martes, 1 de diciembre de 2020

Arboles de Upata: piñón, onoto y las exóticas pesguas, palmas del viajero, palma datilera y pino caribe

Frutos de piñón en un jardín de la urbanización Bicentenario
El vernáculo Piñon o Jatropha curcas es un modesto pero muy conocido arbusto profusamente plantado en nuestros jardines y patios, e incluso que crece en terrenos baldíos y zonas rurales y forma parte esencial de nuestra flora nativa. Es una planta que posee un tronco irregular, con pequeñas protuberancias de color marrón claro, cuyas hojas ovadas y anchas crecen de forma irregular. Inconfundible su fruto verdoso no comestible, altamente tóxico como corresponde a los de su familia botánica las euphorbiaceae. 


Este pequeño habitante de las tierras calientes, que se desarrolla sin mayores cuidados, en terrenos de baja fertilidad, tiene uso medicinal, y sobresale por su particular forma frondosa, con sus foliolos agrupados frondosamente, aunque no de forma extendida, lo que impide que dé buena sombra. No es un arbusto precisamente ornamental, pero a pesar de su aspecto silvestre el piñón es un habitante asiduo de nuestra ciudad de Upata, sobre todo en sus barrios populares, donde por fortuna se le permite desarrollarse y no se le suele talar, porque ni es dañino para las construcciones ni lo consideran una especie invasiva. Con respecto a su uso tradicional podemos destacar que se le emplea como diurético, para el tratamiento de empeines en la piel, como cicatrizante de heridas recientes, para tratar ulceras leves, para alejar espíritus y abono para plantas.

El piñon es una planta originaria de la América Latina, de la familia de las Euphorbiaceae de nombre científico Jatropha curcas. Se encuentra distribuida en toda la geografía nacional, donde crece espontánemente y es utilizada para la cura de diferentes enfermedades. 

sábado, 21 de noviembre de 2020

Mata Ratón Glaricidia sepium, neem y níspero

Cerca viva de mata ratón Glaricidia sepium frente a centro campestre en la carretera Upata San Lorenzo vía El Manteco.

Mata ratón en área verde de la Escuela Raúl Leoni de Upata, diagonal al liceo Siso Martínez, en la avenida Raúl Leoni con Alberto Ravell.
El mata ratón nombre científico Gliricidia sepium es una especie arbórea ampliamente plantada en las zonas rurales y urbanas de Venezuela, que ofrece grandes beneficios por su atractiva floración, por el uso ornamental, por su rapidez de crecimiento, adaptabilidad a las duras condiciones de las tierras calientes del Llano y la Orinoquia donde crece abundantemente, por su utilidad como forrajera para la alimentación del ganado vacuno, y porque tradicionalemente es una excelente planta ideal para cercas vivas y cortar el viento en los espacios abiertos de los hatos de la zona. El mata ratón es un árbol de la gran familia de las Leguminosas, específicamente de la subfamilia de las fabáceaes o Papilionaceae, que es una especia altamente apreciada por sus múltiples usos, y por su capacidad para fijar nitrógeno. 

viernes, 13 de noviembre de 2020

Árboles de Upata: Merey


En las sabanas del Este y sureste, por la carretera a Laguna Larga, Unión 2000, o en escondidos caminos rurales cercanos a Upata, o en los cercanos al cerro Guacarapo, existen hileras de este árbol de tierra caliente y suelos arenosos: el merey. En el oriente sobre todo en la zona de El Tigre y con particular intensidad en Ciudad Bolívar existe una cultura del merey, un arbusto o árbol del cual se consume fresco su fruto. De sus semillas se obtiene un alimento copioso en grasa, y proteínas, con el cual se preparan turrones, y una amplia variedad de delicias del arte culinario popular, aunque la gente lo suele demandar en pequeñas presentaciones en bolsas plásticas, para su consumo salado. 
 

Poema al Merey

En el antiguo parque Bicentenario

flanqueando la entrada al baño

una mata de merey nos ofrendaba su reluciente fruto

donde el amarillo, el rojo y el naranja

matizaban su color, es como si la luz de este trópico

dibujara una abstracción al estilo kandiski.

Trato de evocar el árbol, pequeños atisbo

me sugieren que no era de gran tamaño

ya que era fácil tomar su fruto.

Su sabor, es difícil describirlo

me gustaba pero al mismo tiempo

me dejaba un extraño ardor en la garganta.

