martes, 11 de agosto de 2020

Apuntes Estadísticos de Upata y el Departamento Guzmán Blanco Año 1875 en pleno auge del Septenio Guzmancista

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Vieja casona en la Upata actual

La División Político Territorial impuesta por el Gobierno de Antonio Guzmán Blanco en la década de los 70 del siglo XIX ratificó la importancia de Upata como centro político administrativo de un vasto territorio, que abarcaba en su conjunto la mitad de las antiguas misiones del Caroní. La denominación de Cantón Upata, heredada de los tiempos de la Colonia, estuvo vigente hasta 1864. Ese año la villa perdió su predominio como centro poblado más importante de Guayana después de Ciudad Bolívar, al ser anexada con su área de influencia al recién creado Territorio Yuruari, y pasar a depender administrativamente de Guasipati. Esta localidad ubicada 100 kilómetros al sur de Upata era un antiguo pueblo de misión de pronto elevado a capital de la  nueva entidad federal, dada su ubicación estratégica asentada a muy poca distancia de las ricas zonas mineras auríferas de Cicapra, Nueva Providencia y El Callao y al hecho de ser la población más organizada y con mayor tradición de las llanuras del Yuruari.

Una década después Upata lograr recuperar su importancia regional, al ser nuevamente ratificada como cabecera de la subregión que históricamente había administrado en el sector nororiental de Guayana. Ya no como capital de Cantón, figura en desuso, sino como capital del recién creado Departamento Guzmán Blanco, antecedente de lo que sería varios años después el Distrito Piar. 

La selección de este nombre Departamento Guzmán Blanco, es propia del centralismo y de la tendencia existente en la Venezuela de ese tiempo de ensalzar la figura del  presidente liberal y caudillo caraqueño, quien ostentaba por segunda vez la Primera Magistratura, en el periodo conocido como el Septenio guzmancista, el cual abarca el lapso 1870-1877. 

El estado Bolívar de la época, concretamente entre 1864 y 1877, estaba ubicado no al Sur del Orinoco sino en lo que es hoy el estado Miranda, mientras que nuestra entidad regional se denominaba en la vigente división político territorial Estado Guayana como rememorando el concepto de la histórica provincia de Guayana. 

Aunque no aparece en estos Apuntes insertamos a continuación la estadística oficial de población del estado Guayana y el Departamento Guzmán Blanco, entidad local esta última que para la fecha del I Censo de Población y Vivienda ocupaba el tercer lugar en cuanto al número de habitantes, superada por Heres y Roscio. En ese año de registro censal 1873 el estado Guayana, que incluía el Departamente Zea- el actual estado Delta Amacuro- tenía una población de casi 34 mil habitantes, mientras que el Departamento Guzmán Blanco registraba 5917 habitantes y Upata su capital 3209 habitantes. (Cuadros tomados del "Primer Censo de la República", publicación de la Junta Directiva del Censo, Imprenta Nacional, Caracas, 1874, páginas 443 y 445)



Apuntes Estadísticos del estado Guayana


Al respecto vamos a resumir el contenido del libro Apuntes Estadísticos del Estado Guayana * , que complementa la información estadística del Censo de 1875 organizado por el gobierno de Antonio Guzmán Blanco el Ilustre Americano. En este documento se recogen algunos datos, comentarios y descripciones sobre los aspectos geográficos, historias y estadísticas de Upata y su área de influencia. Es de resaltar que el estado Guayana estaba entonces conformado por los departamentos Heres capital Ciudad Bolívar, Roscio en la región del Yuruari capital Guasipati, Guzmán Blanco antiguo Upata y Cedeño capital Caicara del Orinoco. *(El libro lleva por título Apuntes Estadísticos del Estado Guayana. Formados del Orden del General Guzmán Blanco Presidente de la República, Imprenta de la Opinión Nacional, Caracas, 1974).

Dicha publicación de la División Estadística del Ministerio de Fomento ratifica la importancia de Upata como centro político administrativo de su subregión. Además de la Villa del Yocoima, capital del Departamento Guzmán Blanco, estaba conformado en su Distrito Upata por las poblaciones de Altagracia, Caruachi, Carrizal, Campanario, California, Moyori, Mamonal, Parapara, Perico, Sabaneta, San Antonio, Santa María, San Germán, Santa Rita y Monserrat, San Lorenzo y Tierra Blanca.

