lunes, 14 de diciembre de 2020

La Sarrapia árbol emblemático del estado Bolívar con escasa presencia en nuestro valle del Yocoima

Sarrapia en la parte alta de Libertador, al Oeste de Upata.
Entre septiembre y octubre del 2020 se dio la floración de la sarrapia, en el árbol plantado en el sector La Viuda, en ruta al Cerro El Toro.
El mismo ejemplar en noviembre del 2020, un mes después de su floración, ya muestra los frutos verdes; entre enero y marzo, en las zonas sarrapieras de Guayana se llevaba a cabo la cosecha del fruto y la extracción de su semilla.
Existen plantas que están íntimamente vinculadas al desarrollo de una región o incluso de un país y otras que teniendo la potencialidad de utilidad no han sido aprovechadas al máximo, restando a la nación de entradas económicas apreciables. Tal es el caso de la sarrapia Diphysa punctata, el árbol emblemático del estado Bolívar, en Venezuela, árbol que sí bien favoreció históricamente, en parte, la zona sur del país, donde crece en forma espontánea en los grandes espacios abiertos del Bajo Caura y otros porciones occidentales del extensísimo territorio guayanés, no ha podido ser fuente de gran riqueza para toda Venezuela mediante plantaciones artificiales. Este árbol de notable belleza aunque no enorme porte, tiene un follaje muy denso, a la distancia cuando está apretada con otras plantas puede confundirse con la pumalaca, pero sus hojas, flores y frutos son muy distintas a la de esa especie frutal.

Samán Samanea Samán frondoso regalo de nuestros bosques occidentales un árbol con tradición en la ciudad de Upata

 

Esquina de Samán con su prodigioso árbol casi centenario en la calle Miranda con 14 de Febrero cerca del casco central de Upata.

Samán adulto en la Plaza Aniversario o el Obelisco de Upata
"Uno de los árboles más vistosos, por su enorme copa, por su excelente sombra, su tallo oscuro y de textura rugosa, por la complejidad de su ramaje que se arremolina en vistosas formas. Aunque no tan alto como otros árboles tropicales el Samán está muy vinculado a la tradición y a los ecosistemas de Venezuela, en Upata se le plantó con regularidad en la Plaza Bolívar, donde hay 8 ejemplares, en el Obelisco, en la plaza Van Prag, avenida Humboltd, avenida Valmore Rodríguez, calle Monagas entre Polanco y Alberto Ravell, en el parque Bicentenario, también a orillas de nuestras viejas carreteras y caminos, así como en las cercanías al Puente San Félix. Todos estos ejemplares son de vieja data, maduros, algunos de ellos superan largamente los 60 años,  y se encuentran en buen estado de conservación, compartiendo hábitat con plantas que lo utilizan como morada. 

El samán nombre científico Samanea saman  o también Pithecellobium saman es  también conocido como el árbol de lluvia y cenizaro. Es un árbol nativo de los neotrópicos, desde México hasta Perú y Brasil, pero ha sido introducido en las islas del pacifico, incluyendo Hawai, donde se le considera una especie invasora. Es un árbol grande y umbraculiforme que llega a medir en casos excepcionales hasta  30 metros de altura, aunque su particularidad es la inmensa extensión de su copa, de forma simétrica, que puede alcanzar hasta 80 metros de ancho o más en espacios abiertos y suelos favorables como los del Valle de Aragua en Venezuela,  y que cubre aproximadamente 1/5 hectáreas. 

domingo, 13 de diciembre de 2020

Algunos frutales: Lechoza, cítricos e icaco

Lechozal en zona campestre de Upata.

Lechoza en lo alto del cerro El Toro, a 670 metros sobre el nivel del mar.

