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sábado, 29 de marzo de 2025

Marzo: mes de la floracion del manteco, uno de los arbustos más representativos de la sabana guayanesa

Flor del manteco en pleno brote en marzo del 2025 en la serranía de El Toro Upata.

Otra imagen del brote floral del manteco en las serranías del este de Upata.

El manteco Byrsonima crassifolia mostrando sus pequeñas flores en contraste con el verdor de sus hojas en plena época de sequía.

Otro arbusto de manteco en las laderas de las colinas de la serranía de El Toro.

Manteco con sus brotes florales y roca cuarzosa o felsica en un abrazo inusitado

El manteco, la roca compañera y al fondo el valle del Yocoima la ciudad de Upata.

A diferencia de otras especies de las hojas del manteco conservan su verdor y resistencia ante las duras condiciones de la temporada de sequía, acá con los brotes de sus agrupadas y pequeñas flores amarillas.

En esta oportunidad insertamos en el blog fotografías de el Manteco en flor en la serranía de El Toro La Viuda y Guacarapo, imágenes recientes tomadas en las sabanas pedregosas de las faltas de este mazico colinoso, en marzo del 2025. La floración de el manteco se da entre marzo y mayo, coincidiendo con el trimestre final de la temporada de sequía y ya al final con la época del año en que comienzan las lluvias pioneras del "invierno" o temporada lluviosa. 

De El Manteco, que da nombre a nuestra segunda ciudad del municipio Piar, capital de la Parroquia Pedro Cova, insertamos en esta oportunidad las reflexiones del doctor en botánica, investigador y progresor de la Universida Nacional Experimental de Guayana profesor Elio Sanoja, vinculado a una conocida familia de la ciudad de Upata, quien hace referencia a esta especie en los siguienes términos: "La especie sabanera en flor esta vez es Byrsonima crassifolia (L.)Kunth, chaparro manteco o manteco en criollo venezolano. Su área de distribución natural va desde México a Paraguay, incluyendo las Antillas. En Guayana lo conseguimos desde el bajo Orinoco hasta los 1400 msnm en la Gran Sabana.El manteco florece entre marzo y junio. Los frutos maduran tres meses después, son agridulces y diseminados por aves. En nuestra ciudad, Puerto Ordaz (Los Olivos y Altavista), han sido eliminados casi todos los ejemplares que quedaban heredados de la vegetación original. No sabemos por cuáles razones ya que los que conocíamos eran árboles sanos y sin riesgos para personas, aceras o edificaciones. La especie tiene cierto caracter pionero en planos y taludes deforestados, pero no se emplea aún en recuperación de áreas degradadas. Tampoco se le cultiva por sus frutos, como sí en México donde se le comercializa. B. crassifolia es otra especie potencialmente interesante de nuestro patrimonio vegetal pero descuidada"...De el manteco señalamos en fecha reciente en nuestro blog HemisferioSurGuayana que junto al alcornoque y el mandingo conforma una triada floral, que junto al abundante chaparro son las plantas más representativas de los ecosistemas de sabana de la región. 

Este arbusto y ocasionalmente árbol de pequeño porte está presente en las sabanas venezolanas, tanto en los Llanos occidentales como en Oriente como en la Guayana, se le aprecia por su pequeño fruto, y por su resistencia a la sequía y a los incendios forestales. Es una planta típica de nuestros ecosistemas secos, que forma parte esencial del patrimonio vegetal o floral de los relieves y paisajes del norte y centro de Guayana, donde abunda en los suelos arenosos ricos en sílice. Su nombre científico es Byrsonima crassifolia, y constituye junto al alcornoque, el mandingo o carne asada y obviamente el chaparro, el cuarteto principal de especies de la sabana guayanesa y llanera.

El Manteco es un árbusto o árbol pequeño de lento crecimiento que si bien en algunos biomas alcanza alturas superiores a los 5 metros, en Venezuela y particularmente en Guayana su altura por lo general no supera los 3 metros; la forma puede variar desde corona redondeada y amplia a estrecha y compacta, el tronco corto o alto, recto o torcido. Las ramas jóvenes están densamente recubiertas de pelos rojizos. Las hojas opuestas, ovadas o elípticas a oblongo-elípticas. Las flores rojo-velludas, nacen en racimos erectos y conspicuos. En las sabanas cercanas a Upata, vía El Manteco, en el tramo a Guasipati, sectores de la carretera vieja y autopista a San Félix, en las zonas de sabana de la vía a El Pao, desde Guayabal hasta las Adjuntas, y en el tramo inicial de la ruta a El Buey, este arbusto crece en abundancia, al igual que en las colinas o lomeríos que rodean el valle del Yocoima, y en las filas más elevadas y pendientes más bajas del Cerro El Toro hasta el cerro Guacarapo. Junto al chaparro y el mandingo este árbol de forma achaparrada crece espontáneamente y le da su aspecto típico a las sabanas de las tierras secas de la región.