Upata y su excelente ubicación

Veamos que dice el texto sobre Upata y su región: "la Sierra de Imataca, que principia cerca de las bocas del rio Esequibo y va a terminar en el Distrito San Félix, se abre en el centro del Departamento en dos ramales que circunvalan el hermoso valle en que se levanta la ciudad de Upata, la cual, como todas las demás poblaciones de esta sección del estado, se halla en la gran mesa que se extiende entre el declive meridional de la citada Sierra de Imataca, y la línea  que  parte límites con el de Roscio. El Departamento Guzmán Blanco llegaba en el oeste por el Caroní hasta el desaparecido pueblo o misión de San Pedro de Las Bocas, muy cerca de la desembocadura del río Paragua. Al norte su frontera era el río el Orinoco, desde la desembocadura del Caroní hasta Sierra Piacoa y por el este se extendía hasta el pueblo de El Miamo, que hoy pertenece a Roscio". 

Alaba el documento la belleza e imponencia del paisaje de estas tierras guayanesas: "El aspecto y carácter del país es como el de toda la Guayana, dividido en llanuras despejadas  más o menos accidentadas y cubiertas de gramíneas, que forman la zona de los pastos,y en bosques y montañas espesisímas en  donde luce en toda su plenitud la riqueza  vegetal que caracteriza el  clima de los trópicos. Sus tierras son variadas, surcadas  muchas  de ellas por rios, caños y  arroyuelos que  en  toda  estación la fertilizan, haciéndolas inmejorables para toda clase de cultivo y para las crías de toda especie de ganados; siendo todo el país en su bello y variado conjunto, la representacion más completa de una naturaleza virgen a la par que rica y vigorosa".

Sobre la red hídrica del Departamento sólo destaca la impetuosa y permanente corriente del caudaloso Caroní y la del río Miamo, que denomina Cumanio.

Recordemos en tal sentido que el Departamento Guzmán Blanco estaba divido en Distritos según la última reforma de la Asamblea Legislativa: Upata, que comprende la ciudad capital de su mismo nombre; San Félix, antes Puerto de Tablas; Cupapuí, que todavía era una población de cierta importancia al Sur de San Lorenzo de Upata; El Palmar hoy municipio autónomo; El Miamo hoy parroquia Salom de Roscio y por último el inundado y desaparecido pueblo de Guri. Destaca que los  caseríos  San Antonio de Huicsatano, San Ramón de Curachi- hoy bajo las aguas del Caroní- y Altagracia, estaban comprendidos en el Distrito Upata, mientras que la lejana San Pedro de las Bocas, en el de Guri. Es pertinente aclarar si embargo que Guri en el Censo de Población y Vivienda de 1873, el primero oficial de la República, aparece registrada en al estadística del Departamento Roscio y no en Guzmán Blanco.

sábado, 25 de julio de 2020

Paseos por el Cerro El Toro Julio Agosto 2020

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Panorámica del este de Upata desde colina de la serranía de El Toro
Imagen satelital del cerro El Toro Upata y el punto de observación del Valle (Google Map)
Relieve y altitud del Cerro El Toro, imagen tomada de Google Map
Cerro El Toro su colina más cercana a Upata vista desde urbanismo Manuel Piar
El Toro desde Santa Domingo, predomina vegetación baja sobre manchas boscosas
Cerro El Toro, rocas, chaparrales, bosques y al fondo antenas repetidoras.
Como ya se ha destacado en anteriores entregas alusivas a este patrimonio natural de Upata, hoy en peligro por la tala indiscriminada y el deterioro de su biodiversidad floral y animal, el cerro El Toro esconde- en sus más de 500 hectáreas- una interesante variedad de ecosistemas: desde bosques protectores de quebradas, selvas tropófilas en valles y pendientes, hasta biomas de sabana en áreas escarpadas, terrenos llanos y áreas pedregosas, donde las plantas sobre todo se adaptan a las particularidades del relieve y a la exposición a los vientos dominantes. Cuenta además con pequeños miradores naturales que favorecen la contemplación o recreación pasiva, tanto del valle del Yocoima como de las serranías que bordean la ciudad por todos sus puntos cardinales. 
Desde su primera colina frontal a Upata, se observa el urbanismo Manuel Piar.
Una de esas colinas que se extiende en paralelo a los sectores Manuel Piar, y San José se eleva  hasta los 560 metros sobre el nivel del mar, en su parte más alta, como un muro continuo de sabanas, pedregales y escasos bosques que siguen el curso intermitente y estrecho de pequeñas quebradas montanas que bajan de su tope. A esa altura podemos disfrutar de vistas muy sugestivas del valle, en especial de los barrios, edificaciones y urbanizaciones de su área de expansión, localizada principalmente al este y sureste de Upata, así como de los incontables cerros que rodean la ciudad.
Tonalidades de verde en este julio lluvioso del 2020
En la temporada de sequía esta pared de pendiente muy pronunciada, hasta de 60 grados, tiene la desventura de sufrir los rigores de los incendios forestales, que degradan su paisaje y afectan su fauna, pero por fortuna cuando llegan y se consolidan las lluvias, desde junio hasta finales de año, su verdor es extraordinario, en juego de tonalidades que contrastan con la abundante y oscura presencia de centenares de promontorios, rocas y lajas expuestas a las inclemencias del tiempo. 