Carica papaya, la popular lechoza, es quizás la fruta nativa más apreciada y cultivada en Upata y sus zonas rurales circundantes, donde en sus diferentes variedades se cosechan estas apreciadas plantas, cuyo fruto comestible y de gran tamaño, de amplia demanda local, regional y nacional, constituye uno los rubros agrícolas fundamentales de nuestro municipio, en algún momento con un valor total de producción significativo, que ha venido sin embargo en descenso por factores como las dificultades de transportación, y la perniciosa presencia de plagas que han mermado las cosechas. No obstante la lechoza bien en los conucos familiares, o en las agropecuarias, fincas o fundos, sigue siendo uno de los frutos más cosechados. Igualmente esta planta crece espontáneamente sin mayores cuidados en los patios y jardines, así como en terrenos de la periferia de la ciudad, donde es uno de los árboles con mayor tolerancia a nuestras condiciones atmosféricas y de suelo. 

sábado, 12 de diciembre de 2020

El Roble árbol primordial de nuestros bosques secos y paisaje urbano

Dos ejemplares de roble Platysmiscium pinnatum en la plazoleta del urbanismo Manuel Piar en Upata
Roble de más de 15 metros en la franja boscosa de la quebrada de El Caballo en sus nacientes en el cerro El Toro.
El Roble Platymiscium pinnatum es un árbol de rápido crecimiento, muy resistente al verano, típico de las tierras bajas del trópico suramericano, sobre todo al Norte de Suramérica y en Centro América. Es una planta que abunda en el Oriente de Venezuela, en Guayana y particularmente en Upata, donde se le observa en grandes espacios abiertos, avenidas, parques y en las áreas rurales. Varios ejemplares destacan en la Plaza Bolívar, en la Plaza Piar y Miranda de la ciudad capital del municipio Piar. En el piedemonte del Cerro El Toro, al Este de Upata, y con menor cuantía en la zona de El Candado al este de la ciudad, el Roble formaba bosques de gran belleza, que han sido talados para darle paso a urbanizaciones y barrios. No obstante de los más de 15 Robles que había en el urbanismo Manuel Piar apenas quedan en pié un árbol adulto en la plazoleta del sector y unos 6 de siembra reciente en la plazoleta central, sometidos a toda clase de atropellos, deterioro, quema de sus troncos, destrozos de su corteza y contaminación del suelo circundante. 
 

Floración de un roble adulto en el urbanismo Manuel Piar.
Sobre el Roble como árbol perteneciente al género Platysmicium podemos leer en el foro del portal web www.infojardin.com la siguiente reseña de la autoría de Fernando Macé:  "El Estado Sucre está representado en la flora emblemática de Venezuela por un bello y valioso árbol, muy común en el Oriente del país: el Roble". Conocido también vulgarmente con los nombres de Roble blanco, Roble gusanero, Roble gateado, Roble montañero, Roble colorado, Tasajo y Uvedita. En Costa Rica se le llama cristobal, en México granadillo, hormigón en Guatemala. Este noble y hermoso árbol está muy vinculado a nuestro quehacer en las zonas rurales de Upata, donde suele predominar en los escarpados y rocosos ambientes silvestres que rodean la ciudad.  

jueves, 10 de diciembre de 2020

Árboles de Upata: mamey, mijao, moringa, palo blanco, paraparo, pardillo, pumalaca y ponsigué

Mamey

La Pouteria sapota o mamey es un frondoso árbol de la familia de las sapotáceaes originario de nuestros bosques tropicales de América, poco conocido en Upata, pero ocasionalmente sembrado en patios o jardines de nuestras zonas rurales y en los barrios de los bordes de la ciudad. Precisamente solo hemos podido detectar un ejemplar en la zona de El Tanque, parte alta de Libertador, en la gráfica, donde según nos informó un vecino este árbol lo trajo para su plantación desde la vecina población de El Palmar. Aunque no ha alcanzado su madurez ya muestra un aspecto muy interesante debido a la frondosidad de su copa, sus grandes hojas. Como el níspero posee un fruto comestible, que comienzan a aparecer en la planta a los 3 o 4 años de su siembra. Al mamey le gustan los bosques húmedos donde crece silvestre, pero en la ciudad requiere suficiente humedad y un suelo de fertilidad adecuada para alcanzar su máximo esplendor, ya que puede crecer hasta más de 30 metros en condiciones ideales. cuando no se cumplen estas condiciones se desarrolla como un árbol de altura moderada. 

