domingo, 28 de febrero de 2021

Aunque no en la abundancia que reclama su potencia nutricional y medicinal el noni es otro arbusto presente en Upata

Frutos del noni, en un pequeño ejempar sembrado en el sector Santo Domingo de Upata.

El nonni era una deuda para los seguidores del Ciclo Los Árboles de Upata. Esta planta crece en  jardines y terrenos baldíos de la ciudad, a pesar de su aspecto sencillo y pequeño porte nos regala siempre su fruto y verdor. Se trata de un arbusto de la familia de las rubiaceaes, pariente del café, de origen asiático aunque muy abundante en la Polinesia, donde se le valora como un superalimento y por sus propiedades medicinales. 

Es de relativa reciente introducción en Upata, y a pesar de las bondades de su zumo, no es de consumo generalizado, ya que aquí se suelen preferir otros frutos más tradicionales. 

Acá en la zona crece hasta máximo unos 4 metros, aunque en su lugar de origen reportan nonis de hasta 10 metros. Es frondoso y se agrupan sus foliolos irregularmente, posee hojas grandes, con nervaduras marcadas, y su fruto con cierto parecido a las anonáceas como el anón o la chirimolla, es de forma ovoide, de unos 8 centímetros promedio, no es liso sino que presenta especies de marcas redondeados o casi hexagonales con otra marca más circular al centro.  Su pulpa es blanca amarillenta al madurar, con las semillas incrustadas en su interior. 


Se ha desatado una polémica con respecto a las propiedades de su fruto, porque se han sobrevalorado su riqueza en vitaminas y minerales, así como su potencial como  anticancerígeno, antioxidante, depurativo y regenerador de la piel, en el tratamiento de las gastritis y úlceras. Tradicionalmente se le reconoce sus efectos como antiinflamatorio, porque contribuye con la mejora el sistema inmunológico, control de las fiebres, infecciones en la piel, afecciones respiratorias, contra la artritis, mejora la circulación, y muchas otras bondades, debido a su composición química,   aunque se han reportado algunas reacciones en el hígado por el consumo excesivo de esta fruta. 

Sobre la calidad como medicina natural de esta fruta advierte el Dr. Leoncio Padrón Cáceres especialista en ciencias de la salud en Cuba que EL NONI NO ES UN MEDICAMENTO NI CURA NINGUNA ENFERMEDAD. Sin embargo, sostiene que tomar jugo de Noni surte efectos positivos, que se expresan como factor de protección a la salud de cualquier persona o en mejoría de la calidad de vida de personas enfermas. Tales manifestaciones están probablemente relacionadas con un efecto estimulante que ejerce el complejo de sustancias contenidas en el jugo sobre el sistema inmunológico de las personas, a lo que parece sumarse cierto efecto antiinflamatorio. En términos prácticos, las personas que incorporan a su dieta el jugo del Noni, amplían la capacidad de respuesta de su organismo ante las agresiones del medio, se enferman menos y si están enfermas pueden experimentar mejoría.

sábado, 6 de febrero de 2021

No son iguaneras son lluvias continuas y fuertes en primera semana de febrero. Anexamos balance del tiempo atmosférico en Upata

Upata desde la altura un 3 de febrero del 2021, en una mañana nublada y con lluvias dispersas en el Valle del Yocoima


 El "verano" nuestra sequía anual sigue desaparecido en Upata

Tal como lo evidencia el video doméstico insertado en esta entrada en Upata continúa sin cesar, eso sí con algunas pausas, esta temporada de lluvia extendida, si se puede llamar así. No recordamos en los últimos 30 años ningún ciclo de lluvias que se haya prolongado tanto, lo normal es que la transición a la sequía se inicie en noviembre diciembre, y que en enero caigan algunas lloviznas aisladas, una que otra llovizna aún más tenue en febrero, esas que llaman las "iguaneras" y que haga su irrupción muy oronda la sequía total en marzo y parte de abril, a veces hasta mayo se extiende la seca. 

Lo que sí ocurrió hace 24 años en 1997 fue un mes de febrero con una inusitada precipitación de 110 mm, pero con la particularidad de que tales lluvias extraordinarias no fueron la continuidad de una prolongada temporada lluviosa sino un fenómeno particular de intensificación progresiva de las lluvias que progresivamente desde noviembre de 1996 aumentaron copiosamente hasta alcanzar ese registro tan atípico, que se extendió hasta febrero del 97 cuando las lluvias alcanzaron otro tope de 110. Antes de estos fenómenos de lluvias extraordinarias se suscitaron otros, uno en 1989 con más de 150 mm de lluvia en el bimestre enero febrero. 