martes, 7 de julio de 2020

Upata ciudad de esperas y retos cumple 258 años Felicitaciones a la Villa del Yocoima y a sus habitantes

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Upata desde el Cerro El Toro

Video  de Upata a propósito de sus 258 años de historia youtu.be/O7WyyN6KnsU
Paseando por el Casco Central frente a la antigua Casa Verde

Piedra de Santa María Atalaya de la Villa del Yocoima
258 años cumple la Villa de San Antonio de Upata, fecha que rememora la fundación de esta aún joven ciudad del Yocoima. Como todos los años desde Hemisferio Sur Guayana imágenes más que palabras nos transportan por los recodos y los espacios urbanos o rurales de la capital del municipio Piar, una ciudad que con sus caseríos suma una población no menor a los 120 mil habitantes. Upata con su suave clima, con sus calles y urbanismos, enmarcada en un escenario de verdes colinas, celebra desde la pausa y la contención social por la pandemia del Covid 19 esta fecha histórica de fundación hispánica, cuando al cobijo de la cruz y los arcabuces y en el nombre de Dios comenzó a transitar su rol primero como centro administrativo de las Misiones del Caroní
 
Calle Miranda la más comercial y transitada de Upata
Avenida Rómulo Gallegos

Profundos cambios ha experimentado la Villa, hoy ciudad. Con retos enormes. En lo socioproductivo. Una población que vive fundamentalmente de un fuerte movimiento comercial, de agencias bancarias y de servicios, instituciones oficiales, y de su ancestral importancia como epicentro agrícola y pecuario de primer orden en el estado Bolívar, especialmente en lo que concierne a la producción de carne y leche bovina, y al cultivo de rubros de origen vegetal como la yuca, maiz, hortalizas, lechoza, cambur, aguacate, entre otros; también asiento de innumerables factorías para la fabricación artesanal y semi industrial de queso y sus derivados, dulcería y panificadoras, casabe, pequeñas industrias de la madera, metalmecánicas, de la construcción y mineras, como las recientemente constituidas plantas auríferas Serrapia y Beracak en la zona de Guacamayo.  

domingo, 21 de junio de 2020

Excursión al Cerro El Toro Junio 2020

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Vegetación arbustiva y peñascos de cuarcita ferruginosa, al fondo el Valle del Yocoima
Valle interior de la serranía de El Toro
Luego de dos semanas de intensas precipitaciones el verdor y la humedad vuelven al cerro El Toro, que tiene aproximadamente un perímetro de 9 kilómetros y una superficie de 600 hectáreas,  uno de los patrimonios naturales más importantes y por largo el más visitado de la ciudad de Upata. 
Bosques en la franja de altura al Este del Toro.
Este año 2020 fue extraordinario en cuanto durante casi 5 meses en todo el valle del Yocoima las lluvias desaparecieron provocando el deterioro del paisaje, ya que a su ciclo anual de sequía se vio incrementado por la falta total de precipitaciones y las incursiones depredadoras de personas talando su bosque seco y zonas protectoras de quebradas, que fueron prácticamente arrasadas en buena parte de su franja paralela al camino principal del cerro.  Unos con el fin de obtener la ansiada leña para el fogón familiar, ante la falta del gas domésticos en la ciudad. Otros para expandir sus sembradíos de hortalizas, sin tomar en cuenta que toda naciente de agua, como la quebrada de El Caballo requieren de estos bosques protectores para mantener su estabilidad y preservación como área de biodiversidad.  Ambos grupos han generado esta situación de degradación del paisaje natural del Cerro El Toro.
Al fondo la colina de las Antenas, desde el mirador de las cuevas
Crece en muchos igualmente la preocupación por cuanto el uso generalizado de agroquímicos pudiese estar afectando, lo que es más grave, la calidad de las aguas que se filtran hacia los acuíferos ubicados en el piedemonte y planicie cercana al cerro, pozos que se han convertido en la opción alternativa de suministro de agua "limpia" para miles de hogares de Upata. 