Mijao

En primer plano el único árbol de mijao plantado en Upata, en una de las esquinas de la Plaza Piar, diagonal a lo que será la sede de la Orquesta Sinfónica Juvenil e Infantil.
El mijao Anacardium excelsum es un imponente árbol de las zonas tropicales de América, de gran abundancia en los bosques de galería del norte del Orinoco, y que en particular constituye una de las especies primordiales del valle de Caracas. Este árbol alcanza bajo condiciones ideales de humedad y suelo hasta unos 40 metros de altura. Es de hojas permanentes y de floración discreta como todos los de su familia, a la cual pertenecen nuestro conocido mango y el merey. Sus hojas ovaladas y grandes forman una fronda espectacular. En Upata no es una especie nativa y solo conocemos un ejemplar de porte moderado en una de las esquinas de la Plaza Piar, diagonal a la futura sede de la Orquesta Sinfónica Juvenil e Infantil, con una altura en torno a los 15 metros, el cual no sobresale por estar rodeado allí de otros árboles de similar altura.

Hojas y ramas del mijao plantado en la Plaza Piar de Upata, a una cuadra del Cementerio Viejo.
Los mijaguales forman grandes masas boscosas cerca de los ríos de los altos llanos occidentales de Venezuela, pero en Guayana esta especie no forma parte de sus bosques, y solo lo observamos ocasionalmente plantada o sembrada en parques y jardines. No sabemos la historia del mijao de la Plaza Piar, sin embargo por tratarse del ejemplar único en un sitio público debemos hacer un esfuerzo especial para conservarlo y tratar de aprovechar sus semillas, de su pequeño fruto parecido al del merey, para plantarlo en algún otro espacio verde. Tenemos y compartimos algunas imágenes de sus grandes hojas, las cuales insertamos en este blog para que nuestros jóvenes tengan oportunidad de apreciarlo.  

Moringa

Árbol de moringa en un patio en la Urb Manuel Piar de Upata
La moringa es un árbol nativo de las zonas de piedemonte de la lejana Asía, concretamente en las regiones septentrionales de la India, pero que como otras plantas nativas del trópico y subtrópico del Viejo Mundo se ha adaptado perfectamente a nuestros paisajes urbanos y rurales, que crece a una velocidad notable, que se reconoce fácilmente por su floración permanente de color crema y la particular forma alargada de sus legumbres. La moringa tiene un amplio uso como planta medicinal, debido a las sustancias que contienen sus hojas, semillas, flores y corteza, muy demandadas por sus propiedades nutricionales y para el tratamiento de todo tipo de enfermedades, y porque ayuda a mantener la salud, debido a que tradicionalmente se le utiliza para controlar infecciones, combatir la hipertensión, entre otras aplicaciones. Se consume en infusión sus hojas, directamente sus semillas o como complemento alimenticio sus mismas hojas, ya que se trata de una leguminosa con un alto contenido de minerales, vitaminas y propiedades nutricionales excepcionales. 
Flores y vainas de la moringa, a pesar de su parecido a las fabaceas no se trata de una leguminosa sino de una especie de la familia de las moringaceaes.