Notaba que había algo singular en su fruto

una pepa pendiendo como un arete

como si al Creador se e había olvidado

dotarlo de semilla.

Como compensación a tal descuido,

le otorgó bondades a este árbol,

el valor agregado del fruto y la semilla.

Se pierde de vista, merey pasado

el mazapán, es un regalo al paladar,

en Ciudad Bolívar, frente al terminal,

están los kioscos ofertándolos.

La forma de la pepa

ha sido motivo

para apodar a algunas personas

Pepa e Merey

hay historias populares que cuentan

que fulanito, agarró una PEA loca

porque pasó debajo de una mata de Merey.

En Guasipati, a sus habitantes los llaman los mereyeros,

hay un famoso festival llanero

llamado "El Merey de Oro".

Cuando un niño sufría de agmidalitis

lo mandaban a chupar Merey.

La palabra Merey está en el ideario del Guayanes:

tu semilla tostada

el esplendor de colores de tu fruto

esa mágica congregación, Mereyal

el don vegetal que la naturaleza te ofrendó/

que los caminos de tu extirpe

se conserven a perpetuidad

Daniel Ruiz Correa

 

En cuanto al árbol de merey debemos señalar que una planta que luego de adaptarse a los suelos arenosos no necesita mayores cuidados. Se trata de una especie vegetal de porte mediano. Resiste climas calientes, secos, con sequías prolongadas y sembrado en hileras o como cerca viva le proporciona una mayor vistosidad al monótono paisaje de la sabana y chaparrales, tan típica de vastas regiones de los Llanos y del norte de la Guayana venezolana. 
Su nombre científico es Anacardium occidentale, y constituyen junto al mango, la ciruela de huesito, el jobo, y el imponente mijao de los bosques del norte del Orinoco, una de las especies más conocidas y apreciadas de la familia de las Anacardiaceae. Este pequeño árbol es nativo del nordeste de Brasil y de la región de las Guayanas. Su fruto es muy apreciado y en español recibe distintos nombres según la región: Alcayoiba, Anacardo (en España), Castaña de cajú (en Uruguay, Argentina y Chile), Cajuil (En República Dominicana), Marañón (en Perú, sureste de México, Colombia, Ecuador, Panama, Cuba y Centroamérica), Merey, en Venezuela, entre otros.


Anacardium occidentale es una especie de planta originaria del nordeste brasileño con excelentes propiedades medicinales y nutricionales. Actualmente todos sus componentes han sido utilizados en diferentes áreas, desde la elaboración de dulces y cosméticos, hasta la creación de medicamentos para tratar diferentes enfermedades. Se caracteriza por ser un árbol de aspecto desarrollado, de altura aproximada entre 5 y 7 metros, perenne y cuyo tronco se ramifica a muy baja altura. 

Merecure de mi tierra


En Upata decir merecure es remitirnos a uno de los barrios más populares de la ciudad, ubicado a un costado del río Yocoima, en su sector canalizado, entre las calles Van Prag y Unión. Allí hubo en uno de sus recodos un famoso árbol de merecure que le dio su nombre a esta zona, que durante décadas formaba parte de la periferia rural del pueblo en ruta a los valles contiguos que eran asiento de los cultivos de tabaco que en volumen apreciable se cultivaban en sus fundos familiares. Merecure es también un ritmo del joropo venezolano, y obviamente y sobre todo es una especie arbórea que anteriormente fue muy plantada en la vieja ciudad.  

A pesar de no tener la fama de nuestros mangales, mamonales, de la guayaba, de los platanales y las pumalacas tan apreciadas y plantadas en estos tiempos modernos, todavía quedan algunos ejemplares de merecure dispersos por los barrios de la ciudad, en sectores como Las Tablitas, Santo Domingo, en la Perimetral, en el callejón Luis Hurtado con Bicentenario, y en las zonas rurales de la ciudad, donde sobre todo los adultos mayores lo aprecian como un fruto comestible. Los jóvenes apenas tienen alguna referencia de su sabor y se les dificulta reconocerlo a primera vista. 

