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martes, 26 de mayo de 2026

Flor de la Reina en Parque Bicentenario: Antes plena y viva, hoy reducida a su tronco seco


Eran tres flores de la Reina, las que habían en el Parque Bicentenario, tres que estaban en pie a un costado de la cancha techada y al lado de los samanes. Quebaba una hasta el 2024. Pero en el 2025 ya ni está pudo sobrevivir, de repente y quizás por abandono, enfermedad, impericia en su cuido, uno no sabe, esa sobreviviente también murió, quedando reducida a este tronco y ramas secas, que muestra la segunda imagen. De a pocos nos quedamos sin los pocos referentes de este árbol exótico que en la década de los 70 fue plantado en la ciudad. Y que de niños allá en Bicentenario la conocíamos con el nada agraciado nombre de "tapaculos", por la forma de metra de su fruto seco, incomestible, despreciando lo hermoso de su follaje y su preciosa floración. Acá la reseña que hicimos en su momento de esta especia originada de Asia cuyo nombre científico es Lagerstroemia speciosa, también conocida como Astromelia. 

sábado, 29 de marzo de 2025

Marzo: mes de la floracion del manteco, uno de los arbustos más representativos de la sabana guayanesa

Flor del manteco en pleno brote en marzo del 2025 en la serranía de El Toro Upata.

Otra imagen del brote floral del manteco en las serranías del este de Upata.

El manteco Byrsonima crassifolia mostrando sus pequeñas flores en contraste con el verdor de sus hojas en plena época de sequía.

Otro arbusto de manteco en las laderas de las colinas de la serranía de El Toro.

Manteco con sus brotes florales y roca cuarzosa o felsica en un abrazo inusitado

El manteco, la roca compañera y al fondo el valle del Yocoima la ciudad de Upata.

A diferencia de otras especies de las hojas del manteco conservan su verdor y resistencia ante las duras condiciones de la temporada de sequía, acá con los brotes de sus agrupadas y pequeñas flores amarillas.

En esta oportunidad insertamos en el blog fotografías de el Manteco en flor en la serranía de El Toro La Viuda y Guacarapo, imágenes recientes tomadas en las sabanas pedregosas de las faltas de este mazico colinoso, en marzo del 2025. La floración de el manteco se da entre marzo y mayo, coincidiendo con el trimestre final de la temporada de sequía y ya al final con la época del año en que comienzan las lluvias pioneras del "invierno" o temporada lluviosa. 

De El Manteco, que da nombre a nuestra segunda ciudad del municipio Piar, capital de la Parroquia Pedro Cova, insertamos en esta oportunidad las reflexiones del doctor en botánica, investigador y progresor de la Universida Nacional Experimental de Guayana profesor Elio Sanoja, vinculado a una conocida familia de la ciudad de Upata, quien hace referencia a esta especie en los siguienes términos: "La especie sabanera en flor esta vez es Byrsonima crassifolia (L.)Kunth, chaparro manteco o manteco en criollo venezolano. Su área de distribución natural va desde México a Paraguay, incluyendo las Antillas. En Guayana lo conseguimos desde el bajo Orinoco hasta los 1400 msnm en la Gran Sabana.El manteco florece entre marzo y junio. Los frutos maduran tres meses después, son agridulces y diseminados por aves. En nuestra ciudad, Puerto Ordaz (Los Olivos y Altavista), han sido eliminados casi todos los ejemplares que quedaban heredados de la vegetación original. No sabemos por cuáles razones ya que los que conocíamos eran árboles sanos y sin riesgos para personas, aceras o edificaciones. La especie tiene cierto caracter pionero en planos y taludes deforestados, pero no se emplea aún en recuperación de áreas degradadas. Tampoco se le cultiva por sus frutos, como sí en México donde se le comercializa. B. crassifolia es otra especie potencialmente interesante de nuestro patrimonio vegetal pero descuidada"...De el manteco señalamos en fecha reciente en nuestro blog HemisferioSurGuayana que junto al alcornoque y el mandingo conforma una triada floral, que junto al abundante chaparro son las plantas más representativas de los ecosistemas de sabana de la región. 

