnicos de las empresas mineras establecidas al Sur de Guayana. La ruta que tenía su punto de partida en Puerto de Tablas, hoy San Félix, iba paralela aunque distante a la larga cadena de colinas y altiplanicies de las Sierras Piacoa e Imataca hasta Guasipati la capital del Yuruari, Cicapra, la región aurífera de Nueva Providencia, Caratal, Nacupay, más al Sur vía El Dorado, y más allá los selváticos parajes del balatá, el pulgo o caucho, y las exóticas tierras altas de La Escalera y Sierra de Lema, en la puerta de entrada a la desconocida Gran Sabana.
Transporte pesado por el sector Santa Cruz a la derecha hermoso tamarindo
Santa Cruz es nombre de quebrada y de uno de los sectores más importantes localizados en la Troncal 10 ruta carretera Upata Guasipati, en el kilómetro 50 de la vía que une tres municipios: Piar que llega hasta el Puente del Guanaraparo más allá de El Piso, Padre Chien que desde el Guanaraparo se extiende hasta el Puente Puchima y desde esta misma quebrada Puchima se inician las llanuras y lomeríos de la parte baja del municipio Roscio.
Vegetación boscosa en la ruta al hato San Carlos
Esta hermosa zona de amplias llanuras, lomas, serranías como las de Tomasote, El Cume, Fila Bogarín, Cerro Bruscal, es una sucesión interminable de bosques donde predomina el aceite o Copaiba y sabanas chaparrozas, alternadas con pastizales de primera, quebradas afluentes del Carichapo y del Macurumo.
Por esta ruta se visualizan suelos de cuarzo, lomas y rocas graníticas metamórficas como los gneiss de Santa Cruz, y mucha ganadería en hatos como El Gran Poder, Busca el Ruido, y el mítico San Carlos, precisamente al cual se llega desde esta zona de Santa Cruz, en pleno municipio Padre Chien. La carretera la de Guasipati Upata es transito obligado para los viajantes al Sur profundo, puerta de entrada a las selvas de El Dorado el 88 y a la Escalera y Sierra de Leman, antesala de la Gran Sabana inmensa y lejana.
Pastos en propiedad ganadera en el sector Santa Cruz
Paisajes de hatos, carretera adornada con árboles enormes de ceiba, matapalos, un viejo tamarindo de casi un siglo, con imágenes religiosas y casas abandonadas, que algún tiempo fueron el cobijo de restaurantes de carretera, donde el imaginario colectivo presume la existencia de espantos y aparecidos, muertos de ultratumba, que han provocado precisamente el cierre perenne de esta vieja casona.
Santa Cruz es nombre de quebrada, afluente junto a Puchima, Victoria, de la corriente más caudalosa del río Macorumo, a su vez afluente del río Miamo, a su vez afluente del río Yuruari, a su vez afluente del río Cuyuní, a su vez afluente del distante río Esequibo, el mismo de la Zona en Reclamación.
Santa Cruz en la ruta Upata Guasipati
Vieja casona abandonada, lugar de muertos y aparecidos según la tradición popular
Pequeña gruta con imágenes del Venerable José Gregorio Hernández
Tronco sinuoso y fosilizado del viejo tamarindo de Santa Cruz, un árbol casi centenario
Imágenes sencillas de una zona rural con mucha historia, camino obligado que desde Upata, Santa María del Yecuario, Rancho de Tejas, Villa Lola, El Palmar, o la cordillera de Tomasote, nos conduce hacia otros pueblitos de carretera como Santa Rosa de Guasipati, Palo Blancal, El Cintillo, La Caratica, hatos Cartagena, Las Bonitas, hasta llegar a la Sultana del Yuruari Guasipati antesala de la zona minera de Nueva Providencia, El Callao, El Perú, Mucupia, El Chocó, Cicapra, de la ganadera Pastora, del Cunurí río humilde y de las sabanas y lomeríos de la Formación Pastora.
Carretera Altagracia Mundo Nuevo, al fondo la línea sinuosa de la serranía California.
Cerro California con las torres de telecomunicaciones desde los confines de la ruta a Mundo Nuevo al Norte de Upata
Finca agrícola en Mundo Nuevo de Upata
Desde Altagracia la antigua misión fundada bajo el patronato de San Francisco de Asís una carretera en regular estado, parcialmente recuperada en fecha reciente, llegamos al sector rural de la Ruta del Casabe. Uno de sus principales caseríos es Mundo Nuevo, hermoso nombre para estos montes verdosos de contraste entre llanos y la línea del cerro California, marca el límite con las tierras altas del valle del Yocoima y Cupapuicito.
La Carata está localizada al Norte de Upata. Muy cerca de su Casco Central. A unos tres kilómetros de la calle Paéz. Su acceso es por una carretera estrecha, rodeada de pedregosos parajes, viviendas rurales, y pequeñas fincas agrícolas y pecuarias.
Durante años desde sus cimas y manantiales surgió el agua necesaria para la vida y las labores domésticas. Repleta de sabanas, cerros irregulares y colinas de amarillentos caolines y pequeños yacimientos de bauxita.
Bajo frondosos árboles la Plaza Bolívar de Santa Rosa
Calle Real de Santa Rosa de Upata, viejo camino de tierra que separa al pueblo de sus fundos ganaderos al Norte
Desde la Plaza Bolívar del pueblo al fondo se visualiza el Cerro Santa Rosa.
