domingo, 13 de julio de 2025

Ciudad Bolívar, casas, calles, murales, muestrario urbano de la Vieja Angostura

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Calle Carabobo, al fondo la famosa Escalinata, un espacio de tradición y patrimonios del Casco Histórico de Ciudad Bolívar.

Murales en el Paseo Orinoco, con pinturas al fresco y textos alusivos a la historia y tradiciones de Ciudad Bolívar.

Sede del Colegio Arquideocesano Cristo Rey, en la avenida Angostura de Ciudad Bolívar Parroquia Vista Hermosa frente a los terrenos del Aeropuerto. Este Colegio está próximo a cumplir 60 años, fue fundado en 1967. Inicialmente en esta estructura funcionó como sede del Seminario de la Diócesis, para la formación sacerdotal pero debido a la falta de vocaciones fue transformado en la década de los 60 en un colegio privado.


Calle Igualdad del Casco histórico de Ciudad Bolívar, vista desde el cruce con la calle El Progreso, al fondo destaca el puente peatonal elevado de la sede de la Alcaldía de Angostura del Orinoco. Esta edificación de dos alas una llamada Las Mercedes donde funcionaba el Hospital de Mujeres desde 1867 y la otra Caridad que era el hospital general. Por ello según reseña el Cronista Municipal y periodista Américo Fernández en su blog Crónicas Angostureñas se le llamó Hospital Caridad y Mercedes. Luego  a principios del siglo XX fue bautizada como Hospital Ruiz en homenaje al doctor José Ángel Ruiz, y años después se le agregó el segundo nombre de Páez en homenaje al Dr José Félix Páez, por lo que comenzó a denominarse oficialmente Hospital Ruiz y Páez, hasta su mudanza al gran centro hospitalario de la Avenida Germanía donde hoy funciona como centro de atención médica universitaria, el más importante y pretigioso del sur de Venezuela.

Antes de la llegada de la electricidad por las torres de alta tensión provenientes de Guri, Ciudad Bolívar tenía su gran planta eléctrica de diésel, este viejo inmueble conocido simplemente como la Planta Vieja, administrada en su momento por la empresa privada la Electricidad de Ciudad Bolívar, todavía luce su imponente estructura al final de la Avenida Germania. Es sin duda una de las edificaciones patrimoniales de la capital de Bolívar, hoy es utilizada como depósito o taller por la empresa estatal Corpoelec. Aunque hemos investigado en diversas fuentes en la red no hay una fecha precisa de su inauguración, cuando vino a sustituir la planta más antigua que funcionaba cerca del Casco Histórico, pero los moradores le calculan entre 80 y 70 años de construida, posiblemente se trata de una obra de la época de Medina Angarita o Marcos Pérez Jiménez, décadas de los 40 y 50.

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Grupo de Senderismo contribuye a crear identidad en el Cerro El Toro de Upata

Senderistas en un merecido descanso en el Dique de la quebrada El Onoto.


El grupo de senderistas, acompañados de niños, en un intermedio de su ascenso a la cima del cerro El Toro. Son visitas dominicales, en las cuales además del fortalecimiento físico entran en contacto con la naturaleza y disfrutan de las hermosas vistas que proporciona este parque natural. Nitza Toledo, a la derecha, muestra los carteles de señalización que en el mes de abril del presente año 2025 fueron colocados en sitios emblemáticos de este patrimonio ambiental de Upata.

Entre abril y mayo del presente año 2025 los senderistas, en su gran mayoría mujeres, provenientes de Upata que han hecho una tradición el ascenso al cerro El Toro, realizaron una jornada de instalación de señalizaciones turísticas e informativas de algunos de los lugares, sitios o miradores emblemáticos de este patrimonio natural de la ciudad. Esto con el propósito de orientar a quienes visitan estas zonas naturales sobre el nombre o la toponimia de sus principales atractivos como la Cueva, el Mirador de la Piedra, el Mirador de las Antenas, la Mina de Caolín, los sectores La Bomba, el acceso a la zona de Chaparral, la Quebrada de El Caballo, el acceso al Dique de la quebrada de El Onoto, entre otros. 
Sobre una estructura sencilla en madera, rectangular, con adornos en su borde interno, esta señalización tiene como propósito generar conciencia sobre la necesidad de conocer más a fondo esta zona natural, las denominaciones exactas de sus accidentes geográficos y la necesidad de preservarlas. Un punto positivo excelente para las amigas senderistas que han hecho de una tradición el ascenso dominical al Cerro El Toro, no solo como una actividad de fortalecimiento físico sino y sobre todo de contacto con la naturaleza y  el entorno ambiental que lo rodea. Los senderistas tiene así la oportunidad de tener acceso y contacto directo la variedad botánica, zoológica y mineral de este escenario silvestre, que cuenta además con excelentes miradores para la contemplación de la vastedad del valle del Yocoima, la ciudad de Upata en su entramado urbano. Grato y estimulante para los sentido estar allá arriba en diálgo silencioso con la naturaleza, contemplando y admirando la  diversidad de los paisajes de colinas, bosques, sabanas y sectores agrícolas pecuarios, que se multiplican por esta tierra del Yocoima y el relieve abrupto o suave de sus lomeríos y llanuras.
Señalización de bienvenida al topo del Cerro en el sector de las Antenas, a 668 metros sobre el nivel del mar.