Este arbusto y ocasionalmente árbol de pequeño porte está presente en las sabanas venezolanas, tanto en los Llanos occidentales como en Oriente como en la Guayana, se le aprecia por su pequeño fruto, y por su resistencia a la sequía y a los incendios forestales. Es una planta típica de nuestros ecosistemas secos, que forma parte esencial del patrimonio vegetal o floral de los relieves y paisajes del norte y centro de Guayana, donde abunda en los suelos arenosos ricos en sílice. Su nombre científico es Byrsonima crassifolia, y constituye junto al alcornoque, el mandingo o carne asada y obviamente el chaparro, el cuarteto principal de especies de la sabana guayanesa y llanera.

El Manteco es un árbusto o árbol pequeño de lento crecimiento que si bien en algunos biomas alcanza alturas superiores a los 5 metros, en Venezuela y particularmente en Guayana su altura por lo general no supera los 3 metros; la forma puede variar desde corona redondeada y amplia a estrecha y compacta, el tronco corto o alto, recto o torcido. Las ramas jóvenes están densamente recubiertas de pelos rojizos. Las hojas opuestas, ovadas o elípticas a oblongo-elípticas. Las flores rojo-velludas, nacen en racimos erectos y conspicuos. En las sabanas cercanas a Upata, vía El Manteco, en el tramo a Guasipati, sectores de la carretera vieja y autopista a San Félix, en las zonas de sabana de la vía a El Pao, desde Guayabal hasta las Adjuntas, y en el tramo inicial de la ruta a El Buey, este arbusto crece en abundancia, al igual que en las colinas o lomeríos que rodean el valle del Yocoima, y en las filas más elevadas y pendientes más bajas del Cerro El Toro hasta el cerro Guacarapo. Junto al chaparro y el mandingo este árbol de forma achaparrada crece espontáneamente y le da su aspecto típico a las sabanas de las tierras secas de la región.

lunes, 17 de marzo de 2025

De flores y árboles: un paseo por el patrimonio vegetal silvestre y urbano de Upata

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Otrora abundante en Upata, donde era común verlo en jardines y patios de viviendas, el tulipán africano Spathodea campanulata casi ha desaparecido en los planes de ornato urbano y doméstico. Aquí observamos uno de los pocos sobrevivientes de esta especie, también llamada gallito, en la avenida que enlaza el sector Hipódromo Sur con el barrio El Guamito, en el tramo frente a Antonio José de Sucre "Las Caballerizas". También mostramos abajo su floración de un naranja intenso. La foto data de este mes de febrero del 2025.

Flor del tulipán africano.

El tulipán africano mostrando su floración y denso follaje en plena temporada de sequía febrero del 2025.

Sobre las ramas del Pithecellobium dulce mejor conocido en Upata como cují de jardín y quebrahacho, posan dos avecillas típicas de la zona. Es el canario de tejado Sicalis  flaveola.

Acá una muestra representativa de la variedad de formas, colores, de nuestros árboles, arbustos y de los brotes florales que se esparcen por la extensa geografía urbana de la ciudad y sus zonas silvestres. A pesar de la intensa insolación las flores sobreviven y dan ese tono particular a la jardinería doméstica y a los paisajes de sabana-bosque que son característicos de la Villa del Yocoima.
Algunas flores identificadas rápidamente, otras desconocidas, árboles que regalan sus hojas al suelo, árboles que sostienen su verdor en lo más intenso del verano. De todo tenemos en este valle luminoso de Upata. Contraste de formas, de colores, frutos que se despliegan en lo alto de árboles, vegetación arrasada, vegetación en esplendor, en fin patrimonio florístico de un valle protegido del viento, donde el calor arrasador de la sequía de enero-febrero-marzo se suaviza con los atardeceres y noches ventosas del "verano" y sus vientos, donde algunas lluvias inusuales despiertan el verde de sus montes, e impiden que el fuego abrasador de los incendios forestales haga su daño anual de destruir y teñir de negro ceniza las colinas y sabanas típicas de este territorio de la Guayana venezolana.

lunes, 22 de julio de 2024

Desde la segunda quincena de junio renació el verdor en el valle de Yocoima. Sus colinas vuelven a teñirse del verde intenso de la temporada húmeda

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Palicourea en flor en las sabanas altas que rodean la ciudad de Upata, en medio del verdor renacido propio de la temporada de lluvias. Imagen data de julio del 2024.