domingo, 26 de marzo de 2023

Revive la sequía en este marzo de despedidas en Upata: La Niña vuelve a dar paso al calor extremo en este primer trimestre del 2023

Comenzando marzo del 2022 así estaban nuestras colinas. La intensa sequía que desde mediados de febrero comenzó a sentirse en el valle, sin embargo, no ha dejado su marca en el paisaje, que sigue conservando su verdor.
Verde y amarillo del roble, en su floración anual, así se muestra en marzo del 2023 este ejemplar en el parque del sector Manuel Piar de Upata.

Parcialmente nublado así se muestra nuestro cielo de marzo en el Valle del Yocoima.

Por los caminos del cerro El Toro, al fondo valles y llanuras del norte de Upata.

Del bosque seco camino a la sabana pedregosa de una de las tantas lomas del Toro.

Luego de tres años de lluvias intensas, continuas y un verdor permanente, en Upata reaparece en este mes de marzo la sequía, con sus tardes de intensa insolación, calores extremos, cielos despejados, incendios forestales, humo y cenizas, desatando afecciones respiratorias en la gente, y recordándonos que todo ciclo como este ya fallecido de la Niña tiene su fin. 

Ahora llegamos o estamos en la antesala del Niño, que implica en vez de lluvias continuas un calor seco y prolongado, con su efecto asfixiante sobre el verde de la sabana y nuestros bosques secos. Upata a pesar de todo y de todos no está mostrando todavía ese color marrón grisaceo de los paisajes desprovistos de hojas y de los diferentes tonos de verde que son comunes desde febrero hasta abril y mayo. 

Y como todo los años, sin falta, sus especies vegetales, nos siguen regalando las flores galantes de sus ramas, comunes a esta época de lluvias ausentes. Con temperaturas que todavía no superan los 33 grados, con mínimas entre 20 y 22 grados, y promedios en torno a los 26 grados, todavía guardamos algún recuerdo de esos meses de diciembre, enero y febrero, el trimestre reciente de 2022 a 2023, cuando en la ciudad nos quejábamos de frío y lluvias, con promedios de 24 a 25 grados, mínimas que bajaban hasta 17 grados, y máximas que rara vez superaban los 30 grados. 

Desde mediados de febrero, cuando eventualmente cayeron algunas lloviznas, las precipitaciones se han ausentado, y el valle se nos hizo de golpe caluroso al extremo como en no tan lejanos "veranos". De mantenerse esta tendencia nos espera una Semana Santa y comienzos de mayo, con aún más calor, con temperaturas que pueden trepar eventualmente hasta los 35 grados y mínimas de apenas 23 o 24 grados. 

Aunque marzo ha sido mucho más seco que en los últimos tres años 2020 a 2022, en este 2023 hemos tenido tres eventos lluviosos tipo llovizna, los más recientes la madrugada de 21 de marzo y un segundo más fuerte el domingo 26 de marzo. En cuanto al registro aproximado de lluvias para lo que va de 2023 tenemos que en enero hubo precipitaciones más o menos continuas y de intensidad variable, de lloviznas a aguaceros, 68 mm. En febrero cayó abruptamente a 16 mm. Y en lo que va de marzo hasta el 26 solo han caído unos 8 mm de lluvia. 

En fin este es el estado del tiempo actual, que retratamos como solemos hacerlo con imágenes del valle del Yocoima, su vegetación y sus recodos urbanos. 

Flores silvestres y urbanas 


jueves, 27 de mayo de 2021

Plantas silvestres, flores, hojas y frutos...Desde el Parque Natural Cerro El Toro


En la gráfica el botoncillo o estrella blanca, su nombre científico es Dichromena ciliata, esta especie que es típica de las sabanas de Guayana pertenece a la familia de las Cyperaceae. La encontramos en la parte alta del cerro El Toro, en el topo de su colina mayor, a 660 metros sobre el nivel del mar. Lo que al centro parece una flor es parte de sus hojas más cercanas a su tallo principal, que desde allí forman esta figura de estrella, que llama la atención de los caminantes y quienes se admiran por estas hierbas representativas de esos ecosistemas.


