Valle de Upata al este el pasado 15 de febrero de 2021, día nublado con precipitaciones débiles a moderadas, y un agradable clima fresco.
Vuelo del zamuro "Coragyps atratus" sobre las colinas de Upata en una mañana nublada de febrero de 2021.
Febrero se marchó como entró, con lluvias moderadas y un clima fresco y a ratos frío, como si los bajones de diciembre y enero no se quisieran retirar de nuestro valle del Yocoima y sus paisajes. Si bien las precipitaciones no alcanzaron la reciedumbre de enero, cuando cayeron en la ciudad más de 100 mm de agua, en febrero no fueron escasas para este mes, ya que según nuestros registros extraoficiales en esta región en febrero se alternaron lloviznas, lluvias un poco más fuertes, neblinas, días nublados, con muy pocos días de intenso Sol, para un total de 82 mm de lluvias. Esta humedad constante mantiene el verde intenso en muchos de los cerros que rodean la ciudad, donde la vegetación semeja más la de los meses lluviosos; mientras tanto los incendios forestales, salvo un pequeño sector del cerro Guacarapo están ausentes en la zona.
Cerro El Toro al este de Upata visto desde la serranía de Guacarapo.
Desde el la última semana de diciembre del año pasado 2018 en Upata, concretamente en la zona del piedemonte del Cerro El Toro, prácticamente no se registra ninguna precipitación, lo cual constituye una evidencia contundente de que nos encontramos en una de las temporadas de sequía más extrema de las últimas tres décadas, solo comparable a la vivida en 1984 y semejante a la que nos tocó padecer en el año 1995, cuando fuimos testigos no sólo de condiciones extremas sino de una pesada calina de polvo y humo que provocó alarma en la población.
En esta oportunidad coinciden esas condiciones de sequía con la activación del Fenómeno del Niño, que ha provocado en el caso particular de Venezuela y la región Guayana condiciones muy particulares de temperaturas extremas y ausencia casi total de lluvias. En el mes de abril y con fuerza desde el ventoso mes de marzo nos ha tocado a los upatenses experimentar temperaturas en extremo cálidas, con máximos que en fecha reciente, el 15 de abril, rozaron los 35 grados centígrados a la sombra, un registro que supera en casi 3 grados el máximo promedio para esta época del año. Ese mismo día tuvimos valores inusuales de 31 grados a las seis de la tarde, y 28 grados a las 9 de noche.
Valle del Yocoima Upata desde el topo del cerro El Toro, en julio del 2015
Las recientes lluvias, intensas focalizadas y acompañadas con actividad eléctrica no comunes en este mes de octubre, no fueron sino un inusual fenómeno atmosférico que no modifica la tendencia y el efecto que el Niño ha tenido este año en nuestro país y en la región Guayana, donde por cierto debemos activar extremar el seguimiento a nuestra principal fuente de energía y suministro de agua potable, el río Caroní, ya que el embalse de Guri ya se aproxima a los 258 metros sobre el nivel del mar, un registro incluso inferior al que registró para el mismo mes en 2002-2003, años de sequía extrema y descenso histórico del lago, por debajo de sus promedios anuales. Insertamos este escrito elaborado recientemente en septiembre del 2015, cuando en Upata padecimos las temperaturas máximas y promedios más elevadas de las últimas décadas:
Balance del tiempo en Upata a finales
del mes de septiembre del año 2015
A pesar del balance hídrico desfavorable, baja intensidad y frecuencia de lluvias y altísima insolación y evaporación, la zona más húmeda boscosa al Noreste de Upata, el sector El Buey, todavía mostraba en octubre del 2015 un verdor propio de la temperada de lluvia, y sus cuerpos de agua están todavía en niveles relativamente óptimos.
Tal como había sido previsto por los expertos en metereología, el 2015 se proyecta sin duda como uno de los años más secos y cálidos de las últimas 5 décadas tanto en América como en el resto del mundo. Por efecto del Fenómeno del Niño se está presentando con fuerza desde el pasado mes de abril extrema humedad y precipitaciones intensas en la seca región del Pacífico, desde la zona central de Perú hasta el Norte de Chile, y sequías o temperadas de lluvias muy débiles en las regiones localizadas al Norte del Ecuador, sobre todo en su franja más cercana al Atlántico y en la zona de la Orinoquia y la Amazonía Nororiental. La región Guayana no escapa a esta realidad, ya que el clima global en esta área del contintente americano resulta siempre muy afectada por el Fenómeno del Niño, que se activa cuando la temperatura del agua superficial oceánica frente a las costas del Sur del Perú y Centro Norte de Chile, elevan su temperatura significativamente, entre 1 ó 2 grados centígrados, lo que trae como consecuencia la inversión de las tendencias climáticas en prácticamente toda la América del Sur. Particularmente dos situaciones destacan este año con relación a este fenómeno climático. Año seco con insolación y temperaturas máximas extremas En primer lugar en nuestra región del noreste de Guayana, el área de Imataca Norte, sabanas y lomeríos a ambas márgenes del Bajo Caroní, en la cuenca del Yuruari, y en la ciudad de Upata, este año 2015 se ha caracterizado por ser extremadamente seco, con altísimas temperaturas por encima del promedio, con mínimas que en enero ni siquiera se acercaron a los 21 grados, y que desde febrero se han ubicado en un rango entre los 23 y 25 grados promedio. Este año también hemos padecido de máximas absolutas de casi 34 grados en Upata, en su zona periférica más fresca y hasta 35 grados en los espacios urbanos del centro de la ciudad, 2 grados por encima de este valor, mientras que el promedio de las máximas se ubica entre 31 y 32 grados, cuando lo usual es que sean de 30 a 31 grados.
