martes, 13 de abril de 2021

El Candado Serranía de Santa María y llanuras de Carichapo vistos desde el Cerro El Toro de Upata

Una imagen vale más que miles de palabras. Acá está un ángulo visual del imponente paisaje guayanés, desde lo alto del cerro El Toro, a 660 metros sobre el nivel del mar. La imagen data de la década pasada. Visible al fondo y a la derecha un pequeño sector de la línea continua de la cima de la serranía de Tomasote, a 45  kilómetros lineales de Upata y a 55 por el tramo carretero hacia Guasipati. Más cerca se observa el Aeropuerto en desuso de la ciudad y el sinuoso tramo de la autopista hacia el Sur.
Postales de Upata: Lagunas Caminos...Paisajes de mi Tierra 
En la secuencia gráfica un breve paseo por escenarios hídricos y campestres de la periferia de la Villa del Yocoima, un muestrario de nuestros patrimonios naturales. Fotos todas tomadas en diversos momentos de las dos primeras décadas del siglo XXI años 2007 al 2013, fotografías del periodista Juan Ruiz Correa, disponibles en diversos artículos y reseñas de este blog, y en el portafolio de imágenes de Google Earth, Flickr, entre otros.    

Despliegue floral en el húmedo abril del 2021 en los paisajes serranos de Upata

A continuación mostramos otras especies de plantas de los ecosistemas de bosque y sabana de Upata, que se encuentran en plena floración durante estas semanas en las cuales se han alternado días de nubosidad extrema y lluvias, con jornadas de Sol intenso. La muestra incluye entre otras especies como el guamo o las ingas silvestres, en particular la Inga codonatha, que pudimos avistar en flor en el sotobosque de la quebrada de El Caballo en el cerro El Toro. También insertamos en imágenes flores amarillas de una especie de frutífice que abunda en los matorrales que crecen en sustrato rocoso y otra planta de pequeñísimas flores blanquecinas que forman parte estas dos de la variada flora local presente en estos parajes del este de Upata.

En abril sobresale el rojo intenso de la Rosa de la Montaña: flor representativa de nuestros bosques upatenses

Este arbusto oculto y desapercibido para quienes no conocen la riqueza floral de nuestros ecosistemas no es otra que la Brownea coccinea o Rosa de Montaa, una planta que durante todo el año se mantiene verde, oculta bajo la sombra de sus pares arbolados más elevados, pero que a partir de marzo y abril despliega su particular flor como capullo solitario de un rojo intenso, que se caracteriza por desplegar todo su brote floral como en caída, es decir no está erecta sino suspendida, al igual que sus hojas. La Rosa de Montaña, pertenece a un género como el Brownea que se caracteriza por tener algunas de las flores más espectaculares de los ecosistemas boscosos de América tropical, abundante por lo tanto en los bosques secos y húmedos de Venezuela, en alguna de sus variantes la Brownea macrocantha, la ariza y la grandiceps, entre otras.

Prosigue ciclo lluvioso y temperaturas frescas en Upata en el mes de abril

El jueves 8 de abril tal como se observa en la gráfica hubo lluvias fuertes al sur de Upata en horas de la mañana, ese día en la tarde se registró un aguacero de alta intensidad durante media hora.

No hay sequía en estos bosques bajos, y al fondo en los bosques medios del valle interior del cerro El Toro, ya que desde junio del 2020 no ha cesado de llover. Ya van 11 meses de precipitaciones en estos parajes del este de Upata. La imagen data del jueves 8 de abril del 2021, antes del mediodía.
 
Ya la tendencia parece irreversible, ya no hay tiempo para que se asiente sobre el Valle del Yocoima la temporada de sequía, ya queda un margen de solo un mes para el verano y lo recurrente en estas primeras dos semanas de abril, han sido las lluvias, incluso torrenciales y hasta con actividad eléctrica, todo demostrativo de que el periodo de las grandes precipitaciones ha llegado para quedarse. 

Debemos recordar que usualmente la temporada de lluvia suele entrar en Upata y gran parte de la región de Guayana a mediados de mayo, y arrecia por lo general en las dos primeras semanas de junio, alcanzando sus picos de precipitación finalizando ese mes y durante todo julio, cuando se suelen registrar los aguaceros más intensos de lo que aquí denominamos el “invierno”, con acompañamiento de actividad eléctrica y un refrescamiento de las temperaturas máximas y promedio. No obstante en este año 2021 no hubo sequía,  ni siquiera en marzo, que cerró con un registro de precipitación cercano o superior a los 100 mm, lo que equivale a 100 litros por metro cuadrado de acumulado. 