Neblina en el cerro El Toro, vista desde el sector Sierra Tres de Upata.

Neblina en formación en el cerro La Viuda de Guacarapo El Grande. Después de seis meses de sequía los tonos verdes internos le dan vistosidad a este relieve.

Con las lluvias de junio y julio las zonas rurales de Upata adquieren nueva vitalidad.

Esta temporada de sequía del 2024 en Upata si bien se caracterizó por la falta casi absoluta de lluvia hasta la segunda semana de marzo, no fue tan extrema en cuanto al comportamiento de las temperaturas máximas, que a diferencia del segundo semestre del año pasado se mantuvieron en este lapso por debajo de los 34 grados, tres grados menos que las máximas registradas entre agosto y octubre del año pasado.
Luego del trimestre enero-marzo del 2024 sin calores extremos en el lapso abril-mayo de este mismo año la temperatura máxima promedio se ubicó entre 33 y 34 grados, con máximas absolutas diarias entre los 35 y 37 grados los días de mayor insolación. 
Los promedios diarios sí fueron elevados pero ajustados a los históricos, al situarse en el lapso abril-mayo en torno a los 27 grados. Las mínimas absolutas pos su parte sí estuvieron por encima de los promedios históricos, con registros entre los 24 y 25 grados, cuando lo normal es que se ubiquen entre los 22 y 23 grados. 
Entre abril y mayo hubo unas 9 precipitaciones de baja a moderada intensidad, lo que permitió elevar un poco el acumulado en los primeros 5 meses, a un total aproximado de 95 mm, un valor bastante bajo para este este lapso. A principios del 2024 en los meses de enero y febrero vivimos una sequía extrema, que se caracterizó por insolación fuerte, cielos despejados, muy poca nubosidad,  y lluvia totalmente ausente, ya que en esos dos meses no se registraron precipitaciones en el valle donde se asienta la ciudad de Upata.
Las lluvias con mayor fuerza retornaron al valle del Yocoima a partir de la segunda y sobre todo con mayor intensidad en la tercera y cuarta semana de junio como es "normal", coincidiendo con el Solsticio y la mayor declinación del Sol hacia el norte. En esta segunda quincena de junio por fin ocurrieron eventos lluviosos tipo aguaceros de 20 a 30 minutos de duración, y en dos ocasiones hubo lluvias persistentes nocturnas y diurnas, tipo lloviznas alternadas con lluvias torrenciales. 
La temperatura mínima bajó a 23 grados las primera semana de junio y el resto del mes comenzaron a registrarse mínimas de 22 y hasta 21 grados. Las máximas promedio se mantuvieron en 32 a 33 grados los días de insolación alta, y los días nublados y lluviosos oscilaron entre los 31 y 28 grados, para una temperatura promedio en el mes de 25,5 grados. En total en junio hubo 135 mm de acumulado de precipitación, con poca actividad tormentosa. 
En julio ya en plena temporada de lluvias en un 85 por ciento los días han sido nublados, con precipitaciones diarias, y continuas, que hasta la fecha se aproximan a los 150 mm como acumulado. Las temperaturas máximas absolutas han bajado significativamente al ubicarse entre 31 y 27 grados, con un promedio de 28 grados día los días nublados y 31 grados los días despejados, mientras que las mínimas han bajado a 22 y 21 grados promedio. En lo que va de mes el promedio de temperatura es de 25 grados, un valor cercano al registro histórico para julio. 
En la semana del 15 al 21 de julio, se han registrado los eventos lluviosos más torrenciales del año, aunque ninguno ha sido extremo todavía. 

jueves, 25 de enero de 2024

Nuevo recorrido por los senderos del Parque La Alegría de Upata: una zona protectora ideal para promover la formación botánica

Estudiantes de la UNEG ingresando al Parque Ecológico La Alegría.

El profesor Sánchez Coro mostrándonos una de las formaciones rocosas en la parte alta del Parque La Alegría.

Sendero en la zona alta del parque, allí abunda la especie palo blanco, que allí forma un espeso bosque, que da vida a un refugio de fauna y a pequeñas nacientes de agua.

Los estudiantes y la docente de la UNEG, intercambiando información y conocimientos en la periferia del Parque.
Otro sendero del Parque, bien mantenido y con plantas ornamentales, en lo que constituye su jardín botánico en la parte baja de este espacio protector.