Serranía en Santa María de Upata, 12 kilómetros al Este de la ciudad vía Guasipati.
Contraste en serranías al Noreste de Upata, rocas precámbricas, gneiss, y arbustales quemados sobre suelos pedregosos resecos. Al fondo matorral y bosques bajos de vegetación caducifolos, de hojas caducas, alternados con chaparrales en verdor, lo que nos revela la adaptabilidad de estas plantas a tiempo atmosférico de extrema sequía. A pesar de la intensa sequía los apamates (Tabebuia Rosae) en flor nos han regalado un espectáculo singular en las zonas urbanas de Upata, donde predominan como árboles de ornato.
Laguna, abrevadero, cuerpo de agua superficial, se encuentra a su nivel mínimo, por efecto del intenso verano de este primer semestre del año 2014.
Otro cuerpo de agua afectado por el intenso verano.
En Upata y Guayana hemos tenido temporadas de sequía extrema. Recordamos la de 1984, cuando durante seis meses casi no hubo lluvias, sólo reaparecieron los aguaceros casi al final de junio. Otro verano crudo fue el de 1995, hace 19 años, cuando sobre nuestros valles, montañas y llanos del estado Boílvar se nos depositó ese aire enrarecido, pesado, humoso, proveniente de quemas incesantes del corazón de la América del Sur. Entonces conocimos de cerca La Calina, un fenómeno poco usual, pero que cada 40 o 50 años reaparece generando temor o sorpresa entre la población, particularmente intensa y diaria fue ese vapor azulado permanente en los meses de abril y mayo del 95. Más recientemente en el bienio 2001-2002, nuestra Guayana, sobre todo en la cuenca alta del Paragua y Caroní, tuvo un ciclo de intensa sequía acompañado de una temperada lluviosa muy débil que provocó la alarma colectiva y del Estado, debido a que en ese lapso el embalse de Guri alcanzó un volumen crítico, al ubicarse su espejo de agua por debajo de los 244 metros de altitud. Ese ha sido el descenso más preocupante del lago desde que en 1986 la presa de concreto y enrocamiento de la Central de Guri fue elevada hasta la cota 272 metros sobre el nivel del mar. Luego de una década y dos años de relativa equilibrio en los ciclos del tiempo atmosférico, y de incremento sustancial de las precipitaciones, en este año 2014 nos enfrentamos una temporada de sequía extrema, provocada por la influencia anticiclónica y de altas presiones generadas por el sobrecalentamiento del Pacífico.
Inicialmente el 2014 al igual que en el último quinquenio se nos presentó con un ciclo de lluviosidad inusual, abundante en enero, y durante la primera quincena de febrero, que retrasó la entrada de la sequía. Pero tal situación era un espejismo, advertido por campesinos que nos expresaron que este año más bien íbamos a experimentar un verano tardío pero particularmente seco y prolongado. No se equivocaron. Tampoco se equivocaron los expertos del INAMEH, quienes a través de sus modelos matemáticos y científicos estimaron que este 2014 sería más bien de sequía tardía pero prolongada, debido a que estamos por entrar bajo los efectos globales del Niño. Vivimos entonces un tardío Verano, que se nos prolongó con fuerza desde el 15 de febrero, y cuyos efectos siguen generando angustia, preocupación, pérdidas y expectativas, a los campesinos, productores agropecuarios, y entidades públicas encargadas de administrar acueductos y el ambiente.
Según nuestros registros, en Upata, sobre estas tierras ubicadas en el piedemonte del macizo de colinas del arco Norte y Este, hemos tenido un año 2014 seco al extremo, ya que en casi cinco meses apenas han caído sobre el Valle del Yocoima 85 mm de lluvia, es decir apenas 85 litros por metro cuadrado en 4 meses y medio. Salvo enero y febrero, cuando se acumularon 74 mm, en los meses de marzo, abril y lo que va de mayo sólo han caído 11 mm de lluvia, un registró extremadamente bajo, en relación con el promedio de las últimas dos décadas en Upata.