Orquidea del género Brassavola en Upata


En lo alto del cerro El Toro a 660 metros sobre el nivel del mar encontramos  esta impresionante orquídea del género Brassalova creciendo sobre sustrato rocoso, y protegida del intenso Sol por matorrales, arbustos, en un ecosistema de vegetación saxícola por demás representativo de estos ambientes naturales de la periferia de la ciudad de Upata. Esta floración data del mes de enero del 2020 y se extendió hasta las primeras dos semanas de febrero.

El género Brassavola de la familia de las orquídeas está presente en Upata, y en particular en los ecosistemas que subsisten en sustratos rocosos, particularmente en lajas y peñascos de gran tamaño, como los que abundan en las serranías que rodean la ciudad al este, norte y oeste. 

Estas especies de orquídeas tienen facilidad para desarrollarse directamente sobre las lajas o grandes cuerpos rocosos a flor de suelo, donde compiten con otras plantas de estos ambientes saxícolas para aprovechar los nutrientes y la luz, generalmente se ocultan bajo el cobijo de arbustales y matorrales que también son típicos de estos espacios naturales, aunque también son capaces de resistir directamente los rayos solares tan intensos de nuestro clima tropical cálido.

No las hemos visto creciendo sobre las ramas de los arboles sino que prefieren estas duras superficies minerales, donde desarrollan sus bulbos y hojas copiosamente, y son capaces de soportar las duras condiciones de calor extremo y vientos fuertes que tienen que soportar, sobre todo cuando nacen de cara a las continuas brisas y ventarrones de los alisios del noreste. 

En el cerro El Toro las hemos observado en las lajas y las rocas ferruginosas cercanas al sector de las cuevas, a unos 550 metros sobre el nivel del mar, y más arriba a un costado de las antenas, en alturas superiores a los 650 metros, donde en los meses de diciembre, enero y principios de febrero mostraron sus brotes florales alargados, de sépalos y pétalos muy abundantes, longitudinales de hasta 10 centímetros, en tonos blancos y cremas, y esparcidos en racimos, por encima de los bulbos de la especie. Como ya indicamos las brassavolas que encontramos en estos paisajes de sabana pedregosa saxícola en vez de epífitas son litófitas, es decir crecen en sustratos rocosos.

Aunque no es tan llamativa la flor como la de otras orquídeas presentes en el cerro El Toro como las de género Encyclia que todavía crecen dispersas en el bosque protector de la quebrada de El Caballo, en pisos de altitud más bajos, esta especie de la familia de las Orchidaceae amerita igualmente protección, ya que suele ser muy vulnerable a la degradación de su nicho de vida. Las Brassavolas son originarias de las tierras bajas de México, Centro y Sur América, y la conforman 18 especies documentadas, algunas de ellas han podido ser fácilmente cultivadas por los coleccionistas y granjeros dedicados al arte de reproducir, coleccionar y distribuir estas maravillosas especies botánicas. 

En la sucesión gráfica mostramos esta espectacular especie de orquídea de nuestros paisajes serranos, digna de ser preservada y protegida como parte del patrimonio natural y vegetal del municipio Piar y su ciudad capital Upata.  

sábado, 27 de marzo de 2021

Flores Silvestres en Upata: un paseo por algunas especies representativas del paisaje de la Guayana nororiental


Seguimos con este paseo por alguna de las flores vistosas que nos regalan colorido y fragancia en los paisajes selváticos y de sabana de nororiente de Guayana, y en particular de la zona de Upata. En esta oportunidad iniciamos con la floración de nuestra autóctona cañafístola llanera Cassia moschata, una especie de la familia de las fabaceaes subfamilia Caesalpinioideae  que crece abundante en las zonas secas bajas y en las colinas que rodean la ciudad, tanto de forma silvestre como plantada. 


