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martes, 16 de abril de 2019

4 meses sin lluvias y temperaturas máximas de 35 grados padecen habitantes de Upata en esta temporada de sequía extraordinaria generada por activación del Fenómeno del Niño

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Cerro El Toro al este de Upata visto desde la serranía de Guacarapo.
Desde el la última semana de diciembre del año pasado 2018 en Upata, concretamente en la zona del piedemonte del Cerro El Toro, prácticamente no se registra ninguna precipitación, lo cual constituye una evidencia contundente de que nos encontramos en una de las temporadas de sequía más extrema de las últimas tres décadas, solo comparable a la vivida en 1984 y semejante a la que nos tocó padecer en el año 1995, cuando fuimos testigos no sólo de condiciones extremas sino de una pesada calina de polvo y humo que provocó alarma en la población. 
En esta oportunidad coinciden esas condiciones de sequía con la activación del Fenómeno del Niño, que ha provocado en el caso particular de Venezuela y la región Guayana condiciones muy particulares de temperaturas extremas y ausencia casi total de lluvias. En el mes de abril y con fuerza desde el ventoso mes de marzo nos ha tocado a los upatenses experimentar temperaturas en extremo cálidas, con máximos que en fecha reciente, el 15 de abril, rozaron los 35 grados centígrados a la sombra, un registro que supera en casi 3 grados el máximo promedio para esta época del año. Ese mismo día tuvimos valores inusuales de 31 grados a las seis de la tarde, y 28 grados a las 9 de noche. 

martes, 1 de marzo de 2016

En enero febrero de sequía extrema en Upata nunca aparecieron las Iguaneras

En Upata arrecia el Niño, ya llevamos dos meses de sequía extrema, prácticamente sin lluvias, salvo minúsculas garúas matutinas...En el 2016 sólo han caído 3 mm de lluvia. Esto es igual a una llovizna muy débil de sólo 3 minutos en 60 días.



Paisaje en el valle interior del Cerro El Toro, en plena sequía del 2016 TAGS:undefined
Valle interior del Cerro El Toro, en febrero del 2016
Temperaturas muy elevadas para esta época del año, han caracterizado a Upata. Con mínimas promedios de 22 a 21 grados, cuando lo normal es que se ubiquen las primeras tres semanas de enero entre 19 y 20 grados. También hemos tenido tardes con calores extremos, con temperaturas que han escalado hasta los 32 grados, es decir casi 3 grados más que lo habitual. Y enero que suele ser un mes de lloviznas, nublado, se nos ha mostrado además de seco, completamente despojado de nubes, día y noche. Así fue hasta el 26 de enero, cuando por fin, el valle se cubrió de blanco triste, y dejó caer una garúa tan finita como breve, que apenas mojó una conchita de suelo, muy poca humedad para una vegetación que ya comienza a agotar sus reservas y se muestra afectada por esta intensa insolación casi permenante.
Febrero sigue la tendencia, hasta el 12 de este segundo mes del año, en Upata las lluvias siguen siendo recuerdos o ligerísimas garúas que apenas rocían la tierra, es decir no es hemos tenido iguaneras, los árboles incluso los más resistentes comienzan a mostrar signos de stress hídrico, y la insolación, las altas temperaturas, ya llegando a los 33 grados máximos, medias que se acercan a los 26 grados, y mínimas de hasta 23 grados, son los registros comunes en estas dos primeras semanas de febrero
Vista del Cerro El Toro TAGS:undefined
Ladera del Cerro El Toro, vista desde la serranía de Guacarapo
Los cerros las colinas sabanas y bosques caducifolios de Upata ya cambiaron el ropaje de verde a marrón grisaceo, comenzaron las quemas incesantes, y los tapones en la ruralidad de la periferia urbana, así como las quebradas se muestran desprovistos casi del agua que es vida. Todo la normalidad de un comienzo de verano alterada o recrudecida por ese Fenómeno del Niño que desde el año pasado, en plena temporada de lluvias, dejó sentir su influencia sobre todo el país, y con particular fuerza en la Guayana venezolana.