jueves, 28 de enero de 2021

Enero y comienzo de febrero del 2021 siguen las lluvias y bajas temperaturas: el verano nada que deja sentir su impacto en Upata


Enero continúa con sus temperaturas frescas, con máximas que rara vez llegan a los 30 grados, más bien se sitúan en promedio en torno a los 28 grados, incluso hemos tenido días con lluvias o muy nublados con máximas de 26 grados. Las mínimas no han bajado de 18 grados en casos excepcionales, pero más bien han sufrido un ligero aumento ya que se están ubicando hasta el 28 de enero en un rango entre los 20 y 21 grados. El promedio de temperatura del mes se sitúa en 24,5 grados. 


En cuanto a las precipitaciones aún se siguen presentando lluvias moderadas y algunas intensas, pero ya no con la frecuencia de los primeros días del año. Después del 15 de enero solo han caído dos "aguaceros" o lluvias intensas, de unos 10 mm cada una, no obstantes el acumulado hasta la fecha es de 120 mm. El paisaje en torno a la ciudad se mantiene totalmente verde y húmedo, los "tapones" y lagunas llenos, y las quebradas en sus nacientes siguen conservando cierto caudal para esta fecha, cuando lo normal es que a partir de diciembre estos pequeños cauces permanezcan secos. Se da la circunstancia de que las quebradas con facilidad recuperan su caudal de la temporada de lluvias, cuando caen sobre el valle lluvias extraordinarias para la fecha.

3 de febrero del 2021, en la serranía de El Toro Guacarapo, persiste el verdor.

Finalizando enero no se visualiza en el valle del Yocoima y sus zonas silvestres aledañas ninguna señal de la temporada de sequía, ya que los árboles de los bosques cercanos no han perdido su follaje,  ni siquiera en las franjas menos húmedas y de suelos arenosos y pedregosos como lo son sus ecosistemas de sabana. En el paisaje de drenaje cerrado persisten los humedales y no se han presentado hasta la fecha los incendios forestales que son característicos en la zona a partir de noviembre, diciembre y enero. Apenas quedarían febrero, marzo y parte de abril como meses de sequía, y de repuntar nuevamente las lluvias torrenciales, hay que estar preparados ante la eventualidad de crecientes extraordinarias de los cursos de agua, ya que el subsuelo sigue saturado de agua, las lagunas naturales siguen crecidas y existe la posibilidad de que se presenten inundaciones en las áreas urbanas cercanas a los drenajes naturales, cuando se reinicie la temporada de lluvias. 

Finaliza enero comienza febrero y las máximas comienzan a rozar los 31 grados y las mínimas se sostienen en 21 grados

En febrero del 2021 la escorrentía prosigue sobre las lajas, señal evidente de que no ha entrado la temporada de sequía. Aspecto de una de las nacientes de la quebrada de El Caballo.

En cuanto al cierre del mes de enero, la situación no varió mucho. Las mínimas fluctuaron entre 20 y 21 grados, los promedios en torno a los 24 o 25 grados dependiendo de la mayor o menor insolación, o la ausencia o presencia de lluvias. Las máximas algunos días escalaron hasta 30 grados después de la 1 de la tarde, pero en este nivel de calor se sostenía por poco tiempo, ya que tanto al mediodía como después de las 4 de la tarde el registro de temperatura entonces oscilaba entre 28 y 26 grados. Y las noches frescas siguieron en un rango entre 24 y 23 grados. 

Entrando en febrero la tendencia a aumento de temperatura si se siente en el ambiente, ya que a ratos la temperatura sube a 31 grados en su máxima, aunque por breve tiempo y ya hemos tenido mañanas de 22 grados. El promedio por su parte sigue fresco en torno a los 25 grados, y el verdor en el paisaje se sigue manteniendo, y la incidencia de incendios forestales en la región de Upata sigue siendo de muy baja a nula. 
Pequeña poza sobre laja granítica en una de las colinas de la serranía de El Toro,  comenzando febrero del 2021 persisten las lluvias, no hay verano todavía en Upata.