Sus flores en racimo, cuan lluvia dorada, con tonos amarillos que van del intenso al naranja, y con sus capullos ovalados cuan adornos colgantes, resutan muy vistosos y llamativos, sobre todo cuando invaden todas las ramas del árbol. Cuando la floración no es tan copiosa a la distancia suele pasar desapercibida, pero cuando nos acercamos y contemplamos estos racimos la percepción cambia totalmente, y nos maravillamos por la particular arquitectura biológica de estas flores. 

Ramas de la cañafístola mostrando hojas y racimos florales en lo alto del cerro El Toro a 680 metros sobre el nivel del mar.

La Cassia moschata es una leguminosa muy difundida en las tierras calientes de Venezuela, que en Upata ha sido olvidada en los planes de arborización, y lo triste es que las pocas cañafístolas que quedaban en la ciudad, como la que crecía frente a la sede de a UNEG en la avenida Valmore Rodríguez, un buen día desapareció, fue talada inexplicablemente o murió enferma, no sabemos, en cualquier caso ella se encontraba en un terreno baldío, al lado de una laja enorme que impide el uso del terreno, y por esa circunstancia pensábamos que allí estaría protegida de cuaquier intervención o tala. Pero nos equivocamos, ya no está allí el árbol, y solo nos queda entonces seguir admirando las cañafístolas cercanas que todavía sobreviven en los valles internos y topes de colina del Cerro El Toro, las cuales en esta secuencia de imágenes nos muestran su colorido, luego de comenzar su floración a mediados de marzo del presente 2021. 

viernes, 26 de marzo de 2021

Marzo o el vaivén de una sequía que no termina de llegar

Bosque de galería y sabana sobre suelo pedregoso y en pendiente, en un paraje colinoso del cerro El Toro. La imagen es del 25 de marzo de 2021 en un día de intensa insolación, sin lluvias.
Hasta el 14 de marzo, el clima en Upata se mantuvo como el resto del año, en plena temporada de sequía persistían las bajas temperaturas decembrinas o de enero, acompañadas con lluvias intermitentes moderadas, muy leves algunas, y otras como las de 12 y el mismo 14, fueron auténticos aguaceros, con caídas pluviométricas por encima de los 10 litros por metro cuadrado ambas, incluso la del 14 alcanzó un registro diríamos que histórico, pues ese día el chaparrón de media a 45 minutos aproximadamente provocó entre 30 y 40 litros por metro cuadrado.
Después de esa fecha el 14 de marzo en el preámbulo de la Semana Santa la tendencia al clima fresco, inusual, extraordinario, se revertió un poco, al comenzar a incrementarse progresivamente tanto las mínimas de 19, 18 o 20 grados a 21 o 22 grados. Las máximas se hicieron más altas, ya tuvimos precisamente el 25 de marzo un registro de 33 grados, la mayor del año, y de 20 de marzo en adelante, coincidiendo con el Equinoccio de Primavera en el hemisferio norte, hemos tenido máximas en torno a los 31 y 32 grados, con tendencia aparente a subir. Mientras que el promedio diario supera ya los 25 grados y coquetea con los 26 grados, que es lo normal en estos meses de la temporada de sequía. 

lunes, 1 de marzo de 2021

Flores Silvestres en Upata: Una primera aproximación a este extraordinario patrimonio de la flora guayanesa





En la secuencia gráfica una de las flores más llamativa de esta temporada en los bosques secos de Upata, en particular la visualizamos en uno de las colinas de naciente de la quebrada del Caballo, al oete del cerro El Toro. A pesar de lo espectacular de su flor, que creció prolificamente en todo el enramado del arbusto durante el pasado mes de febrero del 2021, no hemos podido determinar en las consultas de fuentes especializadas el nombre de la especie, ni a que familia botánica pertenece, pareciera ser a lo lejos una caesalpinia, por la forma de su flor blanca con un tono verdoso al centro, que es pequeña, pues no mide sino 2 o 3 centímetros cuando mucho.  
 