Sobre el tronco de este indio desnudo el cartel señala que aquí hay un camino hacia la quebrada de El Caballo.

Segundo acceso a la quebrada de El Caballo hacia el sitio de las cascadas.

Tercer acceso a la quebrada de El Caballo, al sitio de la poza, muy concurrido en época de lluvias.

Por esta ruta boscosa, señalada aquí, se baja hacia la quebrada de El Onoto, a la zona del Dique, una de las más conocidas del cerro El Toro.

Ya a más de 500 metros sobre el nivel del mar está señalada la entrada al sector El Chaparral.

Visible al fondo el corte exploratorio de la mina de caolín, en primer plano su señalización.

En el mes de abril del presente año 2025 el Grupo de Senderismo al Cerro El Toro, conformado en su mayor parte por mujeres residentes en la ciudad de Upata, organizó una jornada de instalación de señales informativas de atractivos naturales y culturales en diversos sectores y sitios de interés turístico o geográfico de la serranía de El Toro. Esto con el propósito de identificar y resaltar los puntos más importantes de este patrimonio natural. Las señalizaciones en madera, con textos manuscritos, permiten al resto de senderistas, turistas, visitantes de estas colinas ubicadas al este de la ciudad de Upata, tener una información básica sobre la toponimía o nomenclatura de sitios que forman parte de este parque natural. En la secuencia gráfica mostramos parte de las señales que fueron instaladas por el Grupo de Senderistas, que ojalá sean adecuadamente conservadas la propia comunidad de Cerro El Toro y las personas que a diario visitan estos escenarios naturales.
Al iniciarse el recorrido está la Casa de Piedra, acá se le da la bienvenida a los turistas, y senderistas que acuden a visitar y explorar los diferentes escenarios de biodiversidad y paisajes  del Parque Natural Cerro El Toro.
 


Por el camino a El Chaparral, pequeña sector localizado en un estrecho valle interior del parque Natural Cerro El Toro.

La señal a la derecha indica que por este camino no tan escarpado se llega a la cueva del Cerro.


Imágenes fotográficas de Upata en el libro Geografía Médica del Yuruari del Dr Eduardo Oxford

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En su libro  "Geografía médica del Yuruary" : trabajo al tercer Congreso médico venezolano, celebrado en Valencia, capital del estado Carabobo, en el mes de junio de 1921, su autor el eminente médico guayanés Dr Eduardo Oxford inserta estas cuatro fotografías de época de parte de las calles principales del casco central de Upata, tal como lucían en la década de los 20 del siglo pasado. Sucesivamente de arriba abajo, la Plaza Bolívar Iglesia calle Sucre, la calle Libertad, la calle Bolívar y la calle Piar.

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Cronista Oficial del Municipio Piar Eligio González Peña sumó un nuevo libro a su creación literaria. Travesuras y Relatos de Upata está disponible en el Editorial El Perro y La Rana desde marzo del 2024

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Portada del libro publicado en su primera edición el 2024.