sábado, 20 de junio de 2020

La ciudad Upata y su gente en junio del 2020

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Upata desde el Cerro El Toro vista el 19 de junio del 2020 al mediodía

Calle Independencia cerca del Mercado Municipal
Plaza Miranda en la Av Raúl Leoni. Arriba Plaza Bolívar y Capilla de San José frente al Mercado.
No ha sido afectada la población por el coronavirus. No se registra ningún caso. No obstante hay que ser más rigoroso en la contención o prevención pues el enemigo silencioso, la pandemia, nos acecha desde la no tan lejana Brasil, por el desplazamiento irregular y descontrolado que venezolanos puedan hacer desde de la frontera en la Gran Sabana hasta nuestros municipios más al norte de Guayana. 

Upata lluvias torrenciales y clima fresco

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Valle de Upata desde el cerro El Toro, nublado y mostrando a la distancia el vigor de los aguaceros típicos de junio, por Los Coloraditos, San Lorenzo y Santa Rosa, sectores al Sur del valle del Yocoima.
Lluvia desatada sobre el urbanismo Manuel Piar el 6 de junio la primera fuerte de año.

Ya la espera era enorme. Luego de casi seis meses de sequía absoluta el valle del Yocoima por fin entró en su temporada de lluvias y clima fresco correspondiente a este año bisiesto tan especial de cuarentena e impacto del coronavirus. Fue un 6 de junio cuando por fin un torrencial aguacero marcó el renacer de la humedad propia de este mes, lo que ocurrió con inusitada fuerza, ya que hasta la fecha 20 de junio en Upata han caído no menos de cuatro eventos lluviosos de importancia, aguaceros continuos o intermitentes, que han generado secuelas, es decir inundaciones momentáneas,  en algunas comunidades y avenidas, afectadas por la intensidad de las precipitaciones. Según nuestro registro local en la capital del municipio Piar en lo que va de junio han caído aproximadamente unos 120 mm de lluvia, un volumen apreciable pero normal.
Desde el CC El Dátil, se muestra humedad y cielo nublado.
La tercera semana de junio todavía el río Yocoima no había alcanzado su máxima creciente del año

Las temperaturas máximas de 36 grados típicas de mayo dieron paso a máximas de apenas 31 o 29 grados, y promedios en torno a los 24 y 25 grados, como en los lejanos tiempos en que la Villa era ponderada por su excelente clima, sobre todo con la llegada de las lluvias a mediados de año. Por cierto falta todavía presenciar en el valle las famosas neblinas de junio o la llegada en masa de los insectos voladores, "bachaco culones" entre otros. Las que si han vuelto con su puntualidad habitual son las golondrinas, aunque en menor número con respecto a otros años.
Nube de tormenta al Este de Upata espectáculo propio del mes de junio
Por fin una pequeña corona de nubes estratiformente sobre la "pequeña cordillera" de Guacarapo El Toro.
Los cielos desde la segunda semana de junio se han mantenido por lo general nublados, poblados de vigorosas y verticales torres de humedad, nubes que en horas de la tarde han dejado caer su carga de lluvias, acompañadas hasta ahora con actividad tormentosa moderada. El valle vuelve lentamente a recuperar su verdor, con parsimonia debido a la fiereza de la sequía que padecimos, mientras que sus quebradas  y el propio río Yocoima a pesar de la fuerza de las precipitaciones todavía no han mostrado su caudal mayor promedio o la fuerza de su creciente anual, lo que posiblemente ocurrirá a finales de mes o en el cercano julio. 
El invierno, la temporada de lluvia apenas comienza. Esperemos que su balance sea positivo, porque el ciclo de la vida lo anhela para el renacer del verdor y la recuperación de las fuentes de agua que tanto plantas como animales silvestres requieren para su desarrollo y supervivencia. Así será.