... Sin más preámbulo vamos a insertar ahora una muestra más o menos representativa de algunas de las flores silvestres que desde el pasado mes de noviembre de 2020 y hasta febrero del 2021 han venido desplegando sus formas, colorido, texturas y fragancias en los parajes boscosos y de sabana de Upata. En próximas entregas vamos a seguir incluyendo parte del material gráfico que hemos venido recopilando con mayor intensidad desde agosto del 2020, y que en su mayor parte son flores de especies que tienen  su hábitat natural en los ecosistemas que rodean la ciudad. Lo resaltante es estas flores pertenecen a especies que crecen al amparo de las frágiles condiciones de su hábitat y nicho particular, por lo que cualquier variación o intervención humana en sus medio físico pueden resultar muy perjudiciales para su ciclo vital. Estas plantas dependen obviamente de la estabilidad y equilibrio de los ecosistemas, para asegurar la perpetuación de la especie, mantener su población y asegurar su interacción con otros seres vivos y por ende conservar la biodiversidad de estos espacios naturales.  


Bejuco de Cadena otro habitante del bosque protector

El bejuco de cadena es una especie enredadera o trepadora común en los bosques secos y subhúmedos de Guayana,como ésta que fotografiamos en los meses de mayor intensidad de precipitación de pasado 2020 en el selva de galería de la quebrada de El Caballo al este de Upata, cuando se encontraba en floración. 

Febrero 2021 cerró lluvioso y fresco...entra marzo mes típicamente seco...

Valle de Upata al este el pasado 15 de febrero de 2021, día nublado con precipitaciones débiles a moderadas, y un agradable clima fresco.

Vuelo del zamuro "Coragyps atratus" sobre las colinas de Upata en una mañana nublada de febrero de 2021.

Febrero se marchó como entró, con lluvias moderadas y un clima fresco y a ratos frío, como si los bajones de diciembre y enero no se quisieran retirar de nuestro valle del Yocoima y sus paisajes. Si bien las precipitaciones no alcanzaron la reciedumbre de enero, cuando cayeron en la ciudad más de 100 mm de agua, en febrero no fueron escasas para este mes, ya que según nuestros registros extraoficiales en esta región en febrero se alternaron lloviznas, lluvias un poco más fuertes, neblinas, días nublados, con muy pocos días de intenso Sol, para un total de 82 mm de lluvias. Esta humedad constante mantiene el verde intenso en muchos de los cerros que rodean la ciudad, donde la vegetación semeja más la de los meses lluviosos; mientras tanto los incendios forestales, salvo un pequeño sector del cerro Guacarapo están ausentes en la zona. 

Encyclia cordigera variante roseae una extraordinaria orquídea representativa de los bosques secos de Upata


La Encyclia cordigera variante roseae, es una especie de orquídea representativa de los bosques de Upata, que habita cerca de los cursos de agua, por ello la solemos visualizar sin darnos cuenta como una epífita presente en las ramas más gruesas y bajas de ciertos árboles, y sólo cuando despliega su espectacular flor llegamos a valorarla como lo que realmente es: una especie muy llamativa de la familia Orchidaceae, que reclama protección, ya que suele ser vulnerable ante los frecuentes destrozos de su hábitat. 
Encyclia es una especie relativamente común en esos bosques secos y algunos más húmedos cercanos a la ciudad de Upata, que no ha recibido mayor atención de los entes oficiales encargados de la protección y conservación del patrimonio florístico o botánico de nuestra región, y como tantas otras plantas de singular belleza, utilidad, y representativas de nuestra biodiversidad, está siendo diezmada por la acción incontrolable de los leñadores, que han tomado por asalto estos ecosistemas tan vulnerables.
Las imágenes de esta orquídea en floración datan del mes de noviembre del pasado año 2020, en el bosque de la quebrada del Caballo en el cerro El Toro, al este de Upata.
Como ya señalamos esta orquídea pasa desapercibida cuando solo es un bulbo adherido al árbol que le da cobijo y soporte, y solo muestras pocas hojas gruesas y alargadas- nada extraordinaria a la vista. Pero su impacto visual cambia radicalmente cuando despliega el particular color blanco de sus pétalos, que presentan manchas rojizas longitudinales al centro, y un capullo amarillento arriba. Esta flor está rodeada por cinco sépalos de tonos marrón a crema, que se encorvan en las puntas y se mantienen erectos, los cuales le dan mucha vistosidad.
En verdad es una experiencia muy grata el encuentro con estas orquídeas, aunque ciertamente por tratarse de una especie vulnerable y muy frágil ante la intervención de su hábitat, ahora resulta más escasa, sobre todo cuando la intervención humana se hace más intensa, como está ocurriendo actualmente por la tala indiscriminada de estos bosques, sometidos desde el 2019 a un proceso de devastación muy intenso por parte de los leñadores.


domingo, 28 de febrero de 2021

Aunque no en la abundancia que reclama su potencia nutricional y medicinal el noni es otro arbusto presente en Upata

Frutos del noni, en un pequeño ejempar sembrado en el sector Santo Domingo de Upata.