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Tal como lo había señalado en múltiples oportunidades, luego de un incesante esfuerzo de investigación personal, cotidiana, y sistemática, en múltiples encuentros con personajes y amigos de su Villa del Yocoima natal, el profesor y Licenciado Eligio González Peña hizo realidad su sueño de confeccionar y añadir un nuevo libro a su particular labor creadora como escritor. El libro publicado por la Editorial El Perro y la Rana vio la luz hace un año en 2024, es decir es un producto realmente novedoso en la no muy abundante compilación de obras bibliográficas que hacen referencia a la ciudad capital del municipio Piar: su historia, costumbres, anecdotario, cultura, y referencias patrimoniales. Que desafortunadamente no ha recibido la debida promoción por parte de los entes oficiales y no gubernamentales encargados de la tarea de difundir la lectura y facilitar el acceso de todos a la literatura y la creación de textos, tanto en formato tradicional (papel) como en digital. 

Este libro está disponible en los dos formato, analógico y digital, y se puede descargar en el siguiente enlace:  http://www.elperroylarana.gob.ve/wp-content/uploads/2024/03/Travesuras-y-relatos-de-Upata.pdf

Un proyecto personal del hoy Cronista de Piar

"Travesuras y Relatos de Upata" es el fruto de más de 20 años de compartir con amigos, un verdadero tesoro de anécdotas y narraciones orales que reflejan el ingenio y la cultura popular. Como Cronista Oficial de Piar, el autor se dedicó a recopilar estas historias de hombres y mujeres de todas las edades en zonas urbanas y rurales, desenterrando leyendas, mitos y vivencias cargadas de historia y humanidad. Este libro ofrece una mirada auténtica a un universo de interrelación humana que ahora ve la luz pública. 

Eligio González y a la izquierda el escritor Antonio Valdez Mederico, al momento de ser homenajeados en la FILVEN 2024 Capítulo Bolívar.
 
El autor licenciado Eligio González cronista municipal de Piar, quien previamente publicó Personajes y Tradiciones de Upata en 2012, es un profesional con una sólida formación académica: licenciado en Comunicación Social por la Universidad Católica Cecilio Acosta y en Educación por la Universidad Nacional Abierta. Su trayectoria incluye también roles como Entrenador Deportivo, experiencia en Sidor y una destacada labor en la docencia y la coordinación educativa municipal. Ha sido reportero en el diario Nueva Prensa de Guayana  y colaborador por más de una década en el Correo del Caroní, donde publicaba semanalmente su  columna "Visión de Upata", aparte de haber desarrollado un proyecto radiofónico escolar en Upata con la participación de aventajados estudiantes como moderadores de un programa semanal de radio.

Este libro fue presentado en el marco de la FILVEN Feria Internacional del Libro correspondiente al 2024, realizada en marzo en Ciudad Bolívar, donde recibió  junto a Antonio Valdéz Mederico un homenaje por sus valiosos aportes a la literatura y a la preservación de la memoria histórica local. González ha recibido además reconocimiento en el VII Festival Mundial de Poesía 2010. Recibió en dos oportunidades el Premio Municipal de Periodismo Pedro Cova, el Premio Municipal Leopoldo Villalobos y el Premio Regional Andrés Roderick, mención Investigación, en el año 2007, además, publicó el libro Personajes y tradiciones de Upata, de la colección Voces Históricas de Guayana.

Dedicatoria

 "Este trabajo de travesuras y relatos de Upata lo dedico con honor y
fraternidad a Gervasio “Bacho” Bermúdez (+) y Francisco Rogelio
“Chichi” Muñoz, entrañables compadres; ellos representan lo genuino
del humor, siempre con la picardía y jocosidad de sus cuitas infinitas.
A mis padres fallecidos Rafaela Peña y Manuel González.
A mis hijos Sobelimar, Yohanna, Elitzobe, Luis Carlos,
hermanos, sobrinos, nietos y todos quienes aportaron sus relatos,
para desglosar estas vivencias y memorias de Upata".
Eligio González

Contraportada del libro

 

 

Con prólogo del  escritor y profesor Saúl Rivas Rivas

Eligio González seleccionó al profesor, escritor, defensor de los derechos de los pueblos indígenas e investigador Saúl Rivas Rivas como el autor del prólogo de este libro. Entre otras reflexiones e interpretaciones Rivas Rivas reitera su satisfacción por la tarea encomendada de prologar esta obra, que a su juicio es fruto de esa complejidad de origen del nativo de Upata, donde la filosofía de los pueblos indígenas subyace en su identidad : 