En 1984 se alcanzó otro registro inusual 167 mm en enero, en 1982 tuvimos un febrero con una precipitación de 113 mm, destaca también enero de 1976 con 107 mm, y lo atípico se convirtió en normal durante el trienio 1968-1970, cuando se registraron sucesivamente en enero 105,155 y 122 mm, pero con la particularidad de que en febrero de ese lapso las lluvias se desplomaron a los valores "normales". No obstante hay que resaltar que en la transición noviembre diciembre enero de 1968 a 1969 se registraron en Upata más de 400 mm, un registro sustancialmente elevado, que es igual o superior en su magnitud al registrado en este lapso actual noviembre 2020-enero 2021. Lo que nos indica a las claras que a pesar de que tales lluvias son excepcionales por su intensidad y frecuencia en meses normalmente secos, esos aguaceros y lloviznas continuas no son totalmente atípicos. No lo son porque se corresponden con ciclos locales de precipitaciones extremas, posiblemente relacionados con las complejas condiciones globales del clima, enfriamiento anormal cíclico del Pacífico "Niña" interactuando con las corrientes atmosféricas provenientes del Atlántico, lo cual obviamente es un tema para expertos.  

En esta oportunidad la variable lluvia no da lugar a dudas. Venimos de un mes de diciembre del 2020 con más de 100 mm de precipitación, enero del 2021 también sobrepasó ese registro, con 120 mm de lluvias. Y febrero que pintaba seco por fin, en los últimos días nos ha mostrado que tampoco será así, ya que por lo menos el aguacero del viernes 5 de febrero no fue nada normal para la época, pues se extendió casi una hora, en la tarde, aproximadamente unos 15 mm, y aunque no alcanzó el nivel de lluvia torrencial si provocó nuevamente el empozamiento de patios y la escorrentía fuerte por nuestras calles y avenidas. 

Los cielos se alternan entre nublados en la mañana y tarde, y por lo general despejados en horas nocturnas, con días con cielos totalmente despejados a parcialmente nublados. En los tres días de febrero en que han caído lluvias en Upata, hasta el 6 de febrero, la constante es que las precipitaciones se inicien entre las 10 y las 2 de la tarde, y que cesen entre las 4 y 5 de la tarde. 

Temperaturas

En cuanto a las temperaturas siguen en un rango bastante fresco, primaveral, para nuestros patrones calurosos en este neotrópico de Guayana, con máximas que rara vez y por poco tiempo rozan los 31 grados, y promedios máximos en torno a los 28 grados, que en los días más nublados ni siquiera han llegado a los 27 grados. Las mínimas si han subido un poco, con mañanas madrugadas de 20 a 21 grados, y el 5 de febrero con cielo nublado se ubicó en 23 grados, como si ya estuviésemos en la sequía rigurosa. Pero el 6 de febrero del 2021 volvimos a la normalidad de las bajas, con un registro en el este de Upata de 18 grados. Mientras que en la cima del cerro El Toro a 680 metros sobre el nivel del mar la temperatura posiblemente se ubicó en 16 grados, cálculo que hacemos en virtud de que cada 150 metros en un piso superior ésta baja un (1) grado, y el topo de las Antenas en El Toro está 300 metros por encima del valle circundante, donde se localiza Upata y el urbanismo Manuel Piar. Este 6 de febrero luego de amenazar lluvia la temperatura máxima se estabilizó en la tarde en 29 grados, con tendencia a la baja. Después de las 5 descendió a 25 grados, y a las 8:30 pm se estabilizó en 24 grados. Amenazó lluvia intensa en Upata y cayó una precipitación débil, pero más al norte y noreste si hubo una precipitación intensa.

Urge reactivar o instalar nueva estación meteorológica en Upata

Lamentablemente hasta donde tenemos información la vieja estación meteorológica de Upata primero bajo control del MAC y luego del MARNR, que durante tres década estuvo registrando nuestros parámetros de temperatura, precipitación, humedad y velocidad del viento, la cual estaba ubicada en los terrenos del Vivero del desaparecido Ministerio del Ambiente, ahora Ecosocialismo, no está en funcionamiento y obviamente gran parte de la información o comentarios del autor se basa en apreciaciones directas tomadas de su propio termómetro ambiental, localizado en el patio de su vivienda, y aproximaciones a la caída de lluvias. 