El nonni era una deuda para los seguidores del Ciclo Los Árboles de Upata. Esta planta crece en  jardines y terrenos baldíos de la ciudad, a pesar de su aspecto sencillo y pequeño porte nos regala siempre su fruto y verdor. Se trata de un arbusto de la familia de las rubiaceaes, pariente del café, de origen asiático aunque muy abundante en la Polinesia, donde se le valora como un superalimento y por sus propiedades medicinales. 

Es de relativa reciente introducción en Upata, y a pesar de las bondades de su zumo, no es de consumo generalizado, ya que aquí se suelen preferir otros frutos más tradicionales. 

Acá en la zona crece hasta máximo unos 4 metros, aunque en su lugar de origen reportan nonis de hasta 10 metros. Es frondoso y se agrupan sus foliolos irregularmente, posee hojas grandes, con nervaduras marcadas, y su fruto con cierto parecido a las anonáceas como el anón o la chirimolla, es de forma ovoide, de unos 8 centímetros promedio, no es liso sino que presenta especies de marcas redondeados o casi hexagonales con otra marca más circular al centro.  Su pulpa es blanca amarillenta al madurar, con las semillas incrustadas en su interior. 


Se ha desatado una polémica con respecto a las propiedades de su fruto, porque se han sobrevalorado su riqueza en vitaminas y minerales, así como su potencial como  anticancerígeno, antioxidante, depurativo y regenerador de la piel, en el tratamiento de las gastritis y úlceras. Tradicionalmente se le reconoce sus efectos como antiinflamatorio, porque contribuye con la mejora el sistema inmunológico, control de las fiebres, infecciones en la piel, afecciones respiratorias, contra la artritis, mejora la circulación, y muchas otras bondades, debido a su composición química,   aunque se han reportado algunas reacciones en el hígado por el consumo excesivo de esta fruta. 

Sobre la calidad como medicina natural de esta fruta advierte el Dr. Leoncio Padrón Cáceres especialista en ciencias de la salud en Cuba que EL NONI NO ES UN MEDICAMENTO NI CURA NINGUNA ENFERMEDAD. Sin embargo, sostiene que tomar jugo de Noni surte efectos positivos, que se expresan como factor de protección a la salud de cualquier persona o en mejoría de la calidad de vida de personas enfermas. Tales manifestaciones están probablemente relacionadas con un efecto estimulante que ejerce el complejo de sustancias contenidas en el jugo sobre el sistema inmunológico de las personas, a lo que parece sumarse cierto efecto antiinflamatorio. En términos prácticos, las personas que incorporan a su dieta el jugo del Noni, amplían la capacidad de respuesta de su organismo ante las agresiones del medio, se enferman menos y si están enfermas pueden experimentar mejoría.

sábado, 6 de febrero de 2021

No son iguaneras son lluvias continuas y fuertes en primera semana de febrero. Anexamos balance del tiempo atmosférico en Upata

Upata desde la altura un 3 de febrero del 2021, en una mañana nublada y con lluvias dispersas en el Valle del Yocoima


 El "verano" nuestra sequía anual sigue desaparecido en Upata

Tal como lo evidencia el video doméstico insertado en esta entrada en Upata continúa sin cesar, eso sí con algunas pausas, esta temporada de lluvia extendida, si se puede llamar así. No recordamos en los últimos 30 años ningún ciclo de lluvias que se haya prolongado tanto, lo normal es que la transición a la sequía se inicie en noviembre diciembre, y que en enero caigan algunas lloviznas aisladas, una que otra llovizna aún más tenue en febrero, esas que llaman las "iguaneras" y que haga su irrupción muy oronda la sequía total en marzo y parte de abril, a veces hasta mayo se extiende la seca. 