martes, 12 de enero de 2021

Enero del 2021 balance climático: se mantiene hasta el 12 de enero precipitaciones extraordinarias y bajas temperaturas en Upata

Enero del 2021 hasta el 12 de enero se ha caracterizado por ser un periodo húmedo en vez de seco, como le correspondería históricamente a este mes. La constante desde el propio 1 de enero han sido las lluvias continuas y de moderadas a intensas en la Villa del Yocoima, con un registro extraordinario de precipitaciones, que supera con creces el promedio para esta época del año. Posiblemente se trata de un fenómeno sin parangón en las décadas recientes, debido a que el acumulado de lluvias en menos de 15 días ha superado los 100 mm. Hemos tenido en la ciudad de Upata un 1 de enero particularmente lluvioso con una caída pluviométrica de 18 mm (18 litros por metro cuadrado), y un sábado reciente el pasado 9 de enero aún más lluvioso,  cuando cayeron en el valle más de 20 litros por metro cuadrado.

Las temperaturas se mantienen bajas como es normal para esta época del año, con mínimas que oscilan en horas de la madrugada hasta las 6 am entre 21 y 18 grados centígrados, con un mínimo promedio hasta ahora de 20 grados. Días nublados, de lluvias continuas, humedad extrema, los cursos de agua que bajan de nuestras serranías todavía a tope, tapones o lagunas en sus máximas, nivel freático alto, suelo repleto de humedad, y mucho verdor en las sabanas y bosques, son las características de este mes de enero, que todavía no da entrada a la temporada de sequía. Por los vientos que soplan, la sequía probablemente arrancaría con fuerza a mediados de febrero o principiando marzo, lo cual augura un "verano" inusualmente corto, de máximo dos meses y medio, o en torno a los 80 días, antes de que se inicie nuevamente el ciclo lluvioso con los aguaceros y tormentas de junio. 

Insertamos en el blog a continuación algunos registros propios de temperatura y lluvia, demostrativos de este ciclo inusual de lluvias acompañado con las normales bajas temperaturas de enero, sin duda junto a diciembre y la primera mitad de febrero, los meses más frescos del año, coincidiendo con el tránsito del Sol por las constelaciones del hemisferio sur, lo que acá se traduce en días más cortos que las noches, por lo menos media hora más de oscuridad. 


Arriba registros de temperaturas en Upata a 360 metros sobre el nivel del mar, de los días 7 y 10 de enero, y desde el 11 de enero a las 12 am hasta las 8 am del día 12 de enero.  
Paisaje parcialmente nublado de Upata en la mañana del 3 de enero de 2021 desde la cima del cerro El Toro. Ese día la mínima alcanzó el absoluto de 18 grados centígrados entre las 5 y 6:30 de la mañana.
A las 7 de la mañana del 6 de enero Día de Reyes cielo totalmente despejado de Upata desde la urbanización Manuel Piar. Ese día la mínima se ubicó en 21 grados.

Un aspecto de la quebrada del Caballo en su cuenca alta Cerro El Toro, la foto data del 3 de enero, el mismo caudal de agua se mantenía aún el lunes 11 de enero.

Nubes de lluvia sobre la serranía de Santa María de Upata el pasado 3 de enero en horas de la mañana, vista desde el cerro El Toro.

Cielo parcialmente nublado con cúmulos en el horizonte sureste, al mediodía del lunes 11 de enero desde la cima del cerro El Toro sector las Antenas.

miércoles, 30 de diciembre de 2020

2020 año ha sido un año de extraordinarias condiciones atmosféricas: Sequía extrema hasta mayo dio paso a 7 meses de una temporada lluviosa inusualmente intensa y continúa

En mayo así florecía este araguaney en la Plaza Miranda

El 7 de junio apenas comenzaban las lluvias torrenciales
19 de junio las lomas todavía no mostraban su verdor característico de la temporada de lluvias.
La quebrada del Caballo en junio, ese mes la vegetación comenzaba a recuperar su follaje y verdor, luego de una sequía intensa que se prolongó hasta finales de mayo.
Finalizando junio florecían las bauhinias patas de vacas del cerro El Toro.
Después de una temporada de sequía extremadamente cruda que se extendió con fuerza hasta bien entrado el mes de mayo, el año 2020 depuntó como un periodo en extremo lluvioso en el segundo semestre del año, a tal punto que prácticamente no hubo en el lapso junio diciembre ningún mes con menos de 80 mm de precipitación.