El descuido del Estado en ese sentido debe ser subsanado para que Venezuela pueda contar en esta segunda década del tercer milenio con un sistema actualizado, moderno e interconectado de información meteorológica, que ayude tanto en las tareas de prevención monitorio en tiempo real del tiempo atmosférico y las variables del clima, en una región como Guayana, que por su extensión amerita más información en detalle sobre estos aspectos fundamentales de la geografía. Son datos además importantes para la investigación y documentación oficial y académica vinculada con la meteorología al Sur del Orinoco, con los estudios geográficos y de impacto ambiental que son exigencia del propio Estado. Igual ausencia de información notamos con respecto al monitoreo o la información básica de nuestros cursos de agua en el municipio Piar, un aspecto que debería ser también tomado en cuenta por el INAMEH. 

Al no haber un registro oficial detallado para Upata no tenemos una estadística 100 por ciento real o confiable sobre el estado del tiempo y las posibles variaciones del clima en los última dos décadas en el valle del Yocoima. 

jueves, 4 de febrero de 2021

Santa Bárbara comunidad de tradición ganadera en la frontera entre Roscio y Piar...

Entrada a la comunidad rural  a escasa distancia de la frontera de Roscio con el municipio Piar.

Desde la entrada a Santa Bárbara se contempla el Cerro Guacamayo.
En medio de exhuberantes árboles y sabanas se alza la población
Imágenes de la Patrona Santa Bárbara, y otras figuras religiosas en la capilla del poblado.
Hace algunos años, a mediados del 2001, tuvimos la oportunidad de conocer este pequeño poblado cuyo acceso desde la Troncal 10 amerita un recorrido de más de 26 kilómetros por un tramo carretero que amerita sin duda reparación y mantenimiento, para garantizar el tránsito seguro de los productores agropecuarios que tienen asentadas en esa zona sus tradicionales hatos ganaderos. 

17 años después, en el 2017, repetimos el contacto con el caserío y pudimos comprobar in situ lo difícil de su situación en materia de servicios, las dificultades en el acceso por una carretera que amerita ser recuperada y la persistencia de la gente allí asentada en permanecer en sus hogares y proyectos productivos, a pesar de tantas penurias y a lo cuesta arriba que resulta la atención de los sectores oficiales a sus demandas y propuestas.

Sabanas del Carichapo al sureste de Upata rica zona ganadera con potencial minero aurífero

Desde una colina en primer plano bosques en el Carichapo medio, a fondo siluetas del cerro El Cume a la izquierda y Tomasote a la derecha.

Macizos colinosos se despliegan a la distancia coincidiendo con la Falla de Guri. La línea de cerros marca el límite entre las tierras auríferas de la Provincia Pastora con las zonas ferríferas de Imataca.
Paisaje ondulado del antiguo Hato Tierra Blanca, tierras tradicionales de ganadería vacuna, desde los tiempos de las Misiones Capuchinas. Esta zona fue parcialmente intervenida por el proyecto mineroturístico del Grupo Arizona durante la década de los 90 del siglo pasado.
Finalizando las Curvas de Santa María el paisaje se abre en sabanas y bosques bajos de Carichapo, al fondo sobresale la silueta de Cerro Machí y los cerros de Apurito, visibles también desde la carretera a El Manteco.

Muy cerca de Upata, a un costado de la vía a Guasipati,  en las cercanías de los caseríos La Flor, Matajey, El Piso, y en la ruta a los sectores rurales Guacamayo y Santa Bárbara, por una carretera que amerita mayor mantenimiento o restauración, se localizan las extensas sabanas y colinas del río Carichapo afluente del Yuruari. Son más de 1000 hectáreas de tierras que han permanecido ociosas en los últimos años, donde se despliegan en armonía incontables ecosistemas de gran belleza escénica.  Durante década este sector conocido como Hato Tierra Blanca fue propiedad de la familia Somoza, posteriormente fue adquirido por el Grupo Arizona para levantar en sus tierras un ambicioso proyecto pecuario, minero y turístico.  

jueves, 28 de enero de 2021

Enero y comienzo de febrero del 2021 siguen las lluvias y bajas temperaturas: el verano nada que deja sentir su impacto en Upata


Enero continúa con sus temperaturas frescas, con máximas que rara vez llegan a los 30 grados, más bien se sitúan en promedio en torno a los 28 grados, incluso hemos tenido días con lluvias o muy nublados con máximas de 26 grados. Las mínimas no han bajado de 18 grados en casos excepcionales, pero más bien han sufrido un ligero aumento ya que se están ubicando hasta el 28 de enero en un rango entre los 20 y 21 grados. El promedio de temperatura del mes se sitúa en 24,5 grados. 