viernes, 5 de junio de 2020

Al 4 de junio de 2020 persiste intensa sequía en Upata

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Araguaney en floración en la plaza Miranda de Upata el 30 de mayo del 2020
Roble con todo su verdor en Manuel Piar Upata
2020 año bisiesto, de pandemia, crisis de combustible, destaca también hasta el 4 de junio como uno de los años más secos en la región del noreste de Guayana, y en particular en el valle del Yocoima, Upata, donde hasta la fecha las precipitaciones han sido en casi seis meses muy escasas o nulas, con meses como abril o mayo, donde se presentaron apenas 1 o 2 eventos lluviosos de muy baja intensidad. 
 Los bosques y sabanas que rodean la ciudad están secos, y los riachuelos, quebradas y lagunas, igualmente desprovistos de agua o con un volumen muy pírrico. Altas temperaturas que han rozado los 37 grados, en algunos días, así como mínimas en torno a los 24 grados, nos revelan que estamos ante una temporada de sequía inusualmente extrema, propia de años donde el Niño ha dejado sentir su influencia sobre la Guayana venezolana.

martes, 28 de abril de 2020

Upata Abril de 2020 en tiempos de coronavirus

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Mientras en el centro de la ciudad de Upata es intensa la movilización y la permanencia de personas en labores de compra venta de alimentos, en la avenida Raúl Leoni después del mediodía el panorama es de ausencia casi total de tráfico de peatones y vehículos. 
En un abril 2020 de temperaturas extremas de calor, en torno a los 36 grados, la ciudad reseca por el intenso verano, muestra esta cara de traquilidad, destacando su Terminal de Pasajeros clausurado por cuarentena desde mediados de marzo. El coronavirus sigue asediando a la población, y si bien no se ha registrado a la fecha un caso de esta enfermedad, la gente sigue en su mayoría resguardada.

jueves, 23 de enero de 2020

Plaza Bolívar de Upata

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Plaza Bolívar de Upata, remozada y con nueva imagen. Desde 1962 hace 58 años mantiene su plena vigencia como principal sitio de encuentro de la Villa del Yocoima.
Tras casi un año de trabajo lento pero seguro la Alcaldía de Piar entregó en el pasado mes de diciembre del 2019 la obra de rehabilitación y mejora de la Plaza Bolívar de Upata. Se trata de una intervención planificada por la alcaldesa Yulisbeth García,  que al margen de críticas y cuestionamientos permitió recuperar los diferentes ambientes de este espacio cívico y de encuentro en familia. 
Estatua Pedestre del Libertador, al fondo iglesia parroquial de San Antonio de Padua
La remozada Plaza Bolívar de la capital del municipio Piar entre otras intervenciones cuenta con parte de su piso de granito recuperado o sustituido, nuevas luminarias, nueva jardinería, se construyó un parque infantil, se instalaron avisos tridimensionales de identificación de este espacio público y vallas alusivas a la vida del Libertador e información básica sobre Upata. Todo ello enmarcado en el programa Venezuela Bella del Gobierno Nacional, que suministró los recursos para hacer realidad esta obra de remodelación del principal espacio público de la Villa del Yocoima. 
Salvo detalles pendientes, como alguna referencia a nuestras raíces históricas indígenas o al patrimonio natural, y la necesaria pero siempre pospuesta intervención fitosanitaria de los árboles afectados por especies parásitas, la mejora de nuestra Plaza Bolívar marca un antes y un después. Fue un logro positivo que nos puede indicar el camino hacia un proyecto aún más ambicioso de recuperación, restauración de lo queda del centro de la ciudad, lo cual pasa por la construcción de bulevares, museos y teatros, rescate de otras casonas históricas, que le darían otro cariz, otra configuración más humana al caótico y excesivamente mercantilizado casco central de Upata. 

miércoles, 2 de octubre de 2019

El chaparro soberano de las sabanas guayanesas

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Vegetación de sabana en una colina de Upata, donde predomina visiblemene el chaparro Curatella americana como arbusto principal, todo sobre un suelo arenoso, alternado con afloramientos y rocas sueltas.