Este árbol cuyo nombre científico es Moringa oleifera crece a una velocidad prodigiosa de tres a cuatro metros en sólo un año, su madera es frágil muy quebradiza cuando se somete a tensión al doblarla y muy húmeda, no proporciona una sombra de alta calidad porque no se extiende en demasía y en ocasiones suele ser atacado por parásitas. No obstante por su facilidad para la siembra y desarrollarse en prácticamente cualquier tipo de suelo y clima cálido como el de la Villa del Yocoima, se ha venido multiplicando en la ciudad de Upata desde que comenzó a plantarse en fecha reciente. Pertenece a la familia de las moringaceaes y se trata de una especie arbórea de vida relativamente corta, pues rara vez suele llegar a los 20 años.
Atractivas flores de la moringa, pequeñas pero muy apetecidas por aves e insectos polinizadores como los cigarrones.

En su portal web la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación FAO destaca las cualidades de la moringa en los siguientes términos:

"La moringa es un género de arbustos y árboles con múltiples usos: sus hojas, raíces y vainas no maduras se consumen como hortaliza. Todas las partes del árbol de moringa -corteza, vainas, hojas, nueces, semillas, tubérculos, raíces y flores- son comestibles. Las hojas se utilizan frescas o secas y molidas en polvo. El aceite de semilla de moringa es dulce, no se pega, no se seca y no se enrancia, mientras que la torta hecha con semillas se utiliza para purificar el agua potable. Las semillas también se pueden comer verdes, tostadas, en polvo y en infusión para té o se pueden utilizar para hacer curry. La moringa es un cultivo importante en India, Etiopía, Filipinas y Sudán, y se está cultivando en África oriental, occidental y austral, Asia tropical, América Latina, el Caribe, Florida y las islas del Pacífico. La Moringa oleifera es la especie económicamente más valiosa y procede de Asia meridional, donde crece en las estribaciones del Himalaya pero se cultiva extensamente en los trópicos. Pueden encontrarse hasta nueve especies al este de Etiopía, al norte de Kenia y en Somalia, siendo ocho de ellas endémicas en África. 

martes, 1 de diciembre de 2020

Arboles de Upata: piñón, onoto y las exóticas pesguas, palmas del viajero, palma datilera y pino caribe

Frutos de piñón en un jardín de la urbanización Bicentenario
El vernáculo Piñon o Jatropha curcas es un modesto pero muy conocido arbusto profusamente plantado en nuestros jardines y patios, e incluso que crece en terrenos baldíos y zonas rurales y forma parte esencial de nuestra flora nativa. Es una planta que posee un tronco irregular, con pequeñas protuberancias de color marrón claro, cuyas hojas ovadas y anchas crecen de forma irregular. Inconfundible su fruto verdoso no comestible, altamente tóxico como corresponde a los de su familia botánica las euphorbiaceae. 


Este pequeño habitante de las tierras calientes, que se desarrolla sin mayores cuidados, en terrenos de baja fertilidad, tiene uso medicinal, y sobresale por su particular forma frondosa, con sus foliolos agrupados frondosamente, aunque no de forma extendida, lo que impide que dé buena sombra. No es un arbusto precisamente ornamental, pero a pesar de su aspecto silvestre el piñón es un habitante asiduo de nuestra ciudad de Upata, sobre todo en sus barrios populares, donde por fortuna se le permite desarrollarse y no se le suele talar, porque ni es dañino para las construcciones ni lo consideran una especie invasiva. Con respecto a su uso tradicional podemos destacar que se le emplea como diurético, para el tratamiento de empeines en la piel, como cicatrizante de heridas recientes, para tratar ulceras leves, para alejar espíritus y abono para plantas.

El piñon es una planta originaria de la América Latina, de la familia de las Euphorbiaceae de nombre científico Jatropha curcas. Se encuentra distribuida en toda la geografía nacional, donde crece espontánemente y es utilizada para la cura de diferentes enfermedades. 

sábado, 21 de noviembre de 2020

Mata Ratón Glaricidia sepium, neem y níspero

Cerca viva de mata ratón Glaricidia sepium frente a centro campestre en la carretera Upata San Lorenzo vía El Manteco.