Lo que sí ocurrió hace 24 años en 1997 fue un mes de febrero con una inusitada precipitación de 110 mm, pero con la particularidad de que tales lluvias extraordinarias no fueron la continuidad de una prolongada temporada lluviosa sino un fenómeno particular de intensificación progresiva de las lluvias que progresivamente desde noviembre de 1996 aumentaron copiosamente hasta alcanzar ese registro tan atípico, que se extendió hasta febrero del 97 cuando las lluvias alcanzaron otro tope de 110. Antes de estos fenómenos de lluvias extraordinarias se suscitaron otros, uno en 1989 con más de 150 mm de lluvia en el bimestre enero febrero. 

En 1984 se alcanzó otro registro inusual 167 mm en enero, en 1982 tuvimos un febrero con una precipitación de 113 mm, destaca también enero de 1976 con 107 mm, y lo atípico se convirtió en normal durante el trienio 1968-1970, cuando se registraron sucesivamente en enero 105,155 y 122 mm, pero con la particularidad de que en febrero de ese lapso las lluvias se desplomaron a los valores "normales". No obstante hay que resaltar que en la transición noviembre diciembre enero de 1968 a 1969 se registraron en Upata más de 400 mm, un registro sustancialmente elevado, que es igual o superior en su magnitud al registrado en este lapso actual noviembre 2020-enero 2021. Lo que nos indica a las claras que a pesar de que tales lluvias son excepcionales por su intensidad y frecuencia en meses normalmente secos, esos aguaceros y lloviznas continuas no son totalmente atípicos. No lo son porque se corresponden con ciclos locales de precipitaciones extremas, posiblemente relacionados con las complejas condiciones globales del clima, enfriamiento anormal cíclico del Pacífico "Niña" interactuando con las corrientes atmosféricas provenientes del Atlántico, lo cual obviamente es un tema para expertos.  

En esta oportunidad la variable lluvia no da lugar a dudas. Venimos de un mes de diciembre del 2020 con más de 100 mm de precipitación, enero del 2021 también sobrepasó ese registro, con 120 mm de lluvias. Y febrero que pintaba seco por fin, en los últimos días nos ha mostrado que tampoco será así, ya que por lo menos el aguacero del viernes 5 de febrero no fue nada normal para la época, pues se extendió casi una hora, en la tarde, aproximadamente unos 15 mm, y aunque no alcanzó el nivel de lluvia torrencial si provocó nuevamente el empozamiento de patios y la escorrentía fuerte por nuestras calles y avenidas. 

Los cielos se alternan entre nublados en la mañana y tarde, y por lo general despejados en horas nocturnas, con días con cielos totalmente despejados a parcialmente nublados. En los tres días de febrero en que han caído lluvias en Upata, hasta el 6 de febrero, la constante es que las precipitaciones se inicien entre las 10 y las 2 de la tarde, y que cesen entre las 4 y 5 de la tarde. 

Temperaturas

En cuanto a las temperaturas siguen en un rango bastante fresco, primaveral, para nuestros patrones calurosos en este neotrópico de Guayana, con máximas que rara vez y por poco tiempo rozan los 31 grados, y promedios máximos en torno a los 28 grados, que en los días más nublados ni siquiera han llegado a los 27 grados. Las mínimas si han subido un poco, con mañanas madrugadas de 20 a 21 grados, y el 5 de febrero con cielo nublado se ubicó en 23 grados, como si ya estuviésemos en la sequía rigurosa. Pero el 6 de febrero del 2021 volvimos a la normalidad de las bajas, con un registro en el este de Upata de 18 grados. Mientras que en la cima del cerro El Toro a 680 metros sobre el nivel del mar la temperatura posiblemente se ubicó en 16 grados, cálculo que hacemos en virtud de que cada 150 metros en un piso superior ésta baja un (1) grado, y el topo de las Antenas en El Toro está 300 metros por encima del valle circundante, donde se localiza Upata y el urbanismo Manuel Piar. Este 6 de febrero luego de amenazar lluvia la temperatura máxima se estabilizó en la tarde en 29 grados, con tendencia a la baja. Después de las 5 descendió a 25 grados, y a las 8:30 pm se estabilizó en 24 grados. Amenazó lluvia intensa en Upata y cayó una precipitación débil, pero más al norte y noreste si hubo una precipitación intensa.