 "Me ha participado nuestro entrañable amigo y compañero de luchas, Eligio González, hoy Cronista del Municipio Piar, su interés inmediato de enviar a la imprenta unas crónicas, anecdotarios populares, chistes, travesuras y relatos enmarcados en la historia local de Upata, con su toque de humor y amor al terruño. No sin antes anidar en el misterio para algunos indescifrables de su magia, en los mitos y leyendas de sus viejos y actuales chamanes. Upata es en pemón mi patria chica, mi tierra, sentido de arraigo y de comunión con el universo. Arraigo, identidad y sentido de pertenencia, donde lo telúrico y lo cósmico encarnan nuestras lenguas maternas y las filosofías indias del buen vivir… así hablemos en castellano, nunca debería estar ausente el recostar la cabeza en la almohada del terruño, que nos vio nacer o que nos recibió un día venido de otros mundos. Donde lo local y regional, lo nacional y continental, lo guayano-amazónico, lo llanero, lo andino y caribeño cuelgan sus nidos de los mismos bejucos, de esa venezolanidad proteica, floreciente, una y diversa, en sus múltiples mestizajes, pero irreductiblemente indianista y bolivariana".

Así comienza el camino de sus Travesuras 

De esta segunda creación bibliográfica de su autoría señala el cronista y periodista Eligio González que "la posibilidad de ver cristalizado un sueño, depositado en las neuronas escondidas en portal de telarañas, le permitió alcanzar un peldaño bajo la bendición de nuestros antepasados, quienes, en un momento de mi vida, fueron promotores del aliento oportuno, la ayuda necesaria, la corrección para tomar el camino adecuado, conocer su alegría al verme vestido de borla y birrete; por ejemplo, mis padres".
Continúa al respecto dando a conocer que "esta recopilación de travesuras y relatos de Upata es el resultado de 20 años guardados como un tesoro escondido. Hoy, gracias a esta gestión revolucionaria promovida por el Ministerio del Poder Popular para la Cultura, a través de un acertado evento nacional titulado FILVEN, es posible visibilizar nuestro humilde aporte a la memoria histórica, con la lectura como punta de lanza al crecimiento espiritual con saberes populares".

Algunos Relatos

Con el permiso del autor el cronista, amigo y compadre Eligio, anexamos a continuación cuatro de las 84 Travesuras que forman parte de este particular compendio de pequeñas anécdotas  del libro:

 LXXII



Cuenta el profesor José Guevara que el Maestro Ángel Romero, proveniente de su natal Ciudad de Caracas, en sus inicios como docente de aula llegó a la escuela del sector El Valle. A los pocos días de estar allí, murió una dama fundadora de la comunidad y en referencia a su investidura pedagógica, los familiares de la difunta le pidieron que diera las gracias con palabras como despedida. Con su encendido y florido verbo, Romerito hizo una larga alocución sobre los méritos y dones de la dama fallecida destacando: “ella jamás morirá en la obra y memoria de sus hijos, nietos, bisnietos, sus vecinos y todos ustedes”. En ese pasaje se le acerca un pariente y le dice quedamente al oído: “maestro, la difunta era señorita”. Como buen orador, Romerito sin inmutarse tomó un atajo y concluyó: “agraciada dama, que todos tus deseos no cumplidos en la tierra al irte como santa y virgen se hagan realidad en el cielo, al lado de los ángeles que serán tus hijos, nietos y bisnietos eternamente”, todos respondieron amén.


XLIX

 


Jorge Martínez, artista plástico graduado en 1983 de la Escuela de Arte Arturo Michelena, en la ciudad de Valencia, descifró a través de una anécdota la creación del escudo que representa al Municipio Piar –según su testimonio– cuando el profesor Miguel Rodríguez Luna fue Presidente del Concejo Municipal y lo llamó a formar parte del departamento de Cultura. Así, un día, visitó la oficina de Jorge Rivas, encargado de Relaciones Públicas y vio un lienzo tirado en un rincón en deplorables condiciones cubierto de polvo, sucio, con telarañas, pero le llamó la atención sus trazos que representaban emblemas del Municipio Piar. Por tanto, le dijo a Jorge Rivas que era importante recuperar esa obra. Inmediatamente habló con Rodríguez Luna, le pidió el material requerido para darle un remozamiento al deteriorado lienzo.
Significa el artista que la obra original es de Ponciano Álvarez, trazada en un cartón contra enchapado a la cual él le hizo una restauración en un formato o escala mayor. Agregó algunos elementos para darle mayor identificación del Municipio Piar con muestras de oro, diamante y retoques en el diseño del encuadre, con su respectiva distribución de los diferentes colores que lo componen. Así que esta es la verdadera anécdota histórica sobre la creación del escudo que identifica al Municipio Piar, con Ponciano Álvarez como su autor original y Jorge Luis Martínez como su restaurador.