lunes, 28 de diciembre de 2020

Árboles y arbustos de Upata: pata de vaca o urapé, flor de navidad, cocuiza y coníferas

Flor de Navidad

Atrayente ejemplar de Flor de Navidad en un patio en la zona de El Buey
La flor de navidad no tan abundante en Upata, porque prefiere lugares más fríos, sin embargo en la zona de El Buey a partir del noviembre y hasta febrero es común verla con su hoja roja que semeja a lo lejos flores, adornando algunos patios y jardines de pequeños fundos familiares.
Se trata de un arbusto muy conocido a nivel mundial. Su nombre científico es Euphorbia pulcherrima, se le denomina también poinsettia, flor de pascua, y estrella de navidad, es una de las plantas más reconocidas a simple vista, y suele estar asociada con las fiestas navideñas de invierno en regiones templadas, ya que el proceso de floración y la aparición de sus vistosos colores coincide con dichas festividades. 

lunes, 21 de diciembre de 2020

Árboles de Upata: masaguaro, palma de jardín o de areca, trinitaria, quinchoncho y el ucaro negro

Masaguaro en el Parque Bicentenario de Upata, en diciembre de 2020

El mismo masaguaro del parque Bicentenario, sin hojas, y en floración, en febrero del 2021.

Masaguaro o pseudomanea guachapele

Masaguaro al final de la Avenida Perimetral con Plaza Miranda
A este hermoso y robusto árbol muy común en Upata se le conoce también como Barbas del Abuelo, Samán margariteño, iguá y cedro amarillo en Colombia, naumo, tabaca, frijolillo en Honduras,  y más generalizado con su nombre masaguaro en Venezuela. Crece silvestre y plantado en áreas urbanas y rurales sobre todo en la región de los llanos venezolanos y Guayana, también en Colombia, Bolivia, Ecuador, Panamá, Nicaragua, Honduras. 

En la ruta al cerro El Toro bosque plantado de masaguaros, en la temporada lluviosa este árbol adquiere un tono verde intenso, en contraste en la sequía muestra una fronda más despejada pierde parte de sus hojas, que se tornan amarillentes, pero las repone rápido.
Es una especie leguminosa de la familia de las mimosaceaes, pariente muy cercano del samán, por ello uno de sus nombres científicos es pseudosamanea guachapele, también se le identifica como Albizia guachapele, sus flores color crema son en su forma muy parecidas a las samán, al igual que sus hojas, tallo, y lo extendido de su copa, sin embargo es menos copioso en su fronda, y la corteza arrugada de su tronco es menos oscura que la del samán, y se extrae con mayor facilidad. Pierde sus hojas en la temporada seca por varias semanas pero las repone con rapidez. 

jueves, 17 de diciembre de 2020

Arboles de Upata : Quebrahacho, adelfa amarilla, leucaena, teca, acacia mangium, cardón, uva de playa y árbol salchicha

Quebrahacho Pithecelobium dulce

Ejemplar juvenil de Pithecelobium dulce en la plazoleta de Manuel Piar.
Se erige con fuerza como una de las plantas más usuales de la ciudad de Upata, debido a su presencia mayoritaria en grandes espacios silvestres y áreas verdes de avenidas, terrenos baldíos, parques, jardines particulares y de edificaciones públicas, donde ha sido plantado y se desarrolla con rapidez y sin muchos cuidados, salvo las podas del caso, cuando sus ramas extendidas y espinosas están a baja altura. 
Pithecelobium en la avenida pricipal de Manuel Piar entrada Sierra III

El Pithecelobium dulce es una especie de la familia de las mimosaceae, que desde sus zonas silvestre de vida, se ha logrado insertar como uno de los árboles más representativos del paisaje urbano, donde destaca por su sombra, por la resistencia y dureza de su tronco principal, y su valor como especie de ornato. La especie conocida como guamúchil en México, gallinero, pinzán, chiminango o gina, en Venezuela se le nombra como Quebrahacho y en algunos casos cují de jardín.