Urge reactivar o instalar nueva estación meteorológica en Upata

Lamentablemente hasta donde tenemos información la vieja estación meteorológica de Upata primero bajo control del MAC y luego del MARNR, que durante tres década estuvo registrando nuestros parámetros de temperatura, precipitación, humedad y velocidad del viento, la cual estaba ubicada en los terrenos del Vivero del desaparecido Ministerio del Ambiente, ahora Ecosocialismo, no está en funcionamiento y obviamente gran parte de la información o comentarios del autor se basa en apreciaciones directas tomadas de su propio termómetro ambiental, localizado en el patio de su vivienda, y aproximaciones a la caída de lluvias. 

El descuido del Estado en ese sentido debe ser subsanado para que Venezuela pueda contar en esta segunda década del tercer milenio con un sistema actualizado, moderno e interconectado de información meteorológica, que ayude tanto en las tareas de prevención monitorio en tiempo real del tiempo atmosférico y las variables del clima, en una región como Guayana, que por su extensión amerita más información en detalle sobre estos aspectos fundamentales de la geografía. Son datos además importantes para la investigación y documentación oficial y académica vinculada con la meteorología al Sur del Orinoco, con los estudios geográficos y de impacto ambiental que son exigencia del propio Estado. Igual ausencia de información notamos con respecto al monitoreo o la información básica de nuestros cursos de agua en el municipio Piar, un aspecto que debería ser también tomado en cuenta por el INAMEH. 

Al no haber un registro oficial detallado para Upata no tenemos una estadística 100 por ciento real o confiable sobre el estado del tiempo y las posibles variaciones del clima en los última dos décadas en el valle del Yocoima. 

jueves, 4 de febrero de 2021

Santa Bárbara comunidad de tradición ganadera en la frontera entre Roscio y Piar...

Entrada a la comunidad rural  a escasa distancia de la frontera de Roscio con el municipio Piar.

Desde la entrada a Santa Bárbara se contempla el Cerro Guacamayo.
En medio de exhuberantes árboles y sabanas se alza la población
Imágenes de la Patrona Santa Bárbara, y otras figuras religiosas en la capilla del poblado.
Hace algunos años, a mediados del 2001, tuvimos la oportunidad de conocer este pequeño poblado cuyo acceso desde la Troncal 10 amerita un recorrido de más de 26 kilómetros por un tramo carretero que amerita sin duda reparación y mantenimiento, para garantizar el tránsito seguro de los productores agropecuarios que tienen asentadas en esa zona sus tradicionales hatos ganaderos. 

17 años después, en el 2017, repetimos el contacto con el caserío y pudimos comprobar in situ lo difícil de su situación en materia de servicios, las dificultades en el acceso por una carretera que amerita ser recuperada y la persistencia de la gente allí asentada en permanecer en sus hogares y proyectos productivos, a pesar de tantas penurias y a lo cuesta arriba que resulta la atención de los sectores oficiales a sus demandas y propuestas.

Sabanas del Carichapo al sureste de Upata rica zona ganadera con potencial minero aurífero

Desde una colina en primer plano bosques en el Carichapo medio, a fondo siluetas del cerro El Cume a la izquierda y Tomasote a la derecha.

Macizos colinosos se despliegan a la distancia coincidiendo con la Falla de Guri. La línea de cerros marca el límite entre las tierras auríferas de la Provincia Pastora con las zonas ferríferas de Imataca.
Paisaje ondulado del antiguo Hato Tierra Blanca, tierras tradicionales de ganadería vacuna, desde los tiempos de las Misiones Capuchinas. Esta zona fue parcialmente intervenida por el proyecto mineroturístico del Grupo Arizona durante la década de los 90 del siglo pasado.
Finalizando las Curvas de Santa María el paisaje se abre en sabanas y bosques bajos de Carichapo, al fondo sobresale la silueta de Cerro Machí y los cerros de Apurito, visibles también desde la carretera a El Manteco.