El "Curatella Americana" mejor conocido como Chaparro es una especie de gran abundancia al Norte y centro de Guayana. Este arbusto pertenece a la familia Dilleniaceae, de amplia distribución en casi todas las sabanas del norte de Suramérica, sus hojas por su peculiar textura en las zonas rurales son aún muy usadas para el lavado de platos y vasillas, y como lija natural. Destaca el chaparro por su particular forma arbustiva, dominante en las sabanas del trópico americano, y por su resistencia a las sequias y quemas forestales, pues salvo el daño a sus hojas, y a su corteza externa, si no es carbonizado puede sobrevivir a los típicos incendios del verano. 
Chaparro en una ladera mostrando su característico follaje.
Esta especie arbustiva de pequeño porte, quizá la más abundante de nuestras sabanas, ya que se adapta con facilidad a suelos ácidos, arenosos, pedregosos, donde crece en colonias, acompañada con otras plantas igual de resistentes al calor extremo y las quemas forestales como el manteco, el alcornoque llanero y carne asada: (Byrsonima crasifolia, Bowdichia virgiloides y Roupala montana).
En Venezuela el chaparro es arbusto de amplia distribución, observable en los terrenos arenosos, secos y bajos, desde el Zulia hasta el Delta, en la región de Los Llanos y Guayana es abundante su presencia, al igual que se encuentra en las tierras bajas y de menor humedad del piedemonte de las cordilleras andina y de la Costa.
Extensos chapararrales se extienden por leguas de sabana en la vía Upata El Manteco, también en la carretera Upata Guasipati, en la que une a Upata con Guri, y en buena parte de la ruta a San Félix, en las colinas de las sabanas altas que anteceden al sector rural boscoso de El Buey, en los cerros del norte de la ciudad, Guacarapo y El Toro. Extensos chaparrales crecen a sus anchas en las llanuras y colinas de la franja Sur del valle del Yocoima, hacia San Lorenzo, Laguna Larga, Unión 2000, La Madama. 

Poema al Chaparro Autor Daniel Ruiz Correa
 
Pequeños arbustos desperdigados por la sabana
 
Tallos retorcidos como la aridez del suelo
Rugosos duendecillos donde la sombra
Se cobija del agobiante sol
Semejan perritos de la pradera
Oteando los pasos del caminante
Gregario ser vegetal que ofrendas
Tu rugosa hoja, que desviste
El hollín de las perolas
Autoctono ser vegetal
Criollito como una arepa
Curatella americana 
Tu nombren evocan sin querer
Cuando le ofrendan a un niño su escarmiento
Hasta en los aposentos del sexo
Tu nombre ocupa un lugar privilegiado
Hasta en la gramática estas presente
Como diminutivo 
Pero yo te estimo en la sabana
En los pedregosos caminos de mi alma
Metáfora de células
Dendritas de ramas
Que hacen sipnasis con el viento

El Salto de Santa María de Upata en la zona de contacto de Imataca con Pastora

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Aspecto del Salto de Santa María de Upata, en la temporada lluviosa del 2018.

Además de su privilegiada ubicación que le permite excelentes vistas panorámicas de la extensa región del Yuruari y de las serranías de Guacamayo, Machí, Apurito, El Cume y Tomasote, el sector de Santa María de Upata, cuenta con otros atractivos naturales, que deben ser adecuadamente preservados y acondicionados para el disfrute de la población local y visitantes. Entre éstos destaca El Salto, una irregular cascada de aguas cristalinas que desde sus cerros cercanos del Complejo de Imataca, ricos en cuarcitas ferruginosas, y rocas metamórficas abundantes en silicio,  se precipitan hasta los bosques más bajos, que marcan el inicio de las tierras de Pastora, una provincia geológica que en su vastedad constituyó durante millones de años el lecho de un antiguo y desaparecido mar, donde la actividad hidrotermal y los complejos procesos de mineralización dieron origen a uno de los yacimientos auríferos más ricos del continente americano.

martes, 16 de abril de 2019

4 meses sin lluvias y temperaturas máximas de 35 grados padecen habitantes de Upata en esta temporada de sequía extraordinaria generada por activación del Fenómeno del Niño

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Cerro El Toro al este de Upata visto desde la serranía de Guacarapo.
Desde el la última semana de diciembre del año pasado 2018 en Upata, concretamente en la zona del piedemonte del Cerro El Toro, prácticamente no se registra ninguna precipitación, lo cual constituye una evidencia contundente de que nos encontramos en una de las temporadas de sequía más extrema de las últimas tres décadas, solo comparable a la vivida en 1984 y semejante a la que nos tocó padecer en el año 1995, cuando fuimos testigos no sólo de condiciones extremas sino de una pesada calina de polvo y humo que provocó alarma en la población. 
En esta oportunidad coinciden esas condiciones de sequía con la activación del Fenómeno del Niño, que ha provocado en el caso particular de Venezuela y la región Guayana condiciones muy particulares de temperaturas extremas y ausencia casi total de lluvias. En el mes de abril y con fuerza desde el ventoso mes de marzo nos ha tocado a los upatenses experimentar temperaturas en extremo cálidas, con máximos que en fecha reciente, el 15 de abril, rozaron los 35 grados centígrados a la sombra, un registro que supera en casi 3 grados el máximo promedio para esta época del año. Ese mismo día tuvimos valores inusuales de 31 grados a las seis de la tarde, y 28 grados a las 9 de noche.