El pasado martes 23 de enero del 2024 tuvimos oportunidad nuevamente de visitar el Parque Ecológico La Alegría de Upata, localizado en el kilómetro 2 de la carretera Upata El Pao, en el sector Chapire, comunidad aledaña al caserío Sabenetica. En esta oportunidad gracias al apoyo logístico de la Universidad Nacional Experimental Guayana UNEG, que nos facilitó la movilización hacia este espacio natural protegido por Decreto Municipal en 2021, donde se avanza en un interesante proyecto de recuperación de una franja de bosque tropical, localizada en las cercanías del embalse Cupapuicito, en un área afectada por la construcción del urbanismo Villa Paraíso. 

Allí fuimos recibidos por el profesor Giovanny Sánchez Coro, promotor y guardián protector de este maravilloso proyecto de parque natural que él inició hace más de 10 años, e intercambiamos la experiencia de visitar sus espacios silvestres muy bien conservados. En esta ocasión hacia su parte más alta, por caminos con diferente grado de dificultad en el ascenso, que se mantienen despejados y que conducen hacia algunos espacios más abiertos, que pueden ser convertidos en miradores del embalse de Cupapuicito, el valle de Sabanetica y las colinas del sector Chapire. 

Por estos mismos senderos se entra en contacto con formaciones rocosas antiquísimas,  que forman parte del patrimonio geológico de este parque, y con paisajes de selva, conformado principalmente por especies autóctonas de la zona, en su mayor parte palos blancos, capures, cañafistolas llaneros, algarrobos, yagrumos, jabillos, quebrahacho y zapateros, que son el refugio de aves como guacamayos y tilingos, monos araguatos y capuchinos,pequeños mamíferos y hasta cunaguaros en su zona de selva más espesa. 

martes, 19 de diciembre de 2023

Parque Natural El Toro Mesa de La Carata patrimonio ambiental de Upata en diciembre de 2023


Bosques y sabanas pedregosas, ecosistemas predominantes en las zonas altas del parque natural. Así se mostraban al atardecer del domingo 10 de diciembre del 2023. 

Macizo de colinas forman el paisaje dominante del parque natural, destacan al fondo sus cerros menos explorados, localizados al noreste de la ciudad de Upata, que son refugios de la diversidad de plantas y animales que tienen allí su zona de vida en el trópico guayanés.

Al atardecer del domingo 10 de diciembre del 2023 tonalidades de verde se despliegan en el valle del Candado, visto desde el cerro El Toro, cuya cima constituye un excelente mirador de los paisajes naturales y urbanos que rodean la ciudad de Upata. 

Desde las alturas del cerro El Toro se visualiza uno de los paisajes más espectaculares de la Villa del Yocoima. Desde su topo en la loma de las Antenas en 360 grados, a unos 670 metros sobre el nivel del mar, tenemos una excelente visual de Upata, tanto en su extensión urbanizada como los parajes naturales y unidades de producción agrícola del valle de El Candado. También se contemplan decenas, quizás una centena de colinas de la estribaciones occidentales de la Sierra Imataca, que por el norte y el este abrazan al valle donde se asienta Upata.
En diciembre del 2023 y a pesar de que estamos terminando una temporada lluviosa atípica, de frecuentes tormentas eléctricas y aguaceros no tan intensos, el verdor del relieve, con sus tonalidades variadas, sigue siendo protagonista, en medio de un clima inusitadamente cálido, caracterizado por máximas de temperaturas muy elevados para la época decembrina. 
Se respira una calma y una serenidad desde estas alturas, que nos invitan como senderistas, excursionistas e hijos de esta tierra guayanesa, a convertirnos en guardianes y custodios de estos ecosistemas: que deben ser protegidos como patrimonios naturales, por su belleza escénica, variedad de relieves, paisajes rocosos, biodiversidad de plantas y animales, y zonas de protección hídrica. 

martes, 26 de septiembre de 2023

Paisajes verpertinos en los lomeríos y piedemonte del Cerro El Toro: naturaleza y predio rural al este de Upata

Camino a un predio rural en las faldas del Cerro El Toro
En esta sucesión de peñascos y lajas a ras de la sabana sobresale la figura de El Toro, una mancha en la roca que a la distancia tiene un parecido con este animal, que le da nombre al cerro. 