Muy cerca de Upata, a un costado de la vía a Guasipati,  en las cercanías de los caseríos La Flor, Matajey, El Piso, y en la ruta a los sectores rurales Guacamayo y Santa Bárbara, por una carretera que amerita mayor mantenimiento o restauración, se localizan las extensas sabanas y colinas del río Carichapo afluente del Yuruari. Son más de 1000 hectáreas de tierras que han permanecido ociosas en los últimos años, donde se despliegan en armonía incontables ecosistemas de gran belleza escénica.  Durante década este sector conocido como Hato Tierra Blanca fue propiedad de la familia Somoza, posteriormente fue adquirido por el Grupo Arizona para levantar en sus tierras un ambicioso proyecto pecuario, minero y turístico.  

jueves, 28 de enero de 2021

Enero y comienzo de febrero del 2021 siguen las lluvias y bajas temperaturas: el verano nada que deja sentir su impacto en Upata


Enero continúa con sus temperaturas frescas, con máximas que rara vez llegan a los 30 grados, más bien se sitúan en promedio en torno a los 28 grados, incluso hemos tenido días con lluvias o muy nublados con máximas de 26 grados. Las mínimas no han bajado de 18 grados en casos excepcionales, pero más bien han sufrido un ligero aumento ya que se están ubicando hasta el 28 de enero en un rango entre los 20 y 21 grados. El promedio de temperatura del mes se sitúa en 24,5 grados. 


En cuanto a las precipitaciones aún se siguen presentando lluvias moderadas y algunas intensas, pero ya no con la frecuencia de los primeros días del año. Después del 15 de enero solo han caído dos "aguaceros" o lluvias intensas, de unos 10 mm cada una, no obstantes el acumulado hasta la fecha es de 120 mm. El paisaje en torno a la ciudad se mantiene totalmente verde y húmedo, los "tapones" y lagunas llenos, y las quebradas en sus nacientes siguen conservando cierto caudal para esta fecha, cuando lo normal es que a partir de diciembre estos pequeños cauces permanezcan secos. Se da la circunstancia de que las quebradas con facilidad recuperan su caudal de la temporada de lluvias, cuando caen sobre el valle lluvias extraordinarias para la fecha.

3 de febrero del 2021, en la serranía de El Toro Guacarapo, persiste el verdor.

Finalizando enero no se visualiza en el valle del Yocoima y sus zonas silvestres aledañas ninguna señal de la temporada de sequía, ya que los árboles de los bosques cercanos no han perdido su follaje,  ni siquiera en las franjas menos húmedas y de suelos arenosos y pedregosos como lo son sus ecosistemas de sabana. En el paisaje de drenaje cerrado persisten los humedales y no se han presentado hasta la fecha los incendios forestales que son característicos en la zona a partir de noviembre, diciembre y enero. Apenas quedarían febrero, marzo y parte de abril como meses de sequía, y de repuntar nuevamente las lluvias torrenciales, hay que estar preparados ante la eventualidad de crecientes extraordinarias de los cursos de agua, ya que el subsuelo sigue saturado de agua, las lagunas naturales siguen crecidas y existe la posibilidad de que se presenten inundaciones en las áreas urbanas cercanas a los drenajes naturales, cuando se reinicie la temporada de lluvias. 

Finaliza enero comienza febrero y las máximas comienzan a rozar los 31 grados y las mínimas se sostienen en 21 grados

En febrero del 2021 la escorrentía prosigue sobre las lajas, señal evidente de que no ha entrado la temporada de sequía. Aspecto de una de las nacientes de la quebrada de El Caballo.

En cuanto al cierre del mes de enero, la situación no varió mucho. Las mínimas fluctuaron entre 20 y 21 grados, los promedios en torno a los 24 o 25 grados dependiendo de la mayor o menor insolación, o la ausencia o presencia de lluvias. Las máximas algunos días escalaron hasta 30 grados después de la 1 de la tarde, pero en este nivel de calor se sostenía por poco tiempo, ya que tanto al mediodía como después de las 4 de la tarde el registro de temperatura entonces oscilaba entre 28 y 26 grados. Y las noches frescas siguieron en un rango entre 24 y 23 grados. 

Entrando en febrero la tendencia a aumento de temperatura si se siente en el ambiente, ya que a ratos la temperatura sube a 31 grados en su máxima, aunque por breve tiempo y ya hemos tenido mañanas de 22 grados. El promedio por su parte sigue fresco en torno a los 25 grados, y el verdor en el paisaje se sigue manteniendo, y la incidencia de incendios forestales en la región de Upata sigue siendo de muy baja a nula. 
Pequeña poza sobre laja granítica en una de las colinas de la serranía de El Toro,  comenzando febrero del 2021 persisten las lluvias, no hay verano todavía en Upata.