En este gráfico reproducido en el blog la Bitácora de Alchemy http://labitacoradealchemy.blogspot.com/2008/06/solsticio-momento-astrolgico-mito.html, se visualiza la ubicación de la Tierra punto blanco grande y el Sol punto amarillo durante los 12 meses del año en relación con las posiciones de los signos del Zodiaco. Recomendamos la excelente información sobre el fenómeno de los Solsticios que divulga el autor de este blog.
Imágenes del tiempo atmosférico en Upata, tomadas el domingo 21 de diciembre del 2008, día del Solsticio de Invierno.
Urbanismo Manuel Piar humedecido por una llovizna que duró horas, al fondo el camino al Cerro El Toro.
Techo bajo, perturbación atmosférica al Suroeste de Upata
Llovizna al fondo en el cerro Guacarapo, cielos nublados el día del Solsticio de Invierno.
Bruma blanquiazul en la serranía Guacarapo al noreste de Upata, durante todo el 21 de diciembre del 2008 este sector se mantuvo húmedo y frío.
El 21 de diciembre es el día más corto del año en el hemisferio Norte. Este día el Sol inclinado hacia el Sur alcanza su máxima declinación en Upata, ciudad que está ubicada en la coordenada 8º Norte, más o menos. Por tanto el Astro Rey al mediodía de hoy se inclina desde el Ecuador Celeste unos 32 grados hacia el Sur, de allí que el calor extremo en esta época del año de mayor frescor da paso a una agradable temperatura, que todos vinculamos a la época de la Navidad. Este día el Sol detiene su inclinación al Sur justo por encima del Trópico de Capricornio, línea imaginaria ubicada muy cerca de Río de Janeiro en Brasil. No obstante hay que aclarar que en realidad y a nivel de la posición aparente del Sol en el conjunto de las constelaciones del Zodiaco para este lapso del año nuestra gran estrella apenas ha comenzado su tránsito por la bella constelación de Sagitario, localizada en los no menos hermosos cielos del Sur, es decir y para ser más exactos deberíamos llamar al Trópico de Capricornio Trópico de Sagitario. A mediados de enero será cuando el Sol comenzará a ubicarse en alineación con la constelación de Capricornio. (Este fenómeno no tomado en cuenta por los expertos o prácticos de la Astrología obedece a una perturbación normal del movimiento de la tierra conocido como Precisión de los Equinoccios, que provoca este retardo de un mes en el ciclo de 12 signos del Zodiaco actual, que es un legado con casi tres milenios de existencia, que no toma en cuenta esta realidad ni es corregida por quienes creen en la influencia de las Estrellas en la personalidad y el destino de los humanos) Este 21 de diciembre, fecha que ahora por influencia mediática se comienza a asociaciar con un supues espíritu de la Navidad, marca el comienzo oficial del invierno en el hemisferio Norte, en los países del Norte de Africa, Europa, Norteamérica y el Asia Septentrional., mientras que a nuestro Sur por Argentina, Chile, Uruguay, se marca el inicio del Verano, pues en esas tierras el Sol está alto en el Cielo y las noches son cortas, mientras que los días son largos Coincide también con la Natividad del Señor Jesucristo. Solsticio significa Sol Quieto y el hecho de estar asociado a la Cabra Marina o Capricornio, simboliza que el Astro Rey luego de permanecer unos días en quietud aparente en el cielo de diciembre, comenzará dentro de una semana a subir hacia nuestro ecuador, a perder inclinación Sur, en una especie de avanzada o estampida hacia adelante muy propia de estos animales caprinos. En Upata el 21 de diciembre del 2008 ha sido un día de temperatura baja para nuestro clima, con una mínima en la mañana en torno a los 21 grados, una máxima a las 11:30 am de 26 grados y con una media por debajo de los 24 grados. En este mes de extremas precipitaciones y muy húmedo, la Villa del Yocoima está completamente a merced de la lluvia, con precipitaciones a diario, lluvias fuertes alternadas con lloviznas y nubosidad total, con apenas pocos minutos de cielo despejado. Ayer, es decir el sábado 20 de diciembre, un espectacular arcoiris casi coincidente con nuestro ecuador celeste se dejó ver por los lares del Cerro El Toro y Sierra Tres, en un arco enorme y con una nitidez extraordinaria. Se prevé que la perturbación atmosférica continúe, así como las bajas temperaturas de nuestro trópico guayanés, que podrían descender en Upata hasta los 19 y 20 grados, con medias de apenas 23 grados, eso será en la semana final de diciembre y durante todo el mes de enero. El 2008 ha sido en su segundo semestre un año bastante extremo en cuanto a su lluviosidad y es posible que según nuestras mediciones podamos cerrar con una caída pluviométrica en torno a los 1200 mm.