En mayo del 2021 la serranía se adornó con esta hermosa flor de tonos amarillos intensos, que corono una planta sufrútice de muy pequeño porte. Es la famosa margarita rastrera, la Sphagneticola tribolata, una especie de neotrópico americano, muy abundante en la serranía del Toro y en general en las áreas silvestres e incluso terrenos baldíos. El género Sphagneticola está conformado por 4 especies, y pertenece a la familia de las Asteracea

Viernes 21 de mayo del 2021 en Upata fue un día de cielo parcialmente nublado en la mañana, que a mediados de la tarde dio paso a una precipitación moderada. Todavía no han llegado al valle los grandes aguaceros de la temporada de lluvias, que según el Instituto Meteorológico INAMEH se inició formalmente el 15 de ese mismo mes. No obstante el verde, con tonos intensos a más suaves, desde hace ya casi un año no ha abandonado los campos, sabanas y bosques de la región. 

Con una temperatura agradable, con máximas apenas rozando los 31 grados los días más calurosos y de 28 a 29 grados los días más frescos, ya se nos antoja que junio además de húmedo, verdoso al extremo será una vez más un mes de bajas temperaturas en estas tierras calientes. Ya no hay árboles con ramas desnudas, y las flores silvestres ésta vez y sobre todo las de las hierbas y plantas sufrútices (las que tienen menos de metro y medio pero tienen un tronco leñoso de pequeño diámetro y aspecto de arbusto enano) continúan con su ciclo de floración, en medio del sonoro canto de las chicharras, que al igual que el de los sapos, ofrecen conciertos permanentes característicos de esta época. 

Las imágenes pues hablan por sí solas y son demostrativas de la variedad de especies vegetales de nuestros ecosistemas serranos, pequeños valles, bosques de galería protectores de quebradas, bosques más tupidos en la altura, sabanas achaparradas en los lomeríos pedregosos. En esta ocasión aparte de algunos brotes florales de hierbas y sufrútices como ya indicamos mostramos los pequeños frutos de especies de arbustos de sombra, y uno de los tantos robles imponentes que crecen en la zona protectora de la quebrada del Caballo. Progresivamente, en la medida en que obtengamos la información precisa, daremos a conocer el nombre de estas plantas que conforman parte del patrimonio de biodiversidad floral de nuestra ciudad de Upata y sus pulmones verdes, azotados sin misericordia por el hacha de los leñadores y la motosierra de los pisatarios que los talan para expandir sus superficies de cosecha.

martes, 11 de mayo de 2021

Abril y mayo, meses de lluvias extraordinarias en este 2021, nos regala y sorprende con vistosos brotes florales en los ecosistemas de lomeríos del noreste de Upata

 

Flor silvestre acampanada y larga, brotando de una humilde hierba en la sabana pedregosa del cerro El Toro, un llamativo y sorprendente regalo de esta zona natural de Upata, en la segunda semana del mes de mayo, mes de las flores.

Abril de 2021 luego de iniciar con mucha lluvia fue en su parte intermedia relativamente apacible en cuanto a las precipitaciones, hasta tal punto que su tercera semana y parte de la cuarta hubo pocas jornadas de grandes aguaceros. Sin embargo, siguiendo la tendencia anual abril cerró bastante lluvioso nuevamente, a tal punto que  según nuestro monitoreo en este lapso se presentó un acumulado de 94 mm, un registro bastante considerable para este mes de transición sequía lluvia, en el cual el histórico no suele superar los 50 mm. 

Por otra parte en esta segunda quincena de abril y en la primera semana de mayo, se registraron en Upata las mayores temperaturas máximas en lo que va de año, con valores absolutos en torno a los 34 grados centígrados, medias de 26 grados y mínimas oscilando entre los 22 y 23 grados, tal como corresponde a esta época del año, con la salvedad de que a diferencia de otros años más secos o normales no hubo en este año 2021 olas de calor, ya que estas temperaturas máximas se sostenían poco tiempo y al caer el día y durante la primera parte de la noche las temperaturas volvían a ser particularmente frescas, como correspondería más bien a los valores de marzo. Ante la persistencia de las lluvias y su corrrespondiente humedad el verdor en el paisaje sigue siendo predominante, y eventuales incendios forestales muy focalizados se presentaron, como para recordarnos que estábamos ya en la fase final de una temporada de sequía, que prácticamente no tuvo mayor incidencia. Ya que como lo hemos señalado con insistencia hemos tenido un primer semestre en curso en extremo lluvioso, y el "verano" prácticamente pasó bajo la mesa. 