El Cerro El Toro tiene múltiples perspectivas que regalarnos a los habitantes de Upata. Aquí tenemos una selección de fotografías del principal cerro del valle del Yocoima, en una tarde soleada del caluroso mes de septiembre del 2023, tomadas a las 5 y 15 desde las llanuras de su lomerío frontal que colinda con los sectores Sierra III, San José y Manuel Piar. 
Sobresalen las imágenes de su paiaje de matorrales, hierbas altas en sus farallones, peñascos y lajas o rocas negruzcas adheridas a su sustrato, y las pequeñas manchas de bosques bajos y secos, que esta época del año exhiben un verde intenso. 
También visible en el piedemonte y su llanura cercana árboles de aceite, algarrobos, robles, una ceiba y la cerca y casa campesina de una unidad de producción agropecuaria, donde destaca su pasto, más lajas a ras del suelo y una exhuberante flora tropical de árboles altos.  
Como añadido agregamos imágenes de la serranía de Guacarapo, más al norte, que conforma junto al Toro y la Mesa de La Carata un extraordinario paisaje colinoso. Esta es una zona de excursión y senderismo muy apreciada por los habitantes de Upata, que se deleitan con estos reservorios de vegetación y fauna, representativos de la biodiversidad de este paisaje del trópico guayanés. zona también donde existen múltiples nacientes de aguas.
Àrboles resistentes al duro clima cálido y palmeras en las faldas de El Toro.

Àrboles que dan cobijo al ganado, y rocas a ras del suelo, al fondo piedemonte y colina del Toro.


En el fundo cercano al Toro, sobresale una ceiba, una agrupación de árboles plantados y al fondo las torres de alta tensión de la línea eléctrica Macagua II-La Romana.  



Continuidad de colinas entre los cerros El Toro y La Viuda de Guacarapo visibles desde San José y Manuel Piar. 

jueves, 27 de abril de 2023

Parque Ecológico La Alegría: un paraiso de biodiversidad en la ruta Upata Sabanetica


Sendero principal del Parque La Alegría, sobresalen especies nativas y exóticas, de árboles y arbustos, las mayoría de reciente plantación. La imagen es de abril del 2023, desde junio hasta enero en ese camino se forma un túnel vegetal de gran belleza escénica. 
A un costado de la vía Upata El Pao, antes de llegar al caserío Sabanetica, se localiza este hermoso parque natural ecológico La Alegría, en la gráfica sobresale a la izquierda la frondosidad de este maravillosa zona de protección, educación ambiental y esparcimiento de Upata, a solo 3 kilómetros de la ciudad capital del municipio Piar. 
Chaguarama y bosque tropical a la entrada del Parque.

Profesor Giovanny Sánchez Coro, creador, promotor y guardían del Parque Ecológico La Alegría, en tierras cercanas a su finca familiar Los Naranjos en Chapire.

Especie de orquídea proveniente de la Gran Sabana, donada a la familia Sánchez Coro y plantada en el Parque La Alegría y la finca Los Naranjos. 
Al lado de Villa Paraíso, en Chapire, y muy cerca del embalse Cupapuicito de Upata, se localiza el Parque Ecológico La Alegría. Imagen de Google Map. 

Área de recreo y encuentros ecológicos en el Parque.

Sendero en un bosque natural bajo del Parque

Heliconia plantada en zona húmeda y boscosa del Parque.

Otra especie de heliconia, típica de los bosques tropicales.



Plano de Open Stret Map, el símbolo azul de ubicación y el logo muestran donde está localizado el Parque Ecológico La Alegría, al oeste de Upata en la ruta a  El Pao y Guri.