El merecure o Licania pyrifolia, es uno de los árboles más frondosos y resistentes de las tierras bajas y cálidas de Venezuela,capaz de soportar sin perder su follaje el ardiente Sol del trópico y que da una sombra excelente tanto al ganado vacuno como a las personas, acompañante floral de las casas rurales y presente con frecuencia en zonas campesinas y en espacios urbanos, parques, avenidas y plazas. Pertenece a la familia de las Chrysobalanaceae y es el árbol emblemático del estado Apure.  Sus frutos ovalados contienen una sustancia harinosa que es comestible y de sabor agradable. La madera de este árbol tiene aplicaciones en la carpintería rural, fabricación de estantes, horcones. De crecimiento lento, es un árbol de vida larga que se encuentra desde Martinica hasta Colombia y Venezuela. No obstante sus cualidades ha sido muy poco sembrado en el valle, y pocos niños y adultos, como en antaño, han saboreado su fruto, hoy considerado menor, por lo tanto no es comercializado. 

sábado, 7 de noviembre de 2020

Desde lo alto del cerro La Viuda o Guacarapo Grande


Cerro en su esplendor desde las alturas de San Marcos Santo Domingo




El cerro La Viuda o Guacarapo Grande vistos en varios ángulos, primero desde la escuela Julia de Bolívar, el Cementerio Viejo, y las sabanas de su piedemonte en Santo Domingo II.

El hermoso cerro de La Viuda, o Guacarapo Grande, para diferenciarlo de la colina pequeña adyacente al sector Tres de Mayo, constituye junto al Toro, El Corozo, El Algarrobo, la Mesa de la Carata, Los Chorros, California y Chapire, una de las 9 colinas que abrazan por su cercanía a la ciudad de Upata. 

En lo alto de uno de sus lomeríos vegetación saxícola o sobre lajas, bosques circundantes de altura, y al fondo el valle del Yocoima.

Obviamente una observación más minuciosa del valle, nos coloca ante la evidencia de que en realidad a esta villa la rodean no menos de 30 o quizás más macizos colinosos y lomas, algunos con nombres conocidos y otros sin denominación en el registro toponímico local, entre los que se pueden citar las siguientes: cerro La Cruz, Las Madamas, San Lorenzo, Cacahual, El Timón, Santa Rosa, San Germán, El Aguador, Santa María, Las Delicias, El Orégano, sierra de El Candado, La Vaca, entre otros. 

viernes, 6 de noviembre de 2020

Manteco alcornoque y mandingo o carne asada, triada floral de nuestra sabana

Manteco en el cerro El Toro
Flores del manteco
Pequeño fruto de Byrsonima crassifolia el manteco de nuetras sabanas
Este arbusto y ocasionalmente árbol de pequeño porte está presente en las sabanas venezolanas, tanto en los Llanos occidentales como en Oriente como en la Guayana, se le aprecia por su pequeño fruto, y por su resistencia a la sequía y a los incendios forestales. Es una planta típica de nuestros ecosistemas secos, que forma parte esencial del patrimonio vegetal o floral de los relieves y paisajes del norte y centro de Guayana, donde abunda en los suelos arenosos ricos en sílice. Su nombre científico es Byrsonima crassifolia, y constituye junto al alcornoque, el mandingo o carne asada y obviamente el chaparro, el cuarteto principal de especies de la sabana guayanesa y llanera.

sábado, 31 de octubre de 2020

Upata memoria fotográfica calles avenidas inmuebles en julio octubre del 2020


Además de sus barriadas, donde falta mucho por hacer en materia urbana, desde la atención a sus pobladores mejoras ambientales, asfaltado, servicios y seguridad, Upata cuenta con zonas consolidadas que la aproximan a la imagen que debe irradiar una ciudad más ordenada. 
En sectores como Bicentenario I, avenidas Valmore Rodríguez y Raúl Leoni, o en ruta a Banco Obrero, se nos muestra una localidad más acorde a lo que debe ser una ciudad, donde tanto los particulares como el Estado han mantenido un patrón de crecimiento del patrimonio inmobiliario acorde con las regulaciones sobre el uso del espacio urbano, lamentablemente que no ha ido a la par con la calidad de servicios e infraestructuras básicas, como la red de disposición de aguas servidas, que en estos sectores están fuertemente afectadas por la falta de mantenimiento y el deterioro de los colectores, que quedaron cortos para el nivel actual de uso de la red. 
No obstante esta problemática sería deseable que el resto de comunidades de la capital del municipio Piar, sobre todo las ubicadas en su periferia o zonas tradicionalmente deprimidas, pudieran ser sometidas a un plan de reordenamiento, regulación y ornato urbano, que pueda impactar en la calidad de vida de sus pobladores, ya que son zonas donde el nivel de pobreza es alto y que se han expandido de manera anárquica y sin un patrón de ordenamiento óptimo. 
Habría que destacar que es notoria en las imágenes la baja afluencia de vehículos y personas en la calle, debido a cuatro factores, la problemática del combustible, la merma sustancial de la actividad económica en este último semestre, la hora de intensa insolación en que fueron tomadas las fotografías y el hecho de que las tomas coinciden con las semanas de cuarentena radical. De todos modos así es Upata, o mejor dicho parte de la ciudad en estos tiempos de dificultades económicas y pandemia.