El árbol posee flores verde claro o amarillenta. Su fruto comestible es una vaina angosta y larga, de 15 a 20 cm largo por 10 a 15 mm de ancho, encorvada o enrollada en forma de espiral, su pulpa  blanca, rosa o rojo claro, y al abrirse muestra la semilla negra, tiene un sabor dulce, de allí el nombre de la especie, que por cierto es pariente del samán, el masaguaro, el yucuare, y los cujíes. En los barrios del este de Upata, el arbolito predomina con fuerza hasta en los jardines de las casas, también está presente en la avenida principal de Manuel Piar, y recordamos algunos ejemplares ya talados en la Escuela Simón Rodríguez de Sierra III y en el Hospital Gervasio Vera Custodio, y otro aún más lejano en el tiempo que era sitio de reunión y juego en el Parque Bicentenario de Upata.

miércoles, 16 de diciembre de 2020

Arboles de Upata Yagrumo, yopo, yucuare y zapatero


El yagrumo es un
árbol muy particular, fácil de reconocer, de corteza clara, mediano porte, no da mucha sombra, a pesar de sus enormes hojas, que son muy apatecidas por las perezas, abunda en los bosques subhúmedos cercanos a Upata, en la zona de mayor humedad del cerro El Toro, en El Jobo, en El Algarrobo, en los bosques húmedos de la carretera vieja a San Félix. 
 
También está presente en el centro de la ciudad, donde progresivamente ha sido talado para darle paso a nuevas edificaciones comerciales y residenciales. No se le siembra en áreas abiertas. Su nombre científico es Cecropia Peltata, es un árbol representativo de la zona intertropical americana y se extiende desde México hasta América del Sur, incluyendo las Antillas. Es común en clima cálido, aunque puede llegar a crecer a alturas de más de 2.000 metros en las laderas montañosas, en zonas conocidas como selva nublada, bosque nuboso, bosques caducifolios, siempreverdes y morichales. Tiende a estar inclinado en sus ramas superiores, sus hojas son características, crece asociada a vegetación secundaria y rastrojos.

El Yagrumo es de corta vida y no muy atractivo para la ornamentación, pero sus hojas son particularmente apetecidas por las perezas o perezosos Bradypus que pueblan en nuestros bosques tropicales. No se usa como ornamento ni es comestiblesu fruto para los humanos. Pero El latex es astringente y corrosivo, se usa contra las verrugas, callos, herpes, úlceras, disentería y enfermedades venéreas. La corteza es antiblenorrágico, las raíces antibilioso y el fruto emulsivo. Las hojas son analgésico, emenagogo, antiasmático, se usan en afecciones del hígado e hidropesía. En general se plantea que posee propiedades hipostenizantes, cardiovasculares, como febrífugo, diurético, suavizante de la piel, tonico-capilares y cicatrizantes.

Tulipán africano un árbol exótico prácticamente en extinción como planta ornamental del entorno urbano upatense


Tulipán africano en los jardines del Hospital Gervasio Vera Custodio de Upata, es el único sobreviviente de los tulipanos plantados en Upata profusamente en las décadas de los 50 y 60 del siglo XX.
Por su considerable tamaño cuando alcanza el estado adulto el tulipán africano dejó de ser plantado en Upata desde hace más de cuatro décadas, luego de un floreciente uso de esta especie nativa de África en las décadas de los 50 hasta los 70, en muchos jardines, patios y pequeñas áreas verdes de edificaciones públicas este árbol alcanzó considerable altura, comenzó a dañar estructuras y se convirtió en un peligro inminente, por lo que fueron talados y progresivamente desaparecidos del ornato público. 

En la urbanización Bicentenario de la ciudad, teníamos algunos tulipanes africanos bien desarrollados, que por haber sido plantados en el reducido espacio de los jardines, tuvieron que ser talados, obviamente ya los jóvenes y niños no tienen referente de esta espacie y por tal razón no reconocen el único tulipán en pie, que resiste el embate del tiempo y la motosierra, el que está ubicado entre las áreas de hospitalización y preventiva del Hospital Gervasio Vera Custodio, que se muestra activo con sus casi 15 metros de altura y ofrece una vista agradable a las personas que aprecian la belleza de estas plantas. 