Mata ratón en área verde de la Escuela Raúl Leoni de Upata, diagonal al liceo Siso Martínez, en la avenida Raúl Leoni con Alberto Ravell.
El mata ratón nombre científico Gliricidia sepium es una especie arbórea ampliamente plantada en las zonas rurales y urbanas de Venezuela, que ofrece grandes beneficios por su atractiva floración, por el uso ornamental, por su rapidez de crecimiento, adaptabilidad a las duras condiciones de las tierras calientes del Llano y la Orinoquia donde crece abundantemente, por su utilidad como forrajera para la alimentación del ganado vacuno, y porque tradicionalemente es una excelente planta ideal para cercas vivas y cortar el viento en los espacios abiertos de los hatos de la zona. El mata ratón es un árbol de la gran familia de las Leguminosas, específicamente de la subfamilia de las fabáceaes o Papilionaceae, que es una especia altamente apreciada por sus múltiples usos, y por su capacidad para fijar nitrógeno. 

viernes, 13 de noviembre de 2020

Árboles de Upata: Merey


En las sabanas del Este y sureste, por la carretera a Laguna Larga, Unión 2000, o en escondidos caminos rurales cercanos a Upata, o en los cercanos al cerro Guacarapo, existen hileras de este árbol de tierra caliente y suelos arenosos: el merey. En el oriente sobre todo en la zona de El Tigre y con particular intensidad en Ciudad Bolívar existe una cultura del merey, un arbusto o árbol del cual se consume fresco su fruto. De sus semillas se obtiene un alimento copioso en grasa, y proteínas, con el cual se preparan turrones, y una amplia variedad de delicias del arte culinario popular, aunque la gente lo suele demandar en pequeñas presentaciones en bolsas plásticas, para su consumo salado. 
 

Poema al Merey

En el antiguo parque Bicentenario

flanqueando la entrada al baño

una mata de merey nos ofrendaba su reluciente fruto

donde el amarillo, el rojo y el naranja

matizaban su color, es como si la luz de este trópico

dibujara una abstracción al estilo kandiski.

Trato de evocar el árbol, pequeños atisbo

me sugieren que no era de gran tamaño

ya que era fácil tomar su fruto.

Su sabor, es difícil describirlo

me gustaba pero al mismo tiempo

me dejaba un extraño ardor en la garganta.

Notaba que había algo singular en su fruto

una pepa pendiendo como un arete

como si al Creador se e había olvidado

dotarlo de semilla.

Como compensación a tal descuido,

le otorgó bondades a este árbol,

el valor agregado del fruto y la semilla.

Se pierde de vista, merey pasado

el mazapán, es un regalo al paladar,

en Ciudad Bolívar, frente al terminal,

están los kioscos ofertándolos.

La forma de la pepa

ha sido motivo

para apodar a algunas personas

Pepa e Merey

hay historias populares que cuentan

que fulanito, agarró una PEA loca

porque pasó debajo de una mata de Merey.

En Guasipati, a sus habitantes los llaman los mereyeros,

hay un famoso festival llanero

llamado "El Merey de Oro".

Cuando un niño sufría de agmidalitis

lo mandaban a chupar Merey.

La palabra Merey está en el ideario del Guayanes:

tu semilla tostada

el esplendor de colores de tu fruto

esa mágica congregación, Mereyal

el don vegetal que la naturaleza te ofrendó/

que los caminos de tu extirpe

se conserven a perpetuidad

Daniel Ruiz Correa

 