Lo que sí se mantuvo fue el ciclo de las floraciones de nuestras especies silvestres en las serranías del norte y noreste de la ciudad de Upata. Y para muestra mostramos en esta reseña las evidencias de esta riqueza de colorido, formas y fragancias, que conforman los brotes florales de las plantas representativas de nuestros bosques y sabanas, que ahora en abril y lo que va de mayo han mostrado su esplendor. Entre las que destacan entre otras identificadas, la cañafìstola Cassia moschata, el manteco Byrsonima crassifola, el chaparro Curatella americanba, la pata e vaca o bauhinia, y otras flores pertenecientes a especies no identificadas, pero que resultan muy representativas de estos ecosistemas. A continuación insetamos algunas de las imágenes de estas flores silvestres que recientemente entre abril y mayo del presente 2021 se exhibieron en estos parajes, ya que conforman parte fundamental del patrimonio natural de nuestra ciudad y su cinturón verde. 

martes, 13 de abril de 2021

Despliegue floral en el húmedo abril del 2021 en los paisajes serranos de Upata

A continuación mostramos otras especies de plantas de los ecosistemas de bosque y sabana de Upata, que se encuentran en plena floración durante estas semanas en las cuales se han alternado días de nubosidad extrema y lluvias, con jornadas de Sol intenso. La muestra incluye entre otras especies como el guamo o las ingas silvestres, en particular la Inga codonatha, que pudimos avistar en flor en el sotobosque de la quebrada de El Caballo en el cerro El Toro. También insertamos en imágenes flores amarillas de una especie de frutífice que abunda en los matorrales que crecen en sustrato rocoso y otra planta de pequeñísimas flores blanquecinas que forman parte estas dos de la variada flora local presente en estos parajes del este de Upata.

En abril sobresale el rojo intenso de la Rosa de la Montaña: flor representativa de nuestros bosques upatenses

Este arbusto oculto y desapercibido para quienes no conocen la riqueza floral de nuestros ecosistemas no es otra que la Brownea coccinea o Rosa de Montaa, una planta que durante todo el año se mantiene verde, oculta bajo la sombra de sus pares arbolados más elevados, pero que a partir de marzo y abril despliega su particular flor como capullo solitario de un rojo intenso, que se caracteriza por desplegar todo su brote floral como en caída, es decir no está erecta sino suspendida, al igual que sus hojas. La Rosa de Montaña, pertenece a un género como el Brownea que se caracteriza por tener algunas de las flores más espectaculares de los ecosistemas boscosos de América tropical, abundante por lo tanto en los bosques secos y húmedos de Venezuela, en alguna de sus variantes la Brownea macrocantha, la ariza y la grandiceps, entre otras.

Orquidea del género Brassavola en Upata


En lo alto del cerro El Toro a 660 metros sobre el nivel del mar encontramos  esta impresionante orquídea del género Brassalova creciendo sobre sustrato rocoso, y protegida del intenso Sol por matorrales, arbustos, en un ecosistema de vegetación saxícola por demás representativo de estos ambientes naturales de la periferia de la ciudad de Upata. Esta floración data del mes de enero del 2020 y se extendió hasta las primeras dos semanas de febrero.

El género Brassavola de la familia de las orquídeas está presente en Upata, y en particular en los ecosistemas que subsisten en sustratos rocosos, particularmente en lajas y peñascos de gran tamaño, como los que abundan en las serranías que rodean la ciudad al este, norte y oeste. 

Estas especies de orquídeas tienen facilidad para desarrollarse directamente sobre las lajas o grandes cuerpos rocosos a flor de suelo, donde compiten con otras plantas de estos ambientes saxícolas para aprovechar los nutrientes y la luz, generalmente se ocultan bajo el cobijo de arbustales y matorrales que también son típicos de estos espacios naturales, aunque también son capaces de resistir directamente los rayos solares tan intensos de nuestro clima tropical cálido.

No las hemos visto creciendo sobre las ramas de los arboles sino que prefieren estas duras superficies minerales, donde desarrollan sus bulbos y hojas copiosamente, y son capaces de soportar las duras condiciones de calor extremo y vientos fuertes que tienen que soportar, sobre todo cuando nacen de cara a las continuas brisas y ventarrones de los alisios del noreste. 