viernes, 23 de octubre de 2020

Árboles de Upata: Mangifera indica o mango, excepcional regalo de Asia al trópico americano

Mango en la av Valmore Rodríguez con calle Orinoco

Mango es un árbol de gran porte, muy bueno para sombra, que ofrece un fruto exquisito, abundante en la cálida tierra del valle del Yocoima, en diversas variedades. Intensamente sembrado en todo el ámbito de su zona urbana y en los sectores rurales. Originario de la India, ampliamente cultivado y sembrado en toda Venezuela, sobre todo en las tierras calientes de los llanos, en la cordillera de la Costa y la Orinoquia guayanesa. El Mangifera indica es una fruta de la Zona Intertropical de pulpa carnosa y semi-ácida. Ésta puede ser o no fibrosa, siendo la variedad llamada "mango de hilacha" la que mayor cantidad de fibra contiene. Es una fruta normalmente de color verde en un principio, y amarillo o naranja cuando está madura, de sabor medianamente ácido cuando no ha madurado completamente.

Tonos de verde en un hermoso árbol de mango, habitante mayoritario de patios, la fruta más popular y accesible de nuestra ciudad de Upata.

De origen asiático, principalmente de la India, comprende numerosas variedades, muchas de ellas obtenidas por injerto. El mango que crece espontáneamente en la zona intertropical americana (introducido a fines del siglo XVIII en el Brasil por los portugueses), es de color amarillo, más pequeño que las variedades de injerto, de sabor exquisito y muy dulce, tanto el mango "bocao" como el de hilacha, en Venezuela fue introducido en la segunda mitad del siglo XIX. 
 
Poema Al Mango

Árbol esparcido en la terredad

del valle de Upata,

por todos los confines

nos ofrece su generosa sombra,

su colorido y sabroso fruto

que lleva su verano por dentro.

 

Mango extranjero, arraigado a este suelo

y al corazón del pueblo,

tu fruto ha sido  desde los tiempos de mi infancia

hasta el presente, el pan que mitiga el hambre.

el que alivia, el que apacigua

la desesperación del ayuno involuntario.

 

Mango besito, refinado bocadillo

mango trinitario, de concha verde perpetuada en el tiempo

uno era suficiente para tener el corazón contento.

Mango de oro, de sabor trivial

no todo lo que brilla es …

manga piña, combinación perfecta de dulce y ácido

ni las conchas se salvan de tal degustación,

la rullida pepa era apreciada para jugar

la semana o el lápiz: pisé y no pisé.

mango Burrero, mango plebeyo,

de despectivo nombre

pero me quito el sombrero.

El que se come uno

se come dos, se come tres y así

hasta que el cuerpo aguante.

Su sabor no empalaga

sino que invita a cometer

el pecado capital de la gula.

 

Su geométrica forma contribuye

a enriquecer el acervo autóctono

de apodar o asignar un sobrenombre:

Cabeza de Mango, Cachete de Mango...

Su inigualable sombra

convoca al descanso reparador

al suave vaivén de una hamaca,

invita a la faena lúdica

de jugar dominó o una partida de truco.


La máxima expresión

que los destaca es la congregación

de matas de mango

llamada mangal:

El Mangal del Cerro El Toro,

El Manguito

El mangal detrás del liceo Siso Martínez

era un circo con sus ramas trapecios

para la tropa de infantes Rivero;

pasando de un árbol a otro

con la pericia propia de los monos,

A veces defecaban flores

como la historia de un caballo

que era muy bonito, de Aquiles Nazoa.


Eterno acompañante de las horas buenas

presente en la cotidianidad del espacio

que nos circunda, el refranero popular

toma tu nombre para destacar un suceso: "Agarrar mango bajito"

 Misael lo agarraba, no fallaba en conquistar a una chica

cuando decía, en una fiesta, a mí me dejan la más fea.