Este habitante exótico de nuestra como su nombre lo indica proviene del Viejo Mundo, de Africa, concretamente de su costa Occidental, es de flor anaranjada, visible en lo alto, inalcanzable ya que su copa y ramas se extienden a lo alto, a no menos de cinco metros del suelo. Pertenece el Tulipán Africano a un género monotípico de la familia de las bignoniáceas. Su nombre científico es Spathodea campanulata, también se le conoce como árbol de la fontana, llama-del-bosque, nandi, o meaito (Puerto Rico) y también caoba de Santo Domingo y gallito en Venezuela. En francés se denomina Tulipier du Gabon (tulipanero del Gabón). En México se le conoce como Galeana. 


Este árbol también era ideal para travesuras infantiles, pues en Upata lo solíamos utilizar como “arma de guerra”, pues la flor antes de brotar forma una cápsula ovoide alargada muy liquida, que al apretarla dejaba escapar una sustancia amerillenta capaz de manchar la ropa del adversario. Como señalamos casi ha desaparecido como especie ornamental ya que no se le está incluyendo dentro de las campañas de arborización, por lo que además del tulipán del Hospital de Upata posiblemente quedan algunos ejemplares en los caseríos rurales, lo cual se debe confirmar mediante la observación de campo.

Tapara o totumo, y el delicioso tamarindo, árboles de tierra calientes presentes en Upata

La Tapara o Totumo, es otro árbol esencial del patrimonio florístico upatense y nacional, se trata de una especie muy particular con un tamaño pequeño, prácticamente más un arbusto que un árbol.. No es de sombra copiosa, es común en patios de humildes viviendas y en las zonas campesinas. Se le donomina también güira, guaje cirial, jícaro, totumo, taparo, hayal o higüero en otros lugares de nuestra América. Es propio de la zona intertropical y pertenece a la familia de las bignoniáceas, cuyo fruto leñoso es utilizado para elaboración de recipientes, los cuales reciben en Venezuela el mismo nombre de la planta totuma o tapara. Puede encontrarse en zonas húmedas, sin embargo soporta bien períodos prolongados de falta de agua, como por ejemplo en el sur de Honduras o en las zonas costeras del norte de Venezuela.

Esta planta de unos 5 metros de altura se extiende desde México hasta el Brasil, incluyendo a las Antillas.  Como árbol posee un follaje y porte ornamental redondeado e interesante para proyectos paisajísticos. Sus grandes frutos esféricos de cáscara leñosa desde tiempos precolombinos se han utilizado para confeccionar recipientes y artesanías.

Es considerado un complemento proteico para el ganado. De su semilla se extrae aceite y de la pulpa azúcar y etanol. Las partes utilizadas son las frutas y semillas. De los frutos se elaboran diversos objetos utilizando la cáscara bastante liviana y resistente. La fruta en decocción se toma por vía oral para tratar la diarrea, dolor de estómago, resfriados, bronquitis, tos, asma, y uretritis. Las hojas se usan para tratar la hipertensión.

Hacia la zona rural de Upata y en los barrios encontramos algunos ejemplares de la Tapara o Totumo de pequeños a medianos, los cuales son muy ùtiles porque le permiten a las familias contar con la famosa totuma, como recipiente para la bebida del café, agua y jugos, como cucharón para alimentos en polvo y granos, y para servir sopas y guisos. e incluso como materia prima para pequeñas artesanías. Sobre todo en los sectores populares es infaltable la presencia de este utensilio tan esencial, resistente y de aspecto tan pintoresco, en sustitución o como complemento de las herramientas de metal y plástico. Desde enormes para incluso servir como plato de sopas, hasta pequeños para degustar café o consumir bebidas espirituosas, la tapara o totumo es acompañante ideal de nuestras tradiciones familiares. 