En cuanto a las precipitaciones aún se siguen presentando lluvias moderadas y algunas intensas, pero ya no con la frecuencia de los primeros días del año. Después del 15 de enero solo han caído dos "aguaceros" o lluvias intensas, de unos 10 mm cada una, no obstantes el acumulado hasta la fecha es de 120 mm. El paisaje en torno a la ciudad se mantiene totalmente verde y húmedo, los "tapones" y lagunas llenos, y las quebradas en sus nacientes siguen conservando cierto caudal para esta fecha, cuando lo normal es que a partir de diciembre estos pequeños cauces permanezcan secos. Se da la circunstancia de que las quebradas con facilidad recuperan su caudal de la temporada de lluvias, cuando caen sobre el valle lluvias extraordinarias para la fecha.

3 de febrero del 2021, en la serranía de El Toro Guacarapo, persiste el verdor.

Finalizando enero no se visualiza en el valle del Yocoima y sus zonas silvestres aledañas ninguna señal de la temporada de sequía, ya que los árboles de los bosques cercanos no han perdido su follaje,  ni siquiera en las franjas menos húmedas y de suelos arenosos y pedregosos como lo son sus ecosistemas de sabana. En el paisaje de drenaje cerrado persisten los humedales y no se han presentado hasta la fecha los incendios forestales que son característicos en la zona a partir de noviembre, diciembre y enero. Apenas quedarían febrero, marzo y parte de abril como meses de sequía, y de repuntar nuevamente las lluvias torrenciales, hay que estar preparados ante la eventualidad de crecientes extraordinarias de los cursos de agua, ya que el subsuelo sigue saturado de agua, las lagunas naturales siguen crecidas y existe la posibilidad de que se presenten inundaciones en las áreas urbanas cercanas a los drenajes naturales, cuando se reinicie la temporada de lluvias. 

Finaliza enero comienza febrero y las máximas comienzan a rozar los 31 grados y las mínimas se sostienen en 21 grados

En febrero del 2021 la escorrentía prosigue sobre las lajas, señal evidente de que no ha entrado la temporada de sequía. Aspecto de una de las nacientes de la quebrada de El Caballo.

En cuanto al cierre del mes de enero, la situación no varió mucho. Las mínimas fluctuaron entre 20 y 21 grados, los promedios en torno a los 24 o 25 grados dependiendo de la mayor o menor insolación, o la ausencia o presencia de lluvias. Las máximas algunos días escalaron hasta 30 grados después de la 1 de la tarde, pero en este nivel de calor se sostenía por poco tiempo, ya que tanto al mediodía como después de las 4 de la tarde el registro de temperatura entonces oscilaba entre 28 y 26 grados. Y las noches frescas siguieron en un rango entre 24 y 23 grados. 

Entrando en febrero la tendencia a aumento de temperatura si se siente en el ambiente, ya que a ratos la temperatura sube a 31 grados en su máxima, aunque por breve tiempo y ya hemos tenido mañanas de 22 grados. El promedio por su parte sigue fresco en torno a los 25 grados, y el verdor en el paisaje se sigue manteniendo, y la incidencia de incendios forestales en la región de Upata sigue siendo de muy baja a nula. 
Pequeña poza sobre laja granítica en una de las colinas de la serranía de El Toro,  comenzando febrero del 2021 persisten las lluvias, no hay verano todavía en Upata.

martes, 12 de enero de 2021

Enero del 2021 balance climático: se mantiene hasta el 12 de enero precipitaciones extraordinarias y bajas temperaturas en Upata

Enero del 2021 hasta el 12 de enero se ha caracterizado por ser un periodo húmedo en vez de seco, como le correspondería históricamente a este mes. La constante desde el propio 1 de enero han sido las lluvias continuas y de moderadas a intensas en la Villa del Yocoima, con un registro extraordinario de precipitaciones, que supera con creces el promedio para esta época del año. Posiblemente se trata de un fenómeno sin parangón en las décadas recientes, debido a que el acumulado de lluvias en menos de 15 días ha superado los 100 mm. Hemos tenido en la ciudad de Upata un 1 de enero particularmente lluvioso con una caída pluviométrica de 18 mm (18 litros por metro cuadrado), y un sábado reciente el pasado 9 de enero aún más lluvioso,  cuando cayeron en el valle más de 20 litros por metro cuadrado.