Tras un heroico esfuerzo, luchando y venciendo obstáculos, incomprensiones de algunos parceleros  que no creían en la viabilidad de este proyecto conservacionista sino en el sostenimiento de un modelo de explotación agrícola poco amable con el medio ambiente, hace dos décadas el docente Giovanny Sánchez Coro tuvo un sueño, una idea, una propuesta de largo plazo, que hoy se ha convertido en realidad, y que es un ejemplo de cómo la constancia es capaz de vencer la apatía. Ese proyecto, cristalizado en un bosque en recuperación, rehabilitación y en continua expansión, sobre tierras que se creían estaban perdidas por la acumulación de mineral estéril proveniente de movimientos de tierra, lleva por nombre Parque Ecológico La Alegría. Se trata de un proyecto ambiental, que cuenta ahora con el respaldo de las instituciones locales, regionales y nacionales de gobierno, que tras dos décadas de trabajo y lucha de su creador el profesor Giovanny Sánchez Coro, docente de amplia experiencia y  también líder vecinal y conservacionista, fue reconocido como tal por decreto municipal en el 2021 en plena pandemia. 

La inauguración de este espacio como alternativa de recreación y educación ambiental fue realizada entonces en un acto oficial, en el cual estuvieron presentes la la alcaldesa Yulisbeth García, la Coordinación Estadal del Ministerio de Ecosocialismo, como ente supervisor del proyecto y rector en materia ambiental. En esta jornada destacó  participación de  la Misión Piar,  del Ministerio de Desarrollo Minero Ecológico coordinación regional Bolívar, la Misión Árbol, voceros y representantes del sector cultura, e integrantes de la comunidades de Sabanetica Chapire, entre otros. 

El Parque Ecológico La Alegría, según precisó el profesor Sánchez Coro,  es un atractivo turístico ambiental que tiene por objeto la conservación del medio ambiente, en especial dar sostenimiento a  un bosque en expansión, con una variedad de flora y fauna adaptada a las condiciones ambientales de la zona, su clima, altitud, relieve y suelos, sobre una superficie de 3 hectáreas. "La idea es que en futuro cercano se pueda ampliar a 4 ó 5 hectáreas, cuando se complete el ciclo de recuperación y reforestación de las zonas impactadas negativamente  por la construcción del urbanismo Chapire; y se avance en la rehabilitación de otros mantos boscosos aledaños, que resultaron afectados por la intervención humana descontrolada, que afecta la biodiversidad y el equilibrio ecológico de nuestras zonas silvestres". 

Al respecto señaló el ambientalista que luego de muchas gestiones ante los entes oficiales y organizaciones conservacionistas ha logrado contar ahora con el apoyo institucional necesario para darle impulso y lograr por la vía legal  que la zona natural protegida Parque La Alegría se haya convertido, desde marzo del 2021 hasta la fecha en  el primer parque ecológico del municipio Piar.

En cuanto a los objetivos del proyecto indicó que "este parque se crea con el fin de desarrollar un espacio ecológico mediante el repoblamiento de variedad de especies de flora, lo que permitirá preservar y cuidar árboles emblemáticos, útiles, o esenciales para el equilibrio ecológico y el sostenimiento de la fauna tropical, que de manera sistemática ha vuelto a pernotar en el área recuperada: aves como los guacamayos que con mayor frecuencia recorren esta alfombra vegetal en sus movimientos diarios, las guacharacas que tienen aquí su hábitat, los monos araguatos, que desde los bosques más lejanos también han comenzado a retornar a estos espacios, y los perezosos, que han sido reinsertados a estos bosques aprovechando la abundancia del árbol yagrumo, que le proporciona su alimentación básica. 


Desde uno de los miradores del Parque se contempla este paisaje del embalse de Cupapucito, sus colinas y zona boscosa protectora.

Sendero sobre bosque bajo, limitado por arbustos plantados recientemente.

Antecedentes del Parque Ecológico 

El Parque lleva el mismo nombre de aquel famoso hato La Alegría, colindante con Sabanetica y el cerro Cacahual, que tuvo su momento de gloria hace 70 y 50 años. Recordó Sánchez Coro que esta unidad de producción agropecuaria sucumbió al abandono y el deterioro, sin los rebaños de ganado vacuno que pastaban por el lugar.   De la prosperidad de otras épocas solo quedaba hasta un aviso de bienvenida, en un arco metálico, que por cierto también desapareció. 

En relación con el estado de los suelos y el bosque recuperado en la parte alta de Chapire, donde está localizado el Parque Ecológico La Alegría, admitió que estos terrenos, igual que el Hato, se encontraba en situación de abandono y deterioro ecológico, debido a la devastación producida por el movimiento de tierra realizado por equipo pesado para conformar lo que sería el urbanismo del IPASME, hoy Villa Paraíso.