XXXIX

 

El poeta guayanés Rafael González, nativo del desaparecido pueblo de Guri, después residenciado en Upata, es un baluarte de un prolijo trabajo con narraciones poéticas de múltiples vivencias, paisajes, aves y toponimia en general de nuestra Guayana. En las muchas creaciones recitadas por él, un día de parrandas compartidas, cuando todavía podía tomarse un trago de aguardiente, tuve la oportunidad de conocer las menudencias de sus andanzas como un niño huérfano a temprana edad. Lanzado por obligación a la fuerte vida en el campo donde fue becerrero y ordeñador, después trabajó en Edelca como chofer de un camión y un eterno enamorado. Entre esas tantas cuitas y creaciones, él cuenta con mucha nostalgia las ocurrencias narradas en la chica adorada, donde su inspiración le brinda un sublime poema de esperanzas y anhelos. Como cosa divertida, en una de esas ocasiones de parrandas, me dijo: “mire pariente, a la gente le gusta que yo les recite ese encuentro entre una linda dama y este aporreado viejito. Lamentablemente, después de tantos ruegos, la convencí y hasta me dijo que me iba a querer, lo triste es que no me dijo cuándo”. Todavía, cada vez que la veo con los quebrantos propios de la avanzada edad, me recuerda: “¡Caramba pariente, la muchacha sigue sin darme respuesta!”. Todo un personaje el poeta guayanés.

III

 


 "Manuel Alfredo Guzman Fernández" conocido Cariñosamente como (Tamborin)

Según el relato de Exiober Fernández, como era tradición que cada familia tuviese un barbero asignado para el afeitado de los varones, su padre los llevaba con el popular Santo Cambeto o “buche de agua”, quien vivía detrás del Cementerio Municipal. Este aseguró que, de manera puntual, a fin de mes, montaba en la bicicleta de reparto a Manuel “Tamborín”, a Jesús y a él. Así que, en una de esas ocasiones, a Tamborín se le ocurrió quejarse y ante el dolor que sentía dijo en voz alta: “coño, me vas a romper el cuello”, debido a que el barbero lo trasquilaba con la máquina manual. Su padre que estaba leyendo un periódico, no dijo nada, solo bajó la lectura y lo observó. Sin embargo, al llegar a la casa le preguntó: “mira, Manuel ¿por qué dijiste esas palabrotas?”. Él le respondió: “papá, sentí que me rompía el cuello”. En respuesta a esa queja, lo hincó en la sala y le dio cuatro correazos. La próxima ocasión que fueron a afeitarse con “Santo Cambeto”, Tamborín resistió en silencio la embestida de la máquina en manos del barbero y para ñapa, sintió una ráfaga de agua en la cabeza, lanzada de una buchada que tomaba en la boca. Todo fue aceptado en silencio. Tamborín alegó: “eso demuestra que antes había gobierno y respeto familiar”.

Además de estas travesuras en el libro tenemos los siguientes relatos:

Salto portachuelo del ahorcao
El toro y la burra asesina
Espanto de Los Mamones
La mujer del Chapire convertida en fantasma
Pollino, mujer y ave
El tesoro de Cupacuy
El chivato y su pregón de fatalidad

 

FICHA DEL LIBRO

1.a edición, Fundación Editorial El perro y la Rana, 2024
© Eligio González
Edición y corrección
Alejandra Pérez Tarazona
Diagramación
Bairon Torres
Diseño de portada
Ian Laprea
Imagen de portada
El Puente, Jesus Soto, 1946
Hecho el Depósito de Ley:
ISBN: 978-980-14-5506-6
Depósito Legal: DC2024000245
impreso en la República Bolivariana de Venezuela

Con esta nutrida reseña sobre este segundo libro del Cronista Municipal de Piar Lic Eligio González esperamos contribuir a promocionar en las redes y el Internet el acercamiento y lectura a tan importante creación bibliográfica, donde Upata es protagonista junto a su gente: los que nacieron o vivieron, o viven aquí, ya que ellos todos somos los que hacemos su historia y su cultura. Esperamos en fin que puedan descargar o leer en línea estas Travesuras y Relatos, que son pequeños retratos de lo que somos como pueblo creador y con memoria. Saludos...