Elevo estos versos

a tu imperecedera presencia:

mango maravillosa mata

Árbol de mi infancia

voy a guindar mi hamaca

para dormir con calma

para soñar amigos

en los mangales de mi alma.

 

Daniel Ruiz Correa

Árboles de Upata: Mamón "Melicocuss bigujatus

Ejemplar de mamón adulto, con múltiples troncos principales en la zona rural de San Lorenzo ".

 Si algún árbol está vigorosamente enraizado en Upata, tanto por la cantidad de individuos sembrados en el valle del Yocoima y su zona rural periférica, ese es precisamente el mamón. Un fruto muy demandando comercialmente en su tiempo de cosecha principal que va de junio a septiembre, por lo tanto se vende a muy buen precio para los cosecheros y distribuidores que se ubican en el casco central de la ciudad y en sus carreteras. 

El Mamón está asociado a la picardía de los chistes y las historias de pueblo, por la forma particular en que debe ser consumido e incluso por los peligros que entraña para los niños más pequeños.

Poema al Mamón

Se palpa su pepa
dentro de la boca.
La esfericidad se siente
juego lúdico
como un ritual ancestral
jugando a los dioses,
es como si tuviéramos
el mundo sometido a nuestro designio.
Su escasa pero divina pulpa
nos incita al deleite de seguir comiéndola.
Yo tengo un sobrino
Llamado Eduardo que me decía
tío destápame otro.
Mis hijas cuando pequeñas
lo comían descuartizado
para evitar que se tragarán una pepa.
Los Wayuu no lo comen
ellos lo llaman el árbol que da sed
ya que el agua es muy preciada
y escasa para ellos.
Jusayu el famoso cuentista
ya fallecido, así lo cuenta
en su relato.
Árbol de gran tamaño
y frondosidad, en la Uneg de Upata
hay un viejo mamón que muere de a poco,
los nutrientes del suelo
no son suficiente para este portento.
Académico árbol de incontables
días, bajo su sombra los estudiantes
comentaban sus lecciones
y preocupaciones matemáticas.
Fue testigo de declaraciones amorosas,
del primer beso furtivo.
En la plaza Bolívar, frente a la iglesia y Alcaldía
vivió un mamón centenario
Que se petrificó en el tiempo
Y fue cortado, como un ser inservible 
caduco sin nada ya que ofrecer.
La ingratitud humana no tiene memoria
cuanta sombra otorgó
cuantos frutos ofrendó con el altruismo
propio de los árboles, 
un día en casa de la maestra
Isaura, ella nos comentó que lo había
sembrado su abuelo.
Recibe esplendoroso ser vegetal
mi ofrenda de versos
como eterno agradecimiento
a tu inconmensurable lealtad.
Aún tu prodigiosa estirpe
nos brinda el infinito placer
de contemplar y de saborear
tu exquisita fruta, como regalo divino
que la naturaleza nos obsequió.
 
Daniel Ruiz Correa
 
Mamón en el fundo San Marcos sector Santo Domingo II

El árbol como ornamento está también consolidado por sus frutos y la calidad de su sombra. En patios, jardines, en fundos, fincas, en prácticamente todos los barrios tradicionales y zonas rurales, y en la Plaza Bolívar el mamón es uno de los árboles más plantado para aprovechar su sabrosa fruta y su excelente sombra en las casas que tienen el privilegio de contar con patios de gran tamaño. Cuando el mamón está en su etapa de madurez sobrepasa los 15 metros de alto, llegando en casos excepcionales a medir hasta 25 metros y por su verde intenso, extensa copa y calidad de su fruto una "mata de mamón" constituye una excelente fuente de ingreso para las familias más necesitadas que tienen la suerte de contar con un patio o frente de buenas dimensiones, ya que la venta de la cosecha representa una ayuda excepcional para estos grupos familiares. Obviamente se requiere de un hábil trepador para escalar el enramaje y aprovechar los gajos del codiciado fruto, que se vende a muy precio en el mercado local, en saco o guacal. 