Tamarindo

Tamarindo en la avenida Raúl Leoni frente al estadio Simón Chávez

Tamarindus indica, el tamarindo,  es un árbol tropical, originario del este de África pero que ahora existe en gran parte de Asia y la América tropical, donde ha sido plantado desde hace más de un siglo como árbol frutal y ornamental. El género Tamarindus es monotipico, es decir, sólo tiene una especie. El árbol puede llegar a medir hasta 20 m de altura. Las hojas del tamarindo tienen por lo general de 10 a 18 foliolos. El árbol produce unos frutos marrones en forma de legumbres de unos 8 centímetros, que contienen una pulpa estrecha que recubre sus muy lisas semillas. cubiertas, las que pueden ser raspadas para acelerar la germinación. Cuando crece en condiciones ideales ofrece un vigoroso aspecto de recio árbol ornamental, capaz incluso de brindar una excelente sombra.

Histórico y senil tamarindo en el sector Santa Cruz de la carretera Upata Guasipati, en lo que antes fue parte del municipio Piar, ahora territorio del municipio Padre Chien.
La pulpa de la fruta se utiliza como condimento en la cocina asiática tanto como en algunos países de América donde la población de ascendencia India es importante como en las Guayanas, Trinidad y Tobago, Belice y algunas otras islas del Caribe; también es un importante ingrediente de la salsa inglesa y otras salsas. La pulpa de un fruto joven es muy ácida, y por lo tanto recomendable para muchos platos, mientras que los frutos maduros son más dulces y pueden ser utilizados en postres, bebidas refrescantes o como aperitivo.

La pulpa, hojas y la corteza tienen aplicaciones médicinales. Por ejemplo, en Filipinas, las hojas son tradicionalmente usadas en té para reducir la fiebre causada por malaria.

En Upata fue plantado como árbol de sombra y frutal en muchos patios de viviendas de la periferia de la ciudad, también en algunos fundos o fincas, igualmente se encuentran algunos ejemplares aislados en la isla y brocales de la avenida Valmore Rodríguez frente a estadio Simón Chávez, y tenemos tres árboles adultos en la Plaza Bolívar con calle Sucre. Se adapta bien a las condiciones climáticas de Upata pero su cultivo comercial no está generalizado.

Tronco del viejo tamarindo de Santa Cruz
Debido a la densidad y durabilidad, la madera del tamarindo puede ser utilizada para fabricar muebles. Los árboles de tamarindo son muy comunes en el sur de la India, donde se suelen utilizar para dar sombra en las carreteras y autopistas del país. Los monos gustan de los frutos maduros de tamarindo. Es parte de la dieta básica en el sur de la India, en donde se prepara Sambhar (sopa de verduras con especias) arroz Pulihora, y otros platos.

El tamarindo se vende como un dulce en Guatemala, Cuba, México, Honduras, Panamá, Venezuela, Colombia, Ecuador, Isla de Guadalupe y en muchas variedades de botanas en el Sudeste de Asia (secos y salados, secos y endulzados, como bebida, paleta). En Colombia, Guatemala, Perú, Nicaragua, Costa Rica, Puerto Rico, República Dominicana, Venezuela y El Salvador se le encuentra en concentrados y pulpa para la fabricación de refrescos y bebidas. Debido a las propiedades medicinales del tamarindo, es utilizado para tratar algunos problemas de digestión o estomacales. También es un eficaz laxante, el cual puede ayudar en casos de estreñimiento pertinaz.

La pulpa o el fruto por no ser de producción local generalizada son relativamente de alto costo para la familia promedio, pero su excepcional, exquisito sabor ácido la hace perfecta para preparar jugos, que se si comercian en algunos puntos de venta de desayunos y frituras en la ciudad de Upata, o para su expendio como helados.  

lunes, 14 de diciembre de 2020

La Sarrapia árbol emblemático del estado Bolívar con escasa presencia en nuestro valle del Yocoima