 

lunes, 7 de julio de 2025

Upata Aniversaria. Hoy 7 de julio de 2025 la Villa del Yocoima cumple 263 Años

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Vista de Upata desde el Cerro El Toro.

Calle Piar del casco central de la ciudad.
Calle Sucre entre Ricaurte y Libertad
Calle Monagas entre Libertad y Ricaurte
Por este portal web ya nos hemos paseado por más de década y media por la historia lejana y reciente del Valle del Yocoima, nuestra cumpleañera ciudad de Upata, fundada un 7 de julio de 1762 como Villa de Españoles por los padres capuchinos catalanes. Largos párrafos para contar como fue ese proceso de nacimiento y evolución de la vieja población, desde aquellos tiempos de penurias y muchas privaciones materiales, que le impidieron a la Villa contar con edificaciones patrimoniales que resistieran el paso del tiempo. 

Por eso es a que a pesar de sus 263 años en Upata no queda casi nada de sus primer siglo y medio de vida, salvo la huella humana de sus hijos y algunas referencias históricas, dispersas en libros de cronistas, en sus archivos religiosos, en los anales familiares, en uno que otro instrumento de época, en algunos monumentos funerarios de su viejo Cementerio y en las paredes o habitaciones de sus pocas casonas de finales del siglo XIX y comienzos del XX que se han salvado del martillo de la demolición y el olvido. 

Flor del yucuare árbol muy presente en las colina de Upata

Río Yocoima en dos tiempos a su paso por Upata

Calle de tierra en Sierra III

Avenida Rómulo Gallegos en ruta al Terminal de Pasajeros y la Troncal 10
Hospital principal de Upata, antiguo Centro de Salud.

Urbanización Manuel Pïar en 1996.

Calle Ricaurte en el casco histórico de Upata

Hotel Comercio, antiguo Hotel Emilia en la calle Piar

Calle Van Prag casco central de Upata

Avenida Valmore Rodríguez

Iglesia San Francisco en la calle Caroní de la Urb Bicentenario

Calle Uonquén Principal Urbanización Bicentenario I

Niños en acto cultural en la plaza Bolívar de Upata
No obstante Upata ha sobrevivido y sigue vigente como mi tierra, mi lar nativo y realidad de muchos. Con una población que según el inacabado censo de Población y Vivienda oficial hoy debería superar con creces, su casco principal y sus caseríos satélites, los 120 mil habitantes, y con una vitalidad económica y cultural muy por encima de la escasa visión misión de futuro de la mayoría de sus gobernantes, que a retazos y de forma inorgánica, asistemática, la sostienen y le resguardan- con muchos más errores que aciertos- su precaria infraestructura de servicios y su entramado urbano, donde por desgracia priva la improvisación, el desacierto, y la falta de regulación y respeto a las normativas urbanísticas.
Represa embalse del León al norte de Upata
 A su gente, su tesoro más preciado, a las familias de bien, a sus mejores hijos, que son casi todos, a los que no nacieron aquí pero que la han adoptado como su morada de vida,  a los upatenses mi saludo y abrazo fraterno en este 7 de julio aniversario de la ciudad, fecha de cumpleaños colectivo, que siempre debemos tener presente para reiterarle a Mi Pueblo Mi Tierra que el gentilicio debe ser compromiso de hacerla nuestra. 
Para asumir que una Ciudad más que un conjunto de calles y edificios, es el lugar de encuentro de Todos, con el objetivo común de construirla y consolidarla como morada de vida, donde concretar nuestros mejores proyectos. Y como es habitual mostramos en este blog una secuencia de imágenes que retratan el pasado y el presente de la Villa del Yocoima,  nuestra San Antonio de Padua de Upata, o Upata del Yocoima como bien la hemos resaltado en el portal homónimo https://sites.google.com/view/upatadelyocoima/inicio?authuser=0

GEOGRAFÍA, GENTE, DINÁMICA SOCIOPRODUCTIVA Y CULTURAL DE UPATA

Al Octavo Paralelo se expande y vibra la ciudad de Upata, sobre el anfiteatro de las colinas y lomeríos de la Sierra Imataca. 