Varios ejemplares de gran altura se pueden visualizar en la Plaza Bolívar, donde forma un dosel verde muy atractivo. Es un árbol frondoso, con un verdor intenso, que produce un fruto que aún maduro se mantiene verde en su cáscara o "concha" cuyo pulpa delgada es gelatinosa y suave, de excelente sabor, que envuelve su semilla, que dependiendo de las condiciones de suelo, nutrientes, humedad, clima, variedad del ejemplar, puede ser de dulce a ligeramente ácido. Este fruto comestible por su agradable sabor es altamente demandado en tiempo de cosecha para su consumo fresco, directo como manjar, o en dulcería.

El mamón se conoce también con el nombre de mamoncillo en Cuba, motoyoé, maco, quenepa, papamundo, limoncillo, huaya, guaya o guayo (Melicoccus bijugatus) es un árbol frutal de la familia de las sapindáceas, natural de las regiones tropicales de América, originario de Centro América, de donde se esparció hacia los valles del Sur del Continente. 

En cuanto a la toponimia local, en Upata o mejor dicho en sus cercanías, al norte en ruta a San Félix, tenemos el sector de Los Mamonales, que rinde homenaje a esta planta y fruto tan vinculado a nuestro quehacer cultural y alimentario.

Árboles de Upata: Eucaliptus y flor de la reina Lagerstroemia speciosa

Flor de la Reina Orgullo de la India o Astromelia (Lagerstroemia speciosa) especie nativa de Asia quedan pocos ejemplares en Upata

Flor de la reina en el Parque Bicentenario, allí fueron sembrados hace más de 50 años tres hermosos ejemplares, que aún hoy se mantienen vitales.

Flor de la reina en el Cementerio Viejo de Upata

La Flor de la Reina, orgullo de la India o astromelia es un árbol de mediano porte nativo de la India. Fue posteriormente propagada en toda Asia, y se introdujo durante la colonia en América. Sus ejemplares más sanos y esbeltos se encuentran siempre en las regiones calurosas, húmedas e inundables. Se desarrolla perfectamente desde el nivel del mar hasta los 1500 msnm. También conocido como astromelia es un árbol de flores purpuras, que llena con sus colores las calles y avenidas de ciudades como la agitada Caracas, donde abunda en los sectores San Bernardino, Las Acacias, San Pedro, Chacao, Altamira, Santa Eduvigis. 

Este árbol, que hoy en día se cultiva en todos las zonas tropicales del mundo, es originario de Asia (India y China) y Australia. También se le conoce con el nombre de Embrujo de la India y Orgullo de la India, país donde es considerado un árbol maderero de importancia. Su madera es usada en la construcción de botes pequeños, de barcos y pilotes. 

Floración de Lagerstroemia speciosa, tal como puede ser visible en los ejemplares plantados en el Parque Bicentenario de Upata.

domingo, 18 de octubre de 2020

Árboles de Upata: Guayabo "Psidium guajaba"

 Poema al Guayabo y la Guayaba

En el patio de Carmencita había
Una mata de guayaba
Yo reposaba encaramado
Comiendo guayabas pintonas
Me sentía como un rey en su trono
Horas y horas de sosiego
El mundo se detenía
Era el refugio de mis travesuras
Mi lugar secreto entre el sabor y el aroma.
Alfredo mi vecino, tenia también su refugio
Una mata de guayaba mas grande y de robustas ramas
Hasta se dormitaba en ella, permanecía horas
apaciguando su inquietud y desasosiego
Era su fortaleza, parafraseando se sentía como mono en su rama
Todo niño de mi época tenía su mata de guayaba
Árbol preferido para monearlo
Infundía seguridad, la dureza de sus ramas
Era una certeza, nunca escuche que alguien
Se había caído de una mata de guayaba
Generoso árbol de mi infancia
Pasta de guayaba, color, aroma y sabor
El cristal de guayaba se hacia añico en la boca
Mientras su aroma era un deleite olfativo
Fiesta aromática que enaltecía los sentidos
Dulcería autóctona que embriagaba el paladar
Y que nos umbilicaba a este suelo
Que nos vio nacer
Guayana me habitas
Guayaba mi infancia
Guardo recuerdos
Guarece mi alma
Guaral para bailar mi trompo
Madera dura madera certeza
Madera guayaba
Gira gira el trompo
Gira gira el mundo
Sigue otorgando bendiciones
Con tu exquisita fruta y fragancia
Mientras ando buscando guayaba
Por los imborrables caminos de mi alma.
 