Las temperaturas se mantienen bajas como es normal para esta época del año, con mínimas que oscilan en horas de la madrugada hasta las 6 am entre 21 y 18 grados centígrados, con un mínimo promedio hasta ahora de 20 grados. Días nublados, de lluvias continuas, humedad extrema, los cursos de agua que bajan de nuestras serranías todavía a tope, tapones o lagunas en sus máximas, nivel freático alto, suelo repleto de humedad, y mucho verdor en las sabanas y bosques, son las características de este mes de enero, que todavía no da entrada a la temporada de sequía. Por los vientos que soplan, la sequía probablemente arrancaría con fuerza a mediados de febrero o principiando marzo, lo cual augura un "verano" inusualmente corto, de máximo dos meses y medio, o en torno a los 80 días, antes de que se inicie nuevamente el ciclo lluvioso con los aguaceros y tormentas de junio. 

Insertamos en el blog a continuación algunos registros propios de temperatura y lluvia, demostrativos de este ciclo inusual de lluvias acompañado con las normales bajas temperaturas de enero, sin duda junto a diciembre y la primera mitad de febrero, los meses más frescos del año, coincidiendo con el tránsito del Sol por las constelaciones del hemisferio sur, lo que acá se traduce en días más cortos que las noches, por lo menos media hora más de oscuridad. 


Arriba registros de temperaturas en Upata a 360 metros sobre el nivel del mar, de los días 7 y 10 de enero, y desde el 11 de enero a las 12 am hasta las 8 am del día 12 de enero.  
Paisaje parcialmente nublado de Upata en la mañana del 3 de enero de 2021 desde la cima del cerro El Toro. Ese día la mínima alcanzó el absoluto de 18 grados centígrados entre las 5 y 6:30 de la mañana.
A las 7 de la mañana del 6 de enero Día de Reyes cielo totalmente despejado de Upata desde la urbanización Manuel Piar. Ese día la mínima se ubicó en 21 grados.

Un aspecto de la quebrada del Caballo en su cuenca alta Cerro El Toro, la foto data del 3 de enero, el mismo caudal de agua se mantenía aún el lunes 11 de enero.

Nubes de lluvia sobre la serranía de Santa María de Upata el pasado 3 de enero en horas de la mañana, vista desde el cerro El Toro.

Cielo parcialmente nublado con cúmulos en el horizonte sureste, al mediodía del lunes 11 de enero desde la cima del cerro El Toro sector las Antenas.

miércoles, 30 de diciembre de 2020

2020 año ha sido un año de extraordinarias condiciones atmosféricas: Sequía extrema hasta mayo dio paso a 7 meses de una temporada lluviosa inusualmente intensa y continúa

En mayo así florecía este araguaney en la Plaza Miranda

El 7 de junio apenas comenzaban las lluvias torrenciales
19 de junio las lomas todavía no mostraban su verdor característico de la temporada de lluvias.
La quebrada del Caballo en junio, ese mes la vegetación comenzaba a recuperar su follaje y verdor, luego de una sequía intensa que se prolongó hasta finales de mayo.
Finalizando junio florecían las bauhinias patas de vacas del cerro El Toro.
Después de una temporada de sequía extremadamente cruda que se extendió con fuerza hasta bien entrado el mes de mayo, el año 2020 depuntó como un periodo en extremo lluvioso en el segundo semestre del año, a tal punto que prácticamente no hubo en el lapso junio diciembre ningún mes con menos de 80 mm de precipitación.

lunes, 28 de diciembre de 2020

Árboles y arbustos de Upata: pata de vaca o urapé, flor de navidad, cocuiza y coníferas

Flor de Navidad

Atrayente ejemplar de Flor de Navidad en un patio en la zona de El Buey
La flor de navidad no tan abundante en Upata, porque prefiere lugares más fríos, sin embargo en la zona de El Buey a partir del noviembre y hasta febrero es común verla con su hoja roja que semeja a lo lejos flores, adornando algunos patios y jardines de pequeños fundos familiares.
Se trata de un arbusto muy conocido a nivel mundial. Su nombre científico es Euphorbia pulcherrima, se le denomina también poinsettia, flor de pascua, y estrella de navidad, es una de las plantas más reconocidas a simple vista, y suele estar asociada con las fiestas navideñas de invierno en regiones templadas, ya que el proceso de floración y la aparición de sus vistosos colores coincide con dichas festividades. 

lunes, 21 de diciembre de 2020

Árboles de Upata: masaguaro, palma de jardín o de areca, trinitaria, quinchoncho y el ucaro negro

Masaguaro en el Parque Bicentenario de Upata, en diciembre de 2020

El mismo masaguaro del parque Bicentenario, sin hojas, y en floración, en febrero del 2021.