La ciudad capital del municipio Piar de estado Bolívar es una población de nombre indígena Up Ata, Mi Tierra, Mi Terruño, Mi Sitio, que se explaya en el valle de su estrecho río Yocoima en medio de un paisaje verde que rinde culto a lo silvestre de sus barrios y zonas campesinas. La ciudad, que cuando era pueblo hundido en la provincia lejana,  describió el escritor Rómulo Gallegos en Canaima con luminosa prosa de la siguiente manera:  

"Aire luminoso y suave sobre un valle apacible entre dulces colinas. Techos de palma, techos de cinc, rojos o patinosos tejados, una vegetación exuberante, de jardín y huerta domésticos, en patios y solares. Unos montes lejanos, tiernamente azules..."

Upata ha mantenido su vigor y dinamismo, y sigue siendo por sus dimensiones, desarrollo urbano y actividad económica,  la tercera población en importancia del estado Bolívar, después de Ciudad Guayana y Ciudad Bolívar

UPATA LA VILLA DEL YOCOIMA

Imágenes de Upata, tomadas del libro Geografía Médica del Yuruari del Dr Eduardo Oxford
 
Upata es una ciudad venezolana ubicada en el interior del Estado Bolívar. Esta localidad fundada en 1762 como Villa de Españoles es la capital y centro poblado más importante del municipio Piar y la tercera en orden de habitantes del estado y la región Guayana, con una población proyectada por el Instituto Nacional de Estadísticas de Venezuela INE para el año 2025 de no menos de  1 mil habitantes. 

La ciudad tiene tiene una extensión aproximada de 50 km² en su perímetro ampliado hasta las zonas de Sabanetica, Altagracia,  y San Lorenzo, que la circundan al norte, oeste y sur. El municipio Piar a su vez tiene una superficie de  15.899 km². 

Se encuentra situada entre las cuencas de los ríos Orinoco y Cuyuní, en un valle longitudinal de mediana extensión que separa ambas hoyas al noreste del estado, lo que la convirtió en un enclave próspero y estratégico desde su fundación en 1762. 

Conocida también como la Villa de Yocoima, Upata está ubicada entre los 8,04 y los 7,58 grados de latitud norte y 62,27 y 62, 19 grados de longitud oeste. Su altitud media es de 365 metros sobre el nivel del mar. tud promedio es de 365 metros sobre el nivel del mar.

Producción de casabe al norte de Upata

Elaboración de quespo de mano y telita, tradición socioproductiva de Upata

Inmuebles en la calle Orinoco de la Urbanización Bicentenario

Centro de comercio en la Avenida Perimetral de Upata

Comercios e inmuebles en la avenida Raúl Leoni

Upata mostrando su potencial ganadero en las ferias agropecuarias

Nueva cadena comercial en el centro de la ciudad  
 
Upata es capital del Municipio Piar del estado Bolívar. Su principal fortaleza económica es su potencial agropecuario, de ganadería vacuna de carne y leche y la vocación agrícola de sus suelos, aptos para el cultivo de la yuca, el ocumo, ají dulce, vegetales verdes como el cebollín, cilantro, pimentón, tomate, aguacates, mangos, leguminosas como el quinchoncho y la caraota, y el maíz; en sus campos hay cultivos menores de tabaco en San Lorenzo, caña en algunas propiedades campesinas, café y cacao en las zonas boscosas y altas.

También posee potencial productivo en el sector forestal al contar con reservas de bosques relativamente cercanos e industrias de aserríos y carpinterías que la convierten en una zona favorable para la inversión en este sector.

Tiene Upata por su ubicación geográfica cercana a las maravillas naturales de la Gran Sabana, los grandes ríos el Orinoco y el Caroní, y por poseer paisajes naturales boscosos y variedad de escenarios para la recreación rural, potencial para el turismo, que se refleja en la inversión constante del sector empresarial local en hotelería y en servicios conexos.

Cuenta además con una base industrial incipiente metálica, agroalimentaria, de servicios, así como una dinámica comercial muy vigorosa de bienes de consumo masiva, talleres, mueblerías, abastos, supermercados, tiendas, zapaterías, ferreterías, farmacias, panaderías, pastelerías, venta de productos electrónicos, de telecomunicaciones, sedes bancarias, restaurantes, que contribuyen a generar empleo y mantener el circulante monetario en sus centros de ventas.

Gran parte de las instituciones de gobierno nacional y regional tienen representación en la ciudad, y el sector público es junto al privado comercial, al sector del transporte, la actividad informal de la minería aurífera, y la compra venta de oro, los que dan sostén a la ciudad en matería productiva.

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