Daniel Ruiz Correa

Árbol de guayabo en San Marcos sector Santo Domingo de Upata
El guayabo es un árbol frutal, de madera dura, porte mediano y ocasionalmente más espigado dependiendo de su variedad, aunque por lo general no da mucha sombra, si bien es ideal cuando tiene el tamaño adecuado para que los niños lo trepen y se diviertan en sus ramas más vigorosas. En Upata la madera de sus bifurcaciones llamadas “horquetas”, puntos de división de sus ramas secundarias,  eran muy solicitadas como soporte y guía de las “gomeras” o "chinas", dispositivo o arma menor, para la matanza indiscriminada de aves y “guaricongos”, lagartijas y otros pequeños reptiles. También se le usaba la madera de su tronco principal como materia prima para la fabricación de los trompos, juguete tradicional de Venezuela. No obstante la limitada cantidad de árboles adultos y de buen porte de este árbol en la ciudad y sus alrededores, limitó esta utilidad y como es obvio se prefirió seguir aprovechando su excelente y nutritivo fruto, en vez de darle ese uso si se quiere irracional. Precisamente la madera del guayabo destaca por ser pesada, dura, elástica, incorruptible, con color variable entre amarillento claro y moreno rojizo.

El guayabo es una planta “flaca”, es decir no muy gruesa en sus tallos y ramas, con una sombra limitada, con una altura por lo general no superior a los 10 metros. Sigue siendo común como árbol frutal en patios y conucos, del municipio Piar. A pesar de su valor comercial en Upata no ha sido cultivada con estos fines, sino como un árbol complementario de ornato y utilidad gastronómica familiar, por lo que al no darle los cuidados adecuados ni técnicas de preservación su fruta no alcanza la calidad deseada y suele ser atacada por gusanos y otras plagas. Esto limita enormemente su utilidad como especie comercial en la zona, y la mayor parte de la guayaba que se expende en los mercados de la ciudad provienen de otras regiones del país, donde sí se cultiva extensivamente para su uso comercial.

El nombre científico de la especie es Psidium guajava, pertenece a la Familia: Mirtáceas (Myrtaceae). Originaria de la América tropical, presenta un tronco con corteza escamosa de color marrón grisáceo.

Sus hojas son simples, oblongas o elípticas de color verde brillante a verde parduzco, muy fragantes cuando se estrujan. Sus flores son solitarias, ocasionalmente se presentan en racimos hasta de 8 cm, siendo axilares, con sépalos de 4 a 5, de color verde en el exterior y blanco en el interior. Los pétalos de su floración, de color blanco, vienen de 4 a 5.  

El fruto esférico, ovoide o piriforme de 3-10 cm de diámetro, amarillo con la pulpa blanca, rosada, o rojiza, algo ácida con olor a almizcle. Según las diversas variedades, la guayaba puede tener forma redondeada semejante a un limón o parecida a una pera. Su cáscara es cerosa; en algunas variedades de piel lisa, otras rugosa y de un color, de verde a amarillento según la especie y su grado de maduración. Bajo la cáscara se encuentra una primera capa de pulpa, consistente y firme. La capa interior es más blanda, jugosa y cremosa albergando un gran número de semillas de constitución leñosa y dura. La pulpa puede ser color beige en ocasiones y en otras de color rosado.

El fruto se consume crudo, en compota, jaleas, mermeladas o para elaboración de dulces. Las guayabas son muy ricas en vitamina C. Es un árbol muy apreciado por su aromático fruto, y por el uso medicinal que se da a otras partes como el tronco, la corteza y las hojas, que se utilizan para combatir afecciones bucales, como antibiótico natural y para aliviar enfermedades respiratorias y gástricas . Especialmente recomendado para pequeños jardines. Resistente a la sequía y al calor intenso. Poco exigente en suelos, aunque con fines productivos le convienen los suelos profundos y ricos con abonados periódicos.
 