En el cerro El Toro las hemos observado en las lajas y las rocas ferruginosas cercanas al sector de las cuevas, a unos 550 metros sobre el nivel del mar, y más arriba a un costado de las antenas, en alturas superiores a los 650 metros, donde en los meses de diciembre, enero y principios de febrero mostraron sus brotes florales alargados, de sépalos y pétalos muy abundantes, longitudinales de hasta 10 centímetros, en tonos blancos y cremas, y esparcidos en racimos, por encima de los bulbos de la especie. Como ya indicamos las brassavolas que encontramos en estos paisajes de sabana pedregosa saxícola en vez de epífitas son litófitas, es decir crecen en sustratos rocosos.

Aunque no es tan llamativa la flor como la de otras orquídeas presentes en el cerro El Toro como las de género Encyclia que todavía crecen dispersas en el bosque protector de la quebrada de El Caballo, en pisos de altitud más bajos, esta especie de la familia de las Orchidaceae amerita igualmente protección, ya que suele ser muy vulnerable a la degradación de su nicho de vida. Las Brassavolas son originarias de las tierras bajas de México, Centro y Sur América, y la conforman 18 especies documentadas, algunas de ellas han podido ser fácilmente cultivadas por los coleccionistas y granjeros dedicados al arte de reproducir, coleccionar y distribuir estas maravillosas especies botánicas. 

En la sucesión gráfica mostramos esta espectacular especie de orquídea de nuestros paisajes serranos, digna de ser preservada y protegida como parte del patrimonio natural y vegetal del municipio Piar y su ciudad capital Upata.  

lunes, 1 de marzo de 2021

Flores Silvestres en Upata: Una primera aproximación a este extraordinario patrimonio de la flora guayanesa





En la secuencia gráfica una de las flores más llamativa de esta temporada en los bosques secos de Upata, en particular la visualizamos en uno de las colinas de naciente de la quebrada del Caballo, al oete del cerro El Toro. A pesar de lo espectacular de su flor, que creció prolificamente en todo el enramado del arbusto durante el pasado mes de febrero del 2021, no hemos podido determinar en las consultas de fuentes especializadas el nombre de la especie, ni a que familia botánica pertenece, pareciera ser a lo lejos una caesalpinia, por la forma de su flor blanca con un tono verdoso al centro, que es pequeña, pues no mide sino 2 o 3 centímetros cuando mucho.  
 
... Sin más preámbulo vamos a insertar ahora una muestra más o menos representativa de algunas de las flores silvestres que desde el pasado mes de noviembre de 2020 y hasta febrero del 2021 han venido desplegando sus formas, colorido, texturas y fragancias en los parajes boscosos y de sabana de Upata. En próximas entregas vamos a seguir incluyendo parte del material gráfico que hemos venido recopilando con mayor intensidad desde agosto del 2020, y que en su mayor parte son flores de especies que tienen  su hábitat natural en los ecosistemas que rodean la ciudad. Lo resaltante es estas flores pertenecen a especies que crecen al amparo de las frágiles condiciones de su hábitat y nicho particular, por lo que cualquier variación o intervención humana en sus medio físico pueden resultar muy perjudiciales para su ciclo vital. Estas plantas dependen obviamente de la estabilidad y equilibrio de los ecosistemas, para asegurar la perpetuación de la especie, mantener su población y asegurar su interacción con otros seres vivos y por ende conservar la biodiversidad de estos espacios naturales.  


Bejuco de Cadena otro habitante del bosque protector

El bejuco de cadena es una especie enredadera o trepadora común en los bosques secos y subhúmedos de Guayana,como ésta que fotografiamos en los meses de mayor intensidad de precipitación de pasado 2020 en el selva de galería de la quebrada de El Caballo al este de Upata, cuando se encontraba en floración. 

Encyclia cordigera variante roseae una extraordinaria orquídea representativa de los bosques secos de Upata