Masaguaro o pseudomanea guachapele

Masaguaro al final de la Avenida Perimetral con Plaza Miranda
A este hermoso y robusto árbol muy común en Upata se le conoce también como Barbas del Abuelo, Samán margariteño, iguá y cedro amarillo en Colombia, naumo, tabaca, frijolillo en Honduras,  y más generalizado con su nombre masaguaro en Venezuela. Crece silvestre y plantado en áreas urbanas y rurales sobre todo en la región de los llanos venezolanos y Guayana, también en Colombia, Bolivia, Ecuador, Panamá, Nicaragua, Honduras. 

En la ruta al cerro El Toro bosque plantado de masaguaros, en la temporada lluviosa este árbol adquiere un tono verde intenso, en contraste en la sequía muestra una fronda más despejada pierde parte de sus hojas, que se tornan amarillentes, pero las repone rápido.
Es una especie leguminosa de la familia de las mimosaceaes, pariente muy cercano del samán, por ello uno de sus nombres científicos es pseudosamanea guachapele, también se le identifica como Albizia guachapele, sus flores color crema son en su forma muy parecidas a las samán, al igual que sus hojas, tallo, y lo extendido de su copa, sin embargo es menos copioso en su fronda, y la corteza arrugada de su tronco es menos oscura que la del samán, y se extrae con mayor facilidad. Pierde sus hojas en la temporada seca por varias semanas pero las repone con rapidez. 

jueves, 17 de diciembre de 2020

Arboles de Upata : Quebrahacho, adelfa amarilla, leucaena, teca, acacia mangium, cardón, uva de playa y árbol salchicha

Quebrahacho Pithecelobium dulce

Ejemplar juvenil de Pithecelobium dulce en la plazoleta de Manuel Piar.
Se erige con fuerza como una de las plantas más usuales de la ciudad de Upata, debido a su presencia mayoritaria en grandes espacios silvestres y áreas verdes de avenidas, terrenos baldíos, parques, jardines particulares y de edificaciones públicas, donde ha sido plantado y se desarrolla con rapidez y sin muchos cuidados, salvo las podas del caso, cuando sus ramas extendidas y espinosas están a baja altura. 
Pithecelobium en la avenida pricipal de Manuel Piar entrada Sierra III

El Pithecelobium dulce es una especie de la familia de las mimosaceae, que desde sus zonas silvestre de vida, se ha logrado insertar como uno de los árboles más representativos del paisaje urbano, donde destaca por su sombra, por la resistencia y dureza de su tronco principal, y su valor como especie de ornato. La especie conocida como guamúchil en México, gallinero, pinzán, chiminango o gina, en Venezuela se le nombra como Quebrahacho y en algunos casos cují de jardín.

El árbol posee flores verde claro o amarillenta. Su fruto comestible es una vaina angosta y larga, de 15 a 20 cm largo por 10 a 15 mm de ancho, encorvada o enrollada en forma de espiral, su pulpa  blanca, rosa o rojo claro, y al abrirse muestra la semilla negra, tiene un sabor dulce, de allí el nombre de la especie, que por cierto es pariente del samán, el masaguaro, el yucuare, y los cujíes. En los barrios del este de Upata, el arbolito predomina con fuerza hasta en los jardines de las casas, también está presente en la avenida principal de Manuel Piar, y recordamos algunos ejemplares ya talados en la Escuela Simón Rodríguez de Sierra III y en el Hospital Gervasio Vera Custodio, y otro aún más lejano en el tiempo que era sitio de reunión y juego en el Parque Bicentenario de Upata.

miércoles, 16 de diciembre de 2020

Arboles de Upata Yagrumo, yopo, yucuare y zapatero


El yagrumo es un
árbol muy particular, fácil de reconocer, de corteza clara, mediano porte, no da mucha sombra, a pesar de sus enormes hojas, que son muy apatecidas por las perezas, abunda en los bosques subhúmedos cercanos a Upata, en la zona de mayor humedad del cerro El Toro, en El Jobo, en El Algarrobo, en los bosques húmedos de la carretera vieja a San Félix. 
 