 
La palabra guayabo es de origen taíno según Lisandro Alvarado, quien destaca que  antes de ser valorada su fruta por su sabor y demanda, para su preparación en jugos, batidos, mermeladas, pastas, dulcería, algunos europeos cometieron el exabrupto de denigrarla y pretender minimizar su utilidad. Como un cura jesuita que la describió desde su visión  cerrada y fanática como "una fruta ruín, llena de pepitas  recias, del tamaño de manzanas pequeñas...es fruta de un árbol de mala fama en tierra firme e islas, dicen que huele a chinches, y su sabor es muy grosero y el efecto poco sano". Por fortuna a este mal hijo de España nadie lo recuerda y mucho menos le tomaron en serio su desafortunada descripción y hoy el guayabo ocupa un lugar muy importante a escala mundial, nacional, regional y local como una de los árboles tropicales más apreciados, por la riqueza de los componentes nutricionales y bondades de su fruto, por la versatilidad como planta medicinal, en especial sus hojas, y hasta por la calidad de su madera para uso artesanal. Con el agregado de que hasta una obra del excepcional escritor colombiano Premio Nóbel de Literatura Gabriel García Márquez la ensalza y celebra su fruto, su célebre "El Olor de la Guayaba". 
Ni que hablar de la toponimia que le rinde tributo en nombres como El Guayabo, pueblos de estado Zulia y de Yaracuy, y el imponente río Guayabero en Colombia, que luego de descender de las cumbres andinas orientales se une al Ariari para formar el río Meta. Y acá en nuestro municipio Piar tenemos el pequeño pero tradicional caserío agrícola de Guayabal, una comunidad integrada por unas 24 viviendas, 120 personas residentes permanentes, en un espacio territorial de unas 30 hectáreas, famosa por sus cercanas curvas y barrancos, y por sus nacientes de agua en la fila de cerros que lleva este mismo nombre. Ubicada a una altitud de 480 metros sobre el nivel del mar, que le otorga un clima muy agradable, aunque soleado como corresponde con las tierras cálidas de Guayana, Guayabal destaca por sus  casaberas, conucos y pequeños fundos o fincas familiares y por su cercanía a Sabaneta, de la cual dista apenas 3 kilómetros al este, mientras que de Upata la separan 12 kilómetros. 

Guayabo es además expresión de uso cotidiano en Venezuela, dado el del uso extendido que los venezolanos le dan a la palabra como sinónimo de melancolía, tristeza, pesar, que se siente por el amor no correspondido, en fin el despecho propio de los que amando sufren por una pérdida o rechazo del objeto del deseo. Estar "enguayabao", despechado es algo que no se le desea a nadie. 

Guayabita Sabanera

Guayabita sabanera

Sabor del frescor y  tierra

En tu pulpa se concentran

!Aromas de primavera!.

Amarguito de tu fruta

piñita de tierra seca

tus sabores se entremezclan

en el cielo de mi boca.

Hoy te encontré entre chaparros

cargadita y generosa

prendida de golosinas

como enjambre  mariposas.

En la palma de mi mano

retozan amarillitas

redondas como la tierra

coronadas por la brisa.

Princesita de los montes

engalanando senderos

ofreces  en tu frutica

todo el sabor de mi pueblo

por eso es que yo te quiero

guayabita sabanera

recibe versos sinceros

de aquel que siempre te espera

para llenarse la boca

con tu fruta lisonjera.

Daniel Ruiz Correa

Guyabita en el Cerro El Toro de Upata
La guayabita sabanera, es otro habitante conocido de nuestras sabanas guayanesas, muy común al este de Upata, en el Cerro El Toro, en Guacarapo y al Sur vía El Manteco, y al norte del valle del Yocoima. Muy apreciado su frutilla para quienes gustan del contacto con estos matorrales y las excursiones. Es una MYRTACEAE de nombre científico Psidium guineense Sw, arbusto que máximo crece de 3 a 5 m de alto, aunque en Upata suele tener un tamaño mucho menor, raramente sobrepasa los 2 metros. Su tronco con la corteza exterior marrón y exfoliante en láminas.
Tiene ramitas terminales aplanadas y pubescentes. Hojas: Simples y opuestas, de 6 a 14 cm de largo y de 4 a 8 cm de ancho, oblongas o elípticas, con ápice redondeado o agudo, bordes enteros y base obtusa o redondeada. Las hojas presentan puntos glandulares translúcidos. Flores y frutos: Florece y fructifica durante todo el año. Flores blancas. Frutos en bayas globosas o en forma de peras, de 1 a 3 cm de largo y con una estructura en forma de corona en la punta, verdes, tornándose amarillos al madurar. Madera empleada para postes de cercas. Los frutos maduros son comestibles y con ellos se preparan jugos, mermeladas y jaleas. Común y fácil de observar en sabanas y en sitios con suelos pobres, arenosos y pedregosos, por lo que su tamaño por lo general es reducido, incluso menor al de los arbustos achaparrados típicos de nuestra sabana.