La Encyclia cordigera variante roseae, es una especie de orquídea representativa de los bosques de Upata, que habita cerca de los cursos de agua, por ello la solemos visualizar sin darnos cuenta como una epífita presente en las ramas más gruesas y bajas de ciertos árboles, y sólo cuando despliega su espectacular flor llegamos a valorarla como lo que realmente es: una especie muy llamativa de la familia Orchidaceae, que reclama protección, ya que suele ser vulnerable ante los frecuentes destrozos de su hábitat. 
Encyclia es una especie relativamente común en esos bosques secos y algunos más húmedos cercanos a la ciudad de Upata, que no ha recibido mayor atención de los entes oficiales encargados de la protección y conservación del patrimonio florístico o botánico de nuestra región, y como tantas otras plantas de singular belleza, utilidad, y representativas de nuestra biodiversidad, está siendo diezmada por la acción incontrolable de los leñadores, que han tomado por asalto estos ecosistemas tan vulnerables.
Las imágenes de esta orquídea en floración datan del mes de noviembre del pasado año 2020, en el bosque de la quebrada del Caballo en el cerro El Toro, al este de Upata.
Como ya señalamos esta orquídea pasa desapercibida cuando solo es un bulbo adherido al árbol que le da cobijo y soporte, y solo muestras pocas hojas gruesas y alargadas- nada extraordinaria a la vista. Pero su impacto visual cambia radicalmente cuando despliega el particular color blanco de sus pétalos, que presentan manchas rojizas longitudinales al centro, y un capullo amarillento arriba. Esta flor está rodeada por cinco sépalos de tonos marrón a crema, que se encorvan en las puntas y se mantienen erectos, los cuales le dan mucha vistosidad.
En verdad es una experiencia muy grata el encuentro con estas orquídeas, aunque ciertamente por tratarse de una especie vulnerable y muy frágil ante la intervención de su hábitat, ahora resulta más escasa, sobre todo cuando la intervención humana se hace más intensa, como está ocurriendo actualmente por la tala indiscriminada de estos bosques, sometidos desde el 2019 a un proceso de devastación muy intenso por parte de los leñadores.


domingo, 28 de febrero de 2021

Aunque no en la abundancia que reclama su potencia nutricional y medicinal el noni es otro arbusto presente en Upata

Frutos del noni, en un pequeño ejempar sembrado en el sector Santo Domingo de Upata.

El nonni era una deuda para los seguidores del Ciclo Los Árboles de Upata. Esta planta crece en  jardines y terrenos baldíos de la ciudad, a pesar de su aspecto sencillo y pequeño porte nos regala siempre su fruto y verdor. Se trata de un arbusto de la familia de las rubiaceaes, pariente del café, de origen asiático aunque muy abundante en la Polinesia, donde se le valora como un superalimento y por sus propiedades medicinales. 

Es de relativa reciente introducción en Upata, y a pesar de las bondades de su zumo, no es de consumo generalizado, ya que aquí se suelen preferir otros frutos más tradicionales. 

Acá en la zona crece hasta máximo unos 4 metros, aunque en su lugar de origen reportan nonis de hasta 10 metros. Es frondoso y se agrupan sus foliolos irregularmente, posee hojas grandes, con nervaduras marcadas, y su fruto con cierto parecido a las anonáceas como el anón o la chirimolla, es de forma ovoide, de unos 8 centímetros promedio, no es liso sino que presenta especies de marcas redondeados o casi hexagonales con otra marca más circular al centro.  Su pulpa es blanca amarillenta al madurar, con las semillas incrustadas en su interior. 


Se ha desatado una polémica con respecto a las propiedades de su fruto, porque se han sobrevalorado su riqueza en vitaminas y minerales, así como su potencial como  anticancerígeno, antioxidante, depurativo y regenerador de la piel, en el tratamiento de las gastritis y úlceras. Tradicionalmente se le reconoce sus efectos como antiinflamatorio, porque contribuye con la mejora el sistema inmunológico, control de las fiebres, infecciones en la piel, afecciones respiratorias, contra la artritis, mejora la circulación, y muchas otras bondades, debido a su composición química,   aunque se han reportado algunas reacciones en el hígado por el consumo excesivo de esta fruta. 

Sobre la calidad como medicina natural de esta fruta advierte el Dr. Leoncio Padrón Cáceres especialista en ciencias de la salud en Cuba que EL NONI NO ES UN MEDICAMENTO NI CURA NINGUNA ENFERMEDAD. Sin embargo, sostiene que tomar jugo de Noni surte efectos positivos, que se expresan como factor de protección a la salud de cualquier persona o en mejoría de la calidad de vida de personas enfermas. Tales manifestaciones están probablemente relacionadas con un efecto estimulante que ejerce el complejo de sustancias contenidas en el jugo sobre el sistema inmunológico de las personas, a lo que parece sumarse cierto efecto antiinflamatorio. En términos prácticos, las personas que incorporan a su dieta el jugo del Noni, amplían la capacidad de respuesta de su organismo ante las agresiones del medio, se enferman menos y si están enfermas pueden experimentar mejoría.