También está presente en el centro de la ciudad, donde progresivamente ha sido talado para darle paso a nuevas edificaciones comerciales y residenciales. No se le siembra en áreas abiertas. Su nombre científico es Cecropia Peltata, es un árbol representativo de la zona intertropical americana y se extiende desde México hasta América del Sur, incluyendo las Antillas. Es común en clima cálido, aunque puede llegar a crecer a alturas de más de 2.000 metros en las laderas montañosas, en zonas conocidas como selva nublada, bosque nuboso, bosques caducifolios, siempreverdes y morichales. Tiende a estar inclinado en sus ramas superiores, sus hojas son características, crece asociada a vegetación secundaria y rastrojos.

El Yagrumo es de corta vida y no muy atractivo para la ornamentación, pero sus hojas son particularmente apetecidas por las perezas o perezosos Bradypus que pueblan en nuestros bosques tropicales. No se usa como ornamento ni es comestiblesu fruto para los humanos. Pero El latex es astringente y corrosivo, se usa contra las verrugas, callos, herpes, úlceras, disentería y enfermedades venéreas. La corteza es antiblenorrágico, las raíces antibilioso y el fruto emulsivo. Las hojas son analgésico, emenagogo, antiasmático, se usan en afecciones del hígado e hidropesía. En general se plantea que posee propiedades hipostenizantes, cardiovasculares, como febrífugo, diurético, suavizante de la piel, tonico-capilares y cicatrizantes.

Tulipán africano un árbol exótico prácticamente en extinción como planta ornamental del entorno urbano upatense


Tulipán africano en los jardines del Hospital Gervasio Vera Custodio de Upata, es el único sobreviviente de los tulipanos plantados en Upata profusamente en las décadas de los 50 y 60 del siglo XX.
Por su considerable tamaño cuando alcanza el estado adulto el tulipán africano dejó de ser plantado en Upata desde hace más de cuatro décadas, luego de un floreciente uso de esta especie nativa de África en las décadas de los 50 hasta los 70, en muchos jardines, patios y pequeñas áreas verdes de edificaciones públicas este árbol alcanzó considerable altura, comenzó a dañar estructuras y se convirtió en un peligro inminente, por lo que fueron talados y progresivamente desaparecidos del ornato público. 

En la urbanización Bicentenario de la ciudad, teníamos algunos tulipanes africanos bien desarrollados, que por haber sido plantados en el reducido espacio de los jardines, tuvieron que ser talados, obviamente ya los jóvenes y niños no tienen referente de esta espacie y por tal razón no reconocen el único tulipán en pie, que resiste el embate del tiempo y la motosierra, el que está ubicado entre las áreas de hospitalización y preventiva del Hospital Gervasio Vera Custodio, que se muestra activo con sus casi 15 metros de altura y ofrece una vista agradable a las personas que aprecian la belleza de estas plantas. 

Este habitante exótico de nuestra como su nombre lo indica proviene del Viejo Mundo, de Africa, concretamente de su costa Occidental, es de flor anaranjada, visible en lo alto, inalcanzable ya que su copa y ramas se extienden a lo alto, a no menos de cinco metros del suelo. Pertenece el Tulipán Africano a un género monotípico de la familia de las bignoniáceas. Su nombre científico es Spathodea campanulata, también se le conoce como árbol de la fontana, llama-del-bosque, nandi, o meaito (Puerto Rico) y también caoba de Santo Domingo y gallito en Venezuela. En francés se denomina Tulipier du Gabon (tulipanero del Gabón). En México se le conoce como Galeana. 


Este árbol también era ideal para travesuras infantiles, pues en Upata lo solíamos utilizar como “arma de guerra”, pues la flor antes de brotar forma una cápsula ovoide alargada muy liquida, que al apretarla dejaba escapar una sustancia amerillenta capaz de manchar la ropa del adversario. Como señalamos casi ha desaparecido como especie ornamental ya que no se le está incluyendo dentro de las campañas de arborización, por lo que además del tulipán del Hospital de Upata posiblemente quedan algunos ejemplares en los caseríos rurales, lo cual se debe confirmar mediante la observación de campo.