Otra comunidad campesina que forma parte esencial de la red de caseríos que rodean a la ciudad de Upata es Santa Rosa, pequeña comunidad de agricultores, pequeños ganaderos, artesanos y trabajadores, distante unos 8 kilómetros al Sur de la Villa del Yocoima. Santa Rosa fue conformada en las tierras que durante dos siglos, desde el XVIII a principio del XX, formaron parte de los hatos ganaderos de la desaparecida Misión de San José de Cupapuí, otra localidad fundada por los padres capuchinos catalanes en 1733 de la cual no quedan sino huellas, restos, utensilios de alferería o hierro dispersos en manos particulares y uno que otro intento por desenterrar los cimientos de sus construcciones religiosas y civiles.
Santa María de Upata, antiguo pueblo de misión, uno de los primeros fundados por los padres capuchino catalanes en la primera mitad del siglo XVIII.
Turistas provenientes de la Gran Sabana a su llegada a Santa María
Santa María del Yacuario fue, junto a Altagracia y Cupapuí, una de las primeras localidades fundadas por los padres misioneros capuchinos catalanes durante la primera mitad del siglo XVIII. Estos pueblos de misión en su mayoría sufrieron el embate del tiempo, el olvido y el abandono.
No obstante ha logrado Santa María y la norteña Altagracia, sobrevivir y con nuevos aires mantienen su vigorosa presencia como centros poblados rurales, en estrecha conexión con la ciudad de Upata.
Templo católico de Altagracia, restaurado y con su campanario exterior contrastando con la capilla central.
A la entrada de Altagracia estos enormes árboles una ceiba casi centenaria y un samán reciben al visitante.
Altagracia es un nombre con ascendencia hispana marcada, alusivo a la extrema religiosidad de sus fundadores, los padres capuchinos catalanes- que en el siglo XVIII, dejaron su huella "civilizatoria" a la margen derecha del Caroní.
Capilla Santuario del Ánima de Agustín Parasco
Altagracia así a secas hoy en día es uno de los pocos pueblos de misión cercanos a Upata que sobrevivió al huracán de la muerte repentina y que aún sigue siendo referencia de clima sano, sombreado, área campestre, de ganadería vacuna, con su cerro Altagracia cercano, límite con Campanario El Valle, con su cerro California a la espalda, con su capilla del Anima de Parasco, punto de referencia espiritual para quienes creen en sus favores y promesas cumplidas.
Interior de la capilla santuario del Anima de Parasco, a la entrada del pueblo de Altagracia de Upata.
Altagracia, fundada hace más de 270 años, en octubre de 1734, bajo la protección de San Francisco de Asís, es puerta de entrada a otros caseríos también prodigiosos por su importancia productiva, con sus cultivos de yuca, verduras, maizales, pastos para la cría, casaberas, entre otros lugares destacan Mundo Nuevo, El Yagual, San Martín, Buen Retiro.
Altagracia limita a un costado con Mamonal y con los cerros altos que la separan del valle del Yocoima, mientras al fondo contempla la lejana sinuosidad de las altiplanicies de Imataca Las Grullas Piacoa.
Paisajes y ganadería en El Candado, al Este de Upata
A pesar de que ya se anuncia el verano, con quemas forestales y con una merma considerable de precipitaciones en el valle del Yocoima, este mes de febrero del 2012 aún permite visualizar un paisaje verde, propio de otras épocas del año más humedas. La secuencia gráfica evidencia que a pesar del relativo incremento de temperaturas, insolación, en Upata todavía hay escenarios campestres dignos de admiración, donde se alternan sabanas, pastos, colinas, ganadería y aves tropicales como la garza morena.
Humilde casa de campesino, laguna y cultivos en El Buey
Además de la faena de siembra también en El Buey destacan algunas áreas dedicada al pasto de ganado vacuno.
Liceo en El Buey, construido durante la gestión del alcalde comunista Francisco Contreras en el año 2005
Bosques de Imataca, alternan con siembras artesanales de lechoza y ocumo, dos de los rubros más cultivados de El Buey.
Fotos: Jean Carlos García y Juan Ruiz Correa
A 20 kilómetros de Upata en línea recta, y a 25 kilómetros por una sinuosa carretera, se encuentra la comunidad rural de El Buey, un sector de intensa producción agropecuaria, que se erige como un de las zonas campesinas de mayor peso demográfico y sobre todo territorial del municipio Piar.
El Buey más que un sector concentrado de producción agroalimentaria está conformado por más de 10 caseríos dispersos en las serranías de Imataca, que se ubican en una poligonal localizada al noreste de Upata, con una altura sobre el nivel del mar entre los 500 y 600 metros en sus valles y recodos más bajos y con topes de colina o cerros que se elevan hasta los 700 metros.
Esta zona de bosques talados para dar espacio a las faenas agrícolas y en menor medidas ganaderas y de cría de aves y porcinos, tiene como fronteras las verdes y húmedas montañas del municipio Padre Pedro Chien por el Este y al Norte la franja selvática de la Reserva Forestal de Imataca, correspondiente al municipio Casacoima del estado Delta Amacuro. Para llegar a El Buey hay que subir primero por una fuerte pendiente desde las tierras llanas de El Candado, y recorrer unos 20 kilómetros de sabanas y colinas pedregosas, de ganadería extensiva, que son la antesala a las áreas más húmedas del sector, donde se localizan sus mayores caseríos.
La temperatura promedio de estas tierras altas del cálido trópico del nororiente de Guayana oscila entre los 23 y 24 grados, con máximos promedios de 30 grados y mínimas de 19 grados.