En cuanto al árbol de merey debemos señalar que una planta que luego de adaptarse a los suelos arenosos no necesita mayores cuidados. Se trata de una especie vegetal de porte mediano. Resiste climas calientes, secos, con sequías prolongadas y sembrado en hileras o como cerca viva le proporciona una mayor vistosidad al monótono paisaje de la sabana y chaparrales, tan típica de vastas regiones de los Llanos y del norte de la Guayana venezolana. 
Su nombre científico es Anacardium occidentale, y constituyen junto al mango, la ciruela de huesito, el jobo, y el imponente mijao de los bosques del norte del Orinoco, una de las especies más conocidas y apreciadas de la familia de las Anacardiaceae. Este pequeño árbol es nativo del nordeste de Brasil y de la región de las Guayanas. Su fruto es muy apreciado y en español recibe distintos nombres según la región: Alcayoiba, Anacardo (en España), Castaña de cajú (en Uruguay, Argentina y Chile), Cajuil (En República Dominicana), Marañón (en Perú, sureste de México, Colombia, Ecuador, Panama, Cuba y Centroamérica), Merey, en Venezuela, entre otros.


Anacardium occidentale es una especie de planta originaria del nordeste brasileño con excelentes propiedades medicinales y nutricionales. Actualmente todos sus componentes han sido utilizados en diferentes áreas, desde la elaboración de dulces y cosméticos, hasta la creación de medicamentos para tratar diferentes enfermedades. Se caracteriza por ser un árbol de aspecto desarrollado, de altura aproximada entre 5 y 7 metros, perenne y cuyo tronco se ramifica a muy baja altura. 

Merecure de mi tierra


En Upata decir merecure es remitirnos a uno de los barrios más populares de la ciudad, ubicado a un costado del río Yocoima, en su sector canalizado, entre las calles Van Prag y Unión. Allí hubo en uno de sus recodos un famoso árbol de merecure que le dio su nombre a esta zona, que durante décadas formaba parte de la periferia rural del pueblo en ruta a los valles contiguos que eran asiento de los cultivos de tabaco que en volumen apreciable se cultivaban en sus fundos familiares. Merecure es también un ritmo del joropo venezolano, y obviamente y sobre todo es una especie arbórea que anteriormente fue muy plantada en la vieja ciudad.  

A pesar de no tener la fama de nuestros mangales, mamonales, de la guayaba, de los platanales y las pumalacas tan apreciadas y plantadas en estos tiempos modernos, todavía quedan algunos ejemplares de merecure dispersos por los barrios de la ciudad, en sectores como Las Tablitas, Santo Domingo, en la Perimetral, en el callejón Luis Hurtado con Bicentenario, y en las zonas rurales de la ciudad, donde sobre todo los adultos mayores lo aprecian como un fruto comestible. Los jóvenes apenas tienen alguna referencia de su sabor y se les dificulta reconocerlo a primera vista. 

El merecure o Licania pyrifolia, es uno de los árboles más frondosos y resistentes de las tierras bajas y cálidas de Venezuela,capaz de soportar sin perder su follaje el ardiente Sol del trópico y que da una sombra excelente tanto al ganado vacuno como a las personas, acompañante floral de las casas rurales y presente con frecuencia en zonas campesinas y en espacios urbanos, parques, avenidas y plazas. Pertenece a la familia de las Chrysobalanaceae y es el árbol emblemático del estado Apure.  Sus frutos ovalados contienen una sustancia harinosa que es comestible y de sabor agradable. La madera de este árbol tiene aplicaciones en la carpintería rural, fabricación de estantes, horcones. De crecimiento lento, es un árbol de vida larga que se encuentra desde Martinica hasta Colombia y Venezuela. No obstante sus cualidades ha sido muy poco sembrado en el valle, y pocos niños y adultos, como en antaño, han saboreado su fruto, hoy considerado menor, por lo tanto no es comercializado. 

sábado, 7 de noviembre de 2020

Desde lo alto del cerro La Viuda o Guacarapo Grande


Cerro en su esplendor desde las alturas de San Marcos Santo Domingo




El cerro La Viuda o Guacarapo Grande vistos en varios ángulos, primero desde la escuela Julia de Bolívar, el Cementerio Viejo, y las sabanas de su piedemonte en Santo Domingo II.