Sarrapia en la parte alta de Libertador, al Oeste de Upata.
Entre septiembre y octubre del 2020 se dio la floración de la sarrapia, en el árbol plantado en el sector La Viuda, en ruta al Cerro El Toro.
El mismo ejemplar en noviembre del 2020, un mes después de su floración, ya muestra los frutos verdes; entre enero y marzo, en las zonas sarrapieras de Guayana se llevaba a cabo la cosecha del fruto y la extracción de su semilla.
Existen plantas que están íntimamente vinculadas al desarrollo de una región o incluso de un país y otras que teniendo la potencialidad de utilidad no han sido aprovechadas al máximo, restando a la nación de entradas económicas apreciables. Tal es el caso de la sarrapia Diphysa punctata, el árbol emblemático del estado Bolívar, en Venezuela, árbol que sí bien favoreció históricamente, en parte, la zona sur del país, donde crece en forma espontánea en los grandes espacios abiertos del Bajo Caura y otros porciones occidentales del extensísimo territorio guayanés, no ha podido ser fuente de gran riqueza para toda Venezuela mediante plantaciones artificiales. Este árbol de notable belleza aunque no enorme porte, tiene un follaje muy denso, a la distancia cuando está apretada con otras plantas puede confundirse con la pumalaca, pero sus hojas, flores y frutos son muy distintas a la de esa especie frutal.

Samán Samanea Samán frondoso regalo de nuestros bosques occidentales un árbol con tradición en la ciudad de Upata

 

Esquina de Samán con su prodigioso árbol casi centenario en la calle Miranda con 14 de Febrero cerca del casco central de Upata.

Samán adulto en la Plaza Aniversario o el Obelisco de Upata
"Uno de los árboles más vistosos, por su enorme copa, por su excelente sombra, su tallo oscuro y de textura rugosa, por la complejidad de su ramaje que se arremolina en vistosas formas. Aunque no tan alto como otros árboles tropicales el Samán está muy vinculado a la tradición y a los ecosistemas de Venezuela, en Upata se le plantó con regularidad en la Plaza Bolívar, donde hay 8 ejemplares, en el Obelisco, en la plaza Van Prag, avenida Humboltd, avenida Valmore Rodríguez, calle Monagas entre Polanco y Alberto Ravell, en el parque Bicentenario, también a orillas de nuestras viejas carreteras y caminos, así como en las cercanías al Puente San Félix. Todos estos ejemplares son de vieja data, maduros, algunos de ellos superan largamente los 60 años,  y se encuentran en buen estado de conservación, compartiendo hábitat con plantas que lo utilizan como morada. 

El samán nombre científico Samanea saman  o también Pithecellobium saman es  también conocido como el árbol de lluvia y cenizaro. Es un árbol nativo de los neotrópicos, desde México hasta Perú y Brasil, pero ha sido introducido en las islas del pacifico, incluyendo Hawai, donde se le considera una especie invasora. Es un árbol grande y umbraculiforme que llega a medir en casos excepcionales hasta  30 metros de altura, aunque su particularidad es la inmensa extensión de su copa, de forma simétrica, que puede alcanzar hasta 80 metros de ancho o más en espacios abiertos y suelos favorables como los del Valle de Aragua en Venezuela,  y que cubre aproximadamente 1/5 hectáreas. 

domingo, 13 de diciembre de 2020

Algunos frutales: Lechoza, cítricos e icaco

Lechozal en zona campestre de Upata.

Lechoza en lo alto del cerro El Toro, a 670 metros sobre el nivel del mar.

Carica papaya, la popular lechoza, es quizás la fruta nativa más apreciada y cultivada en Upata y sus zonas rurales circundantes, donde en sus diferentes variedades se cosechan estas apreciadas plantas, cuyo fruto comestible y de gran tamaño, de amplia demanda local, regional y nacional, constituye uno los rubros agrícolas fundamentales de nuestro municipio, en algún momento con un valor total de producción significativo, que ha venido sin embargo en descenso por factores como las dificultades de transportación, y la perniciosa presencia de plagas que han mermado las cosechas. No obstante la lechoza bien en los conucos familiares, o en las agropecuarias, fincas o fundos, sigue siendo uno de los frutos más cosechados. Igualmente esta planta crece espontáneamente sin mayores cuidados en los patios y jardines, así como en terrenos de la periferia de la ciudad, donde es uno de los árboles con mayor tolerancia a nuestras condiciones atmosféricas y de suelo.