El hermoso cerro de La Viuda, o Guacarapo Grande, para diferenciarlo de la colina pequeña adyacente al sector Tres de Mayo, constituye junto al Toro, El Corozo, El Algarrobo, la Mesa de la Carata, Los Chorros, California y Chapire, una de las 9 colinas que abrazan por su cercanía a la ciudad de Upata. 

En lo alto de uno de sus lomeríos vegetación saxícola o sobre lajas, bosques circundantes de altura, y al fondo el valle del Yocoima.

Obviamente una observación más minuciosa del valle, nos coloca ante la evidencia de que en realidad a esta villa la rodean no menos de 30 o quizás más macizos colinosos y lomas, algunos con nombres conocidos y otros sin denominación en el registro toponímico local, entre los que se pueden citar las siguientes: cerro La Cruz, Las Madamas, San Lorenzo, Cacahual, El Timón, Santa Rosa, San Germán, El Aguador, Santa María, Las Delicias, El Orégano, sierra de El Candado, La Vaca, entre otros. 

viernes, 6 de noviembre de 2020

Manteco alcornoque y mandingo o carne asada, triada floral de nuestra sabana

Manteco en el cerro El Toro
Flores del manteco
Pequeño fruto de Byrsonima crassifolia el manteco de nuetras sabanas
Este arbusto y ocasionalmente árbol de pequeño porte está presente en las sabanas venezolanas, tanto en los Llanos occidentales como en Oriente como en la Guayana, se le aprecia por su pequeño fruto, y por su resistencia a la sequía y a los incendios forestales. Es una planta típica de nuestros ecosistemas secos, que forma parte esencial del patrimonio vegetal o floral de los relieves y paisajes del norte y centro de Guayana, donde abunda en los suelos arenosos ricos en sílice. Su nombre científico es Byrsonima crassifolia, y constituye junto al alcornoque, el mandingo o carne asada y obviamente el chaparro, el cuarteto principal de especies de la sabana guayanesa y llanera.

sábado, 31 de octubre de 2020

Upata memoria fotográfica calles avenidas inmuebles en julio octubre del 2020


Además de sus barriadas, donde falta mucho por hacer en materia urbana, desde la atención a sus pobladores mejoras ambientales, asfaltado, servicios y seguridad, Upata cuenta con zonas consolidadas que la aproximan a la imagen que debe irradiar una ciudad más ordenada. 
En sectores como Bicentenario I, avenidas Valmore Rodríguez y Raúl Leoni, o en ruta a Banco Obrero, se nos muestra una localidad más acorde a lo que debe ser una ciudad, donde tanto los particulares como el Estado han mantenido un patrón de crecimiento del patrimonio inmobiliario acorde con las regulaciones sobre el uso del espacio urbano, lamentablemente que no ha ido a la par con la calidad de servicios e infraestructuras básicas, como la red de disposición de aguas servidas, que en estos sectores están fuertemente afectadas por la falta de mantenimiento y el deterioro de los colectores, que quedaron cortos para el nivel actual de uso de la red. 
No obstante esta problemática sería deseable que el resto de comunidades de la capital del municipio Piar, sobre todo las ubicadas en su periferia o zonas tradicionalmente deprimidas, pudieran ser sometidas a un plan de reordenamiento, regulación y ornato urbano, que pueda impactar en la calidad de vida de sus pobladores, ya que son zonas donde el nivel de pobreza es alto y que se han expandido de manera anárquica y sin un patrón de ordenamiento óptimo. 
Habría que destacar que es notoria en las imágenes la baja afluencia de vehículos y personas en la calle, debido a cuatro factores, la problemática del combustible, la merma sustancial de la actividad económica en este último semestre, la hora de intensa insolación en que fueron tomadas las fotografías y el hecho de que las tomas coinciden con las semanas de cuarentena radical. De todos modos así es Upata, o mejor dicho parte de la ciudad en estos tiempos de dificultades económicas y pandemia.